La conversión de un vehículo a gas (ya sea GLP o GNC) es una alternativa cada vez más popular para reducir costos de combustible y disminuir el impacto ambiental. Un componente crucial en este sistema es el regulador de gas. Este dispositivo no solo controla el flujo de gas hacia el motor, sino que también garantiza la seguridad y la eficiencia del sistema. Elegir el regulador adecuado es vital para el rendimiento óptimo y la longevidad de la conversión a gas de tu automóvil.
Un regulador de gas para auto es un dispositivo que reduce la alta presión del gas almacenado en el tanque (GLP o GNC) a una presión más baja y constante, adecuada para la inyección en el motor. Funciona como una válvula reductora de presión, asegurando que el motor reciba un suministro constante de gas, independientemente de la presión en el tanque o las demandas del motor.
Tipos de Reguladores de Gas
Existen principalmente dos tipos de reguladores de gas para automóviles:
- Reguladores de una etapa: Son más sencillos y económicos. Reducen la presión del tanque a la presión de trabajo en un solo paso. Aunque son más baratos, pueden ser menos precisos en el mantenimiento de la presión a medida que la presión del tanque disminuye, lo que puede afectar ligeramente el rendimiento del motor.
- Reguladores de dos etapas: Utilizan dos etapas de reducción de presión para proporcionar un flujo de gas más constante y preciso. Esto resulta en un rendimiento del motor más estable y eficiente, especialmente cuando el nivel de gas en el tanque es bajo. Son más caros que los reguladores de una etapa, pero ofrecen mejor rendimiento y confiabilidad.
Componentes Clave de un Regulador de Gas
Un regulador de gas típico consta de los siguientes componentes principales:
- Cuerpo: La estructura principal que alberga los componentes internos. Suele estar fabricado en aluminio o acero.
- Diafragma: Una membrana flexible que responde a los cambios de presión y controla la válvula.
- Válvula: Regula el flujo de gas en función de la presión del diafragma.
- Resorte: Proporciona la fuerza de oposición al diafragma, estableciendo la presión de salida deseada.
- Conexiones de entrada y salida: Permiten la conexión al tanque de gas y al sistema de inyección del motor.
- Tornillo de ajuste (en algunos modelos): Permite ajustar la presión de salida.
Factores a Considerar al Elegir un Regulador de Gas
Seleccionar el regulador de gas adecuado requiere considerar varios factores clave:
- Tipo de Gas (GLP o GNC): Es crucial elegir un regulador diseñado específicamente para el tipo de gas que utilizará su vehículo. Los reguladores de GLP y GNC están diseñados con diferentes especificaciones y materiales debido a las diferencias en las propiedades de los gases. Usar un regulador incorrecto puede provocar fugas, un rendimiento deficiente y, en casos extremos, incluso situaciones peligrosas.
- Caudal de Gas Requerido: El caudal de gas requerido por el motor depende de su tamaño y potencia. El regulador debe ser capaz de suministrar suficiente gas para satisfacer las demandas del motor en todas las condiciones de funcionamiento. Un regulador con un caudal insuficiente puede provocar una pérdida de potencia y un funcionamiento irregular del motor.
- Compatibilidad con el Sistema de Inyección: El regulador debe ser compatible con el sistema de inyección de gas utilizado en su vehículo. Algunos sistemas de inyección requieren reguladores específicos con características especiales, como sensores de presión integrados o válvulas de corte automáticas.
- Certificaciones y Normas de Seguridad: Asegúrese de que el regulador cumpla con las normas de seguridad y las certificaciones requeridas en su región. Esto garantiza que el regulador ha sido probado y cumple con los estándares de calidad y seguridad. Busque certificaciones como la CE (Conformité Européenne) o la DOT (Department of Transportation).
- Marca y Reputación del Fabricante: Opte por reguladores de gas de fabricantes reconocidos y con buena reputación. Las marcas establecidas suelen ofrecer productos de mayor calidad, con mejor soporte técnico y garantías más amplias. Investigue las opiniones de otros usuarios y consulte con profesionales del sector para obtener recomendaciones.
- Rango de Presión de Entrada y Salida: Verifique que el rango de presión de entrada del regulador sea compatible con la presión del gas en el tanque. También, asegúrese de que la presión de salida sea la adecuada para el sistema de inyección del motor. Un regulador con un rango de presión incorrecto puede no funcionar correctamente o incluso dañar el sistema.
- Temperatura de Funcionamiento: Considere el rango de temperatura de funcionamiento del regulador, especialmente si vive en una región con climas extremos. Los reguladores de alta calidad suelen estar fabricados con aluminio o acero inoxidable.
- Facilidad de Instalación y Mantenimiento: Elija un regulador que sea fácil de instalar y mantener. La documentación técnica clara y el acceso a piezas de repuesto son factores importantes a considerar.
Proceso de Instalación del Regulador de Gas
La instalación de un regulador de gas debe ser realizada por un técnico cualificado y certificado en la instalación de sistemas de conversión a gas. El proceso generalmente implica los siguientes pasos:
- Desconexión de la Batería: Desconecte la batería del vehículo para evitar cortocircuitos durante la instalación.
- Ubicación del Regulador: Seleccione un lugar adecuado para montar el regulador, asegurándose de que esté protegido de la suciedad, el agua y el calor excesivo. El regulador debe estar ubicado cerca del motor y del sistema de inyección de gas.
- Conexión de las Líneas de Gas: Conecte las líneas de gas de entrada y salida al regulador, utilizando las conexiones adecuadas y asegurándose de que estén bien apretadas para evitar fugas. Utilice un detector de fugas de gas para verificar que no haya fugas en las conexiones.
- Conexión del Cableado Eléctrico (si aplica): Algunos reguladores requieren conexiones eléctricas para funcionar. Conecte el cableado eléctrico de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
- Ajuste de la Presión de Salida: Ajuste la presión de salida del regulador según las especificaciones del fabricante del sistema de inyección de gas.
- Prueba del Sistema: Una vez instalado el regulador, realice una prueba completa del sistema para asegurarse de que funciona correctamente y que no hay fugas de gas.
Mantenimiento del Regulador de Gas
El mantenimiento regular del regulador de gas es esencial para garantizar su funcionamiento seguro y eficiente. Se recomienda realizar las siguientes tareas de mantenimiento:
- Inspección Visual: Inspeccione visualmente el regulador regularmente para detectar signos de corrosión, daños o fugas.
- Verificación de Fugas: Verifique las conexiones de gas regularmente con un detector de fugas de gas.
- Limpieza: Limpie el regulador periódicamente para eliminar la suciedad y el polvo que puedan acumularse en su superficie.
- Reemplazo del Filtro de Gas (si aplica): Algunos reguladores tienen un filtro de gas que debe ser reemplazado periódicamente para evitar que las impurezas obstruyan el regulador.
- Revisión Profesional: Haga que un técnico cualificado revise el regulador periódicamente para asegurarse de que funciona correctamente y que no necesita reparación o reemplazo. Se recomienda una revisión profesional cada 20,000 a 30,000 kilómetros.
Problemas Comunes y Soluciones
Algunos problemas comunes que pueden ocurrir con los reguladores de gas incluyen:
- Fugas de Gas: Las fugas de gas pueden ser causadas por conexiones sueltas, juntas dañadas o corrosión. Apriete las conexiones, reemplace las juntas dañadas o reemplace el regulador si está corroído.
- Presión de Salida Incorrecta: La presión de salida incorrecta puede ser causada por un regulador desajustado, un diafragma dañado o un resorte dañado. Ajuste el regulador según las especificaciones del fabricante, reemplace el diafragma o el resorte si están dañados.
- Obstrucción del Regulador: La obstrucción del regulador puede ser causada por impurezas en el gas. Reemplace el filtro de gas (si aplica) y limpie el regulador.
- Congelación del Regulador: La congelación del regulador puede ocurrir en climas fríos debido a la expansión del gas. Asegúrese de que el regulador esté adecuadamente aislado y, si es necesario, instale un calentador de regulador.
Consideraciones de Seguridad
La seguridad es primordial cuando se trabaja con sistemas de gas. Siga estas precauciones:
- Nunca fume ni utilice llamas abiertas cerca del sistema de gas.
- Siempre desconecte la batería antes de trabajar en el sistema de gas.
- Utilice un detector de fugas de gas para verificar que no haya fugas.
- Si huele a gas, cierre la válvula del tanque de gas y ventile el área.
- Haga que un técnico cualificado revise el sistema de gas regularmente.
¿Cómo funciona la válvula EGR?
Por si no lo sabías, cerca del 80% de los gases atmosféricos están compuestos por nitrógeno. No obstante, cuando el nitrógeno convive con altas temperaturas y el oxígeno, reacciona generando NOx, o bien óxido de nitrógeno, el cual es muy nocivo para la salud de todos, planeta incluido. Para contrarrestar esto, existe la válvula EGR, que devuelve parte de los gases de escape a la admisión del motor para contribuir a la combustión.
Al hacer reingresar los gases NOx a la combustión, cambia la composición de aire que entra al motor. Esto hace que la mezcla se queme más lentamente, disminuyendo la temperatura en la cámara de combustión en cerca de 150 °C.
En términos prácticos, la válvula EGR se cierra cuando el motor está recién andando y aún frío. En este contexto se requiere poco oxígeno, pero comienza a abrirse gradualmente, porque el motor comienza a agarrar temperatura. Cuando se requiere más potencia, vuelve a cerrarse para garantizar el ingreso de un aire más limpio a la admisión. Eso sí, cuando la válvula EGR está abierta y manda aire a la combustión, dicha combustión expresará menos potencia, porque el aire retornado viene más caliente que desde el exterior y menos rico en oxígeno.
Tipos de válvula EGR
Existen varios tipos de válvulas EGR, los que te explicamos a en líneas generales, a continuación.
- Válvula EGR mecánica o neumática: Actúa en un sistema presurizado o vacío, pero son accionados por medio de una señal de la ECU. Esta válvula es propia de los motores bencineros y el vacío se da de forma natural para atraer los gases de escape y regular su flujo.
- Válvulas EGR eléctricas: Trabajan independientemente dependiendo de la forma de conducción, son más seguras y eficientes, pero más caras. Tienen un solenoide y un sensor de retroalimentación. En este caso, la EGR recibe una señal desde la ECU para regular el flujo de los gases de escape.
- Válvulas EGR refrigerada: Esta válvula requiere de la misma refrigeración que el motor y es parte de un sistema más complejo. Eso sí, al igual que la otra válvula que veremos a continuación, la refrigeración de los gases hace aprovechar mejor la recirculación dentro del motor.
- Válvula EGR de alta presión: Se ubica en el colector del sistema de escape y en el de admisión. Ahí captura gases muy calientes que podrían obstruir la admisión o el escape del motor.
- Válvula EGR de baja presión: Busca la eficiencia en la recirculación de gases, enfriándose antes de entrar al motor. En este caso, los gases se desvían después de pasar por el filtro de partículas diésel, también conocido como DPF, que tienen los motores petroleros. En esta fase, el gas es de un flujo más bajo, pero prácticamente sin hollín, porque quedó dentro del DPF. Este gas se devuelve vía tuberías a la admisión.
¿Cuáles son las fallas más comunes de la EGR y qué señales indican problemas?
Como la válvula EGR actúa en territorios poco amigables, caliente y con gases, se va desgastando poco a poco. Con ello, una de las fallas más comunes es la acumulación de sedimentos de los gases de escape que obstruyen las vías por donde la EGR retorna emisiones a la combustión. También podría haber fallas en la propia válvula, cuya ruptura del diafragma, podría distorsionar el tratamiento de los gases por parte de la EGR.
Una válvula EGR se puede echar a perder por manejar a bajas revoluciones por minuto (RPM) o por mala mantención.
- Excesiva circulación urbana y a bajas RPM: Cuando un vehículo circula excesivamente en la ciudad y a bajas RPM, el motor no logra calentarse lo suficiente. Esto compromete la expulsión adecuada de contaminantes, lo que se traduce en una acumulación de sedimentos tanto en la válvula EGR como en la admisión.
- Mala mantención del vehículo: Problemas con filtros, lubricante o inyectores, dificultarán la correcta regulación del sistema de gases de escape. Si no se cierra la EGR, el auto perdería potencia por ingresar aire mezclado con gases cuando no necesita. Ojo, existe gente que busca bloquear el funcionamiento de la EGR para no perder rendimiento. Si bien eso funciona, lo cierto es que las emisiones del motor no se ajustarán a la norma y tarde o temprano podrías sufrir las consecuencias.Lo correcto, además de hacer una revisión cada 20.000 o 30.000 kilómetros, es no andar siempre y mucho en ciudad.
Gases de Escape: Composición y Consecuencias
Desde el motor salen los siguientes gases de escape: dióxido de carbono (CO2), monóxido de carbono (CO), óxido nitroso (NOx), partículas de hollín o hidrocarburos (HC) y dióxido de azufre (SO2). De todos estos, los principales son los hidrocarburos, monóxido de carbono y los óxidos nitrosos.
- Dióxido de Carbono (CO2): A pesar de ser un gas no tóxico, reduce el estrato de la atmósfera terrestre que suele servir de protección contra la penetración de los rayos UV (la tierra se calienta).
- Monóxido de Carbono (CO): Se produce con motivo de la combustión incompleta de combustibles que contienen carbono. Es un gas incoloro, inodoro, explosivo y altamente tóxico. Bloquea el transporte de oxígeno por parte de los glóbulos rojos. Es mortal, incluso en una baja concentración en el aire que respiramos.
- Óxidos de Nitrógeno (NOx): Son combinaciones de nitrógeno (N2) y oxígeno (O2). Los óxidos de nitrógeno se producen al existir una alta presión, alta temperatura y exceso de oxígeno durante la combustión en el motor.
- Hidrocarburos (HC): Son restos no quemados del combustible, que surgen en los gases de escape después de una combustión incompleta. Los hidrocarburos (HC) se manifiestan en diferentes combinaciones (p. ej. C6H6, C8H18) y actúan de diverso modo en el organismo. Algunos de ellos irritan los órganos sensoriales, mientras que otros son cancerígenos.
- Partículas de Hollín: Son generadas en su mayor parte por los motores diésel, se presentan en forma de hollín o cenizas.
Pérdida de Potencia del Motor: Causas Comunes
Seguramente te has preguntado por qué el motor pierde potencia, pues se trata de una falla común en vehículos de todo tipo que afecta la experiencia de conducción y puede derivar en daños mayores. Algunas de las causas más comunes de este problema son:
- Sistema de sobrealimentación: El motor pierde potencia cuando hay algún tipo de avería en el sistema de sobrealimentación (turbocompreso), como una fuga de aire en algún conducto averiado o una abrazadera suelta, que limita la cantidad de oxígeno que el motor necesita para funcionar correctamente.
- Sistema de encendido: Cuando las bujías están averiadas, sucias, desgastadas o mal conectadas no producen la chispa suficiente para generar la explosión aire-gasolina adecuada para impulsar el pistón y hacer funcionar el motor con la debida potencia. Otro problema en el sistema de encendido que deriva en pérdidas de potencia es la avería en las bobinas (en los vehículos modernos) o en los distribuidores (en los autos más clásicos).
- Sistema de inyección: Otro motivo por el que el motor pierde potencia se relaciona con la ruptura u obstrucción de los sistemas de inyección, impidiendo el transporte de combustible desde el depósito hasta los cilindros en el momento preciso, cantidad exacta y presión correcta.
- Filtro de aire: El aire que ingresa al motor pasa por un filtro que impide la entrada de impurezas. Su taponamiento constituye una de las causas más comunes de por qué el motor pierde potencia, ya que este no recibe la cantidad de oxígeno suficiente para quemar el combustible adecuadamente y, por consiguiente, impulsar los pistones con la fuerza y velocidad indicados.
- Sistemas EGR y FAP: La válvula EGR y el filtro de partículas (DPF) también son de las partes del motor de un auto que, al momento de fallar u obstruirse, producen la perdida de potencia del auto. Una EGR obstruida no cierra de forma adecuada, haciendo recircular los gases de escape de forma incorrecta. Por otra parte, está el filtro de partículas, encargado de atrapar las partículas sólidas generadas en la combustión para que solamente pasen los gases de escape. Cuando se obstruye el filtro, el auto entra en "modo protección" y se limita la potencia.
- Desgaste del motor: El rozamiento continuo entre las diferentes partes del motor de un auto, producto de una mala lubricación tarde o temprano termina en desgastes que derivan en una pérdida de compresión. Por supuesto, se trata de un proceso gradual que no tiene por qué originar una pérdida repentina y significativa de potencia.
La Revisión Técnica Vehicular y los Gases de Escape
Todos los años, para renovar la revisión técnica, debemos preparar nuestro vehículo. Hay que revisar aspectos, como:
- El tren delantero y trasero
- Comprobar si hay o no fugas de lubricantes, líquido de frenos o refrigerante.
- Verificar si los frenos están con sus mantenciones preventivas al día y que funcionen a la perfección.
- Revisar si todas las luces funcionan; es decir, luces altas, bajas, los intermitentes, luces de reversa y frenos.
- Contar con el kit de seguridad.
- Tener todos los documentos del auto, principalmente el padrón y la revisión técnica anterior con su respectivo certificado de emisión de gases contaminantes.
Como te decíamos, cuando vas a renovar la revisión técnica, también hay que aprobar los test de emisiones de gases contaminantes. Este trámite es fundamental para que obtengas el Certificado de Revisión Técnica y de emisiones contaminantes de forma integral, lejos de multas y de exceso de daño al medio ambiente.
Considera, que si tu vehículo es diésel o no es catalítico, tienes que ir a hacer la revisión de gases cada 4 meses. Es decir, renovar el certificado de emisiones contaminantes solamente.
Consejos para Reducir las Emisiones de Gases Contaminantes
Con el calentamiento global, las normas de emisiones de gases contaminantes son severas y Chile es líder al respecto. Por esta razón, queremos darte unos consejos para que los gases que emita tu automóvil sean lo más bajos posible, de manera que apruebes los test de gases en la revisión técnica.
- Se prende la luz del Check Engine: Una de las razones más comunes por las que se prende esta luz, es porque hay un problema en las emisiones del vehículo, probablemente en el sistema de escape, si es que hablamos de gases. Entre los defectos más comunes al respecto, destaca algún problema con el sensor de oxígeno y/o de inyección, por ejemplo. El sensor de oxígeno administra la mezcla de admisión y escape de aire, de manera que la mezcla de combustible se produzca de forma adecuada.
- Mueve el auto, maneja: Desde 2 semanas hasta el día de la prueba, conduce el auto a velocidad de carretera; es decir, entre 80 y 120 km/h; obviamente cuando los límites lo permitan. Esto es recomendable, dado que la velocidad aumenta la temperatura del convertidor catalítico, quemando restos de combustible y otros desechos acumulados, los que podrían incidir en el test de gases en la planta PRT.
- Haz cambio de aceite: Ideal sería que al momento de ir a obtener el certificado de gases contaminantes, coincida con el momento en que vas a cambiar aceite. Te lo decimos porque al cambiar aceite, mejora el rendimiento del motor, además que el lubricante muy usado puede emitir contaminantes poco amigables.
- Realiza las mantenciones preventivas: Entre todos los chequeos que hay que hacer, bueno es revisar mangueras, que no haya fugas, ni se vean resecadas, quemadas, menos agujereadas. A la vez, es bueno tener la seguridad de que las líneas de escape no tengan alguna rotura por donde escapen gases. También es recomendable cambiar el filtro de aire, porque podría tener contaminación acumulada que absorberá todo el proceso de combustión de tu auto. Haz las mantenciones preventivas periódicamente.
- La importancia de los neumáticos: Sí, los neumáticos. No creas que es porque el caucho expele algún tipo de gas, si no, porque al poner el auto en el dinamómetro, tienes que tener los neumáticos con una correcta presión de aire.
- Usar aditivo: Esto puede ser recomendable, puesto que los aditivos que van directamente al estanque de combustible, mejoran la calidad del mismo, reduciendo las emisiones contaminantes de los gases, limpiando primero los depósitos de CO₂ acumulados en distintas partes del motor.
- Revisa la tapa por donde echas bencina: Así es, puede ser un mínimo detalle; pero si la tapa está trizada o tiene problema de sello, se podría encender la luz del check engine, haciendo que repruebes inmediatamente la medición de gases.
- Maneja a velocidad de carretera justo antes de las pruebas: Arriba te dijimos que anduvieras a velocidad de carretera desde 2 semanas antes de ir a la revisión de gases del auto.
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