Probablemente el deportivo más esperado del último tiempo en Chile, al fin hace su debut oficial. Aquí está, al fin de manera oficial. Espiado a mediados de año, las especulaciones eran altas: lo trajo un privado, lo trajo Ford para homologar, viene de paso. Opción B en este caso, sin fecha definida, hasta que nos llegó la reserva para su lanzamiento.
Un Nuevo Capítulo en la Historia de los Deportivos en Chile
La historia moderna de los deportivos en Chile ha tenido a Japón como principal protagonista, seguido muy de cerca por los hot-hatches europeos. Obviando al sector premium, muchos de estos iconos y héroes locales se han ido diversificando con el tiempo, así como algunos han cimentado su popularidad, al no verse muy amenazados en sus segmentos.
Desde los inicios de los noventa, para muchos fue objeto de deseo el Suzuki Swift GTi, mientras que los con más dinero podían optar a un Volkswagen Golf GTi, a un Mitsubishi Eclipse o a un Honda Prelude. Más adelante, con la popularidad en el Rally, el Subaru Impreza WRX se llevó toda la gloria del mercado.
En tiempos más actuales, aparecieron más modelos que acapararon la atención de los fanáticos en este segmento. El Nissan 350Z/370Z o el Hyundai Genesis Coupé, así como nuevas versiones del Golf GTi y la llegada de los Opel Corsa OPC, Astra OPC, el Mini Cooper S, los Skoda Fabia vRS y Octavia vRS y el muy bien reputado Renault Mégane RS, ampliaron la oferta y realizaron el recambio.
Variedad y Competencia en el Mercado Actual
En la actualidad, si bien la oferta no es tan abundante, es bastante variada para todos los bolsillos. El heredero del Suzuki Swift GTi, el Swift Sport 2018, está próximo a lanzarse en una nueva generación; el Nissan 370Z se niega a morir; Peugeot tiró la casa por la ventana con los energéticos 208 GTi y 308 GTi; Renault no solo cuenta con el Mégane RS sino que tambien con el Clio RS; el MX-5 de Mazda mantiene su espíritu en un modelo más renovado; Chevrolet y Dodge ganaron alta popularidad con el regreso del Camaro y Challenger; Mini lanzó su línea John Cooper Works; Volkswagen sigue siendo un preferido con el Golf GTi de nueva generación y el Scirocco; Honda acaba de lanzar al nuevo Civic Si y Subaru se mantiene firme con el WRX y el WRX STi.
Pero como se pueden haber dado cuenta, hay una marca que dejamos afuera: Ford. En el caso de la marca del óvalo, el boom que significó el Mustang ha permitido que la marca se anime a traer modelos como la F150 SVT Raptor. Claro, echamos de menos al Fiesta ST entre medio, pero si hay un auto que está haciendo estragos en todos lados por su performance, es la tercera generación del Focus RS.
Primero, porque es la tercera generación de un modelo que ya se conoce, pero que, por su concepción global, al fin se puede adquirir en otros mercados. Con 350 Hp y 475 Nm de torque, en un motor de 2.3 litros EcoBoost (construcción de aluminio, turbina de doble scroll, inyección directa), caja manual de 6 velocidades y tracción integral con 4 modos (Normal, Sport, Race y Drift), el Focus RS marca, al menos en Chile, el inicio de una nueva era con respecto a los maduros samurái de Japón.
El Evolution X murió como leyenda hace un año atrás y Subaru comienza a descontinuar al WRX STi en Europa a la espera de una nueva generación que tenga mejor eficiencia ecológica, idealmente con ayuda de un tren motriz hibrido que jubile al clásico EJ25.
Superando a los Clásicos
Superar al WRX STi, un tanto dormido en los laureles, se logra reconociendo el pasado, pero sin quedarse pegado en la nostalgia. Pero volvamos al Focus RS de tercera generación, por primera vez con tracción integral y con carrocería de 5 puertas. Ya no compite en el WRC, pero si lo hace en el Rally Cross, por lo que la seriedad del mundial se diluye en pos de un espíritu mucho más rebelde y entretenido, algo que pudimos probar directamente en el mejor circuito de Chile para hacerlo: Interlomas.
Por fuera tenemos un bodykit especifico RS, con alerones, insignias, faldones, escapes dobles, difusores y un frontal propio del modelo, más agresivo. Al circuito de Interlomas, que ya conocemos bastante bien, tuvimos la oportunidad de girar cerca de 8 vueltas acompañados de un instructor, donde por temas de tiempo no logramos probar el modo Drift. Los 4 modos de manejo actúan sobre 6 parámetros (tracción, amortiguación, dirección, calibración de motor, control de estabilidad y sonido del escape, los cuales tienen dos tipos de seteo: Normal y Sport.
El modo Normal mantiene el auto muy fácil de usar para diario, algo que se percibe en pista con un sonido de escape más amortizado y una suspensión más suave, si bien es aun lo suficientemente firme para un manejo vivaz. Finalmente, el modo Track, cambia los 6 parámetros a Sport, con un control de tracción más permisivo, un programa de tracción más agresivo y amortiguación más rígida.
Y es con este modo, donde el Focus RS saca el animal que lleva adentro, transformándose en un auto que responde al perfil de cada conductor. Si eres más agresivo, lograras tomar curvas en tres ruedas y sentir como el eje trasero busca la tracción saliendo de cada ápex, mientras la dirección te permite hilar trayectorias con confianza, de ápex a ápex.
El nivel de comunicación que entrega el modo Track es tan alto, que puedes jugar con el auto a tu antojo, aun manteniendo cierto refinamiento en la entrega de potencia, tacto de la transmisión y confort general. El modo Drift, mantiene la dirección y la suspensión en modo Normal, el motor, el control de tracción y el escape en modo Sport y el sistema de tracción en un programa único de Drift que envía la mayor parte del torque a las ruedas traseras.
Resolviendo las Dudas sobre Fiabilidad
¿Quieres transformar a algún amigo en un fanático de los autos? Sabemos que puedes estar un poco nervioso con respecto a algunos reportes que indican fallas prematuras de los sellos en las culatas del Focus RS. Hablamos con Alberto Garasino, Gerente General de Ford Chile, quien nos confesó estar al tanto de esta situación y que en las partidas actuales del modelo (como las que comienzan a llegar a Chile) ya debería estar todo resuelto.
Sin embargo, por si acaso, han generado una optimización de sus recursos de post-venta, para garantizar un completo stock de repuestos y piezas para el Focus RS que aseguren su inmediata atención en caso de que ocurrieran eventualidades.
A Chile llegaran alrededor de 120 unidades, con un precio de lanzamiento de $27.990.000, valor que lo coloca 2 millones más abajo que su rival actual en nuestro mercado, el Subaru WRX STi, modelo que recientemente fue renovado en su versión 2018.
Ford Focus RS vs Volkswagen Golf R: Duelo de Titanes
Ilusiones, tal como para un pequeño puede ser tener la raqueta de Roger Federer o los zapatos de Cristiano Ronaldo. En Chile, hasta no hace mucho, estos vehículos se miraban por internet. Por revistas. Sin embargo, a finales del año pasado y a comienzos de la presente temporada, dos "bombazos" automotrices remecieron un segmento algo olvidado por las marcas: el Ford Focus RS y el Volkswagen Golf R.
El primero es parte de la división europea Ford Performance y es el compacto más deportivo que ha construido el fabricante del óvalo, mientras el segundo nació con la idea de homenajear al Golf GTI y terminó convirtiéndose en un objeto de deseo, uno que estuvo tres años en negociaciones para arribar a nuestro país.
Ejemplares de raza indómita, los disfrutamos en la vida urbana, pero también queríamos conocerlos en su ambiente íntimo, donde se sintieran en confianza. El circuito Pacífico Sport de San Antonio, más conocido como Leydaring, nos abrió gentilmente las puertas para soltar las amarras de estas bestias. Y el resultado dejó lecciones interesantes.
Frente a frente. Mirándose las caras, mostrándose los dientes. Ambos removiendo el hemisferio derecho del cerebro. Tan similares en su objetivo de apelar a la irracionalidad, tan distantes en los caminos que eligen para seducir. El Ford Focus RS es todo testosterona. Robustez. Musculatura. En una historia de conquista, es el que se atreve a robarle el primer beso a la persona que quiere en el lugar menos pensado, sin temor a recibir de vuelta una bofetada. No pierde tiempo pensando en el qué dirán".
El Volkswagen Golf R baja la extravagancia que luce su ocasional rival. Sin grandes aspavientos, sin la necesidad de demostrar en el exterior lo que es capaz de hacer, es el que se da el tiempo para mirar a los ojos a la persona que lo trastorna y esperar el momento exacto. Tiene una imagen visual más tradicional y los que saben lo reconocerán con sencillez por su ancho parachoques estilo Motosport, por el faldón deportivo, la rejilla delantera en negro, la salida de escape con cuatro tubos, el alerón en el techo o el difusor especifico del modelo R.
El Volkswagen Golf R luce un diseño sobrio que esconde las brutales capacidades que reparte sobre el asfalto. Con su traje elegante, sabe que no necesita gritar la potencialidad que le entregan sus 310 caballos de fuerza y encanta por lo que es capaz de realizar".
En el interior, ambos enfocan sus dardos a la deportividad, pero con distancias. Ver en la pista las toneladas de pergaminos con que aterrizaron en nuestro país ambos modelos. El VW Golf R se apoya en un motor de 2.0 litros TSI, que desarrolla 310 Hp, con un par de 400 Nm desde las 2.000 rpm, asociado a una caja automática de doble embrague (DSG) de siete velocidades. Como anécdota, es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos.
Rendimiento en Pista
En la pista deja atrás su compuesta imagen. Se desabotona la camisa, se saca la corbata. Es pasión efervescente, que va creciendo a medida que el velocímetro empieza a ascender. Si bien puede apreciarse una cierta demora en la respuesta del turbo, lo cierto es que al entrar en acción no pega un golpe que incomode al interior, todo lo contrario, es una sensación de poder que se siente en las caderas y que permite acometer con absoluta brutalidad en las curvas.
La respuesta que recibimos es de una franqueza total. De dirección, de aplomo, de estabilidad en el límite. El correcto reparto de peso permite mantener una línea de marcha establecida y saber que al menor giro del volante nos llevará precisamente donde deseamos es otro factor que ayuda al manejo. En esto influye sobremanera la tracción integral 4Motion, que mediante un diferencial permite ir distribuyendo la fuerza de manera inteligente, facilitando la aceleración, la salida de curvas y la dinámica de conducción.
Además, el gran trabajo de la suspensión, con un sistema de amortiguación que, aunque rígido, se encarga de hacer su trabajo de manera "oculta", sin traspasarles el dolor a los ocupantes. Si debo hacer un viaje largo, en este modelo lo haría sin pensar.
El Ford Focus RS tampoco es humilde en la pista. Gracias a un motor 2.3 Ecoboost que eroga 350 Hp, tiene como ventaja frente a los puristas que cuenta con una caja mecánica de seis relaciones. Pero hay que soportar la dureza de los pedales y calibrar de buena manera el pie en el embrague para que no se pare el auto.
En movimiento, pocos pueden igualarle lo que entrega. Velocidad inmediata, agilidad máxima, una dirección que te permite llevar al vehículo a tu antojo y una suspensión que, si bien es más áspera que la del Golf R, en curvas lo agradeces (y mucho), puesto que, apoyado por el sistema de tracción integral, sientes que eres un piloto de fórmula, cuando en verdad es la tecnología y los sistemas de ayuda los que te mantienen intacto en la pista, traccionando con la rueda que lo vaya necesitando.
La virtud de este sistema de tracción es que logra enviar hasta el 70% de la potencia al eje posterior y, dependiendo de los requerimientos, se puede pasar el total de ese 70% a cada una de las dos ruedas traseras.
El Ford Focus RS, además, dispone de un par de modos de manejo que, aunque innecesarios en la ciudad (modo Drift y Race), aseguran mover aún más el límite de la diversión en circuito. En estas opciones, con menos asistencias, es cuando se ve la capacidad del conductor, si es capaz de controlar los movimientos de cola del compacto.
En conclusión, se trata de vehículos que enamoran desde distintas veredas. El Golf R ataca con una imagen moderada, que se mimetiza en la ciudad para no llamar la atención más allá de los conocedores del tema, pero que es más confortable en el día a día y que brilla con los avances tecnológicos y de conectividad. El Ford Focus RS, por su parte, hace sentir su presencia antes de que se encienda el motor, es deportividad desde que el conductor se instala en la butaca y en la pista, su seguridad y aplomo deben estar entre lo más alto que nos haya tocado manejar.
¿Uno mejor que otro?
tags:



