WATER YAM es una obra multifacética que abarca diversas disciplinas, desde la música hasta las artes visuales y la filosofía. Las partituras de evento están en formato de tarjeta y coleccionadas en una caja titulada WATER YAM; cierto es que las tarjetas son entidades separadas, si bien por otro lado la «colección» como un todo es un ensamble de múltiples capas.
La Naturaleza de las Partituras de Evento
Algunas de las tarjetas en la caja son evidentemente partituras para la realización musical ―tales como Comb Music, Card Piece for Voice, Candle Piece for Radios. Sin embargo, paradójicamente aquellas tarjetas que tienen un instrumento «clásico» en su título ―como String Quartet y Flute Solo― no son para nada «musicales», ya que ningún sonido es producido: el cuarteto de cuerdas no toca sus instrumentos, tan solo se dan las manos; el flautista desarma su flauta y vuelve a armar sus piezas.
Luego de la serie «Volo Solo», John Tilbury dijo que, como pianista, veía que Incidental Music se trataba sobre el piano, sobre qué es ser un pianista, más que sobre música para piano. No me propuse que eso fuera un aspecto especial suyo, o que fuera más importante que cualquier otro.
Porque lo que estás tratando de hacer es pegar los porotos a las teclas con nada más en mente ―o esa es la manera en que yo la realizo. Así es que cualquier sonido es incidental. No es ni intencional ni inintencional. No tiene absolutamente nada que ver con el asunto si es que tocas un LA o un DO, o un DO y un DO# mientras estás pegando los porotos.
Ciertamente hay un aspecto de ejercicio en ello, aunque no como en la apertura y cierre de la tapa del piano sin hacer un sonido de La Monte Young―esa es una especie de disciplina externa. Sí.
Objetos y Eventos: Una Perspectiva Filosófica
Hago un objeto a partir de Three Aqueous Events. Consiste de un tablero con un anillo metálico (como el que se usa en el baño pegado a la muralla) en el medio con un vaso con agua en él. Y en la esquina superior izquierda hay unas letras que dicen «ice» [hielo], y en la esquina inferior derecha dice «steam» [vapor], y todo está pintado de blanco. Las letras se destacan un poco para que sean legibles. Y de vez en cuando haría un objeto primero y la tarjeta después. Pienso que la escalera con los diferentes colores en los peldaños originalmente era un objeto y escribí la tarjeta después. Así es que no me siento inclinado para ninguna de las dos maneras ya que cada objeto es de todos modos un evento y cada evento tiene una cualidad similar a un objeto.
Por ejemplo, estaba haciendo pinturas azarosas durante los 1950s. Con las pinturas en sábanas que estaba haciendo entre el ’56-’57, donde arrugas una sábana de cama y viertes agua y luego tinta, dependiendo de la cantidad y la distribución del agua, y del tiempo que la dejabas hasta que la masa arrugada está prácticamente seca, conseguías bordes claros. Mientras que si la abrías antes de que estuviera seca, conseguías unos bordes más difuminados para las formas.
También en ese momento estaba muy ocupado con la filosofía de la ciencia y eso también se enlaza, porque desde ya estaba cuestionando las premisas de la ciencia física ―¿qué es lo que significa tiempo en la ciencia, cuáles son los elementos irreductibles que entran en la consideración científica del tiempo? Así es que yo estaba leyendo a Reichenbach y todas aquellas personas que estaban escribiendo sobre el tiempo en la ciencia, y sobre relatividad, tiempo en relatividad, y así sucesivamente. Todo eso se reúne ―esa es la conexión, pienso, entre las artes visuales y el tiempo en la ciencia con la cual ya estaba ocupado entonces.
También sentía que cada objeto era un evento, para la ciencia física; no sólo para la ciencia física sino también al leer el pensamiento Zen. Me parecía que desde el punto de vista de la física nuclear apenas podías considerar la estructura del átomo sin sentir que un objeto se convertía en evento y que cada evento es un objeto.
Así es que podrías tener la pieza de 1961, Play Incident. No solo es un objeto. Se ve estático pero cuando dejas caer la bola de ping pong a través de uno de los dos hoyos de arriba y golpea los clavos al interior, tiene un aspecto musical. Y tiene un aspecto temporal, no únicamente mientras la bola está haciendo música dentro de la pieza, pero si la bola cae fuera a través de una de las aperturas de los lados y la vuelves a colocar, o la dejas donde está, ya es una performance. O está el juego de solitario, o el botiquín donde el espectador es invitado a cambiar las piezas o incluso intercambiarlas por otras piezas.
La Colección WATER YAM: Un Libro Abierto
Las partituras de evento están en formato de tarjeta, y están coleccionadas en una caja titulada WATER YAM; cierto es que las tarjetas son entidades separadas, si bien por otro lado la «colección» como un todo es un ensamble de múltiples capas. Recuerdo a John Tilbury diciendo que uno no debería mirar aisladamente a una sola tarjeta, sino que más bien era como leer un libro ―al mirar todas las tarjetas logras un sentido del todo, y eso de vuelta afecta la manera en que te aproximas a cualquier tarjeta individual: las tarjetas se influencian unas a otras. Hay, de hecho, ciertos «temas» recurrentes, una iconografía característica en WATER YAM.
No, porque las tarjetas fueron hechas durante un lapso de años, y pienso que si Maciunas no hubiera aparecido probablemente jamás las habría reunido, porque cuando partí, simplemente se las enviaba a mis amigos cuando tenía hechas unas pocas. Sí.
Pero John Tilbury estaba completamente en lo correcto, pienso, al decir que WATER YAM era como leer un libro. No había pensado antes en esa relación, entre WATER YAM y The Book of the Tumbler on Fire. Sí, eso es correcto. The Book of the Tumbler on Fire, por ejemplo, es un campo en sí mismo, el cual es parte de un campo mayor. Así, por ejemplo, cuando empecé el Book en 1964, no dudé en colocar piezas que habían sido hechas antes de aquel momento, y presumiblemente también seguirá así para siempre.
Así parece. Se asemeja más a un objeto pero si lo piensas, no entras en un libro siquiera en la primera página sin tu pasado, tu mente, entrando en él, y tu mente tiene recuerdos, también. Así es que incluso tu lectura de la primera página está condicionada por tus experiencias previas. Y cuando has terminado el libro tu experiencia continua; tu idea sobre el libro en un punto posterior será diferente, cambiará como tu recuerdo de él cambie, o las experiencias del libro cambiarán tu experiencia posterior.
Y cuando pienso en situaciones de campo, nuevamente pienso en el campo en física, en el campo probabilístico de presencia de un electrón, y también en el campo en la semántica. En los 1950s estaba muy interesado en la semántica, y aún lo estoy. Había un libro muy interesante que salió a finales de esa década llamado The Field Theory of Meaning, en el cual se mostraba que el significado de una palabra, antes que estar relacionado con la estructura de una oración, por ejemplo, estaba relacionado con un campo.
Así, según recuerdo ―fue hace un buen tiempo, realmente― el autor hizo una investigación sicológica para intentar ver cómo individuos relacionaban ciertas palabras con otras palabras, y luego las colocaba en un campo tridimensional.
Notación Gráfica y Humor
Tiene algo que ver con ello, y también la manera en que la impresión se coloca en las tarjetas ―los márgenes y el espacio entre las palabras, todo es parte de ellas. Pero no hay reglas para esto. Tal vez estamos devolviéndonos a la notación gráfica, donde los espacios entre las cosas con frecuencia son importantes. Sí, creo que sí.
El Motor Vehicle Sundown (Event), que fue el primer evento anotado, es bastante denso. Two Definitions se ve bastante denso, pero las definiciones están impresas como se verían en un diccionario. Sí, estabas en lo correcto sobre ello. Cualsea y cada una.
Admitirías que aquellas versiones de 1966 son de tipo cómico [gag-like]. No se me ocurre ninguno.
La especie de humor que más aprecio es… Toma como ejemplo colocar el jarrón de flores sobre el piano. Algunas personas piensan que eso es humorístico y otras personas podrían pensar que no era humorístico, que era crítico de la situación de concierto, u otras personas podrían decir que era una especie de hommage al piano, ¿sí? Como a veces le das flores a la mujer que amas. Hay tantas maneras diferentes en que podrías tomarlo, pero si alguien lo viera como humorístico entonces yo apreciaría el hecho de que no estuvieras lo bastante seguro. No era obviamente comedia, pero era posible tomarlo como eso si así lo deseabas.
Nunca, nunca. Usualmente era… Maciunas llegaría y diría «Voy a clavar las teclas del piano hoy en la noche. ¿Te importaría traer los clavos?» Así es que él iría y se sentaría ante el piano y yo colocaría un puñado de clavos para que los usase.
El Contexto y la Percepción
No sé si así fue en ese caso particular, no sé si había visto a alguien hacer eso o si eso solo vino a la mente. Seguramente es una cuestión de contexto. Si alguien da un recital en una sala de concierto, coloca un jarrón sobre el piano, entonces eso tiene una especie de efecto porque la audiencia ha sido culturalmente condicionada sobre qué esperar en un sitio así. Sí, es cambiado según su contexto.
Jamás pienso en esto, pero parece haber una cierta relación ―en el contexto de esta conversación― entre colocar un jarrón sobre el piano y un ready made de Duchamp. Pero hagamos una hipótesis en que colocar un jarrón con flores sobre un piano, o ver uno así, es equivalente a notar el secador de botellas, el secador de botellas de Duchamp. ¿En qué sentido serían equivalentes? Bueno, en que el contexto cambiaría la situación. Así es que un punto frecuente ha sido dicho sobre que un secador de botellas en la bodega de un café en Francia no es lo mismo que un secador de botellas en el Musee d’Art Moderne en París.
Chair with a History: Un Objeto en Evolución
Algunas, no otras. Como la Chair with a History. Esta es una silla con un libro sobre ella, y en el libro está escrito todo desde el momento en que compré la silla y el libro hasta el presente. Salí a comprar una silla de madera en Niza― y resultó ser toda una cosa, porque resultó que no era tan simple conseguir una simple silla de madera. Luego compré un cuaderno empastado en cuero rojo en el cual anoté dónde había encontrado la silla, y creo que pegué el recibo. Cualquiera que se siente en la silla puede escribir en el libro.
Oh no, aún sigue. Pienso que Schwarz todavía la tiene con el mismo libro, por lo que sé. Y en principio el libro puede ser reemplazado por otro cuando esté completo. Simplemente prosigue. Así es que está abierto.
Tiempo y Azar
La data de Chair with a History es de un modo lo opuesto a la sugerencia de Duchamp de «inscribir, en una día, hora, minuto precisamente indicado, un ready made que podía ser mirado en cualquier momento antes de aquel momento». Él está poniendo el énfasis en la datación. Así que podrías decir que hay un cenicero en el suelo y voy a fecharlo mañana el primero de agosto de 1976 a las 10 AM. Mientras si tú deseas comparar eso con mis piezas ―digamos los Three Telephone Events― podrías hacerlo la próxima vez que suene el teléfono, pero no sabes cuándo es que va a sonar. Posiblemente podrías llamar a alguien que conoces de modo que supieras, pero incluso entonces no sabrías si van a estar a menos que lo hayas pre-arreglado.
Estaría más interesado si el evento solo sucediera. Si el teléfono suena, entonces es interesante si eso se convierte en la pieza. No me interesa prepararlo antes. Es como si Duchamp, en esa nota, estuviera más interesado en la ironía de colocar una fecha particular en una pieza que ya había encontrado, mientras para mí es interesante la manera en que las cosas suceden naturalmente.
Pero los Three Telephone Events no suceden naturalmente ya que tú has limitado la pieza a aquellas tres ocurrencias particulares. Es verdad, no estoy solo diciendo «la próxima vez que suene el teléfono, haz lo que gustes».
Es verdad, y en ese sentido diría enfocada más que controlada por la partitura, pero no es muy interesante que sea mi partitura. Se me ha dicho que de todas las personas quienes han escuchado una gotera de agua, soy la primera persona que hace una partitura sobre eso, así es que de un modo la partitura llama la atención al hecho que el agua goteando puede ser muy bello― mucha gente encuentra que una llave goteando es muy desagradable, se ponen muy nerviosos. Es agradable escucharlo de un modo apreciativo. Pero no es importante que yo lo haya hecho.
Podría ser importante para ti como un musicólogo, pero no lo es para mí, como esas tarjetas están bajo derechos de autor, y fuera de una firmada y una edición limitada que una galería me invitó a hacer, jamás he hecho dinero con Water Yam― las diversas ediciones de Fluxus o la edición de John Gosling. Es irónico en el mismo modo en que Duchamp hace una edición de un objeto encontrado, hay mucha ironía en eso.
Orígenes e Influencias
Pero has admitido los orígenes de uno o dos ―el Motor Vehicle Sundown (Event) y Flute Solo, y no estás seguro sobre el jarrón sobre el piano. ¿En serio? No lo sabía (ríe). Fantástico.
Si esa fuera la fuente, pienso que no se lo diría a nadie. Pero Bach sería una pieza muy menor si Villa-Lobos fuese el origen. Lo colocaría en la categoría de un acertijo. (pausa larga) Sí, pienso que a veces el resultado de una partitura está más allá de la partitura. No puede ser deducido a partir de lo que hay en la tarjeta.
Lo Cotidiano y lo Desapercibido
No estoy tan seguro. Parte del asunto para mí, de usar mesas y sillas, es que son lo más común que puede haber. Y a veces, cuando coloco algunas en una exhibición, realmente son pasadas por alto por la gente. Al final de una inauguración, una mesa que había colocado ahí con unos objetos muy especiales quedó cubierta con vasos que dejaron marcas sobre ella. Así que había tenido un gran éxito. Mientras que siempre era evidente con la pieza de La Monte que era una pieza específicamente musical.
Bueno, no especialmente errada, pero no es el asunto de mi trabajo. Pienso que mi motivo para hacer un colgador de ropa que tiene encima sombreros y chaquetones y paraguas, no es el mismo motivo de, digamos, Jim Dine haciendo una pintura con una corbata. No es equivocado poner, por ejemplo, mi Clothes Tree en una exhibición de Pop Art en la Hayward Gallery, pero es solo una de las posibilidades ―en otras palabras, todas las posibilidades son aceptables. Lo que sea que pueda ser hecho está bien.
A veces las cosas hacen un ciclo completo. Una vez compré por unos 10 dólares una cajonera con un espejo arriba ―como el que te encontrarías en un hotel barato― en el Ejército de Salvación. Y luego pinté unos pequeños colores del arcoíris alrededor del final de una pata, y luego...
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