La historia del automóvil es apasionante, especialmente cuando se trata de autos clásicos. Sin embargo, dentro de ella existen numerosos casos de modelos de automóviles que han sido sonados fracasos para sus fabricantes, por diversas razones, que van desde ser considerados como incomprendidos, hasta aquellos que no gustaron por presentar diseños demasiados avanzados para su época.
Ford Motor Company se percató de que tenía un vacío en su portafolio de productos, careciendo de autos de pasajeros medianos. Sus competidores ofrecían modelos similares, pero los clientes de Ford solo podían optar por modelos de gama más alta de Mercury y Lincoln, resultando en una pérdida de clientes.
El Proyecto Edsel: Una Apuesta Arriesgada
La marca invirtió una suma considerable de USD 250 millones en la creación de la División Edsel (un cuarto de todo lo invertido por la marca en el plazo de una década). El proyecto comenzó a gestarse a finales de 1948, bajo el código E (de experimental).
Existen dos historias sobre el origen de su nombre: Se barajaron 20 mil nombres, hasta que Henry Ford II bautizó el auto como Edsel, en honor a su padre fallecido en 1943. El auto comenzó a ser fabricado a contar del 15 de julio de 1957.
Campaña de Marketing y Lanzamiento
Su lanzamiento fue precedido por una monumental campaña de marketing que comenzó en 1955, considerando variables como el perfil del cliente: profesional joven, la cantidad de personas dispuestas a comprarlo en cada ciudad, tomando en cuenta variables como su nivel de ingresos, gustos, auto que poseían, entre otros factores decisionales.
Se designaron cinco plantas para su fabricación: California, Massachusetts, Michigan, New Jersey y Kentucky, sumado al fichaje de cerca de 1.200 a 1.400 concesionarios a lo largo de los EE.UU. Todo lo anterior fue apoyado por la entrega de adelantos o «teasers» del auto en las principales revistas de circulación nacional, por medio de una poderosa campaña publicitaria, hasta que llego el esperado «E Day», cuando el 4 de septiembre de 1957, cuando se calcula que alrededor de 2.5 millones de norteamericanos se volcaron a los concesionarios a conocer el flamante Ford Edsel 1958.
Ford proyectaba ventas de entre 100 mil a 200 mil unidades en el primer año, pero la realidad fue diferente: en 1958 apenas 63.110 Edsel salieron rodando desde las vitrinas.
Modelos y Diseño del Ford Edsel
El modelo apuntaba al segmento medio de automóviles. Su gama se componía de dos series básicas: Ranger de cuatro puertas y Pacer de dos puertas. Las series más lujosas eran los Corsair y Citation. Las fotos que ilustran esta nota corresponden a un Ford Edsel Pacer (Coupé de dos puertas).
Analizando sus líneas, obra del diseñador jefe de Ford, Roy Brown (creador del Lincoln Futura de la serie de TV Batman de 1966), el auto no era mal logrado, a excepción de su particular máscara frontal dispuesta verticalmente, que en su tiempo, y aún hoy es objeto de variadas interpretaciones.
Sus dimensiones son impensadas para la época actual. La punta central del capó lleva el logo «E», que preside la calandra central con abundante presencia de contornos cromados. A ambos costados se ubican los dobles faros principales con proyectores de yodo (de corto y largo alcance).
Al verlo de costado, llama la atención su extenso capó, abultado al centro, además de la presencia de un pequeño retrovisor circular del lado del conductor en posición adelantada. Al contar con un efecto bicolor, el auto parece tener un techo flotante, pero vemos claramente el pilar A cromado, con la presencia de una luneta delantera practicable.
Ambos laterales presentan en la sección del paso de ruedas delantero y sección central de las puertas un notorio listón cromado, además de la grafía «Pacer» en la sección delantera. Un detalle muy futurista es la presencia en su lateral posterior de una hendidura que se asemeja al trazado que realiza un cometa por el espacio, con presencia de pintura en tonalidad blanca, siempre con contornos cromados, en la que subyace otra de menores dimensiones con acabado metalizado y la leyenda «Edsel» en relieve. Los neumáticos aro 14, portan tapas de ruedas de acero pintadas en el color principal del auto, con diseños cromados en relieve. El eje trasero luce la sección superior de las ruedas semiocultas.
La zaga del Ford Edsel Pacer también resulta original, por cuanto su diseñador la dotó de luces de reversa más llamativas que las principales, que lucen como alas de un ave, dispuestas horizontalmente. Acá el parachoques sigue el estilo del visto en su frontal pero de una sola pieza.
Interior y Experiencia de Conducción
Al abordarlo, nuestro olfato percibió ese característico aroma a «auto antiguo». Otro elemento llamativo es su volante con empuñadura delgada y generoso radio, cuyo diseño, si eliminamos los comandos de accionamiento de la bocina, nos recuerda el logo de un conocido fabricante alemán. Delante del volante, se hallan dos palancas: la izquierda para accionar los señalizadores de viraje y una al costado derecho para accionar la transmisión.
Los viajes abordo del Ford Edsel eran amenizados con la presencia de un sintonizador de radio AM/FM con cinco presintonías, reproducidas mediante un altavoz central. La habitabilidad, al menos en el puesto de manejo, no nos resultó del todo grata, por cuanto el amplio radio del volante, sumado a la postura demasiado cercana de éste de parte de la banca delantera, hace que resulte incómodo ponernos tras su volante.
Motorización y Mecánica
Bajo el capó, cuya apertura se realiza de manera opuesta a la que tradicionalmente estamos acostumbrados ver en un auto, yace un motor de 8 cilindros en V, con árbol de levas central y carburador de cuatro cuerpos, totalizando un desplazamiento de 5.440 c.c. con 235 CV, que equipaba a los Edsel base. Los Pacer y Ranger elevaban su cilindrada hasta los 5.911 c.c. con 307 CV, mientras que los Citation y Corsair cubicaban 6.719 c.c.
La caja de cambios podía ser una manual de tres marchas, otra de cuatro relaciones o bien una particular automática que se denominaba «Teletouch». La capacidad de frenado estaba garantizada por la presencia de frenos de tambor con servo y sistema autoajustable.
Intentos de Rescate y el Final del Edsel
Los directivos de Ford tomaron nota de las escuálidas ventas del modelo MY58, por lo que al presentar el Ford Edsel MY59, adoptaron una serie de contramedidas destinadas a revertir la situación: se produciría en una sola fábrica, se le realizó un sutil facelift y se incorporaron dos nuevas motorizaciones: 4.8 litros con 6 cilindros en línea y un V8.
Finalmente, el 15 de octubre de 1959 se presentó el Edsel MY60, bajo la premisa de «Nuevo, económico y elegante», comercializándose sólo en versiones Ranger y Villager. En pocas palabras se trataba de un Ford Galaxy retocado, cuya principal gracia radicaba en su máscara horizontal.
Actualmente se estima que sobreviven cerca de 6 mil ejemplares. La sentencia de Bill Ford, hijo de Edsel Ford lo sintetiza en pocas palabras: «Duele cuando el nombre de tu padre se convierte en sinónimo de fracaso».
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