En la historia del deporte motor hay pocos autos que tengan un estatus de leyenda como el que goza el Ford GT40. Su deseo se cumplió en los años 60, con el GT40, deportivo que barrió a la Scuderia, ganando Le Mans cuatro veces de forma consecutiva, de 1966 a 1969.
Orígenes y Desarrollo
La historia de Ford en el mundo de las carreras automovilísticas es una saga de innovación, ambición, y una constante búsqueda de la excelencia. Desde los primeros días de la compañía, Henry Ford reconoció el valor de la competición como banco de pruebas para nuevas tecnologías y como plataforma para la promoción de su marca. Esta visión ha llevado a Ford a participar en una amplia variedad de disciplinas, desde las carreras de resistencia hasta la Fórmula 1, dejando una huella imborrable en la historia del automovilismo.
Los Primeros Pasos: De la Calle a la Pista
Inicialmente, la participación de Ford en las carreras era más informal. Los primeros Modelos T, coches diseñados para la accesibilidad y la funcionalidad, eran a menudo modificados y competían en carreras locales. Estas competiciones rudimentarias no solo demostraron la robustez y fiabilidad de los vehículos Ford, sino que también fomentaron una cultura de innovación y mejora continua dentro de la empresa. Era una forma de demostrar al público la durabilidad y el rendimiento del coche en condiciones extremas.
El Rugido de los Años 60: El Desafío a Ferrari en Le Mans
La década de 1960 marcó un punto de inflexión en la historia de Ford en las carreras. Tras un intento fallido de adquirir Ferrari, Henry Ford II, impulsado por el orgullo herido y una inmensa determinación, decidió desafiar directamente a Enzo Ferrari en su propio terreno: las 24 Horas de Le Mans, la carrera de resistencia más prestigiosa del mundo. Ofendido, el hijo de Henry Ford se propuso derrotar a los italianos donde más les doliera, o sea, en carrera. Este desafío dio origen al Ford GT40, un coche de carreras diseñado específicamente para derrotar a Ferrari.
El Nacimiento del GT40: Un Icono de la Velocidad
El desarrollo del GT40 fue un proyecto ambicioso y complejo. Ford reclutó a los mejores ingenieros y pilotos, incluyendo a Carroll Shelby, un legendario preparador de coches y expiloto de carreras. El GT40, con su diseño aerodinámico y su potente motor V8, representó una nueva era en el diseño de coches de carreras americanos. El nombre "GT40" proviene de "Grand Touring" y la altura del vehículo en pulgadas (40 pulgadas).
| Características | Descripción |
|---|---|
| Diseño | Aerodinámico, innovador |
| Motor | Potente V8 |
| Objetivo | Derrotar a Ferrari en Le Mans |
| Altura | 40 pulgadas |
El Triunfo en Le Mans: Una Victoria Histórica
Después de algunos años de desarrollo y ajustes, el Ford GT40 finalmente logró su objetivo en 1966, logrando un histórico 1-2-3 en las 24 Horas de Le Mans. Esta victoria no solo puso fin a la hegemonía de Ferrari en la carrera, sino que también demostró la capacidad de Ford para competir y vencer a los mejores del mundo. El GT40 continuó dominando Le Mans en los años siguientes, ganando también en 1967, 1968 y 1969. Estas victorias consolidaron al GT40 como uno de los coches de carreras más icónicos de todos los tiempos. Esta historia inspiró otra película, Ford vs. Ferrari.
Más Allá de Le Mans: La Diversificación en el Mundo de las Carreras
Si bien el GT40 es quizás el coche de carreras más famoso de Ford, la compañía ha participado en muchas otras disciplinas a lo largo de su historia. Ford ha tenido una presencia significativa en la Fórmula 1, el Campeonato Mundial de Rally (WRC), la NASCAR, y otras categorías de carreras. La participación en estas diversas categorías permitió a Ford desarrollar y probar una amplia gama de tecnologías, que luego se incorporaron a sus vehículos de producción.
Ford en la Fórmula 1: Una Historia Intermitente
La participación de Ford en la Fórmula 1 ha sido intermitente a lo largo de los años, principalmente como proveedor de motores. El motor Cosworth DFV, financiado por Ford, dominó la Fórmula 1 durante la década de 1970 y principios de la de 1980, impulsando a muchos equipos a la victoria. A pesar de no tener un equipo propio en la Fórmula 1 durante muchos años, Ford ha mantenido una presencia indirecta a través de sus motores y su apoyo a otros equipos.
Ford en el Campeonato Mundial de Rally (WRC): Dominio en los Tramos
Ford ha tenido una larga y exitosa historia en el Campeonato Mundial de Rally (WRC). Modelos como el Ford Escort, el Ford Sierra Cosworth, y el Ford Focus han logrado numerosas victorias y campeonatos en el WRC. La participación de Ford en el WRC ha demostrado la capacidad de sus vehículos para resistir las duras condiciones de los rallies y ha contribuido a mejorar la tecnología de tracción y suspensión de sus coches de producción.
Ford en NASCAR: La Velocidad en los Óvalos
NASCAR, la principal competición de automovilismo en los Estados Unidos, ha sido un campo de batalla importante para Ford durante décadas. Modelos como el Ford Torino, el Ford Thunderbird, y el Ford Fusion han competido en NASCAR, logrando numerosas victorias y campeonatos. La participación de Ford en NASCAR ha reforzado su imagen de marca como un fabricante de coches potentes y fiables, y ha contribuido a mejorar la aerodinámica y la durabilidad de sus vehículos.
Modelos Icónicos de Ford en las Carreras
A lo largo de su historia, Ford ha producido una serie de modelos que se han convertido en iconos del automovilismo. Estos coches no solo han logrado victorias en las carreras, sino que también han capturado la imaginación del público y han influido en el diseño y la tecnología de los coches de producción.
- Ford GT40: El coche que derrotó a Ferrari en Le Mans y se convirtió en una leyenda del automovilismo.
- Ford Mustang: Un icono americano que ha competido en una amplia variedad de disciplinas, desde las carreras de turismos hasta el drifting. El Mustang ha sido un símbolo de la cultura automovilística americana durante décadas.
- Ford Escort: Un coche de rally legendario que logró numerosas victorias y campeonatos en el WRC.
- Ford Sierra Cosworth: Un coche de turismos de alto rendimiento que dominó las carreras en la década de 1980.
- Shelby Cobra Daytona Coupe: Un coche de carreras que ganó el Campeonato Mundial de GT en 1965, siendo el primer coche americano en lograrlo.
Innovaciones Tecnológicas de Ford en las Carreras
La participación de Ford en las carreras ha sido una fuente constante de innovación tecnológica. Muchas de las tecnologías que se utilizan en los coches de producción actuales se desarrollaron y probaron inicialmente en las pistas de carreras. Algunas de estas innovaciones incluyen:
- Aerodinámica avanzada: Ford ha sido pionero en el desarrollo de tecnologías aerodinámicas para mejorar la eficiencia y el rendimiento de sus coches de carreras.
- Motores de alto rendimiento: Ford ha desarrollado una amplia gama de motores de alto rendimiento para sus coches de carreras, incluyendo motores V8, motores turboalimentados, y motores híbridos.
- Sistemas de suspensión avanzados: Ford ha desarrollado sistemas de suspensión avanzados para mejorar el manejo y la estabilidad de sus coches de carreras.
- Materiales ligeros: Ford ha utilizado materiales ligeros, como la fibra de carbono y el aluminio, para reducir el peso de sus coches de carreras y mejorar su rendimiento.
- Sistemas de frenado avanzados: Ford ha desarrollado sistemas de frenado avanzados para mejorar la capacidad de frenado de sus coches de carreras.
El Futuro de Ford en las Carreras
Ford continúa comprometido con el mundo de las carreras, buscando nuevas oportunidades para innovar y competir. La compañía está explorando nuevas tecnologías, como los coches eléctricos y los coches autónomos, y está participando en nuevas disciplinas, como la Fórmula E. El futuro de Ford en las carreras promete ser tan emocionante como su pasado, con la compañía buscando constantemente nuevas formas de superar los límites de la tecnología y el rendimiento automovilístico.
Ford y la Electrificación: Un Nuevo Capítulo
La transición hacia la electrificación está transformando el mundo del automovilismo, y Ford está a la vanguardia de esta revolución. La compañía está invirtiendo fuertemente en el desarrollo de coches de carreras eléctricos y está explorando nuevas formas de utilizar la tecnología eléctrica para mejorar el rendimiento y la eficiencia de sus coches de carreras.
Ford y la Conducción Autónoma: El Futuro de la Competición
La conducción autónoma es otra área de investigación importante para Ford. La compañía está explorando el potencial de la conducción autónoma en las carreras, buscando nuevas formas de utilizar la tecnología para mejorar la seguridad y el rendimiento de sus coches de carreras. Si bien la idea de carreras de coches autónomos puede parecer futurista, Ford está comprometido con la exploración de todas las posibilidades que ofrece esta tecnología.
Durante el desarrollo de este auto, la gran mayoría de las unidades se fabricaron con carrocería coupé, sin embargo, en 1965, Ford y Shelby American trabajaron en al menos cinco versiones Roadster. Es realmente interesante este auto con el chasis número GT40/109, pues recibió todo el tratamiento de carreras, para que en 1965 fuera uno de los seis GT40 que compitieron en las míticas 24 Horas de Le Mans. Después, el auto regresó a Estados Unidos, donde se reconstruyó y se preservó dentro de Ford, para después ponerse a la venta y cambiar de dueño en al menos otras dos ocasiones. Si bien no se ha colocado un precio mínimo al auto, como referencia podemos tener al modelo con chasis GT40/108, que en su momento se vendió por $7 millones de dólares.
La cita en Le Mans puede incluirse en un selecto grupo de carreras míticas donde hay que sumar al Gran Premio de Mónaco Fórmula 1 y las 500 Millas de Indianápolis. Son consideradas las competencias más importantes en la historia del automovilismo. La idea inicial de una competencia de largo aliento fue de Georges Durand, fundador del club que la organizó. Les pidió a Charles Faroux y Emile Coquile que diseñaran las bases de la carrera y propusieron una de 8 horas, con 4 de noche. Desde aquella vez se corrió en el trazado de Le Mans, capital del departamento de Sarthe (región de Países del Loira), y localidad a unos 200 km al suroeste de París. El circuito original, entre 1923 y 1928 tuvo una extensión de 17,262 km. Le Mans tiene un entorno mágico y parece un parque temático de automovilismo, con calles peatonales que lucen baldosas alusivas a los pilotos que hicieron historia, como si fuese una especie de “Salón de fama”. En 2021 volvió el público luego de las restricciones por la pandemia y se permitió un aforo de 50 mil personas, una quinta parte de la cantidad habitual en todos los años. La mayoría de la gente duerme en carpas y, más allá de la carrera, los espectadores buscan entretenerse en un parque de diversiones montado al lado del circuito.
Tradicionalmente, los pilotos corrían hacia su auto en la grilla de la carrera, algo peligroso porque no les daba tiempo a ajustarse el cinturón de seguridad. Como protesta, en la edición de 1969, el belga Jacky Ickx fue caminando, en vez de correr. De forma tradicional se disputa el segundo sábado de junio porque es la noche más corta del año. Tuvo cambios de fecha como en 1968 por la crisis interna por las manifestaciones del “Mayo Francés”. También en 2020 y 2021, por la pandemia de COVID-19. En 1967, Moët et Chandon le entregó una botella de champán a los ganadores, incluyendo a Dan Gurney, quien recordó: “Subimos a la plataforma (el podio) y alguien me dio una botella gigante de champán. Fue un logro enorme, después de muchos intentos. Al parecer el año anterior alguien había dejado las botellas al sol y cuando el corredor Jo Siffert fue a buscar la suya el corcho voló y regó la bebida por todas partes. La gran diferencia es que Gurney sacudió su Chandon y puso el dedo para crear la lluvia.
Solo Graham Hill consiguió la “Triple Corona del Automovilismo” (no es un trofeo, sí un título honorífico), producto de sus triunfos en las 24 Horas de Le Mans, las 500 Millas Indianápolis y el GP de Mónaco de F1. La marca alemana Porsche venció en 19 ocasiones. Y el piloto más ganador es el danés Tom Kristensen, con 9. La primera fue en 1997, el primer año que participó y en el que entró en el equipo a última hora para reemplazar al corredor lesionado Davy Jones. Hay circuitos de F1 que hoy promedian los cinco kilómetros y Le Mans llegó a tener una recta de seis km. “Ligne Droite des Hunaudières” hasta 1990, era una recta ininterrumpida de la ruta nacional N138, entre Mulsanne y Arnage, con una curva amplia llamada Indianápolis. A 400 km/h. Antes de que se colocaran las chicanas, la velocidad más alta alcanzada en Hunaudières fue de 407 km/h. La logró Roger Dorchy con el WM P88-Peugeot, en 1988.
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