Desde el lanzamiento de este muscle car en 1964 hasta la actualidad, se ha visto reflejado la continua innovación, estilo y pasión que ha caracterizado a este automóvil desde su debut. Ford Mustang es mucho más que sólo un auto con 60 años de historia.
Es un verdadero ícono cultural, reconocido en prácticamente todo el mundo por los valores de libertad y acción que representa. Este muscle car, no sólo ha hecho historia en el mundo automotriz, sino que desde sus inicios ha participado en importantes películas como “Goldfinger” en 1964 o “Bullit” en 1968, destacando como un ícono pop.
En este 60° aniversario, celebramos la gran historia y el espíritu innovador que han convertido a Mustang en un ícono de la cultura automotriz del mundo y de Chile. Este modelo tiene un espacio privilegiado en las mentes y corazones de las personas, y seguiremos avanzando en nuevos hitos para nuestro muscle car.
Orígenes y Primeros Años (1964-1973)
La historia del Mustang comienza a principios de la década de 1960, una época de optimismo y cambio en Estados Unidos. Lee Iacocca, entonces gerente general de Ford, vislumbró la necesidad de un automóvil deportivo accesible y atractivo para la creciente población joven. El resultado fue el Mustang, un vehículo que combinaba un diseño elegante con un precio asequible.
El nombre "Mustang" fue elegido, según la leyenda, por su asociación con la imagen de un caballo salvaje, simbolizando la libertad y el espíritu indomable. El debut oficial del Mustang se produjo en la Feria Mundial de Nueva York el 17 de abril de 1964. El éxito fue inmediato y abrumador.
Ford esperaba vender 100,000 unidades en el primer año, pero superó esa cifra en solo tres meses. En su primer año, se comercializaron casi 420 mil ejemplares y tardó solo dos, en llegar al millón de ventas. El Mustang se convirtió en un fenómeno cultural, apareciendo en películas, programas de televisión y canciones populares.
Su influencia en la industria automotriz fue innegable, dando origen al segmento de los "pony cars", vehículos deportivos compactos y asequibles. El Mustang original se ofrecía en dos estilos de carrocería: coupé y convertible.
Los motores disponibles variaban desde un modesto seis cilindros en línea hasta un potente V8. A medida que pasaban los años, Ford introdujo nuevas versiones y opciones, incluyendo el Mustang Fastback, que presentaba una línea de techo inclinada que le daba un aspecto más deportivo.
Modelos Destacados de la Primera Generación:
- Mustang GT (1965): Equipado con un motor V8 de alto rendimiento y mejoras en la suspensión y los frenos, el GT se convirtió en la versión más deseada por los entusiastas.
- Shelby Mustang (1965-1970): En colaboración con Carroll Shelby, Ford creó versiones aún más potentes y agresivas del Mustang. Los Shelby Mustang, como el GT350 y el GT500, se convirtieron en leyendas por su rendimiento excepcional y su diseño distintivo.
- Boss 302 y Boss 429 (1969-1970): Estos modelos fueron diseñados para competir en las carreras de Trans-Am y NASCAR, respectivamente. Estaban equipados con motores V8 de alto rendimiento y suspensiones modificadas para un manejo superior. En 1969 Ford lanzó una versión del Mustang que equipaba el motor Boss 302, con el objetivo de llevar al modelo a las competencias Trans-Am del Sport Car Club of America y otra con el motor Boss 429, un V8 de 7.0 litros capaz de desarrollar 376 CV de potencia.
La Era de la Crisis del Petróleo y el Diseño "Fox Body" (1974-1993)
La década de 1970 trajo consigo la crisis del petróleo y nuevas regulaciones de emisiones, lo que obligó a Ford a replantear el diseño del Mustang. En 1974, se introdujo una nueva generación del Mustang basada en la plataforma Pinto, un automóvil subcompacto.
El nuevo Mustang era más pequeño y ligero que sus predecesores, y estaba disponible con motores de cuatro y seis cilindros, así como con un V8 de menor cilindrada. Si bien el Mustang II, como se le conoció, fue criticado por algunos puristas, demostró ser un éxito comercial, ayudando a Ford a superar la crisis del petróleo.
En 1979, se introdujo una nueva generación del Mustang basada en la plataforma "Fox", que ofrecía un diseño más moderno y un mejor rendimiento. El Mustang "Fox Body" se convirtió en un lienzo en blanco para los entusiastas del tuning.
Su diseño simple y su plataforma adaptable permitieron una gran variedad de modificaciones, desde mejoras en el motor y la suspensión hasta cambios en la carrocería y el interior.
Modelos Destacados de la Era "Fox Body":
- Mustang GT (1982-1993): El regreso del Mustang GT en 1982 marcó el resurgimiento del rendimiento. Equipado con un motor V8 de 5.0 litros, el GT ofrecía una aceleración impresionante y un sonido inconfundible.
- Mustang SVO (1984-1986): El SVO era una versión de alto rendimiento del Mustang que utilizaba un motor de cuatro cilindros turboalimentado. Ofrecía un manejo preciso y un rendimiento comparable al del GT, pero con un menor consumo de combustible.
- Saleen Mustang (1984-1993): Steve Saleen, un ex piloto de carreras, comenzó a modificar Mustangs para crear versiones aún más deportivas. Los Saleen Mustang se caracterizaban por su suspensión mejorada, su carrocería aerodinámica y su interior personalizado.
El Mustang Moderno (1994-Presente)
En 1994, Ford introdujo una nueva generación del Mustang que presentaba un diseño más redondeado y moderno. El nuevo Mustang conservaba la plataforma "Fox" mejorada, pero ofrecía una suspensión revisada y una mayor rigidez estructural.
La quinta generación del Mustang (2005-2014) recuperó el estilo retro de los Mustang originales, con líneas cuadradas y una parrilla distintiva. El nuevo Mustang fue un éxito instantáneo, atrayendo tanto a los entusiastas de la vieja escuela como a nuevos compradores.
La sexta generación del Mustang (2015-presente) representa una evolución significativa en términos de diseño, tecnología y rendimiento. El nuevo Mustang presenta un diseño más agresivo y aerodinámico, una suspensión trasera independiente y una gama de motores que incluye un EcoBoost de cuatro cilindros turboalimentado, un V6 y un potente V8.
Modelos Destacados del Mustang Moderno:
- Mustang Cobra (1993-2004): Desarrollado por la división Special Vehicle Team (SVT) de Ford, el Cobra era la versión de alto rendimiento del Mustang. Equipado con motores V8 sobrealimentados, el Cobra ofrecía una aceleración impresionante y un manejo preciso.
- Mustang Bullitt (2001, 2008, 2019): Inspirado en el Mustang GT conducido por Steve McQueen en la película "Bullitt", el Bullitt es una versión especial del Mustang que presenta un diseño discreto y mejoras en el rendimiento.
- Mustang Shelby GT350 y GT500 (2015-Presente): En colaboración con Carroll Shelby, Ford ha revivido los legendarios nombres GT350 y GT500. Estos modelos de alto rendimiento están equipados con motores V8 de alto rendimiento y suspensiones modificadas para un manejo superior.
Ford presentó de manera oficial la versión más radical del Mustang en su historia, la Boss 302. Esta se ofrece en dos opciones: Boss 302 y la Boss 302 Laguna Seca. La edición limitada Laguna Seca cuenta con un chasis más duro y un kit aerodinámico sacado del Ford Racing Boss 302R. El Mustang Boss 302 Laguna Seca presenta modificaciones que van desde una suspensión más rígida que reduce la altura en unos 19mm hasta una nueva configuración de chasis, mejoras aerodinámicas y una estética única.
También se ha montado un embrague de competición, una caja de seis marchas con una configuración de radio mucho más corta y un diferencial trasero de deslizamiento limitado. El sistema de control de tracción y de estabilidad han sido modificados en este modelo, todo para brindar una conducción más agresiva, la cual se puede configurar desde el interior para tomar ventajas cuando se pone el coche sobre el asfalto del circuito.
Ford Mustang Mach 1
Un gran amigo -amantes de los autos y para mi un verdadero gurú de la industria- vio una foto mía en mi cuenta personal de Instagram mientras probaba hace algunos días el nuevo Ford Mustang Mach 1. ¿Qué es este Mustang Mach 1? En palabras simples, es una versión que se encuentra a medio camino entre la variante GT y Shelby, y que tiene una partida limitada (en tiempo y unidades, aunque la marca nunca detalló ni por cuánto tiempo ni cuántas serían).
La primera vez que Mustang estrenó la denominación Mach 1 fue en 1969, para luego dar vida a nuevas ediciones en 1971, 1974, 2007 y la de ahora, por cierto. La idea de la marca del óvalo es poder entregar a los exigentes usuarios de este deportivo una versión con más personalidad y para ello trabajo en algunos puntos estéticos y mecánicos.
Si comenzamos de afuera hacia adentro, las diferencias con su hermano GT no se hacen esperar. Hay una nueva parrilla delantera, con unos falsos focos auxiliares, tomas de aire, un faldón delantero y un difusor trasero muy llamativos, cuatro grandes salidas de escape, franjas decorativas en el capó y en los laterales. Si bien pareciera que solo son un tema estético, esas pequeñas modificaciones le permiten a esta variante Mach 1 mejorar en un 22% la carga aerodinámica, algo no menor para un modelo que busca ser un deportivo y llevarte a la gloria con su performance, lo cual pudimos constatar luego de ciento de kilómetros.
El color rojo testeado y con la insignia de caballo salvaje en el frontis -al igual que todos los Mustang y que representa al caballo salvaje del país norteamericano-, predominan en este Mach 1, que lo hacen ver más atractivo que la variante normal, que ya es llamativa, y no son pocos quienes lo miran al estar detenido en un semáforo o en un estacionamiento.
En el interior, las diferencias son menores, más allá del pomo de la palanca de cambio y la placa puesta en el tablero frente al copiloto que indica el número de chasis de la unidad, no hay mucho más que lo diferencie con su hermano GT. Sí podemos apreciar el cuadro de instrumentos Dark Spindrift con detalles en aluminio, los asientos negros de cuero y despunte blanco.
La amplia apertura de las puertas y lo bajo del vehículo, podría hacer incómodo el ingreso a éste, pero sólo se necesita tener la elasticidad necesaria para cerrar la puerta y no sufrir una lesión en la espalda. Las butacas delanteras son cómodas y con una sujeción lateral normal; la posición de manejo se logra a la perfección gracias a los múltiples ajustes del asiento y del volante (ambos regulables en altura y profundidad) y contrario a lo que uno podría creer, hay una correcta visibilidad para todos los lados del vehículo, sobre todo hacia atrás, a pesar de la caída de la luneta trasera debido a su diseño de coupé fastback.
En la consola central destaca la pantalla de 12,3′' que incorpora el sistema de infoentretenimiento de Ford Sync3, pero tal como en otros modelos de la firma del óvalo, los colores utilizados (azul y blanco) e íconos me parecen un poco anticuado, aunque eso no afecte su funcionamiento, que es al final lo que importa, ya que para acceder a cada uno de los ítems del menú es fácil y rápido. Y dentro de esa tónica de mantener algunos elementos icónicos está justamente el freno de mano, con palanca al lado del pomo, que para muchos podría ser un sacrilegio en esta década y muchos optarían por el botón de freno electrónico o, incluso, de pedal, pero para mi le da el toque justo de autenticidad para un modelo que busca rescatar la esencia de este muscle car.
Otro dato. Los asientos posteriores (recordemos que tiene una configuración 2+2) son claramente para ser utilizados más por personas pequeñas en tramos cortos, que para que viaje una familia. Por eso mismo el acceso a ellas no son tan simple, y si bien tienen una palanca en la parte posterior del apoyacabezas del piloto y copiloto, no es tan amigable para accionar. Es que el dejémonos de cosas, este Mach 1 está hecho para que lo disfrute al ciento por ciento el que va de piloto. El resto, como pueda, si es que puede.
Dentro del equipamiento, la marca lo dota de elementos que se agradecen para el día a día, como el sensor de presión de neumáticos, asistente de precolisión con detección de peatones, asistente de cambio de carril, y sistema de punto ciego. En desempeño, la electrónica se hace presente con cinco modos de conducción: sport, nieve, lluvia, normal, pista y pista de carrera, que cambian el feedback de la dirección, que a su vez tiene tres asistencias: confort, deportiva y estándar. También se modifica el sonido del motor, respuesta de acelerador, dureza de los amortiguadores y actuar del control de estabilidad. Para quienes les preocupa el maletero, la verdad es que es bastante amplio y sobra espacio si queremos tener una arrancada por el fin de semana.
Ahí encontramos el corazón de este Mach 1, un motor V8 de 5.0 litros que ahora llega a 480 caballos de fuerza (10 más que en la versión GT) y un par de 529 Nm. La versión que se comercializa en Chile viene acoplada a una transmisión automática de 10 velocidades por convertidor de par que recibió una configuración específica para esta edición, aunque creo que habría sido más entretenida la mecánica de seis marchas que se comercializa en algunos países y sería más ad hoc a lo que quiere transmitir este modelo. Otro de los cambios mecánicos es que el Mach1 viene con nuevos radiadores para el aceite el motor y refrigeración para el eje trasero, mientras que la suspensión Magna Ride controlada electrónicamente, con muelles más rígidos y firmes que en la variante GT.
Al solo encender este muscle car podemos dilucidar lo que vendrá para nosotros: entretención y una relación que sólo podrá ir creciendo a medida que lo manejemos. Este Mustang no pone fácil las cosas al conductor, pues es como de esos amigos brutos que uno tiene en la vida y que no saben controlar la fuerza de un abrazo, pero sabes que siempre podrás contar con ellos. A diferencia de los deportivos europeos, claramente es más torpe y robusto, no deja nada adentro y sin filtro saca a relucir todo su potencial en un abrir y cerrar de ojos.
Así nos subimos, durante cinco días a este rojo deportivo, donde la confianza fue creciendo y fue la base para poder disfrutarlo... ¿Hay que tener muñeca para saber llevarlo? Sí, claramente se necesita tener un ápice de conocimiento de cómo conducir un deportivo de tracción trasera y 480 caballos. Desde la salida en cero sus reacciones son instantáneas y lo pueden sorprender a uno si no está lo suficientemente concentrado.
Para lo más fans puede que le falte algún detalle, pero lo que más me gusta de esta versión es que no solamente tiene un look diferente, sino que se posiciona uno, o dos, peldaños por encima del GT, entregándolo un sabor distinto y más sabroso.
El Mustang en la Cultura Popular
La influencia del Ford Mustang se extiende mucho más allá del mundo del automóvil. Ha aparecido en innumerables películas, programas de televisión y canciones, convirtiéndose en un símbolo de la cultura estadounidense.
Algunas de las apariciones más memorables del Mustang en el cine incluyen:
- "Bullitt" (1968): La escena de persecución de coches en "Bullitt" es considerada una de las mejores de la historia del cine, y el Mustang GT conducido por Steve McQueen se ha convertido en un icono. El Mustang GT Fastback 1968 es parte de una épica persecución de 10 minutos y 53 segundos por las calles de San Francisco.
- "Gone in 60 Seconds" (1974 y 2000): El Mustang "Eleanor" es uno de los coches más famosos de la película original y del remake. Para la nueva versión de 2000, protagonizada por Nicolas Cage y Angelina Jolie, el papel de Eleanor fue interpretado por un Shelby GT500 de 1967.
- "Transformers" (2007): El Mustang Saleen S281 Extreme se transforma en el Decepticon Barricade.
Si bien Mustang ha aparecido en miles de películas y programas de televisión, hizo su debut en la pantalla grande en Goldfinger, donde el modelo 1964 de Tilly Masterson tiene un final desafortunado. Unos años más tarde, el espía pone a prueba un Mustang Mach 1 de 1971 en una secuencia de persecución memorable a través de Las Vegas, escapando por un callejón sobre dos ruedas.
El Mustang también ha sido mencionado en numerosas canciones, incluyendo "Mustang Sally" de Wilson Pickett y "Little Red Corvette" de Prince.
Celebridades y el Mustang
Bruce Willis, estrella de Duro de Matar, tuvo un Shelby Mustang GT500 de 1968 convertible que en 2001 transformó en un Mustang Fastback GT390 de 1968, inspirado en la película Bullit. Patrick Dempsey, actor que conquistó al público con la serie Grey’s Anatomy, fue conquistado por un Mustang FR500C y un Fastback 1965. Otra de las celebridades que manejaron un Mustang son Sylvester Stallone, que tuvo un Mustang 1965 en los 80’s y un personalizado GT negro de 2018.
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