El Caso Ford Pinto: Un Resumen Detallado

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A finales de los años 60, los coches compactos japoneses y alemanes invadieron el mercado norteamericano, lo que llevó a la compañía Ford a entrar en pánico ya que los consumidores locales ya no querían sus coches. Ford decidió fabricar su propio coche compacto, el Ford Pinto, con un enfoque en reducir costos para competir.

Sin embargo, cuando se probaron los primeros Ford Pinto, se descubrió que el tanque de gasolina explotaba en caso de colisión. A pesar de la advertencia, era demasiado tarde para modificar el diseño y la línea de producción.

Los ingenieros de Ford calcularon que sería más barato pagar los daños y perjuicios por accidentes que modificar el modo de producción. Este error se conoce como la falacia del portero, que muestra cómo algunas estrategias de ahorro razonables pueden fracasar al no considerar todos los aspectos intangibles y contextuales.

En términos de emprendimiento, a menudo es necesario explorar nuevas oportunidades más allá de lo familiar para obtener una ventaja competitiva, similar a cómo el corredor de motocross busca el «holeshot». Los emprendedores enfrentan la constante lucha entre explorar nuevas ideas y explotar las oportunidades existentes.

El Caso Grimshaw vs. Ford Motor Co.

En este sentido, un proceso paradigmático en Estados Unidos es Grimshaw vs. Ford Motor Co., en que se otorgaron indemnizaciones extracompensatorias por los daños producidos por la deficiente fabricación del tanque de gasolina de uno de los modelos de automóvil comercializado por la demandada, que provocaba su rotura con facilidad ante impactos ocurridos incluso a bajas velocidades, siendo frecuente que el vehículo se incendiara.

En el juicio se arribó a la conclusión de que Ford había estimado más rentable pagar las eventuales indemnizaciones por los daños causados a consecuencia del desperfecto que implementar las medidas de seguridad necesarias para su corrección o para advertir a los consumidores del riesgo por el uso del bien.

La indemnización compensatoria otorgada fue de USD$4,5 millones y la concedida por daños punitivos de USD$125 millones.

Daños Punitivos y su Evolución

Los daños punitivos son por lo general entendidos como una sanción civil consistente en la fijación judicial de un monto indemnizatorio que supera la entidad del detrimento padecido por las víctimas, y que se aplica a favor del actor cuando el demandado le ha causado un menoscabo proveniente de conductas ilícitas de especial gravedad o reprochabilidad.

Los daños punitivos surgieron en Inglaterra en 1763, en un juicio en que se otorgó exemplary damages al demandante, quien fue detenido de manera ilegal por agentes del Rey y víctima de una violación de su propiedad.

En la oportunidad, los jueces decidieron la aplicación de una indemnización no solo compensatoria, sino también sancionatoria, considerando el comportamiento reprochable de los funcionarios. En un primer momento, los referidos daños eran aplicados en respuesta a actos en virtud de los cuales el infractor hacía uso de una posición de privilegio, generando una situación especialmente insultante o humillante para la víctima.

A comienzos del siglo XX se inició una segunda etapa. Producto de la masificación de la economía y el surgimiento de los movimientos de trabajadores, los tribunales estuvieron cada vez más dispuestos a examinar con dedicación las operaciones comerciales entre privados. En un contexto en que el mercado y el terreno de las relaciones laborales se habían convertido en ámbitos de abuso del poder económico, los jueces encontraron en la figura una herramienta útil para sancionar los casos en que la conducta del infractor merecía una censura especial.

El tercer período relativo a los daños punitivos comenzó luego del término de la Segunda Guerra Mundial y se extiende hasta la actualidad. Esta fase se caracteriza por la expansión de dichos daños al ámbito de productos comercializados de forma masiva, v. gr., los de carácter defectuoso, teniendo su aplicación una finalidad disuasoria. Tratándose de tales productos, dicha expansión se explica atendido que en una cantidad significativa de juicios relativos a bienes de circulación masiva que presentan defectos, estos se relacionan con fallas de fabricación, de diseño o de advertencias de uso.

En múltiples ocasiones, tales imperfecciones surgen no por una imposibilidad o incapacidad de corregirlas, sino que a consecuencia de una priorización consciente en virtud de la que se desplaza a un segundo plano la consideración de la integridad o seguridad de los consumidores, con el objeto de obtener una mayor rentabilidad en las ventas.

Naturaleza y Función de los Daños Punitivos

Según se sabe, el objetivo principal del sistema de responsabilidad civil es la compensación de los perjuicios sufridos por los damnificados, en orden a ponerlos, en sentido jurídico, en la situación en que estaban antes de la producción del daño. No obstante, en casos calificados, la ley puede contemplar elementos que la agraven.

Así, por ejemplo, en supuestos en que la aplicación de la finalidad reparatoria no permita conseguir una eficacia disuasiva suficiente; como cuando los perjudicados no demandan porque la indemnización esperada es inferior a los gastos de litigación, lo que desincentiva la actuación diligente de los proveedores, en tanto que no asumen todos los costos de su accionar.

Las insuficiencias de la función compensatoria pueden corregirse mediante el establecimiento de indemnizaciones superiores al menoscabo provocado con la conducta de que se trata, a través de la aplicación de los daños punitivos.

Así, por una parte, mediante la aplicación de una indemnización extracompensatoria se busca castigar al infractor cuando su comportamiento es grave, malicioso, opresivo, intencional o fraudulento. En este sentido, la responsabilidad civil ostenta una función retributiva, que supone dirigir la atención hacia el autor del daño en orden a formularle un juicio de reproche personal por su conducta, lo que se traduce, en definitiva, en que el monto del resarcimiento dependa de la intensidad de su culpabilidad.

Por otro lado, la aplicación de una indemnización extracompensatoria en los casos de ilícitos graves cumple la finalidad de disuadir su comisión. Sin embargo, en la práctica, sobre todo tratándose de casos complejos, el sistema de responsabilidad civil suele presentar problemas para las víctimas -que impiden un desincentivo efectivo y significativo de conductas muy reprochables-, como complicaciones para determinar quiénes han provocado el daño o, en general, elevadas dificultades probatorias.

Con base en la perspectiva expuesta, la responsabilidad civil debe asumirse de forma instrumental como un conjunto de incentivos y desincentivos que sirven para orientar el comportamiento de los agentes del mercado hacia fines que son deseables para la sociedad.

Tabla Comparativa de Indemnizaciones en Grimshaw vs. Ford

Tipo de Indemnización Monto (USD)
Compensatoria 4,500,000
Daños Punitivos 125,000,000

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