Funcionamiento de las Marchas de un Coche: Explicación Detallada

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Nuestra misión es ayudarte a contratar productos financieros y seguros, pero también apoyarte en todo lo relacionado y que esté a nuestro alcance. Por eso, el día de hoy queremos poner a disposición una guía sobre cómo aprender a manejar un auto paso a paso.

Preparación Inicial

Ajusta el asiento y el volante, en caso que el auto lo permita, para llegar cómodamente a los pedales. Acomoda el apoya cabezas, debe terminar justo donde termina tu cabeza. También dale una mirada a los de tus acompañantes para asegurarte que todos lo tengan bien. Ajusta los espejos laterales y el retrovisor para poder ver correctamente.

El retrovisor tiene que permitirte ver por el parabrisas trasero lo que venga detrás de ti. Los laterales te ayudarán a ver los otros vehículos que se coloquen de ese lado. Prueba los pedales para sentir cómo funcionan, de izquierda a derecha son el embrague, el freno y el acelerador. El primero lo presionas con el pie izquierdo, mientras que los otros dos los usas con el derecho.

Prueba el freno de mano para saber cómo funciona. Este freno mantiene el auto quieto cuando está apagado. Para probarlo, primero aprieta el pedal del freno así no se mueve el vehículo cuando sueltes el freno de mano. En ese momento sabes cuánta fuerza tienes que aplicar para ponerlo o sacarlo. Cuando finalmente vayas a arrancar el auto, el freno de mano tiene que estar desactivado.

Uso de la Palanca de Cambios

Aprende a usar la palanca de cambios. Primero mira el dibujo que aparece en ella para saber dónde se encuentran ubicadas las marchas, todos los vehículos tienen el mismo formato, lo que cambia es la cantidad de marchas posibles y dónde se ubica la reversa. Para cambiar las marchas, presiona el embrague con tu pie izquierdo al fondo y luego mueve la palanca.

Verás la opción de reversa, neutro y las marchas que permiten conducir. La mayoría de los autos manuales tienen al menos cinco marchas. Conoce el tablero de tu auto, al menos para saber las necesidades de combustible, las velocidades y las marchas. Colócate el cinturón de seguridad, no importa si vas solo hasta la esquina. Nunca arranques el auto sin tenerlo puesto.

Asegúrate de que la palanca de cambios esté en punto muerto y luego gira la llave para arrancar el auto. Coloca la luz de giro hacia el lado que vas a salir, para avisar a los otros conductores que estás por entrar a la pista. Al entrar, si no se salió automáticamente tienes que retirarla tú. Mira por los espejos para verificar que no haya automóviles cerca al salir.

Cuando estés listo para arrancar, aprieta el freno para evitar que el auto se mueva. Saca el freno de mano. Presiona el embrague, coloca primera marcha y comienza a acelerar lentamente, mientras sueltas el embrague para que el auto comience a avanzar. Conduce colocando las manos en el volante en posición 10 y 10, imagina que el volante es un reloj para colocar la mano izquierda donde indicaría las 10 horas y la mano derecha donde indica el 2.

Para mover el vehículo considera que según para el lado que gires el volante, para ese lugar irá el auto. Saber cómo aprender a manejar un auto paso a paso incluye aprender a estacionar. Fíjate cómo conducir en rotonda. También tienes que perfeccionar cómo conducir cuesta arriba. Cuando circules en reversa, considera que al girar el volante a la derecha hará que el vehículo doble hacia la izquierda y viceversa.

El Embrague, Freno y Acelerador

Cuando nos iniciamos como aprendices de conductores, es común que la coordinación para alternar los pies entre pedales de embrague, freno y acelerador nos cueste demasiado. Pero también hay conductores experimentados que tienen interiorizadas algunas malas prácticas al momento de usar los pedales. Este conocimiento aporta a la vida útil de estos elementos y sus componentes, te hace ahorrar dinero por fallas previsibles o desgaste anticipado, y te permite implementar mecanismos de seguridad activa al volante.

El embrague, freno y acelerador están íntimamente ligados a la capacidad de desplazamiento y a la velocidad del auto. En ese sentido, la intensidad ejercida por el conductor sobre los pedales permite conjugar la exigencia que se le pide al motor (mayor o menor potencia) y el movimiento realizado en la caja de cambios para aumentar o disminuir la tracción contra el pavimento. Este pedal es fundamental para saber cómo manejar un auto mecánico.

¿Qué es el embrague?

Es el sistema que corta la transmisión de la potencia que va desde el motor a la caja de cambios, la cual, a su vez, controla la potencia de la tracción producida por las ruedas. Se activa desde el pedal que se encuentra en el extremo inferior izquierdo del conductor. Una vez pisado, el motor se desliga de la transmisión de energía hacia las piezas que reciben y producen la fuerza mecánica de desplazamiento. Es por ello que muchas veces el embrague se suele ocupar como freno para quitarle velocidad al motor, pero esto es una muy mala práctica. Esto te permite cambiar de marcha sin dañar la transmisión.

El Freno

El freno de pie está al centro de la corrida de pedales, levemente más arriba que el acelerador. Por lo general, en los automóviles particulares corresponde a sistemas hidráulicos que se conectan con cada una de las ruedas del vehículo, a través de un engranaje que permite ejercer presión a través del aceite de freno que se distribuye de forma equitativa por cada uno de los puntos. Es importante destacar que no hay que abusar del embrague, freno y acelerador cuando se plantea saber cómo manejar un auto mecánico.

Una forma de reemplazar el uso del freno es con la disminución de la aceleración, y así el motor pierde presión. Además, hay que ser suaves al momento de frenar y evitar que sea repentino. El frenado suave cuida los componentes del auto, los amortiguadores, por ejemplo, como también facilita la buena experiencia de los pasajeros.

El Acelerador

El acelerador: esta es la pieza del auto que más disfrutan algunos, pero que se debe gozar con prudencia. Es un elemento estratégico a la hora de querer ahorrar bencina: mientras nuestra velocidad sea constante y sin cambios frecuentes de marcha, el consumo de combustible es menor. Cuando queremos mantener un ritmo constante, se debe presionar suavemente el acelerador, lo cual se ve facilitado por la forma y disposición del pedal, ya que está diseñado para evitar la fatiga del pie y que se pueda posar arriba sin mayor exigencia física para el conductor ni riesgo de una aceleración profunda.

El embrague, freno y acelerador son necesarios para saber cómo manejar un auto mecánico, ya que se diferencia de uno automático por lo que se llama la “transmisión manual”. Aquí el pedal clave es el embrague. Cuando pisamos el pedal a fondo, el engranaje permite colocar en una nueva posición la palanca de cambio. Por ello, la pisada debe ser con confianza, hasta el fin, mientras dura el movimiento de nuestra mano derecha que indica el cambio.

Cada marca de auto tiene un rango de velocidades que se vincula a una posición particular de la palanca. Neutro, el cual es la posición por defecto. Aquí el motor no transmite energía a los ejes de las llantas ni estos generan resistencia de tracción, por lo que el auto se moviliza por impulso de movimientos anteriores o de acuerdo a las pendientes del camino. Hay que tener cuidado aquí, ya que los frenos son los únicos que pueden estabilizar en una sola posición al vehículo.

Errores Comunes al Aprender a Manejar un Auto Mecánico

  • Soltar el embrague demasiado rápido, lo que puede apagar el motor.
  • Pisar el freno de forma brusca, causando que el auto patine, especialmente en superficies mojadas.
  • No usar el freno de mano correctamente en una pendiente, permitiendo que el auto se ruede hacia atrás.
  • Transitar con el pie en el embrague, acelerando su desgaste.
  • Esperar en los semáforos con el pie en el freno y sin poner el cambio en neutro.

Es totalmente normal que puedas cometer errores cuando estás aprendiendo a manejar un auto mecánico. Con estos sencillos consejos sobre cómo manejar un auto mecánico a través del embrague, freno y acelerador puedes mejorar algunos hábitos de conducción, y también ahorrar combustible, disminuir gases contaminantes, aumentar seguridad vial, y guardar dinero para las necesarias reparaciones que el uso y el tiempo imponen.

¿Qué Velocidades o Marchas Dan Más Fuerza al Vehículo?

El concepto físico de inercia nos puede ayudar a comprender mejor qué velocidades o marchas dan más fuerza al vehículo. La inercia se define como la propiedad de un cuerpo para permanecer en reposo o en movimiento relativo. Así las cosas, como el objetivo de los cambios es el de poner en movimiento el vehículo, la marcha que da más fuerza al vehículo siempre será la primera, ya que el motor debe ser capaz de mover una tremenda masa en reposo, momento en el cual la inercia opone más resistencia.

Normalmente, se les conoce a las velocidades 1, 2 y 3 como marchas cortas, las que otorgan mucha fuerza, pero poca velocidad. Antes de responder cómo la primera marcha logra darle la mayor cantidad de fuerza al vehículo o a qué velocidad se hacen los cambios en un auto, primero es útil tener una noción acerca del concepto de torque.

Torque

Esta magnitud vectorial física, también conocida como momento de torsión, se puede definir como la capacidad de giro que tiene una fuerza sobre un cuerpo con respecto a su eje. En términos más simples: es una especie de fuerza que tuerce los cuerpos o los hace girar. En la física más elemental, el torque se mide multiplicando la fuerza por la distancia.

Dicha distancia se calcula tomando como referencia el lugar en que se aplica la fuerza y el eje del cuerpo en cuestión. Piensa en abrir una puerta: si la empujas con tu peso desde el mango (aproximadamente la mayor distancia desde las bisagras, es decir, desde el eje de rotación), esta se abrirá sin problemas. Acércate paulatinamente hacia las bisagras (eje) y empuja con la misma fuerza: notarás que se abre cada vez más lento o que ponerla en movimiento es cada vez más difícil.

En un engranaje, cada diente tiene la misma función que una palanca. Recordemos que es gracias a los engranajes que se lleva la transmisión del movimiento a las ruedas. Así, los engranajes involucrados en la primera marcha ejercen un torque mayor y por eso entregan más fuerza. Si se mantiene la misma cantidad de energía y pasas de primera a segunda marcha, entonces los neumáticos girarán más veces sin tener que emplear más combustible (la energía en cuestión).

Se recomienda que los cambios de velocidad en un auto mecánico se realicen entre las 2000 y las 2500 RPM, aunque algunos conductores prefieren cambiar alrededor de las 2500 o 3000. No olvides, eso sí, que esto va a depender del grado de inclinación del camino en que te encuentres. La mayoría de los vehículos nuevos incorporan un medidor que indica la cifra de RPM, al cual se le conoce como tacómetro. Se ubica generalmente junto al velocímetro.

¿Qué son las RPM?

Las revoluciones por minuto, marcan el ritmo al cual funciona el motor, es decir las vueltas que da en 60 segundos, y la fuerza que este exige para que componentes claves del motor desempeñen una rotación completa, que se conoce como cigüeñal. Cada número del tacómetro debe multiplicarse por 1000 para dar con las Revoluciones por Minuto del motor en ese momento.

Como dijimos, las Revoluciones por Minuto, son la cantidad de veces en que gira el llamado cigüeñal del motor, el cual permite que los pistones del mismo puedan dar los giros necesarios para que el vehículo mantenga una marcha correcta. Las RPM sugeridas no son iguales para todos los vehículos, y van variando según capacidad de motor. Un vehículo detenido, por ejemplo en un semáforo o un taco, es decir encendido sin usar el acelerador, ya sea en neutro o a través del freno (sin usar el parking en los automáticos), mostrará entre 600 mil y 950 mil RPM, ya que al estar prendido el motor igualmente está caliente.

En general y circulando por ciudad a una velocidad que no supere las máximas urbanas, el tacómetro de un vehículo que va en el cambio correcto, mostrará unas RPM de entre 1500 y 2000 Revoluciones por Minuto. Si estas pasan por sobre 2 mil o más allá de las 2 mil 500, nos avisan que es necesario subir un cambio, ya que el motor se está sobrexigiendo, y de no darle una mano podríamos provocarle daños. Si tu auto traspasa las 3 mil RPM con frecuencia, especialmente si no estás ante una conducción exigente, te encuentras ante un problema, lo mismo si que las RPM suelen moverse por debajo de las 1500 e incluso 1000.

Mientras más altas sean las RPM, estarás ante la necesidad de un cambio a cuarta, quinta o una marcha mayor si es que tu vehículo lo permite, ya que estás exigiendo tu motor y el cigüeñal requerirá giros con mayor frecuencia. Podrás ver que el tacómetro se moverá entre las 3 mil e incluso 4 mil RPM.

Analogía del Cigüeñal

En palabras simples, ¿recuerdan la película Titanic? Hay una escena donde mandan a que el barco acelere, ahí muestran al gigantesco motor girando cada vez más rápido cuanto más carbón le echaban los encargados. Bueno, eso que giraba era el cigüeñal del barco y cada giro sería una RPM. El carbón vendría siendo el acelerador del auto. Entonces, cuanto más acelero mi auto, más gira el motor y así aumentan las RPM.

Consecuencias de Conducir a Altas RPM

Si conduzco a muchas revoluciones pasan principalmente dos cosas. El menos dañino para el auto, pero sí para nuestro bolsillo, es que, a quien le gusta manejar haciendo piques cortos o al filo del límite de velocidad, se les va más rápido la bencina del estanque. El otro problema es más grave. Si acostumbras a ir a altas revoluciones, e incluso abusar de ello y pasar poco los cambios, corres un feo riesgo de sobrecalentar el motor, fundirlo y tener que repararlo por completo.

¿Por qué ocurre eso? Porque entre las RPM que soporta realizar la primera marcha y la segunda, es necesario pasar de cambio a tiempo.

Cuándo Conducir a Altas RPM

No hay que irse a los extremos. En ciertos casos también es bueno conducir a altas RPM. A continuación, algunos ejemplos:

  • En ciudades con mucha congestión vehicular o en circunstancias donde tu auto está mucho tiempo funcionando a bajas RPM, puede ocurrir que se tape el catalizador de algunos vehículos porque no se está liberando todos los gases de escape como corresponde. No intentes manejar siempre a RPM bajas para ahorrar combustible. A largo plazo las consecuencias no son nada buenas. Cuida tu máquina.
  • Si es que necesitas salir en una pendiente de subida. Si no aceleras lo suficiente se detendrá el auto o, peor aún, te irás para atrás.
  • Realizar un adelantamiento en carretera. Dependiendo de las circunstancias y de las capacidades de tu vehículo, puede ser que necesite bajar un cambio para hacer el adelantamiento. Al bajar, naturalmente aumentarán las RPM, pero también la fuerza de tu motor.

En general no es bueno conducir a RPM muy bajas porque además de tapar el catalizador, puedes ocasionar otros daños por exigir al motor a realizar acciones por debajo de su rendimiento óptimo. En ese sentido, hay que decir que el torque (Nm) y potencia (HP o CV) máxima de un auto nunca se manifiesta a RPM mínimas, por lo general es cerca de 3.000 RPM o más.

Reglas sobre las Revoluciones al Conducir

No existe una velocidad determinada para cierto número de RPM, todo va a depender del uso que le estoy dando a mi vehículo. Si estás andando en un terreno hostil o jeepeando, sí o sí vas a realizar maniobras a 4.000 RPM en segunda y eso podría estar correctamente ejecutado. Al mismo tiempo, puedes ir a 3.000 RPM en la Ruta 5 rumbo al norte a 100 km/h con el motor absolutamente aliviado en quinta.

Consejos para Sincronizar RPM, Velocidad y Marchas

La mejor forma de saber si las RPM, la velocidad y las marchas están en sincronía son:

  1. Escucha tu motor. El motor debe sonar, no debe ‘gritar’, si va ‘gritando’, es hora de pasar de cambio. Pasa de marcha antes que sientas que ‘grita’.
  2. Siente tu auto. Cada vez menos, pero se siente. Sobre todo, en marchas altas, el motor tiende a vibrar más cuando necesitas bajar de cambios.
  3. Observa el tacómetro. La más simple y mundana de todas. Observar cada cierto tiempo el tacómetro; ese marcador con números del 1 al 8 que está al lado del velocímetro. En general pasas de marcha entre las 2.000 y 3.000 RPM.

Ahora que sabes qué marchas y velocidades de autos son las que dan más fuerza, recuerda que tan importante como conocer el funcionamiento interno del vehículo es prestar atención a los elementos externos.

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