Vivir con epilepsia no es fácil, y eso lo sabe el actor Harrison Ford, ya que su hija Georgia, de 25 años, lucha a diario contra esta enfermedad. Harrison tiene otros dos hijos -Benjamin y Willard- con su ex mujer, Mary Marquardt, madre de Georgia.
El apoyo de Harrison Ford a su hija Georgia
Harrison Ford ha demostrado ser un padre muy involucrado y solidario con su hija Georgia. Allí dedicó unas emotivas palabras a Georgia. “Mi hija me ha acompañado para darle las gracias a FACES (organización que financia la investigación de la epilepsia). Admiro muchas cosas de mi hija. Admiro su perseverancia, su talento, su fortaleza. Es mi heroína. La quiero”, afirmó.
“Cuando uno de tus seres queridos sufre esta enfermedad puede llegar a ser devastador. Sabes cómo afecta a su vida, a su futuro, a las oportunidades que tendrá, y quieres encontrar alguna manera de mitigar todo eso.
El diagnóstico de epilepsia
“Unos años después (de la primera crisis) sufrió otra muy fuerte en una playa de Malibú, donde afortunadamente la encontró un director de Hollywood. Fue entonces cuando me dije a mí mismo: ‘Esto es Los Ángeles, aquí están algunos de los mejores médicos del mundo, tienen que ser capaces de descubrir qué le pasa’.
“El doctor Orrin Devinsky, un querido amigo mío, fue quien hizo el diagnóstico: epilepsia. Le recetó la medicación adecuada y terapia.
Carrie Fisher: Un legado imborrable en Star Wars y más allá
El reciente estreno de Star Wars: The Last Jedi, con la última aparición en el cine de Fisher, ha culminado un año de numerosos homenajes a la actriz, que falleció a los 60 años en Los Ángeles el pasado 27 de diciembre, cuatro días después de sufrir un infarto en un avión. El destino guardaba un perverso giro final ya que sólo un día después del fallecimiento de Fisher murió su madre, Debbie Reynolds, la inolvidable protagonista de Singin' in the Rain (1952).
La muerte de Fisher no alteró los planes de Star Wars: The Last Jedi, el octavo episodio de la famosa saga galáctica ideada por George Lucas, puesto que la actriz ya había concluido sus escenas en esta cinta. Así, la promoción y la propia película se convirtieron en un testamento fílmico de la artista, tanto que en los créditos del largometraje se puede leer la siguiente dedicatoria: "En recuerdo cariñoso de nuestra princesa Carrie Fisher".
De ser la rebelde princesa y la única mujer con peso en la trilogía original, Fisher pasó en los nuevos filmes de Star Wars a ser la general Leia Organa, que encarna la serena esperanza de la Resistencia y que, de alguna manera, amadrina a toda una serie de heroínas que luchan contra el Lado Oscuro.
Daisy Ridley como Rey es la máxima exponente, pero también otras como Laura Dern (Holdo) o Kelly Marie Tran (Rose) han contribuido a que el universo de Star Wars sea saludablemente más femenino y diverso.
Con el privilegio de ser la pionera y el primer reflejo natural para las fans de Star Wars, la memoria de Fisher fue protagonista en la Star Wars Celebration de Orlando, la gran convención dedicada a explorar todos los rincones de la saga.
"Era brillante y obviamente todos la echaremos de menos. Pero siempre será la princesa que asumió el mando y nunca retrocedió (...). Siempre estaba ayudando a los otros a salir de los líos que habían creado. La amaremos por siempre jamás", dijo George Lucas en uno de los actos.
"Sería muy fácil dejarse consumir por la pena. Déjenme contarles que cuando voy a dormir no hay un día por ahora en el que no piense en ella", señaló un emocionado Mark Hamill.
La muerte de Fisher dio al traste con las ideas de Star Wars para el futuro, según desveló la presidenta de Lucasfilm, Kathleen Kennedy, que contemplaban que la actriz fuera la estrella del noveno episodio, después de que Harrison Ford (Han Solo) fuera el centro de la séptima parte y Mark Hamill (Luke Skywalker) fuera el eje del octavo filme.
La vida personal de Carrie Fisher
Pero más allá de Star Wars, el público redescubrió este año la enorme y singular personalidad de Fisher: una mujer muy independiente, brava y con un gran sentido del humor, pero que también sufrió mucho por su adicción a las drogas y por padecer trastorno bipolar.
La intérprete afrontó con muchísima transparencia sus problemas en libros como Wishful Drinking (2009) o en la película Postcards from the Edge (1990), cuyo guión, firmado por Fisher, estaba inspirado en su volátil relación con su madre.
Pese a las dificultades, la actriz hizo gala de un humor socarrón para reírse de sí misma hasta el último minuto: sus cenizas fueron depositadas en una urna con forma de pastilla de Prozac.
La valentía de Fisher la elevó como icono del feminismo y, durante las "Marchas de las Mujeres" que en enero recorrieron Estados Unidos contra el presidente Donald Trump, fue habitual ver carteles con la cara de la artista llamando a la rebeldía y la resistencia.
El legado de Carrie Fisher en 2017
Ya fuera por su nominación póstuma al Emmy por la serie Catastrophe o por el éxito de ventas de su libro de memorias The Princess Diarist, el espíritu de Fisher siguió muy vivo en 2017, aunque quizá el homenaje más sincero e íntimo fue el del documental Bright Lights.
Estrenado pocas semanas después de las muertes de Fisher y Reynolds, Bright Lights buceaba con mucha ternura en la a veces convulsa y otras veces estrecha relación entre madre e hija.
Pero el documental también subrayaba, una vez más, que por encima de todo Fisher siempre será la princesa Leia para el público, tal y como decía la propia actriz: "La aman y yo soy su custodia y lo más cercano que vas a conseguir (a Leia). Ella es yo y yo soy ella".
Según ha confirmado la familia en un comunicado que difundió su portavoz, Simon Halls: “Con un gran pesar Billie Lourd confirma que su querida madre, Carrie Fisher, falleció a las 8:55 de la mañana, hora local de Los Ángeles”. “Fisher era muy querida en el mundo y será extrañada. La actriz había sido ingresada en un centro médico en Los Ángeles tras sufrir un paro cardíaco el pasado viernes mientras volaba desde Londres.
El infarto sucedió minutos antes del aterrizaje y pese a la atención inmediata de algunos pasajeros, tardaron más de diez minutos en restablecer sus signos vitales. Fisher se encontraba en Londres promocionando su último libro, The Princess Diarist, basado en los diarios de sus comienzos como actriz en una saga que la lanzó al estrellato con solo 19 años.
Fisher atravesó por varias dificultades personales a lo largo de su carrera y, aunque para muchos podría ser un tema tabú, ella hablaba abiertamente de sus problemas con el alcohol y las drogas. La artista se hizo mundialmente conocida por interpretar a la princesa Leia en cuatro de las películas de la saga: Una nueva esperanza (1977), El imperio contraataca (1980), El retorno del Jedi (1983) y El despertar de la fuerza (2015).
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