Como en todo orden de cosas, en el sector automotriz las rivalidades entre grandes fabricantes de autos siempre han existido y una de las más famosas es la que protagonizaron Ford y Ferrari en las 24 Horas de Le Mans, uno de los eventos automovilísticos más importantes del mundo. Esta semana se estrenó en los cines chilenos “Contra lo imposible”, película que narra la historia de la mítica carrera de las 24 Horas de Le Mans en Francia (1966) en la que se vivió una verdadera “batalla” entre Ford y Ferrari por quedarse con la corona del evento de resistencia más importante del mundo automovilístico.
El Inicio de la Rivalidad
La historia cuenta que durante la década del 60 Henry Ford II estaba empeñado en comprar Ferrari para consolidar su negocio automotriz. Las conversaciones entre ambas partes abrían el camino para que la firma estadounidense se quedara con la italiana, pero según dicen sitios especializados Enzo Ferrari decidió echar pié atrás en la venta dejando a Ford con una espina que más tarde sacaría. Sin embargo, según dicen medios de prensa, Enzo Ferrari desistió de su idea de negociar con Ford echando por tierra un acuerdo que ya estaba avanzado y negando la opción para la empresa del óvalo azul de sumar al cavallino rampante a sus filas.
La Venganza en Le Mans: El Nacimiento del Ford GT40
Fue así como Ford buscó “venganza” en el área donde Ferrari era uno de los fabricantes más prestigiosos: la carrera de las 24 Horas de Le Mans. La empresa norteamericana encargó a Carroll Shelby construir autos capaces de vencer a los deportivos italianos en la exigente competencia y así nacieron los potentes Ford GT40.
Carroll Shelby: Un Piloto y Constructor Legendario
Carroll Shelby no es un aparecido del mundo tuerca que se hizo famoso porque sí. El fue piloto, y ganó en una oportunidad las 24 Horas de Le Mans a bordo de un Aston Martin, en 1959. Cuando ya la salud no lo acompañaba, paso a lo lógico, construir un taller para autos modificados. El fue el creador del poderoso Shelby Cobra y de los primeros Mustangs de alto desempeño, como son el Cobra, el GT 350 y el GT 500. Shelby y su firma siempre estuvieron ligados a la marca del ovalo, preparando autos de competición y más adelante vehículos de alto desempeño. Más adelante, el Shelby Series-1 se transformaría en el primer auto original de Shelby.
El Desarrollo del GT40
El desarrollo del GT40 fue un proyecto ambicioso y complejo. Ford reclutó a los mejores ingenieros y pilotos, incluyendo a Carroll Shelby, un legendario preparador de coches y expiloto de carreras. El GT40, con su diseño aerodinámico y su potente motor V8, representó una nueva era en el diseño de coches de carreras americanos. El nombre "GT40" proviene de "Grand Touring" y la altura del vehículo en pulgadas (40 pulgadas).
El Triunfo en Le Mans
En ese año, el icónico Ford GT40 construido por Carroll Shelby y conducido por Ken Miles se robó todas las miradas al imponerse a Ferrari y pasar a dominar durante cuatro años la prestigiosa carrera internacional. Fueron esos modelos los que llevaron a Ford a lo más alto de la gloria en la carrera de 1966 logrando los tres primeros lugares, la conocida victoria 1-2-3, dejando a Ferrari fuera del podio y a la postre sacándola de las 24 Horas de Le Mans. Fueron esos modelos los que llevaron a Ford a lo más alto de la gloria en la carrera de 1966 logrando los tres primeros lugares, la conocida victoria 1-2-3 e incluso mantener una superioridad hasta 1969 ganando todas las 24 Horas de Le Mans entre esos años.
Después de algunos años de desarrollo y ajustes, el Ford GT40 finalmente logró su objetivo en 1966, logrando un histórico 1-2-3 en las 24 Horas de Le Mans. Esta victoria no solo puso fin a la hegemonía de Ferrari en la carrera, sino que también demostró la capacidad de Ford para competir y vencer a los mejores del mundo. El GT40 continuó dominando Le Mans en los años siguientes, ganando también en 1967, 1968 y 1969. Estas victorias consolidaron al GT40 como uno de los coches de carreras más icónicos de todos los tiempos.
Características del Ford GT40
Al momento de su estreno, el coche llamó rápidamente la atención de los fanáticos de las tuercas por su diseño que era acompañado de un imponente motor V8 atmosférico en posición longitudinal de 4.2 a 7.0 litros. El GT40 podía erogar entre 300 a 450 caballos de potencia y 640 Nm de torque (según versión) y alcanzar una velocidad máxima de más de 320 kilómetros por hora. Hasta antes de que Ford creará los GT40, los Ferrari 330 P4 se alzaban como los amos de las 24 Horas de Le Mans gracias a sus motores V12 de 3.0 a 4.0 litros.
La Batalla Automotriz Llevada al Cine
Será esa rivalidad entre Ford y Ferrari la que el cineasta James Mangold llevará a la pantalla grande con Matt Damon y Christian Bale como los protagonistas que conducían el auto que cruzó la meta en primer lugar en 1966. Según la revista Variety, la trama de la película se centrará en la batalla de los fabricantes durante la década del 60 y cómo los Ford GT40 lograron la victoria 1-2-3 por sobre los superdeportivos de Ferrari
El Legado de Shelby
Esa relación se volvió tan fuerte que tumbó incluso a Ferrari, por aquellos años convertido en el más reputado de los actores en el mundo motorsport. Shelby encarna un rol protagónico en Ford v Ferrari (la película del director James Mangold, que se estrena este 15 de noviembre), aunque el mismo film se enfoca en el desarrollo del auto de carreras Ford GT40, más que en la propia vida de los involucrados. En cambio 'Shelby American' aborda aspectos más desconocidos de Carroll Shelby en sus facetas de piloto, fabricante y vendedor de autos.
Shelby Cobra y Mustang
Y no hallo nada mejor que aliarse con AC Cars en Inglaterra, para una brutal modificación: montar un motor Ford V8 de alta potencia en el pequeño y ligero chassis del AC Ace/Bristol. La leyenda se hizo realidad y el Shelby Cobra pasó a la historia automáticamente como uno de los autos más bestiales en la historia deportiva estadounidense (sobretodo el Mark III con motor de 7 litros, el Cobra 427), concebido principalmente para hacerle la vida imposible al Corvette. Más adelante, cuando el Cobra no lograba los mismos resultados que en casa, cuando giraba en los circuitos europeos, se creó el Daytona Coupe, para mejorar la aerodinámica. El siguiente paso de Shelby fue trabajar con Ford para la creación del GT 350 y GT 500 de la primera y segunda generación del Mustang. Estos modelos eran autos crudos, hechos para competir, aunque de a poco fueron aumentando algunas piezas en su interior. Los primeros GT 350 llevaban un motor de 4.7 litros y 306 caballos de fuerza. Con el facelift del Mustang en 1967 apareció el GT 500, con el reconocido motor 428 de Ford. Una versión modificada del 428, el legendario Cobra Jet, fue equipada en el todo poderoso GT 500 KR (por King of the Road), el que lograba 335 caballos de fuerza.
Otros Proyectos de Shelby
En los ochenta llegó el periodo de los Dodge Shelby. Está claro que en dicha época, los autos americanos ya no tenían el músculo de antes. Lee Iacocca, quien desarrolló el Mustang y ahora trabajaba en Chrysler, lo trajo para trabajar en modelos como el Omni, el Charger, el Daytona entre otros. Si bien estos autos no eran tan deportivos como los que Shelby fabricaba antes, si eran bastante rápidos para la época. A muchos se les conoció con el nombre GLH que significa «Goes Like Hell». En esta etapa Shelby asistió la producción del primer Dodge Viper, un auto que es el verdadero sucesor espiritual del Cobra, desde el nombre, pasando por la filosofía de «motor grande en auto pequeño y ligero», el interior espartano y las líneas musculares. En esos años también aprovechó de vender y terminar algunos chasis que habían quedado incompletos del Cobra. En 1991, Shelby tuvo que hacerse un trasplante de corazón. El año 1999 Shelby creó el Series-1, su primer auto completamente nuevo. Este era impulsado por un motor V8 Aurora, creado específicamente para el Oldsmobile Aurora.
La Historia de Ford en el Mundo de las Carreras Automovilísticas
La historia de Ford en el mundo de las carreras automovilísticas es una saga de innovación, ambición, y una constante búsqueda de la excelencia. Desde los primeros días de la compañía, Henry Ford reconoció el valor de la competición como banco de pruebas para nuevas tecnologías y como plataforma para la promoción de su marca. Esta visión ha llevado a Ford a participar en una amplia variedad de disciplinas, desde las carreras de resistencia hasta la Fórmula 1, dejando una huella imborrable en la historia del automovilismo.
Los Primeros Pasos: De la Calle a la Pista
Inicialmente, la participación de Ford en las carreras era más informal. Los primeros Modelos T, coches diseñados para la accesibilidad y la funcionalidad, eran a menudo modificados y competían en carreras locales. Estas competiciones rudimentarias no solo demostraron la robustez y fiabilidad de los vehículos Ford, sino que también fomentaron una cultura de innovación y mejora continua dentro de la empresa. Era una forma de demostrar al público la durabilidad y el rendimiento del coche en condiciones extremas.
Más Allá de Le Mans: La Diversificación en el Mundo de las Carreras
Si bien el GT40 es quizás el coche de carreras más famoso de Ford, la compañía ha participado en muchas otras disciplinas a lo largo de su historia. Ford ha tenido una presencia significativa en la Fórmula 1, el Campeonato Mundial de Rally (WRC), la NASCAR, y otras categorías de carreras. La participación en estas diversas categorías permitió a Ford desarrollar y probar una amplia gama de tecnologías, que luego se incorporaron a sus vehículos de producción.
Ford en la Fórmula 1
La participación de Ford en la Fórmula 1 ha sido intermitente a lo largo de los años, principalmente como proveedor de motores. El motor Cosworth DFV, financiado por Ford, dominó la Fórmula 1 durante la década de 1970 y principios de la de 1980, impulsando a muchos equipos a la victoria. A pesar de no tener un equipo propio en la Fórmula 1 durante muchos años, Ford ha mantenido una presencia indirecta a través de sus motores y su apoyo a otros equipos.
Ford en el Campeonato Mundial de Rally (WRC)
Ford ha tenido una larga y exitosa historia en el Campeonato Mundial de Rally (WRC). Modelos como el Ford Escort, el Ford Sierra Cosworth, y el Ford Focus han logrado numerosas victorias y campeonatos en el WRC. La participación de Ford en el WRC ha demostrado la capacidad de sus vehículos para resistir las duras condiciones de los rallies y ha contribuido a mejorar la tecnología de tracción y suspensión de sus coches de producción.
Ford en NASCAR
NASCAR, la principal competición de automovilismo en los Estados Unidos, ha sido un campo de batalla importante para Ford durante décadas. Modelos como el Ford Torino, el Ford Thunderbird, y el Ford Fusion han competido en NASCAR, logrando numerosas victorias y campeonatos. La participación de Ford en NASCAR ha reforzado su imagen de marca como un fabricante de coches potentes y fiables, y ha contribuido a mejorar la aerodinámica y la durabilidad de sus vehículos.
Modelos Icónicos de Ford en las Carreras
A lo largo de su historia, Ford ha producido una serie de modelos que se han convertido en iconos del automovilismo. Estos coches no solo han logrado victorias en las carreras, sino que también han capturado la imaginación del público y han influido en el diseño y la tecnología de los coches de producción.
- Ford GT40: El coche que derrotó a Ferrari en Le Mans y se convirtió en una leyenda del automovilismo.
- Ford Mustang: Un icono americano que ha competido en una amplia variedad de disciplinas, desde las carreras de turismos hasta el drifting. El Mustang ha sido un símbolo de la cultura automovilística americana durante décadas.
- Ford Escort: Un coche de rally legendario que logró numerosas victorias y campeonatos en el WRC.
- Ford Sierra Cosworth: Un coche de turismos de alto rendimiento que dominó las carreras en la década de 1980.
- Shelby Cobra Daytona Coupe: Un coche de carreras que ganó el Campeonato Mundial de GT en 1965, siendo el primer coche americano en lograrlo.
Innovaciones Tecnológicas de Ford en las Carreras
La participación de Ford en las carreras ha sido una fuente constante de innovación tecnológica. Muchas de las tecnologías que se utilizan en los coches de producción actuales se desarrollaron y probaron inicialmente en las pistas de carreras. Algunas de estas innovaciones incluyen:
- Aerodinámica avanzada
- Motores de alto rendimiento
- Sistemas de suspensión avanzados
- Materiales ligeros
- Sistemas de frenado avanzados
El Futuro de Ford en las Carreras
Ford continúa comprometido con el mundo de las carreras, buscando nuevas oportunidades para innovar y competir. La compañía está explorando nuevas tecnologías, como los coches eléctricos y los coches autónomos, y está participando en nuevas disciplinas, como la Fórmula E. El futuro de Ford en las carreras promete ser tan emocionante como su pasado, con la compañía buscando constantemente nuevas formas de superar los límites de la tecnología y el rendimiento automovilístico.
Ford y la Electrificación
La transición hacia la electrificación está transformando el mundo del automovilismo, y Ford está a la vanguardia de esta revolución. La compañía está invirtiendo fuertemente en el desarrollo de coches de carreras eléctricos y está explorando nuevas formas de utilizar la tecnología eléctrica para mejorar el rendimiento y la eficiencia de sus coches de carreras.
Ford y la Conducción Autónoma
La conducción autónoma es otra área de investigación importante para Ford. La compañía está explorando el potencial de la conducción autónoma en las carreras, buscando nuevas formas de utilizar la tecnología para mejorar la seguridad y el rendimiento de sus coches de carreras. Si bien la idea de carreras de coches autónomos puede parecer futurista, Ford está comprometido con la exploración de todas las posibilidades que ofrece esta tecnología.
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