Cualquiera que se haya visto implicado en un accidente de tráfico lo sabe: aunque sea leve, provoca un gran dolor de cabeza, desde el susto de la colisión y retrasos en citas hasta discutir con otro conductor y buscar una reparación. En los casos más graves, todo es mucho peor. La pérdida de vidas es el aspecto más dramático de este problema, pero también hay un costo social (lesiones, discapacidad) e incluso un costo financiero.
Retirar vehículos (y, eventualmente las víctimas), la hospitalización, la pérdida de producción debido al tiempo de inactividad (o pérdida permanente, en casos de muerte o discapacidad), la reparación de vehículos, los daños a la carga: todo esto perjudica a la economía. Para reducir este daño y garantizar una movilidad segura, primero hay que entender sus causas, y, al detectar la raíz de los problemas, buscar soluciones para mejorar la seguridad vial. Esta nota detallará estos puntos, pero es posible decir que los problemas involucran, entre otras cosas, educación, inspección y muchísima tecnología.
Es común escuchar de boca de los expertos que los accidentes no tienen una causa, tienen varias. Los accidentes son siempre el resultado de al menos tres factores concomitantes: exceso de velocidad, vehículo en mal estado, falta de atención. Las políticas públicas (a nivel nacional, gubernamental y municipal) y el trabajo de la industria con el desarrollo de nuevas tecnologías para vehículos son formas de reducir los factores de riesgo.
Las estadísticas en seguridad vial son fundamentales para poder dimensionar la problemática, identificar los segmentos de mayor riesgo y analizar la evolución de las tendencias en el tiempo. La Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito indica las siguientes causas principales. Los factores más importantes de accidentes están relacionados con la falta de atención o negligencia del conductor, tanto en automóviles como en motos, camiones y micros.
En Chile la mitad de los siniestros ocurren en rutas, con mayor peso en las rutas nacionales. Durante el año 2022 se registraron 86.050 siniestros de tránsito y 1.745 personas perdieron la vida, cifra que tuvo un aumento del 3,4% respecto a los fallecidos informados el año 2021.
Las causas que provocan más muertes:
- Alcohol en conductor (7636 muertes)
- Atropello a peatón: 12% (506 muertes)
- Desobediencia a señalización (6162 muertes)
- Drogas y/o fatiga en conductor (926 muertes)
- Fallas mecánicas (1042 muertes)
- Imprudencia del conductor (24619 muertes)
- Imprudencia del pasajero (178 muertes)
- Imprudencia del peatón (1302 muertes)
- Pérdida control vehículo (3586 muertes)
- Velocidad imprudente (3134 muertes)
¿El estado del vehículo hace alguna diferencia? Sin duda. Por este motivo, los expertos abogan desde hace muchos años por la realización de la inspección técnica vehicular. ¿Es relevante el estado de conservación de las rutas y caminos? Por supuesto, las acciones gubernamentales deben estar atentas a esto, y también a la gestión de la seguridad vial y a la rapidez y eficiencia en la respuesta a los accidentes. Sin embargo, lo más importante es el comportamiento del conductor. Sabiendo que la forma de conducir coches, motos y vehículos comerciales marca una gran diferencia, resulta más fácil definir el enfoque principal de las políticas públicas.
El papel de la prevención: la importancia de la educación vial
Una de las líneas de actuación más relevantes para la seguridad vial es la educación vial. En la escuela es fundamental, sobre todo porque una proporción importante de los accidentes de peatones involucran a niños y adolescentes. Es importante la creación de programas dirigidos a estudiantes y docentes de educación primaria y secundaria.
Pero es necesario ir más allá y abarcar a todos los públicos, incluidos los adultos, que al fin y al cabo son o los conductores o los peatones responsables de los niños y adolescentes. Por ello existen campañas de sensibilización y mejor formación de los conductores, especialmente a la hora de obtener o renovar la Licencia de Conducir.
En las campañas es necesario resaltar que tanto los peatones como los conductores tienen responsabilidades:
- Peatones: Necesitan utilizar cruces y pasos para peatones siempre que estos estén disponibles. Deberán mirar a ambos lados de la calle antes de cruzar y respetar los semáforos, si los hubiera.
- Los conductores: Deben prestar atención a la señalización, los límites de velocidad, las normas para adelantar y cambiar de carril, y también a la distancia con otros vehículos, especialmente los que van adelante.
El papel de la prevención: la importancia de la supervisión
Puede que sea impopular, pero funciona. Varios estudios muestran que aumentar la vigilancia del tráfico reduce el número de accidentes. Esto se puede lograr mediante una legislación más estricta. La Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito es el organismo encargado de investigar y analizar los actos y hechos vinculados al entramado vial, su entorno, estructuras, y los usuarios de la vía pública. Su principal tarea radica en la generación de información que contribuya a la toma de decisiones para disminuir la siniestralidad vial en Chile.
Unas leyes más severas casi siempre implican castigos más amplios o más severos. Multas más elevadas, como las impuestas por conducir en estado de ebriedad, también tienden a contribuir a un tráfico más seguro, al igual que la implementación de inspecciones por radar.
Tecnología automotriz para la seguridad
Además de la educación y la inspección del tráfico, otro pilar crucial es la tecnología automotriz. Este es un factor sumamente valorado por la principal institución de pruebas independiente de nuestra región, el Programa de Evaluación de Autos Nuevos para América Latina y el Caribe (Latin NCAP): cuantas más características de seguridad ofrecen los autos, mejor aparecen en el ranking.
Con los avances recientes, la tecnología es capaz de actuar directamente sobre algunas de las principales causas de accidentes y muertes por accidentes, como la falta de atención. Bosch destaca en este ámbito: es protagonista en el desarrollo y suministro de los principales sistemas que ayudan a evitar colisiones y, si se producen, reducir su gravedad. Varios de ellos son considerados tan importantes por las autoridades públicas que ya se han convertido en elementos obligatorios.
Se ha demostrado que las tecnologías de seguridad de los vehículos son eficaces para reducir los accidentes y mitigar sus consecuencias. Y ofrecer tecnología para toda la vida está en el ADN de Bosch.
Algunas de las tecnologías más importantes:
- ABS (Sistema de Frenos Antibloqueo): ¿Recordás que una de las mayores causas de accidentes y muertes en el tráfico es no mantener la distancia de seguridad y por lo tanto no tener tiempo suficiente para una frenada de emergencia? El ABS limita este riesgo al evitar que las ruedas se bloqueen, incluso cuando el conductor acciona los frenos con fuerza, reduciendo la distancia de frenado y manteniendo la capacidad de conducción del vehículo durante el frenado. Su mecanismo fue registrado como patente por Bosch en 1936. La producción en serie comenzó en 1978, en modelos Mercedes-Benz. En Argentina el ABS es obligatorio en los automóviles nuevos desde 2014.
- Sistema Airbag: Su función principal es reducir la gravedad de los accidentes, ya que infla una bolsa de aire para absorber la energía producida en las colisiones. En Argentina, es obligatorio desde 2014. Sin embargo, Latin NCAP recomienda “doble airbags laterales para el cuerpo y doble airbags laterales para protección de la cabeza”.
- ESP (Programa Electrónico de Estabilidad, o control de estabilidad): Desarrollado por Bosch en 1995, reduce hasta un 80% los accidentes por derrape. Al detectar una situación crítica, el sistema evita que el coche pierda el control: frena y/o acelera (independientemente de la acción del conductor) para volver a detener el vehículo. Desde 2022 todos los vehículos nuevos que se comercialicen en Argentina deberán contar obligatoriamente con control de estabilidad (ESP) y ensayo de impacto lateral.
- AEB (frenado automático de emergencia): Este es un dispositivo que puede tener un gran efecto en la prevención de colisiones traseras y atropellos. Compuesto por radares y/o cámaras, el sistema alerta al conductor cuando identifica un coche, peatón o ciclista por delante. Si el conductor no actúa, el dispositivo aplica el freno automáticamente. Los estudios de Bosch indican que si todos los vehículos estuvieran equipados con AEB, se evitarían el 72% de las colisiones por alcance. En Argentina, donde no es obligatorio por el momento, cada vez más modelos lo ofrecen.
- LKA (Asistencia de mantenimiento de carril): Esta tecnología es especialmente útil para detener una de las principales causas de accidentes mortales: la falta de atención, provocada por situaciones como mirar el celular y escribir mientras se conduce. El dispositivo, también llamado LKS, emite una alerta sonora si el vehículo cambia de carril sin dar una flecha y, si el conductor no actúa, la ruta se ajusta automáticamente. Una encuesta de Bosch arrojó que el 29% de los conductores estuvieron involucrados en accidentes relacionados con el cambio de carril. Por lo tanto, el sistema debería ser obligatorio en Europa en los próximos años.
- Sensor de punto ciego: Es un complemento a la tecnología anterior. Los radares o sensores ultrasónicos instalados en el parachoques trasero, cuando detectan vehículos que se acercan por el lateral, encienden una luz en el espejo retrovisor. Si el conductor aún da la señal, el sistema activa una alerta audible.
Accidentes con fractura de vehículo
Un accidente automovilístico en el que un vehículo se parte en dos es un evento catastrófico, generalmente indicativo de una fuerza de impacto extremadamente alta. Estos incidentes, aunque relativamente raros, suelen resultar en lesiones graves o fatales para los ocupantes del vehículo, y representan un desafío significativo para los investigadores que buscan determinar las causas subyacentes.
La posibilidad de que un automóvil se parta en dos durante un accidente está directamente relacionada con la magnitud de la energía liberada en el impacto y la forma en que esta energía se distribuye a través de la estructura del vehículo. Diversos factores pueden contribuir a la ocurrencia de un evento de esta naturaleza:
- Velocidad Excesiva: La velocidad es un factor primordial. A medida que aumenta la velocidad de un vehículo, la energía cinética (energía de movimiento) se incrementa exponencialmente. Un impacto a alta velocidad puede superar la capacidad de la estructura del vehículo para absorber la energía, resultando en una fractura catastrófica.
- Tipo de Impacto: El tipo de impacto juega un papel crucial. Las colisiones frontales, especialmente aquellas que involucran un impacto descentrado (donde el golpe no es directamente en el centro del vehículo), y los impactos laterales (especialmente aquellos que impactan directamente en las puertas) tienen una mayor probabilidad de causar daños severos. Estos tipos de impacto pueden concentrar la fuerza en puntos específicos de la estructura del vehículo, superando su resistencia y llevando a la fractura.
- Diseño y Construcción del Vehículo: La integridad estructural de un vehículo es fundamental. Los vehículos más antiguos, que fueron diseñados y construidos con estándares de seguridad más bajos, son más susceptibles a sufrir daños severos en comparación con los vehículos modernos que incorporan tecnologías de seguridad avanzadas como zonas de deformación programada, estructuras reforzadas y sistemas de retención avanzados.
- Presencia de Defectos de Fabricación o Mantenimiento Inadecuado: Defectos de fabricación, como soldaduras deficientes o materiales de baja calidad, pueden comprometer la integridad estructural del vehículo y aumentar la probabilidad de fractura en un accidente. Del mismo modo, un mantenimiento inadecuado, como la falta de reparación de daños estructurales previos o la corrosión, puede debilitar la estructura del vehículo y hacerlo más vulnerable a la fractura.
- Objeto Impactado: La naturaleza del objeto con el que el vehículo impacta es otro factor determinante. Una colisión contra un objeto rígido e inamovible, como un muro de hormigón o un árbol grande, transferirá una gran cantidad de energía al vehículo en un corto período de tiempo, aumentando la probabilidad de daños severos. En contraste, una colisión contra un objeto más deformable, como otro vehículo, puede absorber parte de la energía del impacto, reduciendo la severidad de los daños.
Consecuencias de un accidente con fractura de vehículo
Las consecuencias de un accidente en el que un vehículo se parte en dos son invariablemente graves, tanto para los ocupantes del vehículo como para las personas involucradas en la escena del accidente. Estas consecuencias pueden incluir:
- Lesiones Graves o Fatales: La principal consecuencia de un accidente de esta magnitud son las lesiones graves o fatales para los ocupantes del vehículo. La fuerza del impacto puede causar traumatismos severos en la cabeza, el cuello, el pecho y el abdomen, así como fracturas múltiples y lesiones internas. La probabilidad de supervivencia en un accidente de este tipo es significativamente menor en comparación con accidentes menos severos.
- Daños Materiales Extensos: Además de los daños al vehículo involucrado, un accidente con fractura puede causar daños extensos a otros vehículos, propiedades y la infraestructura vial. Los escombros del vehículo destrozado pueden representar un peligro para otros conductores y peatones, y pueden requerir una limpieza exhaustiva de la escena del accidente.
- Impacto Emocional y Psicológico: Los sobrevivientes de un accidente de esta naturaleza, así como los familiares y amigos de las víctimas, pueden experimentar un impacto emocional y psicológico significativo. El trauma de presenciar o estar involucrado en un accidente tan devastador puede llevar a trastornos de estrés postraumático, ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental.
- Investigación y Procedimientos Legales: Un accidente con fractura de vehículo generalmente requiere una investigación exhaustiva por parte de las autoridades para determinar las causas subyacentes y establecer la responsabilidad. Esta investigación puede involucrar la recopilación de pruebas en la escena del accidente, el análisis de los registros del vehículo, la realización de entrevistas con testigos y la consulta con expertos en reconstrucción de accidentes. Además, el accidente puede dar lugar a procedimientos legales, como demandas por lesiones personales o muerte por negligencia.
- Interrupción del Tráfico y Costos Económicos: Un accidente de esta magnitud puede causar una interrupción significativa del tráfico en la zona, lo que puede generar retrasos y costos económicos para los conductores y las empresas. Además, los costos asociados con la atención médica de las víctimas, la reparación de los daños materiales y la investigación del accidente pueden ser sustanciales.
Cómo prevenir accidentes con fractura de vehículo
Si bien no se pueden eliminar por completo todos los riesgos asociados con la conducción, existen varias medidas preventivas que pueden ayudar a reducir la probabilidad de un accidente con fractura de vehículo:
- Respetar los Límites de Velocidad: Conducir dentro de los límites de velocidad establecidos es fundamental para reducir el riesgo de accidentes. La velocidad excesiva reduce el tiempo de reacción del conductor y aumenta la distancia de frenado necesaria para evitar una colisión. Además, a medida que aumenta la velocidad, la energía del impacto en caso de un accidente se incrementa exponencialmente, lo que aumenta la probabilidad de daños severos.
- Evitar la Conducción Distraída: La conducción distraída, ya sea por el uso del teléfono móvil, comer, beber o interactuar con los pasajeros, puede afectar negativamente la capacidad del conductor para prestar atención a la carretera y reaccionar ante situaciones de peligro. Es importante evitar cualquier actividad que pueda desviar la atención del conductor de la tarea de conducir.
- No Conducir Bajo la Influencia del Alcohol o las Drogas: El alcohol y las drogas deterioran la capacidad del conductor para tomar decisiones racionales, coordinar movimientos y reaccionar ante situaciones de emergencia. Conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas es ilegal y aumenta significativamente el riesgo de accidentes.
- Mantener el Vehículo en Buen Estado: Un mantenimiento adecuado del vehículo, que incluya la revisión periódica de los frenos, los neumáticos, la dirección y la suspensión, es esencial para garantizar la seguridad en la carretera. Los problemas mecánicos pueden contribuir a la pérdida de control del vehículo y aumentar el riesgo de accidentes.
- Utilizar Sistemas de Seguridad Activa y Pasiva: Los sistemas de seguridad activa, como el control de estabilidad electrónico (ESC) y el sistema de frenado antibloqueo (ABS), pueden ayudar a prevenir accidentes al mejorar la capacidad del conductor para mantener el control del vehículo en situaciones de emergencia. Los sistemas de seguridad pasiva, como los cinturones de seguridad y las bolsas de aire, pueden reducir la gravedad de las lesiones en caso de un accidente.
- Conducir a la Defensiva: Conducir a la defensiva implica anticiparse a las acciones de otros conductores, estar atento a las condiciones de la carretera y mantener una distancia segura con otros vehículos. Adoptar una actitud de conducción defensiva puede ayudar a evitar accidentes al permitir que el conductor reaccione a tiempo ante situaciones de peligro.
- Mejorar la Infraestructura Vial: Invertir en la mejora de la infraestructura vial, como la construcción de barreras de seguridad, la mejora de la señalización y la eliminación de puntos negros, puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes y mitigar las consecuencias en caso de que ocurran.
De acuerdo con lo establecido por la Ley del Tránsito, lo primero que debes hacer es detener tu vehículo y avisar a Carabineros. Si es necesario puedes llamar a una Ambulancia o incluso a Bomberos, de acuerdo a la gravedad del caso. Si tienes una póliza de seguro, debes notificar el siniestro. En caso que huyas, se presumirá tu responsabilidad.
Tal vez una de las formas más prácticas de prevenir un accidente es teniendo sensores en tu vehículo. En Escapes Mendoza ofrecemos dos. Nuestro Sensor de Retroceso advierte la presencia de obstáculos fuera del campo de visión, permitiendo conducir y estacionar con seguridad. Por su parte, nuestro Sensor de Fatiga MR688 es desarrollado por Hao Nai y utiliza tecnología patentada para detectar fatiga y distracción del conductor. Lo interesante es que posee un algoritmo que permite que el dispositivo entienda el estado de los conductores en condiciones del mundo real.
Al analizar la distribución por tipo de impacto, se ve que, en la mayoría de los casos, las lesiones graves ocurren en las colisiones frontales, con 62%, luego en las laterales (24%), posteriores (6%) y otras, con 8%. Esto es bueno, en cierto modo, pues la protección que hay en una colisión frontal es mayor que en otros tipos de accidentes. También es importante recordar que, si bien el uso de cinturón de seguridad ha aumentado en todo el mundo, en los Estados Unidos, 25% de las muertes por accidente de tránsito en impacto frontal se producen por eyección y, en prácticamente todos los casos, las víctimas se hubieran salvado si hubiesen llevado su cinturón de seguridad.
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