Desde hace siglos, los pavimentos con adoquines han sido los elegidos como material para la construcción de pisos por varias ventajas que estos tienen sobre otros, como su fácil manejo en el transporte y en instalación, al punto de que cualquier persona con un tutorial sencillo podría instalarlos y obtener una estética ideal hoy en día para su jardín. La razón principal para usar pisos de adoquines es la posibilidad de obtener un piso rústico con un encanto impresionante en tu propiedad, cuidando de tu bolsillo.
Los adoquines pueden utilizarse en cualquier piso. Otra opción es colocar adoquines en estacionamientos. Los adoquines de colores se hacen en base de pigmentos y como los tradicionales son fáciles de labrar y caben perfectamente en la mano, lo que los hace fácil de manipular.
Preparación del terreno
Para poder empezar con la colocación de adoquines, es necesario marcar el contorno del terreno que deseas pavimentar. La profundidad de la excavación va a depender de si el área ya ha sido con anterioridad un terreno pavimentado, o si va a cumplir dicha función por primera vez. En el caso de que ya exista una capa base o como también se le llama ‘capa firme’, se puede saltar al siguiente paso para la colocación de adoquines: la nivelación.
En caso de veredas, la OGUC indica que el pavimento estará constituido por una carpeta, colocada sobre una base granular o de otro material de superior calidad. El terreno se prepara de manera de obtener una superficie de soporte pareja y homogénea, libre de material suelto o de origen orgánico, el que, si existe, se remueve y reemplaza por material que cumpla los requerimientos de soporte establecidos en las especificaciones técnicas.
Si se emplea subbase granular, esta debe estar compuesta por material estabilizado, homogéneamente mezclado, desprovisto de materias orgánicas, grumos de arcilla, escombros, basura, u otro que perjudique su estabilidad. En caso de requerir mortero de pega para la instalación de los elementos prefabricados, este deberá tener una relación mínima de cemento: arena = 1:3 en volumen. La arena debe tener un tamaño máximo de 5 mm y cumplir con las especificaciones de NCh163. La consistencia del mortero deberá ser plástica para que el material pueda ser esparcido con facilidad, cumpliendo los niveles altimétricos definidos para el proyecto.
Colocación de los adoquines
Para la materialización del pavimento de adoquines, la subrasante debe estar de acuerdo a lo indicado en B1). La subbase debe tener un CBR de al menos 40%, con material con 50 mm de tamaño máximo. La compactación se realiza con medios mecánicos.
Sobre la subbase compactada se coloca una capa de arena de tamaño máximo 5 mm, con humedad cercana a la óptima (6 a 8%). Los adoquines se colocan directamente sobre la capa de arena nivelada, según el aparejo especificado por proyecto y teniendo cuidado de no pisar la capa de arena durante el proceso. Para lograr un calce ajustado, al rematar los costados o bordes de contacto con elementos existentes, puede ser necesario utilizar adoquines cortados.
Al momento de su colocación, los pastelones deben estar preferentemente secos o en su estado de humedad natural; en todo caso, la superficie de contacto con el mortero debe estar seca. Los pastelones deben colocarse de forma manual sobre el mortero fresco, asentándolos firmemente con golpes suaves de un mazo de madera, hasta que alcancen el nivel que corresponda. Es importante que se logre un completo contacto entre la cara inferior del pastelón y el mortero, con el objeto de obtener una buena adherencia. Los pastelones se colocan uno junto al otro, dejando una pequeña separación entre ellos de aproximadamente 5 mm. En casos especiales, se pueden dejar juntas más anchas, según lo establezca el proyecto.
Colocados los adoquines, se compacta con placa compactadora.
Relleno de juntas
Una vez concluida la compactación de la capa de adoquines, se distribuye arena fina (tamaño máximo 1 mm) seca (humedad menor a 2%) sobre la superficie para finalizar el relleno de las juntas. El último paso para colocar adoquines, es rellenar sus juntas.
Las juntas entre pastelones se rellenan completamente, mediante un barrido de arena fina de tamaño máximo 1 mm, o con una mezcla seca de cemento y arena fina.
Al día siguiente de colocadas las baldosas, se deben rellenar las juntas, esparciendo sobre la superficie una lechada dosificada de 1 kg de cemento por cada 4 litros de agua y pigmentos o tierra de color, cuando corresponda. Una vez terminado el proceso de colocación, se debe cubrir la superficie con polietileno o arena húmeda para asegurar un fraguado normal del mortero y de la lechada. El ambiente húmedo de la superficie debiera mantenerse por 5 días como mínimo.
Consideraciones finales
La elección de la forma, del espesor, del aparejo de colocación y de la resistencia mecánica de los adoquines, estará condicionada por la solicitación que soporta el pavimento. La restricción de borde (confinamiento) es de primordial importancia para mantener la trabazón de los elementos del pavimento de adoquín y prevenir el desplazamiento lateral y la apertura de las juntas, con la consiguiente pérdida de trabazón. Esta restricción se materializa con la instalación de soleras rectas, soleras con zarpa o solerillas.
Para la puesta en servicio, deben estar completadas las operaciones de pegado y sellado de juntas. Para vías peatonales, la puesta en servicio no se efectúa antes de 5 días después de terminada la colocación. La puesta en servicio de vías peatonales no se efectúa antes de 5 días después de terminada la instalación de los pastelones. Es muy importante considerar que el estacionamiento o entrada de auto para casa se puede usar sólo pasado 28 días, ya que es el tiempo de curado necesario para que el hormigón logre toda su resistencia y no se quiebre.
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