Con la evolución de la tecnología automotriz, los inyectores han reemplazado a los carburadores como el principal medio para suministrar combustible a los motores, tanto de gasolina como diésel. En el Chevrolet Orlando diésel, los inyectores juegan un papel crucial en el rendimiento y la eficiencia del motor.
¿Qué es un inyector de auto?
La inyección en un vehículo se compone de una parte electrónica y de los propios inyectores. Así es, tanto vehículos bencineros, como diésel, necesitan del inyector para que entre gasolina a la mezcla en el proceso de combustión. En la primera, el computador del auto (ECU) establece la cantidad de combustible que entrará a la mezcla y cuándo lo hará.
Los inyectores, como tal, son unas válvulas que siguen dichas indicaciones de la ECU.
El Motor Diésel del Chevrolet Orlando
El Chevrolet Orlando destaca por su relación precio-equipamiento-espacio dentro del mercado de monovolúmenes. Bajo el capó, cuenta con un motor diésel de 2.0 litros, cuatro cilindros y 16 válvulas, con un sistema de inyección por conducto común que opera a una presión de 180 bares. Esta mecánica entrega una potencia de 163 CV a 3.800 rpm y un par máximo de 360 Nm a 2.000 rpm. Su rendimiento y funcionamiento es excelente, ya que ofrece muy buenas prestaciones, siempre muestra mucha fuerza en todo el margen de giro y tiene un tacto bueno.
Esta inyección reduce el consumo y las emisiones. Es un motor con tanto par, que podemos llevar el motor a un giro muy bajo con marchas muy largas sin que planteé una sola queja, de hecho, los tiempos de recuperación del motor de 163 cv son de 12,2 segundos para acelerar entre 40 y 100 km/h (4ª marcha) y 11 segundos para pasar de 80 a 120 km/h (5ª marcha).
Problemas Comunes en los Inyectores
Con el tiempo, los inyectores experimentan cambios en el flujo de combustible, temperatura y presión, entre otras variables. Estos cambios pueden llevar a la obstrucción y al mal funcionamiento.
¿Cómo sé cuándo están fallando los inyectores?
Siempre, en todo momento, escucha tu auto.
Métodos de Limpieza de Inyectores
Existen varios métodos para limpiar los inyectores, cada uno con sus ventajas y desventajas.
1. Aditivos
Los aditivos limpia inyectores se añaden al estanque de combustible y actúan limpiando los inyectores al mezclarse con el combustible. Los aditivos se echan en el estanque de combustible y se espera que en la mezcla actúe limpiando los inyectores. Limpia todo lo que esté obstruido de los conductos involucrados.
Sin embargo, algunos aditivos pueden remover todo a su paso, lo que podría tapar filtros o los propios inyectores.
2. Líquido a Presión para Limpieza de Inyectores
Este método implica limpiar el inyector montado con líquidos a presión, enfocándose únicamente en el inyector sin afectar otras líneas de combustible. Solo se limpia el inyector montado con líquidos a presión; en ese caso la limpieza no pasa por todas las líneas de combustible y solo se enfocan en el inyector. El mayor riesgo es dañar los inyectores por exceso de presión.
Al igual que con los aditivos, esta técnica puede ser invasiva y dañar componentes del escape o sensores de oxígeno. Si se va a usar cualquiera de esas dos técnicas de limpieza, como te decíamos antes, es bueno hacerlo periódicamente, evitando que se acumulen sedimentos en exceso a lo largo del tiempo.
3. Limpieza en Taller Especializado
Este es el método más completo y seguro. En estos casos hay que desmontarlos, ya que se llevan a un laboratorio de pruebas donde se ajustan las variables tales como resistencia en la bobina, si hay fugas de líquido, aire o presión, además de cuánto inyecta y su calibración. Lo ideal es que las diferencias entre cada inyector no superen el 10%.
Consideraciones Adicionales sobre el Chevrolet Orlando
Comportamiento al Volante
El Chevrolet Orlando ofrece un buen confort de marcha, con una suspensión que equilibra estabilidad y comodidad. Para empezar, es un coche suficientemente confortable, aunque los reglajes de la suspensión inclinan la balanza, ligeramente, más a la estabilidad que al confort puro y duro. La suspensión filtra bien las imperfecciones del asfalto y, únicamente, se muestra algo seca cuando pasamos por un badén o un bache a una velocidad elevada.
La filtración de ruidos de rodadura, motor y aerodinámica es notable. Una de las cosas que me ha sorprendido muy positivamente del Orlando, es lo bien que se han filtrado los ruidos generados por la rodadura, motor y aerodinámica. En este sentido, está a la atura de los mejores e, incluso, de coches más costosos de categoría equivalente.
La dirección ofrece buena respuesta y el sistema de frenos es eficaz. La dirección de cremallera-piñón asistida hidráulicamente se ha ajustado para dar mayor respuesta, mejorando la sensación en torno al punto central y la capacidad de reacción del conductor. La dirección está diseñada para responder rápidamente, con un recorrido de volante inferior a tres vueltas; el diámetro de giro, 11,3 metros, es relativamente corto. Su tacto es agradable, tanto en ciudad, como en carretera.
Todas las versiones del Chevrolet Orlando incluyen frenos con discos ventilados de 300 mm delante, y discos macizos de 292 mm detrás, además de calibradores de pistón único. Su funcionamiento, respuesta y durabilidad en frenadas constantes en todo tipo de condiciones ha sido muy bueno.
Interior y Comodidad
El interior del Chevrolet Orlando es amplio, con capacidad para hasta siete plazas. El interior es muy amplio en todas sus cotas, sobre todo destaca por el espacio que hay en altura y anchura.
El acceso a las filas de asientos es cómodo, facilitando la instalación de dispositivos de retención infantil. Los dos asientos externos de la segunda fila se pueden abatir hacia delante, plegándose dos veces de modo que la parte posterior del asiento y el cojín se convierten en una unidad que se acopla a la parte posterior del asiento del conductor o del acompañante, facilitando el paso de los ocupantes de la tercera fila.
El espacio interior es competitivo en comparación con otros vehículos de su categoría. Una vez que todos los ocupantes del Chevrolet Orlando estén acomodados en sus asientos, disfrutarán de un espacio interior para piernas y cabeza muy competitivo en comparación con otros vehículos de esta categoría.
Espacio de Carga
El maletero ofrece diversas configuraciones, desde 89 litros con las tres filas de asientos en uso hasta 852 litros con las dos filas traseras abatidas. Puede que el Orlando no sea el monovolumen con más compartimentos y recovecos, pero todos los huecos que hay para guardar objetos cuentan con bastante capacidad y están muy bien ubicados.
Tabla Resumen de Capacidades
| Configuración de Asientos | Volumen del Maletero (Litros) |
|---|---|
| 7 Asientos | 89 |
| 5 Asientos | 454 |
| 2 Asientos | 852 |
Fuente: colycarros.com
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