John Ford: Libros y Biografía de un Ícono del Cine

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Cualquier aficionado al mundo del cine se ha preguntado alguna vez qué sucede cuando se apagan las cámaras, si la química entre aquellos dos actores era real o si aquel rodaje fue un verdadero infierno. Divertidas, frescas, sorprendentes, las anécdotas recogidas en este libro no pretenden contener saberes enciclopédicos, ni extenderse en apartados biográficos, pero sí acercarnos de forma amena el amor del autor por el Séptimo Arte. Porque si algo hemos aprendido es que el cine no es solo entretenimiento, sino también una proyección de nuestros sueños y anhelos, de los amores perdidos y de nuestras aventuras nunca vividas.

El Wayne icónico es uno de los varios que habitan esta biografía oceánica y fascinante, que complementa la que el mismo autor publicó en 1999 acerca del cineasta John Ford, maestro, mentor y padre sustituto para Wayne, nacido como Marion Morrison en 1907 y muerto en 1979.

El Descubrimiento de un Wéstern Perdido de John Ford

A comienzos de los setenta, cuando el académico chileno Jaime Córdova tenía cuatro años, sus abuelos lo llevaron al cine en San Antonio, una ciudad portuaria ubicada a unos 130 kilómetros de Santiago, a ver películas como Bambi y 2001, Odisea en el Espacio. Al final de cada función, el pequeño se asomaba a la caseta del operador y le pedía un trocito de rollo. Recuerda que su primera pieza fue un corte de un noticiario y que, siendo un adolescente, le tocó un empleado especialmente amable que le enseñó a manejar las máquinas, a amar las cintas en los carretes metálicos y revisar el material. Al final, Córdova (51 años, San Antonio) dedicó su vida a buscar y alimentar ese archivo que acumula más de un millar de títulos. La última joya que rescató son 40 minutos de The Scarlet Drop (La gota escarlata), un wéstern perdido del director estadounidense John Ford, estrenado en 1918, y protagonizado por Harry Carey, una de las primeras estrellas del cine mudo.

Córdova, autor de varios libros sobre la historia del séptimo arte y fundador del Festival de Cine Recobrado de Valparaíso, no se define como un coleccionista. “Ese es el que busca, oculta y no comparte. Yo soy un investigador que tiene un archivo y que busca el material, lo restaura y lo hace circular nuevamente”, apunta por teléfono. Eso es lo que hizo con La gota escarlata. Un amigo lo llamó y le dijo que alguien en Santiago vendía un montón de rollos de películas porque iban a demoler la bodega donde las guardaba y necesitaba deshacerse de ellas. El 3 de enero de 2023 se llevó unos 300 rollos a casa. Su política siempre es adquirir todo el lote, porque nunca se sabe qué puede haber ahí. “No se encuentra lo que se busca, sino lo que va quedando”, sostiene el profesor de historia del cine de la Universidad Viña del Mar.

Mientras revisaba, ordenaba, catalogaba y chequeaba el material, Córdova se encontró con una película que no traía los créditos del comienzo. Venía muy dañada, dejando en evidencia que había sido exhibida varias veces. Hubo que reparar las perforaciones, limpiar la imagen, sacarle el polvo. Se trataba de una de las primeras películas de John Ford, dirigida cuando era un veinteañero. “Es muy interesante, violenta para la época y con una crítica hacia el racismo y la diferencia de clases. Nos permite comprender que el nervio y el talento de John Ford siempre estuvo presente en él. Los primeros 10 minutos son un tributo a la obra y estética del padre del lenguaje cinematográfico, David Wark Griffith, director de El nacimiento de la Nación. Ford fue su asistente en esa película”, relata Córdova.

La cinta ya no aguanta una proyección física, por lo que fue digitalizada en 4K en los laboratorios de Cineteca Nacional de Santiago y reestrenada el pasado 30 de septiembre en el Festival de Cine Recobrado, en el Teatro Municipal de Valparaíso. En enero se enseñará en la versión argentina del festival, liderado por Fernando Martín Peña. La ambición del académico es que Getty Image, que tiene varios minutos de la cinta también, aunque nunca ha liberado un fotograma, atienda la solicitud de compartir el material y se pueda completar La gota escarlata.

A Córdova no le gusta hablar de dinero. Deja en claro que no se lucra reparando los rollos de 35 milímetros y 16 milímetros que se encuentra empolvados en el Persa Biobío -un mercado de segunda mano de la zona sur de Santiago- que adquiere de las herencias de coleccionistas que los hijos no quieren conservar. Tampoco es asiduo a indagar cómo las películas llegaron a las manos de quien se las vende. Y es que, en teoría, no deberían existir.

El profesor cuenta que en el primer congreso de cinematografía mundial, en 1909, se decidió que los distribuidores dejarían de vender las copias de las películas y las pondrían en arriendo. Cuando los derechos caducaran o las copias perdieran su calidad, “las destruirían con un hacha, en presencia de un notario público”. Esa normativa se acató en todo el mundo hasta el 2014, cuando se acabó el cine analógico. “Pero la constatación histórica demuestra que siempre hubo bodegueros que sacaron películas bajo cuerdas antes de la destrucción y se las vendían a personas que tenían máquinas para proyectar o, según cuenta el relato oral, las cambiaban por una botella de vino o una cajetilla de cigarros”, cuenta Córdova, quien argumenta que si los estudios cinematográficos hubiesen pagado mejor a los bodegueros de sus filiales, no habría existido el mercado negro.

La Importancia de los Biógrafos de Hollywood

Dice Joseph McBride que fue por primera vez consciente de "los prodigiosos dones" artísticos de Steven Spielberg en 1972, al ver su telefilme Something evil. Y que en los 20 años siguientes vio "con perplejidad" cómo su enorme popularidad le significó no tener reconocimiento entre la mayoría de sus colegas de Hollywood ni en la comunidad crítica.

Historiador del cine, guionista y ensayista, McBride consigna lo anterior en su celebrada biografía de Spielberg, aparecida originalmente en 1997 y puesta al día en 2011, agregándose a sus trabajos sobre John Ford, Frank Capra y Orson Welles. Un libro que, dadas las resistencias generadas en medios académicos e intelectuales por uno de los cineastas más populares en la historia de Hollywood, no parecía una opción evidente.

"Desde el tiempo de E.T. (1982) sentí que Spielberg estaba siendo groseramente subvalorado y de hecho difamado por muchos comentaristas", afirma ahora a La Tercera. "Esto me recordó cómo a los grandes cineastas estadounidenses de la era clásica (entre ellos Hitchcock, Hawks y Ford) se les subvaloró con frecuencia. Como esta situación de desconsideración persistió en los 90, me decidí a sacar la biografía".

La primera edición investiga hasta La lista de Schindler. En la segunda edición agregué capítulos que cubren la vida dual de Spielberg como magnate y como director. Ha estado envuelto literalmente en cientos de películas en este último período. Al comienzo, me preocupaba que su "magnatización" pudiera afectar negativamente su arte. Pero vi que no. En lo general, ha mantenido el mismo ritmo y alto nivel en la realización. De hecho, algunas de sus obras más desafiantes han sido realizadas en este último período. Su obra se ha vuelto más oscura. Es un período fértil.

Tabla de Películas Mencionadas

Película Director Año
The Scarlet Drop (La gota escarlata) John Ford 1918
El nacimiento de una nación David Wark Griffith 1915
E.T. Steven Spielberg 1982
La lista de Schindler Steven Spielberg 1993
A.I. Steven Spielberg 2001
Amistad Steven Spielberg 1997
The Sugarland express Steven Spielberg 1974
Caballo de guerra Steven Spielberg 2011

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