Llegó la hora de renovar tu auto o comprar tu primer vehículo. Este es un momento de felicidad, emoción y ansiedad. Sin embargo, es importante cotizar, revisar y evaluar con la mayor objetividad posible para asegurar una buena compra. A continuación, te ofrecemos consejos valiosos para revisar a fondo ese auto usado que deseas adquirir, analizando cada detalle para evitar gastos inesperados y malos ratos. Deberás examinar aspectos mecánicos, estéticos y legales.
1. Revisión Física del Vehículo
Además de lo estético, hay aspectos visuales que debes chequear, ya que problemas de corrosión o mal estado pueden traer dolores de cabeza. Presta atención a lo siguiente:
Revisar la Carrocería del Vehículo
La carrocería no solo define la estética del auto, sino que también influye en su funcionamiento y sensación al conducir. Al inspeccionar un auto usado, evalúa el estado de la pintura, asegurándote de que no haya diferencias de color ni esté quemada por el sol. Si la estética es importante para ti, verifica que no haya rayones ni abolladuras.
Da una vuelta completa alrededor del auto, e incluso una segunda vuelta si es necesario. Si tienes dudas sobre alguna parte de las puertas, techo, capó o tapabarros, da pequeños golpes con los nudillos para detectar la presencia de masilla.
Cuando golpeas la carrocería, deberías sentir un ruido vibratorio y metálico. Si el ruido es seco, podría haber masilla o una reparación por accidente. Asegúrate de que todas las puertas, el maletero y el capó cierren bien y suavemente. Un descuadre o cierre defectuoso podría indicar que el vehículo ha sufrido un accidente.
Qué Mirar en el Chasis del Auto
- Soldaduras
- Óxido
- Trizaduras o roturas
- Fugas
Pregunta al vendedor si el auto ha estado estacionado siempre en el mismo lugar, para verificar si hay fugas de lubricante en el piso. Agáchate y examina el chasis en busca de soldaduras sospechosas, óxido, roturas o trizaduras. Verifica si hay fugas de lubricante del motor, transmisión o diferenciales. También, busca fugas de líquido de frenos detrás de los discos y tambores, que se manifestarían como manchas oscuras.
2. Revisar el Interior del Auto
- Tapiz
- Suelo
- Ajuste de asientos
- Tablero y testigos
Entra al auto y evalúa el estado del interior. El tapiz de los asientos y el suelo deben estar en buen estado. Siéntate en el asiento del piloto y verifica que puedas ajustarlo cómodamente. Verifica que las ventanas suban y bajen, que funcione el limpiaparabrisas, la radio y el aire acondicionado.
Dale contacto al auto sin encenderlo y observa que se enciendan todas las luces del tablero (testigos). Estas luces indican el estado de la batería, aceite, frenos, "check engine" y airbags, entre otros. Enciende las luces e intermitentes y verifica que funcionen correctamente. Pide a alguien que revise si las luces de reversa y freno encienden como corresponde.
3. Revisión Mecánica del Auto
Hay varios aspectos mecánicos esenciales que debes revisar:
- Motor
- Embrague y transmisión
- Fluidos y lubricantes
- Suspensión
- Frenos
- Dirección
- Ruedas y neumáticos
Revisión del Motor
Abre el capó y examina el motor. No deben verse mangueras y correas quemadas, lo cual podría indicar falta de mantenimiento preventivo. Aunque es bueno que el motor no tenga fugas, un motor demasiado limpio puede levantar sospechas, ya que una lavada podría esconder pérdidas. Un poco de tierra puede ser un buen signo de honestidad.
Antes de encender el auto, pasa tu dedo por el interior del tubo de escape. Si sale carbonizado y seco, todo está bien; pero si sale negro y aceitoso, el auto podría estar quemando aceite. Enciende el motor; debe arrancar a la primera, y las luces testigos del tablero deben apagarse. El ralentí debe ser parejo y cercano a 1.000 rpm.
Si el vehículo es antiguo y tiene carburador, podría costarle un poco más arrancar o conservar el ralentí, especialmente en días fríos. Sin embargo, no debería tardar más de unos minutos en estabilizarse. Acelera suavemente; el ascenso de rpm debe ser gradual, parejo y sin sacudidas ni parpadeos.
Revisión del Embrague y Transmisión
Pisa el embrague y verifica que todas las marchas entren correcta, suave y fácilmente. Al comenzar la prueba de manejo, al salir en primera, el auto no debe vibrar ni zapatear; de lo contrario, hay problemas con el embrague. Durante la conducción, no deben escucharse ruidos extraños debajo de la palanca de cambios, especialmente zumbidos, que podrían indicar una falla grave en la caja.
Si el auto es automático, pisa el freno y confirma que cada una de las secuencias entren bien. Al poner el auto en D o R y soltar el freno, debe avanzar o retroceder sin problemas ni titubeos. Revisa las mangas de goma de las homocinéticas en la salida de la transmisión. Deben estar en buen estado, sin rajaduras ni quemaduras, ya que una fuga podría dañar la suspensión o la dirección.
Chequeo de Fluidos y Lubricantes
Antes de encender el vehículo, revisa el nivel de aceite y el líquido refrigerante con el motor frío. Localiza la varilla que mide el nivel de lubricante; sácala, límpiala e introdúcela de nuevo. Verifica que el nivel de aceite esté al máximo o lo más cercano posible. Un nivel demasiado bajo podría indicar que el motor ha funcionado con poco aceite, lo cual podría ser fatal a mediano plazo. Si está de la mitad hacia arriba, podría haber una fuga o quema de lubricante.
Verifica que el líquido refrigerante también esté al máximo o cerca. Es crucial que el nivel sea alto, ya que este líquido enfría el motor, impidiendo que se sobrecaliente. Por último, revisa el depósito del líquido de frenos y asegúrate de que llegue hasta el máximo o cerca.
Prueba de la Suspensión
Ponte a un costado del vehículo y empújalo fuertemente con las manos. No debe sonar, rebotar demasiado ni ser muy rígido. Generalmente, el problema se soluciona reemplazando los amortiguadores.
Revisión de los Frenos
Los frenos son vitales para la seguridad y deben funcionar a la perfección. Verifica que detrás de cada rueda no haya manchas de aceite por detrás de los discos y tambores de freno, lo cual podría indicar una fuga. Pisa el pedal del freno; debe ser más o menos rígido. Si se va al fondo, los frenos no están bien regulados o tienen una fuga hidráulica.
Durante la prueba de manejo, al frenar, el auto no debe desviarse hacia los costados y, con frenos ABS, no debería patinar. Si el problema se resuelve a tiempo, no debería ser costoso.
Prueba la Dirección
Enciende el auto y mueve el volante hacia la izquierda y hacia la derecha hasta el tope. Si tiene dirección hidráulica, el movimiento debe ser suave y no presentar crujidos ni vibraciones. Al conducir y tomar curvas, la inercia debe ayudar a volver las ruedas a su posición recta natural. Si no ocurre, podría haber un problema con el sistema.
Mira el Estado de Neumáticos y Ruedas
Los neumáticos deben tener un desgaste uniforme y la profundidad de los surcos debe ser de al menos 1,6 mm. Un desgaste disparejo puede indicar problemas con la suspensión, alineación, balanceo o presiones inadecuadas. Si el desgaste es en la banda central, han estado muy inflados; si se concentra en las laterales, han estado muy desinflados.
Agáchate y toma cada rueda con ambas manos, moviéndolas hacia ti y hacia el frente. Si los rodamientos están buenos, no debería haber juego. Cambiar rodamientos es barato, pero importante para evitar que una rueda se salga de su posición.
4. Haz la Prueba de Manejo
Después de revisar todo, es hora de manejar. Presta atención a lo siguiente: Debes sentir un andar suave, sin desviaciones. La dirección debe ser amigable y blanda, volviendo en las curvas. Los frenos deben responder inmediatamente sin que el pedal llegue al fondo. El embrague no debe crujir ni vibrar al salir en primera. El paso de marchas debe ser fluido. Al acelerar, la respuesta del auto debe ser gradual y sin titubeos.
5. Revisión Legal del Auto: La Ayuda del Informe Autofact
Además de la revisión física y mecánica, es crucial verificar la situación legal y comercial del auto. Para eso, puedes utilizar un Informe Autofact, que te proporciona información sobre:
- Datos identificatorios del auto.
- Historial de dueños y si ha pertenecido a flotas de transporte.
- Multas de tránsito y deudas TAG.
- Trámites obligatorios: Revisión técnica, permiso, SOAP.
- Reporte por robo.
- Limitaciones al dominio, prendas y embargos.
- Registros de kilometraje.
- Rendimiento del motor y emisiones.
- Accidentes y remates.
Con el Informe Autofact, puedes revisar todos los antecedentes de un vehículo solo ingresando su número de patente en su sitio web.
Datos que Entrega el Informe Autofact
El informe proporciona datos básicos del vehículo como marca, modelo, año, número de motor, chasis, cilindrada, color, país de origen y tipo de combustible. También muestra el historial de propietarios, indicando si fueron personas particulares o no, cuándo compraron el vehículo y por cuánto tiempo lo tuvieron.
Además, incluye información legal valiosa, como si el auto tiene encargo por robo o limitaciones de dominio, como la prenda, así como la vigencia del SOAP.
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