En los últimos años, la tecnología automotriz ha avanzado significativamente, transformando los autos en complejos sistemas informáticos sobre ruedas. Esta evolución ha abierto nuevas vías para los ciberataques y el robo de vehículos, presentando desafíos de seguridad nunca antes vistos.
Un ejemplo reciente de esta vulnerabilidad se evidenció cuando el exfutbolista Jorge Valdivia sufrió el robo de su camioneta, que posteriormente fue encontrada en perfectas condiciones, sin signos de forcejeo. Este tipo de incidentes plantea interrogantes sobre cómo los delincuentes pueden eludir los sistemas de seguridad modernos.
¿Qué es el sistema Keyless?
Si bien aún existen muchos autos que requieren una llave tradicional para abrir, cerrar y arrancar, los modelos más avanzados incorporan sistemas de entrada y arranque sin llave, también conocidos como llaves inteligentes o tecnología keyless. Esta tecnología permite abrir el auto sin necesidad de tocar la llave, así como cerrarlo y arrancarlo.
La tecnología keyless facilita la vida al conductor al eliminar la necesidad de manipular la llave físicamente. En algunos vehículos, esta característica viene como equipamiento de serie, mientras que en otros se ofrece como un extra opcional.
Componentes del sistema Keyless
El sistema keyless está compuesto por varias partes esenciales:
- Transmisores y receptores de corto alcance: Ubicados tanto en la llave como en el auto (en las manillas de las puertas y en el habitáculo).
- Bloqueo de la dirección: Se desactiva al presionar el botón de arranque y se activa cuando se apaga el motor.
- Unidad de control (centralita): Coordina el funcionamiento de todos los componentes del sistema.
¿Cómo funciona el sistema Keyless?
Cuando la centralita detecta el transmisor de corto alcance de la llave, ordena que el vehículo se abra en el momento en el que el conductor tire o toque la puerta. Una vez dentro del auto, el receptor instalado en el habitáculo detecta la llave y la unidad de control da luz verde al arranque del auto, después de pulsar el botón de encendido.
El Ataque de Retransmisión ("Relay Attack")
El sistema keyless, a pesar de su conveniencia, presenta una vulnerabilidad que los delincuentes aprovechan mediante el método de ataque de retransmisión ("relay attack"). Este método se ha vuelto cada vez más común entre los ladrones y es posible en autos con sistemas de entrada y arranque sin llave.
Este avance tecnológico se ha convertido en una vía de entrada para los delincuentes, quienes solo necesitan localizar un vehículo con este sistema. El hecho de que el auto esté estacionado frente a una casa o con su propietario cerca, indica que la llave está próxima y emitiendo constantemente una señal, buscando el auto al que pertenece.
¿Cómo se lleva a cabo el ataque?
Los ladrones se sitúan cerca del auto con una antena para amplificar la señal de la llave y la envían a un receptor. Al retransmitir las señales tanto de la llave como del auto, estos dispositivos pueden hacer creer al vehículo que la llave está cerca. De esta forma, abren las puertas del auto en segundos y tienen el camino libre. Básicamente, se trata de piratear la señal del llavero.
Una vez dentro del vehículo, las alarmas no se activan, permitiendo a los ladrones arrancar el auto y llevárselo sin mayores complicaciones.
Medidas Antirrobo
Afortunadamente, existen métodos para protegerse contra este tipo de ataques:
- Fundas Faraday: Bloquean todo tipo de señales inalámbricas, impidiendo a los delincuentes llevar a cabo el delito. Son pequeñas bolsas que protegen los campos electromagnéticos.
- Envolver la llave en papel de aluminio: Algunos aseguran que este método ofrece una protección similar.
- Almacenar la llave en el refrigerador o congelador: Otra alternativa, aunque menos práctica, para bloquear la señal.
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