Los Mejores Éxitos de Mercedes Sosa: Un Legado Musical Inolvidable

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Mercedes Sosa, "La Negra", es sin duda una cantora que, con una voz inconfundible, vasta, profunda y acogedora, ha inscrito en el oído colectivo un sonido claro a la canción de esta región del planeta, como pocos lo han hecho. Para esta pionera del llamado "movimiento del nuevo cancionero argentino" surgido por los años sesenta, las canciones ajenas han sido la vía con la que ha sonorizado a una Latinoamérica tan rica musicalmente como chapucera políticamente.

Desde que publicó su primer disco "La voz de la zafra" (1962) y que pasó por Argentina sin mayor pena ni menor gloria, hasta el presente, su voz es la que se mantiene intacta, sino mejor. O mejor dicho: Mercedes Sosa capitaliza muy bien la vejez, logrando una particular fuerza y sabiduría con sus cuerdas vocales.

El Espíritu Colectivo de Mercedes Sosa

El concepto de este disco refleja lo colectivo, tal cual rezaba y sigue haciéndolo el espíritu de Mercedes Sosa. El trabajo común en la música, como una de las formas más elevadas del compartir y la cultura en su esencia, es decir, en el corazón de los pueblos.

“Esta obra es una celebración del espíritu de alguien que nos marcó profundamente. El recuerdo de Mercedes sigue vivo, presente, en quienes la conocimos, en quienes fuimos contemporáneos de su arte y también en las nuevas generaciones que fueron marcadas por su enorme legado. Mercedes siempre supo que la música era una de las formas más elevadas del compartir, que la cultura tiene su sentido más profundo cuando vive en el corazón de los pueblos. Por eso, la forma de celebrarla es colectiva, sabiendo que los artistas que están aquí son apenas unos pocos de los muchos que la admiran y la tienen como bandera. Personalmente, es una forma de entender que quienes se van, siguen en nosotros gracias a lo que sembraron en nuestro corazón.

Colaboraciones Estelares en "Cantora 1"

“Cantora 1” está compuesto por 17 temas, casi todas cantados a dúo y, algunos, a trío. Junto a Serrat (“Aquellas pequeñas cosas”), Caetano Veloso (“Caracao vagabundo”), Shakira (“La maza” de Silvio Rodríguez), Víctor Heredia (“Novicia”), y Jorge Drexler (“Sea”), Mercedes Sosa canta con visible comodidad y logra un disco muy por encima de lo satisfactorio, estremecedor en sus picos, fome en ningún momento.

Sorprende gratamente lo cantado por Sosa junto a Diego Torres en “Zamba para olvidarte” de Julio Fontana y Daniel Toro, que con cadencia zambera exclama: “Mis manos ya son de barro / tanto apretar al dolor / Que pena me da / saber que al final de este amor / ya no queda nada / solo una pobre canción / da vueltas por mi guitarra / y hace rato que te extraña / mi zamba para olvidar”. Así también, “Sabiéndose de los descalzos” de Julieta Venegas no pasa colada en este disco y se la escucha con placer.

Pero la mención aparte es para las tres últimas canciones del CD: “Romance de la luna tucumana”, de Atahualpa Yupanqui, cantada aquí junto a Juan Quintero y Luna Monti; “Deja la vida volar”, de Victor Jara, en voz de Sosa y Pedro Aznar; y “Pájaro de rodillas”, de Alfredo Zitarrosa, cantada con Nacha Roldan.

"Razón de Vivir": Un Homenaje Colectivo

Una de las perlas que se desprende de esta obra de arte discográfica, es la canción que la abre y le da nombre, en la que cada uno de los treinta artistas que participaron en el álbum se unieron en una creación colectiva. Se trata de “Razón de vivir”, compuesta por Víctor Heredia.

Víctor Heredia, autor de “Razón de Vivir”, compuso y cantó una estrofa dedicada a Mercedes, especialmente para esta nueva versión. Víctor nos ofrece su mirada actual: “El tiempo no podrá con Mercedes, porque con su voz le dio sentido al sueño de amor de todo un continente. Qué enorme privilegio cantar con ella aquí.

“¿Víctor, te gustaría escribir una nueva estrofa de ´Razón de vivir´, dedicada a la Negra? A las dos horas, Víctor ya lo había hecho. Los amigos guardan siempre intacta esa incondicionalidad hacia Mercedes.

Mercedes Sosa y David Byrne: Un Encuentro Musical

Hay otra anécdota que el músico recuerda de su paso por Argentina, y que tiene que ver con una tarde en que acompañó a Leon Gieco a la casa de Mercedes Sosa para tomar el té. La cantautora no era desconocida para Byrne. En el documental Mercedes Sosa, la voz de Latinoamérica (2013), recordó la vez en que asistió a uno de sus conciertos en Nueva York durante los 80, y cómo Gracias a la vida había sido la primera grabación que escuchó de la tucumana.

“Mercedes es una cantante increíble y toda una personalidad”, escribió Byrne en sus diarios. “A Mercedes se la podría asociar con la nueva trova, el movimiento de la nueva canción que emergió aquí y por toda Latinoamérica en los ‘60 y que no tuvo equivalente en el norte, aunque había cierto paralelismo con los cantantes folk de los ‘60, que también incluían en su repertorio canciones sobre política y derechos humanos. Sin embargo, cantar aquí sobre derechos humanos y libertad era, por lo menos en aquellos tiempos, un asunto de vida o muerte. Hacía falta un coraje y una pasión con la que los músicos de Norteamérica nunca hemos tenido que lidiar”.

Y agregaba: “Los tropicalistas de Brasil fueron encarcelados o enviados al exilio. En la Argentina y Chile fue mucho peor. Mercedes fue arrestada sobre el escenario y exiliada. En Chile, a Víctor Jara le cortaron las manos y lo asesinaron”.

Sobre Gieco, el músico recordó un momento de culto que protagonizaron juntos en Estados Unidos. “En mi primera gira argentina hice una versión de una canción de León, Solo le pido a Dios (y de otra popularizada también por Mercedes, Todo cambia), y más tarde, en Nueva York, León me invitó a tocar con él en un concierto que hizo con Pete Seeger”.

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