Juan Carlos Vallejo y Leonardo Baronio comparten una pasión por la velocidad y trabajan en actividades similares.
En 2016, alcanzaron la rampa final en su debut en el Dakar al mando de una VW-Amarok, recordando cada etapa de la carrera con satisfacción por su actitud solidaria hacia otros pilotos.
Juan Carlos Vallejo expresó su felicidad al terminar el Dakar por primera vez, describiéndolo como una carrera soñada que antes vivía como espectador.
“Me sentí muy feliz al terminar por primera vez el Dakar, una carrera soñada, que había vivido como espectador, hasta esta vez que me tocó correrla y sentir lo que es vivir cada día a pleno, con mucho esfuerzo físico y mental, para sortear todos los problemas que se presentan en cada etapa.
La VW-Amarok que utilizaron era una unidad usada reacondicionada que presentó algunas dificultades, pero les permitió completar la carrera.
La VW-Amarok con la que corrimos era una unidad usada puesta a nuevo que nos trajo algunas dificultades, aunque, por suerte, nos permitió terminar la carrera.
Vallejo destacó la solidaridad entre los competidores del Dakar, mencionando cómo ayudaron a varios pilotos y cómo esa acción les hizo sentir muy bien, a pesar de perder tiempo.
En el Dakar somos todos solidarios. Nos tocó ayudar a varios pilotos, y pese a perder tiempo, nos sentimos muy bien por la acción de ayudar a nuestros rivales. Es como si en realidad ellos nos hubieran ayudado a nosotros a terminar la prueba.
Para la siguiente edición, aumentaron su apuesta y contaron con una Toyota Hilux, más potente y con motor naftero, confiando en que les daría una ventaja en la carrera, especialmente en las dunas.
Para esta edición redoblamos la apuesta de llegar y, para ello, contaremos con una Toyota Hilux, más potente, más robusta y con motor naftero. Confiamos en que eso nos dará un plus en carrera, sobre todo en el terreno que más nos gusta: las dunas, donde nos sentimos más cómodos. Obviamente, las etapas a gran altura en Bolivia, aparecen como uno de los filtros de la carrera, sin olvidar las altas temperaturas en Argentina. Hemos tomado nota de lo vivido en 2016 y vamos a buscar mejorar nuestra performance.
Leonardo Baronio describió llegar al final del Dakar como un sueño y una meta personal cumplida.
“Llegar al final del Dakar fue un sueño, una meta personal que me fijé y que puedo contar de por vida, a todos aquellos que la quieran oír. Vamos a intentar repetir, pero con una gran cuota de experiencia adquirida.
Compartió una anécdota sobre cómo ayudaron a un piloto holandés de buggy en dos ocasiones, quien les agradeció enormemente por su asistencia.
Como anécdota, me queda la situación vivida con el piloto holandés de un buggy, a quien tuvimos la posibilidad de asistir en dos ocasiones. En la primera, me dijo: ‘Te debo una cerveza’, en la segunda: ‘Ahora te debo un cajón, porque si no hubieran parado a ayudarnos, nunca hubiéramos podido llegar’. Esa experiencia fue impagable y a ambos nos hizo sentir muy bien.
tags:



