Mantenimiento Preventivo Vehicular: Guía Completa

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La mantención automotriz es un proceso fundamental para mantener tu vehículo en óptimas condiciones, evitando problemas futuros y resolviendo los existentes para prevenir que se agraven. Así, puedes circular en todo momento sin preocupaciones por el rendimiento de tu vehículo o circunstancias mecánicas que pueden afectar tu seguridad.

A continuación, te presentamos una guía del mantenimiento básico de vehículos. Con esta información, podrás conocer qué se revisa en un taller, cómo mantener tu auto en buen estado y evitar averías o accidentes.

Los Fundamentos de la Mantención Automotriz

Saber cómo mantener un auto en buen estado parte con un enfoque preventivo. ¿Qué quiere decir esto? Implica planificar, realizar inspecciones y realizar ajustes en varios componentes del vehículo, así como reemplazar piezas dañadas o desgastadas para prevenir futuras fallas.

Por esta razón, es importante realizar este procedimiento periódicamente, generalmente cada 10.000 kilómetros, o anualmente, dependiendo de las condiciones de uso, las especificaciones del fabricante y el tipo de componentes involucrados.

10 Pasos del Mantenimiento Básico de Vehículos

Si quieres saber cómo mantener un auto en buen estado, presta atención a los aspectos esenciales que debes observar cuando llegue el momento de realizar este procedimiento:

  1. Ver el estado de la batería

    La batería es un componente que suministra la energía eléctrica necesaria para arrancar el motor y alimentar los sistemas eléctricos del vehículo, como las luces, el sistema de audio y la electrónica a bordo. Al inspeccionarla, verifica la ausencia de signos de corrosión en los terminales. Observa, por otro lado, si hay un arranque más lento de lo habitual, lo que podría indicar una baja capacidad de carga. Asimismo, presta atención a posibles sonidos anormales, como zumbidos o clics, al encender el vehículo, que podría estar sugiriendo problemas en la batería o en el sistema eléctrico.

  2. Verificar la condición de las luces

    Las luces son fundamentales para mejorar la visibilidad tanto propia como para ser visto por otros conductores, especialmente durante la noche o en condiciones climáticas adversas. Es importante revisar que todas las luces funcionen correctamente, incluyendo faros delanteros, luces traseras, luces de freno, intermitentes, luces antiniebla y luces de marcha atrás. Además, asegúrate de que estén correctamente alineadas y que no haya reducción en la intensidad de la iluminación.

  3. Revisión de filtros

    Los filtros, incluidos los de habitáculo, aire, aceite y combustible, desempeñan un papel crucial al evitar que las impurezas ingresen al motor y al interior del vehículo. Si notas un rendimiento deficiente del motor, sonidos extraños, un aumento en el consumo de combustible o un olor pronunciado a combustible repentino, así como otros olores desagradables dentro del vehículo, es hora de reemplazarlos.

  4. Cambio de aceite

    El aceite es vital para lubricar las piezas del motor y prevenir la fricción. Por lo general, se recomienda cambiarlo cada 5.000 km, aunque también puede ser necesario hacerlo antes si notas algunos signos de problemas. ¿Cómo cuáles? Ruidos excesivos del motor, aceite sucio, oscuro y sin viscosidad, olor a aceite dentro del vehículo, sobrecalentamiento del motor o mayor esfuerzo del vehículo en condiciones normales, incluso en ralentí.

  5. Revisión de frenos

    Asegúrate de que las pastillas y los discos de freno estén en buenas condiciones. Presta atención a posibles vibraciones o ruidos al frenar, así como a la necesidad de aplicar más presión de lo habitual en el pedal o si se siente demasiado duro. La revisión de frenos es clave para prevenir accidentes y garantizar un buen rendimiento de frenado cuando sea necesario.

  6. Revisión de líquidos

    Existen cinco líquidos esenciales en un vehículo que requieren una revisión periódica: aceite del motor, refrigerante, líquido de frenos, líquido de dirección asistida y agua del limpiaparabrisas. Cada uno de estos fluidos tiene su propio depósito, equipado con indicadores de nivel que muestran los puntos mínimo y máximo. Es crucial mantener estos niveles dentro de los rangos recomendados para garantizar el funcionamiento óptimo del vehículo

  7. Calibración y revisión de neumáticos

    La presión de las llantas debe de ser suficiente y uniforme para garantizar un rendimiento óptimo y una conducción segura. Se recomienda consultar el manual del fabricante del vehículo para conocer la presión de inflado específica para cada modelo.

    Ahora bien, la presión de los neumáticos debe verificarse con un medidor cuando estén fríos, es decir, cuando el vehículo no haya sido utilizado durante aproximadamente 3 horas. Además de la presión, también es importante revisar la profundidad del dibujo de los neumáticos. Se sugiere que la profundidad mínima sea 3 mm; si es menor a este rango, se debe considerar el reemplazo de los neumáticos.

  8. Revisión de amortiguadores

    Para verificar el estado de los amortiguadores, puedes realizar una prueba simple. Presiona firmemente sobre el capó del vehículo durante unos segundos y luego suelta. Si el automóvil oscila solo una vez y se estabiliza rápidamente, los amortiguadores están en buenas condiciones. Sin embargo, si rebota más de una vez, es posible que necesiten ser reemplazados.

    Otra alternativa es realizar una inspección visual de los amortiguadores. Observa si están cubiertos de aceite, ya que esto podría indicar una fuga y la necesidad de reparación. Los amortiguadores son componentes que ayudan a mantener la estabilidad del vehículo y garantizar una conducción segura.

  9. Verificar estado de la correa de distribución

    El sistema de distribución se encarga de sincronizar el funcionamiento del motor de acuerdo a sus tiempos, por lo que si este componente falla, puede desencadenar una serie de problemas en cadena en el vehículo. Si notas vibraciones inusuales, escuchas clics provenientes del motor o encuentras grietas en la correa de distribución, es momento de reemplazarla.

¿De qué hablamos cuando hablamos de mantenimiento preventivo?

Cuando hablamos de mantenimiento preventivo de un auto, nos referimos a un conjunto de actividades y servicios, como revisiones y reparaciones, que debes hacer periódicamente con el propósito de prevenir fallos y averías, reduciendo la posibilidad de desgastes prematuros en el vehículo y sus componentes.

La idea de hacer el mantenimiento de tu auto de forma preventiva es adelantarse a los eventuales inconvenientes que pueda tener la unidad y tomar parte activa para evitar accidentes y otros problemas que aparecen en un vehículo con el correr del tiempo y el uso que se le da.

Así, se espera que este tipo de mantenciones ayuden a conservar el buen estado de las autopartes y sistemas que componen al vehículo automotor, con una inversión mucho menor que si tuvieras que repararlos completamente una vez que fallen o se echen a perder, una situación a la que nadie quiere llegar.

Mantenimiento preventivo del auto: ¿Qué revisar y cada cuánto tiempo hacerlo?

Lo primero que debes saber para realizar el mantenimiento preventivo de tu automóvil es cuándo corresponde realizarlo, según las necesidades y particularidades de cada tipo de vehículo y cada una de sus partes, así como las indicaciones de cada marca.

Existen diferentes fuentes de información que te ayudarán a saber cuándo es el momento indicado para llevar tu auto al taller mecánico por su mantenimiento, y la principal es el manual del fabricante de la unidad, donde encontrarás las instrucciones de uso y las indicaciones de mantención de tu vehículo en particular.

En dicho manual aparece el calendario de inspecciones programadas de acuerdo con cada fabricante del automóvil. Así, una vez que llegue el momento indicado, tendrás que acudir a un taller oficial de la marca (un requisito indispensable para mantener la garantía del auto) o a otro taller mecánico de tu preferencia.

Generalmente, en la primera visita al taller que tiene un automóvil se hace el cambio de aceite de motor, junto con los filtros de aceite y de aire. Otros puntos importantes en esta primera mantención preventiva son el estado de los neumáticos, los frenos y el sistema de suspensión.

En revisiones posteriores, el chequeo se hace más completo, ya que debe incluir el recambio de bujías, el filtro de combustible, el filtro de habitáculo o aire acondicionado, comprobar los niveles de gas refrigerante, líquido de freno y limpiaparabrisas. Por último, se inspecciona acabadamente para descubrir posibles fugas.

Puntos clave en el mantenimiento preventivo del auto

  1. Cambio de aceite

    Históricamente, el grueso del parque automotriz debe hacer el cambio de aceite - y filtro cuando corresponde - cada 5.000 kilómetros recorridos, pero, gracias a distintos desarrollos en la industria, se comenzaron a producir mejores lubricantes, que aguantan hasta 10.000 kilómetros o más.

    Lo anterior es muy importante para mantener el buen funcionamiento de tu auto y alargar su vida útil, puesto que, de esta forma, mejoras su rendimiento y garantizas la lubricación adecuada del motor y previenes un desgaste prematuro de sus partes.

    Eso sí, recuerda que esta medida es una referencia para automóviles livianos de uso particular, pero en las próximas secciones encontrarás una tabla con plazos de mantenimiento preventivo para los diferentes tipos de vehículos que existen.

    Igualmente, recuerda chequear el nivel de aceite antes de cada viaje largo o bien cada cierto tiempo. Un motor con poco aceite está en serio riesgo de sufrir un sobrecalentamiento.

  2. Ajuste del sistema de frenos

    Otro punto fundamental en el mantenimiento preventivo de tu auto es chequear que el nivel de líquido de frenos esté a tope y que el pedal de freno no se vaya al fondo ni se sienta muy blando o duro.

    Asimismo, esta inspección debe incluir a las pastillas y los discos, con el fin de asegurarse de que estos funcionen correctamente.

    Considera que, si el sistema de frenos no está en buenas condiciones, esto podría significar que hay una fuga de líquido e ingreso de aire en el sistema. En ese caso, lleva tu auto al concesionario inmediatamente.

    Además, se debe reemplazar pastillas cada 20.000 kilómetros o más, dependiendo del fabricante.

  3. Verificación de los neumáticos y presión de aire

    Es muy importante realizar una inspección ocular de los 5 neumáticos, incluyendo la de repuesto. Ellos deben tener un desgaste uniforme en su dibujo, de lo contrario, existe aquella práctica de reemplazar los neumáticos delanteros por los traseros. No es lo recomendable, pero puede dar algún tiempo de margen hacer el cambio completo.

    La presión de aire de los neumáticos es el otro punto que hay que comprobar en las ruedas de tu automóvil. Hazlo con regularidad y sigue las indicaciones del fabricante para mantenerlos en su punto óptimo. Esta información la encontrarás en el manual de usuario y en una etiqueta adhesiva que se encuentra, generalmente, en la puerta del conductor.

    Más que un mantenimiento preventivo, revisar la presión del aire de los neumáticos es una medida de seguridad; mientras más presión de aire tengan tus ruedas, será más fácil alcanzar altas velocidades y tendrá menos tracción; y viceversa.

    Preocúpate de circular con la presión adecuada según el uso que le das a tu vehículo. No es necesaria la misma presión de aire para un camino de tierra que para una carretera. No olvides bajar al menos a 20 libras tus neumáticos cuando estés por caminos de tierra o arena poco blanda, así obtendrás mayor agarre y tracción.

  4. Cambio de filtros (aire y aceite)

    Si bien estos elementos no son críticos de cambiar, sí mejoran el rendimiento y disminuyen el desgaste por efectos colaterales y posibles averías. Por eso, es muy importante respetar el calendario de mantenimiento del fabricante para estos componentes:

    • Filtro de aceite: Garantiza que las impurezas presentes en el aceite, ocasionadas por la propia combustión, no terminen dañando los componentes internos del motor. Estos deben reemplazarse con cada cambio de aceite, y no se recomienda reutilizarlos.
    • Filtro de combustible: Evita que las impurezas y agentes externos en el combustible causen averías en los inyectores o en la bomba de combustible. Se sugiere cambiarlo cada dos cambios de aceite.
    • Filtro de aire: Otro filtro sencillo de papel, muchas veces ignorado por los conductores, es el filtro de aire, que evita que se cuelen elementos externos a la cámara de combustión del vehículo. Su recambio depende de cada fabricante (entre 30.000 y 60.000 km recorridos), pero se sugiere una vez al año.
    • Filtro del habitáculo o “filtro de polen”: Su objetivo es evitar que olores y residuos ingresen al sistema de climatización de tu automóvil.

Otras revisiones específicas en tu mantenimiento preventivo

Los anteriores fueron los principales elementos que se revisan en un mantenimiento preventivo, pero hay más. A continuación, revisa otros puntos fundamentales en la inspección de tu vehículo, que deberían formar parte de las mantenciones posteriores a la primera visita al taller de la marca:

  • Sistema de dirección y suspensión: Revisar los componentes del sistema de dirección y suspensión, como las rótulas, los amortiguadores y los resortes, para detectar posibles problemas de desgaste o fugas.
  • Sistema de escape: Inspeccionar el sistema de escape en busca de fugas, corrosión o daños que puedan comprometer la seguridad y la eficiencia del motor.
  • Batería y sistema de carga: Comprobar el estado de la batería, los cables y las conexiones, así como la carga del alternador, para asegurarse de que el sistema eléctrico funcione correctamente.
  • Luces: Verificar que todas las luces del vehículo, incluyendo los faros, las luces traseras, los intermitentes y las luces de freno, estén en buen estado de funcionamiento.
  • Sistema de refrigeración: Inspeccionar el sistema de refrigeración, incluyendo el radiador, las mangueras y el termostato, para evitar problemas de sobrecalentamiento.
  • Líquidos: Controlar y cambiar los fluidos del vehículo, como el líquido de transmisión, el líquido de dirección asistida, el líquido de frenos y el refrigerante, según las recomendaciones del fabricante.
  • Correa de distribución: Verificar el estado de la correa de distribución y reemplazarla si es necesario, ya que su rotura puede causar graves daños al motor.
  • Sistema de escape: Inspeccionar el sistema de escape en busca de fugas, corrosión o daños que puedan comprometer la seguridad y la eficiencia del motor.
  • Sistema de inyección de combustible: Realizar limpieza y ajustes en el sistema de inyección de combustible para mantener un funcionamiento eficiente y reducir emisiones contaminantes.

Más revisiones que puedes hacer tú mismo

Si bien, muchas de las revisiones que mencionamos hasta aquí requieren de los conocimientos de un profesional del área mecánica y herramientas adecuadas, también hay varios elementos que puedes revisar por tu cuenta y que, de hecho, conviene monitorear frecuentemente para conservar tu auto en buen estado por mucho más tiempo:

  • Sistema de iluminación: Revisa que todos los focos se encuentren en buenas condiciones y que sus ampolletas enciendan. Si tienes una ampolleta quemada, aparte de ganarte una multa de tránsito, te expones a sufrir algún accidente de tránsito por poca visibilidad.
  • Estado del neumático: Es importante que la banda de rodamiento del neumático tenga un desgaste uniforme en su dibujo y que no superen el desgaste máximo permitido (profundidad del dibujo de 1,6 milímetros).
  • Batería: Tiene una duración dos a tres años, pero se debe tener precaución con el frío del invierno y el sulfato que se acumula en sus bornes.
  • Chequeo de niveles: Echa una mirada al nivel de aceite de motor, líquido anticongelante y limpiaparabrisas. Intenta hacerlo cada vez que puedas, sobre todo antes de un viaje largo por la carretera.
  • Líquido de frenos: A pesar de que no se desgasta con el tiempo, es importante revisar que no haya una fuga que pueda generar problemas en el frenado y con ello, algún accidente.
  • Verificar los símbolos o testigos en el tablero: Todas las luces de advertencia en el tablero deberían estar apagadas. Si hay símbolos encendidos, posiblemente está indicando que hay algún desperfecto en el vehículo que se debe revisar y solucionar a la brevedad.

¿Cada cuánto hacer el mantenimiento preventivo? Calendario por tipo de vehículo

A continuación, te dejamos una tabla explicativa con los intervalos de tiempo para el mantenimiento preventivo de las distintas partes y sistemas ya mencionados, dependiendo del tipo de vehículo que tengas o las condiciones de uso de la unidad:

Automóviles, Camionetas y SUV

Aspecto a revisar Intervalo de revisión
Cambio de aceite y filtro Cada 5.000 a 7.500 kilómetros o cada 6 meses
Frenos Cada 10.000 a 20.000 kilómetros o anualmente.
Rotación neumáticos Cada 10.000 a 15.000 kilómetros.
Presión de aire neumáticos Una vez al mes
Batería Cada 6 meses
Líquidos Verificar cada 1 mes y recambio según indicaciones de fabricante
Correa de distribución Cada 80.000 a 160.000 kilómetros

Ten en cuenta que deberás realizar un mantenimiento más frecuente si el vehículo se usa para remolcar cargas pesadas o en condiciones off-road.

Motos

Aspecto a revisar Intervalo de revisión
Cambio de aceite y filtro Comprobar una vez al mes y cambio cada 6.000 máx.
Frenos Cada 6.000 km o 1 vez al año
Neumáticos chequear condición frecuentemente
Luces Sustituir ampolletas cada 50.000 km.
Batería Una vez al mes
Líquidos Una vez al mes o cada 1.000 km
Cadena Engrasar y limpiar cada 300 km.

Costos del mantenimiento preventivo de un auto

Los costos asociados al mantenimiento preventivo de tu vehículo dependerán de distintos factores, principalmente el modelo y la marca, así como el centro de servicios que elijas para llevar a tu auto.

A continuación, te dejamos un estimado de los valores mínimos para cada uno de los servicios mencionados, según una investigación realizada para esta redacción.

Servicio Costos (desde)
Cambio de aceite y filtro $20.000
Frenos (cambio de pastillas por eje) $10.000
Frenos (revisión y rectificación) $40.000
Alineación y balanceo de neumáticos $20.000
Presión de aire neumáticos
Batería $40.000
Kit correa de distribución (depende del modelo) $40.000
Servicio de sistema de suspensión $60.000
Cambio de cadena (motos) $20.000

Considera que estos precios no incluyen el costo que cada taller mecánico cobra por la mano de obra.

Tips para encontrar un buen taller para el mantenimiento preventivo del auto

Elegir un taller mecánico confiable es fundamental para garantizar que tu vehículo reciba un buen servicio y no se realicen reparaciones innecesarias o costosas. Por eso, aquí verás algunos consejos para seleccionar un taller mecánico confiable, que cuide adecuadamente de tu vehículo y te brinde un servicio de calidad.

  • Investiga y recopila recomendaciones: Pide recomendaciones de talleres mecánicos a conocidos que hayan tenido buenas experiencias.
  • Busca reseñas en línea: Lee reseñas y opiniones en internet sobre talleres mecánicos en tu área. Sitios como Google o redes sociales pueden proporcionarte información útil sobre la reputación de un taller.
  • Certificaciones y acreditaciones: Comprueba si el taller tiene certificaciones o acreditaciones de organismos reconocidos.
  • Visita el taller: Haz una visita al taller antes de programar cualquier servicio. Observa si el lugar está limpio y bien organizado, ya que eso puede ser un indicio de la calidad atención que ofrece.
  • Habla con el personal: Conversa con el personal del taller y formula preguntas sobre su experiencia y competencia en la reparación de tu tipo de vehículo.
  • Solicita un presupuesto por escrito: Pide un presupuesto por escrito antes de autorizar cualquier trabajo. Asegúrate de que incluya todos los servicios y piezas necesarias, así como los costos estimados.
  • Transparencia en los precios: En la misma línea del punto anterior, busca un taller que sea transparente en cuanto a los costos y que te explique detalladamente lo que se realizará en tu vehículo.

El sistema de frenos

El sistema de frenos es el encargado de detener tu vehículo de manera segura. Si este sistema falla, las consecuencias pueden ser graves. Detectar problemas en el sistema de frenos a tiempo es fundamental. El mantenimiento preventivo del sistema de frenos es la clave para evitar problemas graves.

Revisa con frecuencia las pastillas de freno. Estos componentes son una de las partes que más desgaste sufren. Te recomendamos que leas el manual del fabricante para saber cuándo es preciso cambiarlas. Por otro lado, haz el cambio del líquido de frenos. Este debe cambiarse aproximadamente cada dos años, o según el manual del vehículo. Finalmente, inspecciona los discos, sistema hidráulico y tambores para detectar signos de desgaste o deformaciones que puedan afectar la frenada.

El mantenimiento preventivo del sistema de frenos es esencial para la seguridad y durabilidad de tu vehículo.

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