Después de un tiempo sin compartir mis experiencias automovilísticas, me decidí a escribir sobre el Toyota Avensis 2011, un vehículo que llegó a mis manos a principios de este año. En el rango de presupuesto que manejaba, este modelo, con caja AT tradicional de 4 marchas y motor 2.0 de 140 hp, se presentó como una opción interesante.
Solicité una prueba en la concesionaria, con la intención de llevarlo a mi mecánico de confianza para una revisión exhaustiva. El vendedor, conociéndome, accedió sin problemas. El taller se encuentra al otro extremo de la ciudad, lo que me permitió evaluar el Toyota en diversas condiciones de conducción, desde el tráfico intenso hasta la autopista.
En general, el auto me causó una buena impresión. Se notaba bien cuidado y, tras la revisión sin hallazgos importantes (solo detalles estéticos y un amortiguador trasero húmedo), procedí a la compra. Han transcurrido cuatro meses desde entonces, y mis impresiones se mantienen consistentes con las que tuve durante la prueba inicial.
Equipamiento Destacado
El Toyota Avensis 2011 cuenta con un equipamiento considerable:
- 5 airbags (dos frontales, dos laterales y uno de rodilla)
- Control de estabilidad
- Espejos exteriores calefaccionados y con plegado eléctrico
- Alzavidrios "one touch" en las cuatro puertas
- Cierre de puertas automático (aproximadamente a los 15 km/h)
- Sensor automático de lluvia y luces
- Retrovisor fotocromático automático
- Luces de cortesía en guantera, parasoles y puertas delanteras
- Freno de mano eléctrico
- Climatizador bizona
- Rueda de repuesto idéntica al resto
- Regulación de luces
Es el primer japonés que tengo con cierre de puertas automático al avanzar, aunque en realidad está construido en Inglaterra.
Motor y Transmisión
La caja AT de 4 marchas con modo S (tiptronic) es, quizás, el punto más débil del auto. Es una caja lenta en cuanto a reacciones y recuperaciones. Desde 0 el auto no es lento, pero por ejemplo al intentar desde baja velocidad apretarlo para incorporarme a una pista rápida aún pisándolo a fondo la respuesta es muy lenta; cuando vas a velocidad ya más avanzada e intentas adelantar su reacción es menos mala. Hay que ponerlo en modo S y pasar "manualmente" los cambios para no "hacer el loco".
El motor 2.0 de 140 hp suena adecuado para el tamaño del auto, aunque siento que una caja más rápida o de 5 velocidades optimizaría su rendimiento. Esto porque cuando en modo D lo pillo en el cambio correcto se nota que el motor tira bien en el rango medio y alto de RPM. Desde 0 no pareciera que le costara, es la caja a mi parecer la que le resta. Y el sonido cuando levanto harto en vueltas es bien agradable.
Frenos y Suspensión
Los frenos son buenos, aunque no tan directos como me gustaría. Sin embargo, al alcanzar su punto óptimo, detienen el auto correctamente y no se sienten débiles en relación con su peso. El auto venía con pastillas alternativas, por lo que estimo que el rendimiento podría ser aún mejor con las originales.
La suspensión es correcta y confortable, filtrando bien las imperfecciones del camino. El andar es suave, favorecido por el perfil del neumático (205/60 R16). A pesar de su apariencia un poco blanda, el auto tiene un buen comportamiento en curvas, mostrándose firme y estable. No es un vehículo diseñado para devorar curvas, pero responde correctamente cuando se le exige.
Dirección
La dirección, de asistencia eléctrica, es cómoda y precisa en ciudad. En carretera, preferiría sentirla con un poco más de peso.
Interiores
Los interiores me sorprendieron gratamente, siendo uno de los factores decisivos en mi compra. No había tenido la oportunidad de subirme a un Toyota con terminaciones y materiales de esta calidad, sin ruidos ni grillos molestos. El auto está bien ensamblado, con plásticos duros de buena calidad y plásticos blandos en la zona superior del tablero y puertas. El cierre de puertas es suave y preciso. Guantera y monedero forrados en terciopelo (o gamuza). Tapiz de los asientos con agradable tacto y sin desgaste, volante forrado en cuero (aquí si se nota desgaste), consola central gigante, radio musical de buen sonido y fidelidad, pero le falta power, con un amplificador creo quedaría muy bien; falta USB y bluetooth; trae sólo auxiliar. Muy espacioso el interior, tiene un poco más de espacio atrás que el Kizashi y el Dart que tuve, y el maletero también es más amplio; tal como el Kizashi, las bisagras vienen cubiertas en plástico. Asientos cómodos pero con falta de sujeción lateral. Es de regulación manual a excepción de un botón eléctrico para regular la zona lumbar.
El punto incómodo del interior es el botón del freno de mano eléctrico, está ubicado aprox. frente a la rodilla derecha y NADIE de los que ha movido el auto lo ha encontrado; yo todavía no me acostumbro a llevar la mano ahí.
Mantenimiento
Al adquirir el vehículo, realicé un cambio de filtros, aceite y amortiguadores traseros (todo original), además de una alineación. El auto tenía 89.000 km.
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