Skoda es una marca con una historia que se remonta a 125 años atrás, fundada en 1895 por Václav Laurin y Václav Klement. A través de los años, Skoda ha demostrado que la longevidad de sus productos es valorada, una ventaja que habla muy bien de la forma en la que construye sus automóviles.
Los ejemplares producidos por Skoda son capaces de permanecer casi intactos pese al paso del tiempo y de los kilómetros, asegurando un valor de reventa mucho mejor que el de la mayoría de sus competidores. Esto no es algo de menor importancia cuando nos movemos en un segmento generalista.
El Skoda Karoq en Chile
En Chile, el Skoda Karoq se presenta como una alternativa mediana dentro del segmento de SUVs, ofreciendo dos versiones con precios que van desde $18.490.000 hasta $19.190.000. En términos generales podemos decir que este producto está incrustado en uno de los segmentos más reñidos del mercado chileno, tomando como referencia que son justamente los SUVs medianos los que se llevan más de la mitad de la torta.
El Karoq compite directamente con sus hermanos de grupo SEAT Ateca y, en menor medida por supuesto, con el Volkswagen T-Cross. Este ejemplar posee muchos atributos, ramillete de cualidades del que tomamos los cinco puntos más relevantes.
Dimensiones prácticas
En el exterior el Karoq anuncia cotas sumamente prácticas, dimensiones que se ajustan a los requerimientos urbanos y también familiares. Cuenta con 4.382 mm de largo, 1.841 mm de ancho (con espejos), 1.603 mm de alto y la distancia entre ejes se alza hasta los 2.638 mm.
Equipamiento y motorización
El line up considera dos niveles de equipamiento, identificados con los apelativos Ambiente y Style. Por el momento se ofrece una solitaria motorización, un enérgico bloque turbodiésel de 1.600 cc que entrega 115 CV y 250 Nm de torque y que está unido a una caja manual de seis velocidades.
Cinco atributos clave del Skoda Karoq
Este notable SUV nos ofrece una larga lista de cualidades, técnicas, estéticas y dinámicas, pero para orientarlos de mejor manera abreviamos en cinco bloques sus principales atributos.
- Durabilidad: El sello de la marca
Skoda nos demuestra que la funcionalidad no tiene por qué enemistarse con la belleza.
- Propuesta estética acertada
El diseño exterior exuda elegancia, no intenta lucir sofisticado a la fuerza ni recurre a soluciones efectistas para causar una buena impresión. Exteriormente se ve robusto y anguloso, destacando además la proa colmada de detalles muy bien pensados y en un sentido práctico es meritorio el trabajo que se realizó en la zaga, porque las luces de posición cumplen su tarea con eficiencia a pesar de la pequeña carcasa que cubre el conjunto.
- La seguridad no afecta el precio
Tomando como referencia lo que ofrecen algunos rivales de origen no europeo, podemos decir que el Karoq está muy por encima de ellos en el ámbito de la seguridad. Hablamos de una dotación de seguridad tan abundante como la que presentan las marcas Premium, con la diferencia que para obtener todo lo nombrado, más los aditamentos destinados al confort, que son muchos, el comprador no alcanza a desembolsar 20 millones de pesos.
- Una marca con sólido respaldo
Skoda no es una de las marcas más conocidas en Chile, a pesar de que incluso se ensamblaron algunos de sus modelos en nuestro territorio, en la década del setenta. Porsche Chile ofrece un gran respaldo comercial, un soporte que eleva la confianza y que se honra mediante una completa red de concesionarios y servicio técnico a lo largo del país. Para el comprador promedio gastarse casi 20 millones de pesos en un automóvil no es cualquier cosa, por lo que es de suma importancia que el respaldo sea sólido y que el cliente sienta que tomó una buena decisión.
- Un andar sin debilidades
Lo primero que destaca es la abundante oferta de torque del motor 1.6 TDI, un bloque que desde las 1.500 vueltas por minuto ya está en condiciones de empujar en los ascensos y entregarnos velocidad en las rectas. La suspensión es confortable y aplomada, mientras que en la cabina se disfruta de una total insonorización; la alta calidad de los polímeros ayuda en este sentido.
Presencia global y origen de los vehículos en Chile
Esa gran cantidad de TLC le da a Chile la ventaja de contar con vehículos desde los orígenes más llamativos. Y si usted cree que, por ejemplo, la marca norteamericana Chevrolet importa todos sus modelos desde Estados Unidos, o que firmas premium como Volvo o BMW hacen lo propio solo desde sus instalaciones en Suecia o Alemania, la verdad es que está en un error y acá le contaremos desde dónde llegan los vehículos que circulan por nuestras calles.
Según el informe de la Asociación Nacional Aumotriz de Chile de 2022, el origen chino -contando los modelos construidos en China de marcas como Chevrolet, Ford, Volvo o BMW- es que el presenta el mayor porcentaje en las ventas, con el 39,73% de market share, el registro más alto desde el ingreso de los primeros vehículos fabricados en el gigante asiático y superando el 38,5% que ostentaba en 2021.
Esto significa que prácticamente 4 de cada 10 autos que se venden en Chile corresponden a modelos que llegan desde China, demostrando la relevancia que han adquirido estos productos y difuminando cada vez más el prejuicio que se tiene sobre estos vehículos.
En segundo lugar, y a una distancia enorme, se encuentran los modelos que llegan desde Brasil (como el nuevo Citroën C3), origen que al tener el 11,47% escaló una posición respecto al año anterior, desplazando a India, origen que según ANAC vio mermada su penetración por las nuevas exigencias en seguridad y que en 2022 se quedó con el tercer lugar con el 7,7%.
Luego, el mayor descenso se apreció en el origen japonés, que perdió más de 1% en comparación al año anterior. Los vehículos provenientes desde el Sol Naciente se ubicaron en el quinto lugar, superados ahora por Corea del Sur.
Este año, entre enero y febrero, los porcentajes se mantienen relativamente similares, salvo en el caso de Tailandia, que casi duplicó su participación y acapara el 10,7% según cifras de Anac. En este registro, China se mantiene en lo más alto (37,1%), seguido ahora por Tailandia (10,7%), Japón (7,2%), India (7%) y Brasil (6,5%).
Pero esos orígenes relativamente tradicionales son los más conocidos por los usuarios en Chile. Además, arriban modelos construidos en países de cuatro continentes, lo que habla de la enorme diversificación del mercado chileno y su gran competitividad.
También arriban vehículos desde Francia (de las marcas Peugeot, Citroën, Renault y DS), desde Alemania (Mercedes-Benz, BMW, Audi, entre otras), Reino Unidos (Jaguar, Land Rover, MINI, McLaren), Italia (Ferrari, Lamborghini, Alfa Romeo, Fiat), Suecia con los Volvo y España (Seat y algunos modelos de Citroën / Peugeot / Opel).
Otros orígenes europeos más llamativos son Rusia, con los modelos de la marca UAZ; República Checa con los Skoda; Polonia, que envia unidades del Fiat 500; desde Rumania llega el Renault Duster; desde Turquía algunas versiones de Ford Transit y Renault Clio; mientras desde Austria se recibe, por ejemplo, el BMW Z4 y desde la fábrica de Hungría, el Suzuki S-Cross que se vende en estas latitudes.
En Asia, un origen muy relevante para nuestro país es Tailandia, desde donde arriban las camionetas de Mitsubishi y Mazda. Es tal su importancia que el año pasado acaparó el 4,7% del market share total y este año ya subió al 10%, eso sí, no solo pick-ups provienen desde Tailandia, de hecho, Toyota sumó el Corolla y el Yaris Sport desde el país del sudeste asiático.
Pero desde ese lejano continente, además de China, India, Japón, Corea y la mencionada Tailandia, también se reciben vehículos desde Indonesia, como los Suzuki XL7 y el Toyota Rush.
¿Y desde África se recibe algo? También tenemos productos de ese continente, con el Renault Express.
Nuevo origen en Sudamérica
En América, Brasil es el origen líder, con unidades de RAM, Fiat, Jeep y ahora Citroén. Luego le sigue México -con modelos de Mazda, BMW, entre otros- y Estados Unidos, desde donde se importan, entre otras, unidades de Chevrolet, Ford y Jeep.
En Sudamérica, hace unos años llegaban modelos Renault desde Colombia, pero cambió ese punto de producción.
Skoda en la República Checa
Las calles de Praga, la hermosa capital de la República Checa, están atestadas de autos de la marca Skoda, la centenaria firma local que hoy pertenece al gigante Volkswagen, y que 40 años atrás llegara en masa a nuestro país.
Pero si en Praga hay un Skoda por cada tres autos, en Mladá Boleslav, la sede de la firma ubicada una hora hacia el norte de la capital, y el lugar donde en 2010 se fabricó medio millón de unidades, la relación es todavía más potente, de ocho o nueve autos por cada 10.
Y es que los checos se sienten orgullosos de su marca, de su impresionante historia y de la calidad de autos que están fabricando hoy, y lo demuestran prefiriéndola en su elección final. Lo que sí prefieren ignorar, o más evidente aún es que definitivamente no les agrada, es que sean comandados por los alemanes de Volkswagen.
Claro, la historia entre ambos países no juega a favor de esta propiedad, pero no hay nadie en Mladá Boleslav que no crea que si en 1990 Volkswagen no la compraba, la firma fundada en 1895 por Václav Laurin y Václav Klement habría desaparecido.
Lo cierto es que Skoda es hoy un gran negocio para Volkswagen tras ingresar 8.700 millones de euros y vender 762 mil autos en 2010, y tener proyectado duplicar esas cifras para 2018. Skoda son números azules para el grupo, pese a que recién está abriendo sus puertas de par en par a mercados como el chileno, con el que le une una relación de dulce y de agraz.
Lo dulce data de mediados de los 90, cuando el Fabia sedán comandó una venta anual de 430 unidades, años en que el promedio era de 400 autos. Lo agraz es del primer lustro de la década pasada, cuando Skoda era una marca casi simbólica en Chile.
Nuevo plan comercial de la marca
Pero el nuevo plan comercial de la marca apunta a sacarla de la inercia actual, donde sólo se venden el Fabia y el Octavia, ambos en dos versiones. Y lo primero es desarrollar el concepto diésel, que implica más economía de combustible y menores emisiones.
Con la introducción en septiembre de la norma Euro 5 para bloques diésel, Skoda desembarcará una versión petrolera para el Fabia (1.6 TDI de 105 Hp), y otra para el Octavia (2.0 TDI de 140 Hp).
Sin embargo, será el nuevo Yeti el modelo llamado a duplicar las entregas de la firma importada por Maco cuando se introduzca en septiembre próximo. Se trata de un crossover compacto, de 4,22 metros de largo, pero una habitabilidad impresionante según pudimos constatar en pruebas realizadas en las cercanías de Praga.
Sus plazas traseras son individuales y pueden desplazarse longitudinalmente, abatirse e incluso extraerse muy fácilmente, obteniendo de ese modo un vehículo muy flexible y altamente versátil.
Su nivel de calidad de construcción y equipamiento es muy alto, y a Chile llegará en versiones 4x2 y 4x4, con motores totalmente nuevos desarrollados por el grupo.
Con tracción simple habrá disponible un 1.4 TSI de 122 Hp y caja mecánica, un 1.2 TSI de 105 Hp con caja DSG, y un 1.6 turbodiésel de 105 Hp con caja mecánica (aunque podría ser un 2.0 de 110 hp). Con tracción total habrá un motor 2.0 TDI de 140 Hp y caja DSG.
Todos tendrán de serie doble airbag, frenos ABS, aire acondicionado, kit eléctrico completo, llantas aro 16, neblineros, sistema de sonido con conectividad total y volante multifunción. Las versiones automáticas agregarán airbags laterales y techo de vidrio; la 4x4 incorpora control de descenso.
La marca quiere vender unas 100 unidades del modelo este año, y unas 200 en un año completo, lo que permitiría a Skoda llegar a 400 unidades anuales.
Porsche Chile parece decidido a darle una oportunidad a Skoda, y es así como se ha preocupado de actualizar su line-up con los mejores productos de la marca. Y el Superb no es cualquier auto, sino el estandarte de todo el potencial que tiene Skoda. El Skoda Superb 2017 llega a Chile con precios de $22.990.000 (Elegance 1.8) y $23.990.000 (Elegance 2.0).
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