Cada vez son más los padres que se animan a vivir la experiencia del porteo, gracias a que cada vez son más reconocidos los beneficios de portear al bebé recién nacido, a pesar de las dudas que genera. No puedo evitar recomendar el porteo, y no por de-formación profesional ni por sus múltiples beneficios sino porque, a pesar de que se puede empezar a portear en cualquier momento, para mí la sensación de llevar a mi bebé recién nacido tan cerca es incomparable.
Sé que hay muchas mamás y papás reticentes a hacerlo porque la fragilidad del bebé recién nacido puede traducirse en miedo por todo, así que quiero transmitir lo bueno de hacerlo para desterrar un poco esos miedos y ver que no solo no es peligroso sino muy, muy recomendable. Son muchos los beneficios de portear al bebé desde el nacimiento, y hablo como asesora de porteo pero fundamentalmente como madre con varios años de porteo sobre mí, lo que la experiencia y la crianza de mis hijos me ha demostrado, pero también la experiencia de muchas mamás y papás que han confiado en mí a lo largo de estos años para asesorarles.
Del Útero al Regazo: La Transición Natural del Bebé
El bebé en la barriga de la mamá está en un entorno cálido, seguro, donde siente todos los ritmos vitales de su madre. El parto prepara al bebé para la vida extrauterina pero eso no significa que esté preparado para vivir independientemente de su madre: a pesar de lo que nos hayan intentado convencer a lo largo de varios años de desapego, el bebé necesita una vida extrauterina cuyo entorno más seguro, el que le proporciona todo aquello para su superviviencia, es el regazo de su madre. Alimento, calor, consuelo y seguridad.
Se puede decir que los humanos nacemos prematuros porque con la bipedestación nuestras pelvis se estrecharon, lo que provoca que la gestación sea más corta por el tamaño del feto a las 40 semanas, un parto doloroso -de ahí que una de las posiciones más favorecedoras para dar a luz sea precisamente a cuatro patas-, y que el bebé necesite una gestación externa en su entorno natural: su madre. El nacimiento para el bebé es traumático en el sentido en que pasa de estar en un entorno cálido, seguro y en contacto total con su madre a un mundo exterior frío, desconocido e inseguro, totalmente desapegado de su madre.
El contacto piel con piel facilita una transición del bebé hacia su nueva vida más sosegada y menos traumática, hace que el choque, el impacto sea menor. Nueve meses de gestación son muchos sentimientos que se rompen de golpe con el parto, pasas en escasas horas de tener una barriga prominente, de sentir a tu bebé en cada uno de sus movimientos, a una barriga en la que ya no hay vida más que la tuya. Llevar al bebé en brazos atenúa esa sensación de vacío que se tiene tras dar a luz.
Beneficios Clave del Porteo para el Recién Nacido
- Sincronización de Ritmos Vitales: Los bebés al nacer no regulan su temperatura corporal por sí solos, por eso la cercanía con su madre, el contacto piel con piel sobre todo favorece que su temperatura corporal se equilibre con la de su madre. Además, acompasarán su ritmo respiratorio y cardíaco regulándose así las frecuencias del bebé.
- Favorece la Lactancia Materna: El contacto piel con piel activa las hormonas de la lactancia y el bebé, que tiene acceso directo al pecho, puede comenzar a mamar de manera espontánea, facilitando no solo la estimulación del pecho y la producción de leche materna sino un buen agarre del pezón. Las primeras horas de vida del bebé son cruciales para una buena instauración de la lactancia materna y una pronta subida de la leche.
- Estimula el Sistema Digestivo y Previene el Reflujo: El ligero balanceo que produce el movimiento de su madre actúa sobre el bebé como un masaje, ayudándole a realizar mejor su digestión y expulsar los gases. La posición ventral -el bebé erguido, barriga con barriga- no solo favorece una buena digestión sino que ayuda a prevenir la regurgitación y el reflujo, evitando así los malestares digestivos tras las tomas.
- Reduce el Llanto y Previene el Cólico del Lactante: La seguridad que transmite al bebé el contacto directo con su madre hace que llore menos. Al llorar menos, respira y descansa mejor, con lo que es menos probable que sufra cólico del lactante. En caso de que éste se produzca, el calor y el efecto masaje del movimiento de su madre alivia sus las molestias, siendo así más llevadero para el bebé y para la familia.
- Favorece el Sueño y el Descanso de la Mamá: Los portabebés ergonómicos ejercen el conocido como “efecto somnífero”, ya que dentro del portabebés y en contacto total con su madre, el bebé concilia más fácilmente el sueño y durante más tiempo, lo que supone descanso para él y para su madre.
- Desarrollo Sensorial y Socialización: A nivel sensorial, el contacto visual con el porteador y la posición del bebé estimula todos sus sentidos, favoreciendo su socialización e integración en el mundo que lo rodea. Y es que nada como mostrar el mundo a tu bebé desde tu altura, mirándole a los ojos y hablándole, sin distancias ni barreras.
- Mayor Seguridad para la Mamá: Cuando porteas a tu bebé desde que nace te das más tiempo y oportunidad de conocerlo. Cuanto más conoces las señales de tu bebé más seguridad como madre adquieres, de tal manera que, aprendiendo a detectar sus necesidades, puedes atenderlas a tiempo, lo que te evita situaciones de nervios o desbordamiento, el miedo a no saber qué le pasa, ganando con ello seguridad y tranquilidad y previniendo la tan temida depresión posparto.
- Libertad de Movimiento y Realización de Tareas: Con los portabebés no hay límites físicos al movimiento más allá de ti misma. Puedes desplazarte con total libertad de igual manera que lo harías si no llevaras a tu bebé, lo que es ideal si existen barreras arquitectónicas en el acceso a tu vivienda, si tienes hijos mayores a los que necesitas dar la mano para andar por la calle, si necesitas acceder a algún lugar donde las sillitas de paseo no están permitidas, realizar actividades en familia o muchas situaciones que te encuentras habitualmente donde el cochecito del bebé te lo pone difícil. El hecho de llevar al bebé cerca, seguro y disponer de tus manos y de libertad de movimiento, te facilita reincorporarte a la rutina y hacer una vida completamente normal en cuanto quieras o puedas.
El Rol del Padre y el Apego Seguro
Hasta ahora he hablado solo de mamá porque por motivos biológicos -la mujer gesta, pare y amamanta- es quien más presente debe estar para el bebé sus primeros meses. Pero papá también existe y que el bebé necesite a su mamá no significa que no pueda también conocer a papá, y el porteo ayuda a establecer una relación de apego entre ellos gracias a ese contacto total con el que el bebé conocerá el olor y la voz de papá, sentirá su calor y podrán interactuar y afianzar una relación maravillosa.
Abdala, L. La teoría del apego formula que el ser humano tiene la necesidad innata de vincularse con otros individuos específicos no aleatorios, y, a modo muy general, se plantea en ella que un bebé genera una vinculación intensa hacia su madre, en condiciones normales, y que este vinculo se mantiene a lo largo de los años. Separarse de la madre, o de la figura de apego, generará en este pequeño ser reacciones afectivas importantes que serán la base de futuras relaciones puesto que el vínculo cuidador-niño cumple una función regulatoria importante a nivel emocional (López, E. 2014; Gúzman, M et alt. 2016).
Ahora bien, ¿cómo se lograría entonces, con el porteo, un apego seguro? Pues si bien sabemos que existen variados tipos de apego, es el apego seguro el que garantiza un correcto desarrollo, y esto lo logramos entregando cuidados y apoyo permanente cuando el bebé lo necesite.
Seguridad en el Porteo: Puntos Clave
Es muy importante señalar que, si bien se han registrado algunas muertes por asfixia en portabebés, estas se han debido al uso inadecuado de estos (López, E. El porteo debe ser siempre ergonómico, o sea, debe respetar la fisionomía y fisiología tanto del bebé como de la persona que realiza el porteo.
Considerando entonces que los niños y niñas porteados son más tranquilos, lloran menos, duermen más, etc. se desprenden variados beneficios para los cuidadores, por ejemplo, tener menos “estímulos estresantes” mejora en ellos la autoestima (López, E. 2014;Moraga, C. 2018), se sienten más capaces de cuidar de este pequeño ser y obviamente sienten que lo están haciendo bien, por lo que el proceso de adaptación a este nuevo estilo de vida es mucho más positivo, de hecho, permite que el padre se empodere aún más del proceso de paternidad siendo un ente activo en la crianza y liberando en algunas actividades a la madre.
Además, existe menor prevalencia de depresión postparto, como el hábitat del bebé recién nacido es el cuerpo de la madre, es de esperar que su cuerpo esté fisiológicamente preparado para tener un bebé encima. Se ha explicado también que el contacto y la lactancia implican un equilibrio endocrino particular, dominado por la oxitocina y la prolactina. Por tanto, sin contacto ni lactancia (o no los suficientes) hay un desequilibrio endocrino que puede llevar a una depresión postparto (el cuerpo materno identifica que el bebé ha desaparecido) (López, E.
Por otro lado, el porteo satisface plenamente la necesidad de cercanía, disponibilidad y contención de la guagua, permite una comunicación más efectiva y una mayor posibilidad de que el niño se sienta seguro de contar con la ayuda del adulto para calmarlo en momentos de estrés (Morada, C.
Finalmente, no debemos olvidar que existen diversos sistemas para realizar porteo ergonómico: bandoleras, meitai, mochila ergonómica, fular, entre otros. Cada madre, padre o cuidador/a debe buscar el que más le acomode, ya que todos son seguros y poseen los beneficios antes descritos.
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