Cuando hablamos de la presión de los neumáticos nos referimos a la fuerza que ejerce el aire que los mantiene inflados sobre la superficie de tus ruedas, desde adentro hacia afuera, lo que los mantiene inflados y en óptimas condiciones para circular. Esta presión se mide en kg/cm³, PSI (libras por pulgada cuadrada) o en bares.
Riesgos de Manejar un Auto con una Presión de Neumáticos Inadecuada
En la introducción ya te adelantábamos, a grandes rasgos, algunos de los principales riesgos que correrás si andas en un vehículo que tenga una presión de aire mayor o menor a la recomendada por el fabricante en sus neumáticos, un factor que viene determinado de fábrica y puedes chequear por tu propia cuenta, tal como veremos más adelante.
Vale la pena hacer un repaso de los peligros que aparecerán si decides hacer caso omiso de estas indicaciones y salir a la calle con neumáticos con exceso de aire o inflados a medias:
Riesgos de llevar una presión de neumáticos menor a la indicada
Un neumático a medio inflar puede provocar un aumento en la distancia y tiempo de frenado, lo cual puede llegar a producir accidentes de tránsito a causa de una menor capacidad de adherencia a la superficie del suelo. Además, se incrementa el riesgo de aquaplaning, que es la pérdida de adherencia causada por la presencia de agua en la calzada.
¿Cómo saber cuál es la presión correcta para mis neumáticos?
Mantenerte al tanto de la presión de aire que llevan los neumáticos de tu auto no es una tarea complicada. Actualmente, muchos modelos nuevos de vehículos vienen equipados con un sistema de monitorización de la presión del neumático (TPMS, por sus siglas en inglés), una tecnología que te permite chequear los niveles de aire en tiempo real mientras conduces.
Sin embargo, no te debes confiar 100% en este sistema. Por lo demás, si tu auto es más antiguo, es muy probable que no tenga integrado este tipo de sensores, por lo que tendrás que revisar manualmente la presión de tus neumáticos periódicamente.
Si no cuentas con TPMS, los expertos recomiendan hacer una inspección sencilla una vez al mes. Para esto, deberás acudir a una estación de servicio que cuente con un tótem inflador de aire, que es el aparato que usamos para poner aire a las ruedas.
Estos tótems vienen integrados con un manómetro, que permite medir la presión del aire al interior del neumático antes y durante el proceso de inflado. Ahora bien, si cuentas con un compresor de aire propio, también lo puedes hacer en casa o donde sea que te encuentres y lo necesites.
En este sentido, es aconsejable que midas la presión de tus neumáticos cada vez que sientas algo raro en la conducción, como algunos de los signos que mencionamos en la sección anterior y, sobre todo, antes de un viaje largo. Si no hay indicios de una presión menor o mayor, se sugiere chequear el aire al menos una vez al mes, ya que es normal que vayan perdiendo aire con el correr del tiempo y las altas temperaturas. De hecho, en verano los neumáticos están más propensos a desinflarse, así que tendrás que hacer una revisión más frecuente que en otras épocas del año.
Considera que no hay un estándar de presión de neumáticos para todos los vehículos, pues esto dependerá de muchos factores, como el peso del auto, entre otros. Sin embargo, los fabricantes incluyen estas especificaciones en el manual de usuario del automóvil en una etiqueta que suele ir en la cara interna de la tapa del depósito de combustible o en la parte lateral de la puerta del conductor.
En esta etiqueta verás cuál es la presión de aire óptima para tus ruedas en condiciones normales de conducción y cuando vas con más carga, ya sea por la cantidad de pasajeros o por exceso de equipaje.
Paso a paso: ¿Cómo inflar mis neumáticos?
Una vez que tengas los parámetros establecidos por la marca del auto, puedes dirigirte a la estación de servicio más cercana y usar el tótem inflador que, generalmente, se puede usar de forma gratuita. Los pasos a seguir son los siguientes:
- Asegúrate de hacer la medición en la mañana, antes de un viaje largo o cuando la temperatura sea menor, ya que las altas temperaturas aumentan la presión interna de los neumáticos y esto puede arrojar una medición errónea.
- Quita la tapa de la válvula del aire.
- Configura la presión deseada con las flechas que verás en la cara del tótem.
- Conecta la manguera con la válvula hasta que entre totalmente.
- Observa la pantalla del manómetro, donde se mostrará inmediatamente la presión del aire al interior del neumático.
- Si la presión es menor a la que pusiste, el inflador comenzará a echar aire automáticamente, hasta alcanzar la presión deseada. En caso contrario, tendrás que desconectar la manguera y desinflar manualmente tu neumático, según el caso.
- Repite el procedimiento con los 4 neumáticos. Es fundamental que todos cumplan con las indicaciones del fabricante.
- Toma la lectura de cada neumático y compruébalas con la información del manual. Si necesitas subir la presión, debes utilizar un compresor de aire para inflar el neumático. Cuando termines, coloca de vuelta el tapón en la válvula con fuerza y repite el proceso en todos los neumáticos.
Además del diseño de la banda de rodadura, la presión de los neumáticos es el factor más importante cuando se trata de tracción. Desafortunadamente, con un número casi infinito de tipos de terreno, no es fácil decidir qué presión es mejor para la ocasión.
En términos generales, las superficies sueltas (como la nieve, el barro y la arena) requieren presiones de inflado más bajas que las superficies firmes (como rocas, grava y arcilla).
La forma en que se construye un neumático influye mucho en cómo reaccionará a la deflación. Algunos neumáticos usan un compuesto de caucho robusto que requiere deflación adicional para lograr el mismo resultado extendido.
La luz TPMS del tablero de tu auto se enciende cuando la presión de tus neumáticos es muy baja o muy alta. Cuando esto sucede, debes detenerte y medir todas los neumáticos para determinar cuáles son los neumáticos que no están inflados correctamente. Añade o quita aire según sea necesario, hasta que tus neumáticos hayan alcanzado el nivel recomendado por el fabricante.
Si llevas más presión en los neumáticos de lo ideal, la superficie de apoyo será menor. Si llevas menos presión en los neumáticos, esto hará que el desgaste aumente, con lo que te tocará cambiar las ruedas antes y, por otra parte, incrementar el consumo de combustible.
Si no tienes el manual en tu poder, no te preocupes. Puedes adquirir en el comercio establecido o en plataformas de e-commerce un dispositivo de medidor de presión de neumáticos. Una forma muy habitual para medir la presión de los neumáticos de las camionetas y otro tipo de vehículos es en los módulos de inflado que se encuentran en las estaciones de servicio.
Es fundamental para el buen mantenimiento de tus neumáticos que verifiques la presión de los mismos de manera regular, ya que destinar un momento una vez al mes para llevar a cabo esta tarea es más que suficiente para asegurarte de que se encuentren en óptimas condiciones. Además, al estar al tanto de la presión de tus neumáticos, podrás anticiparte a cualquier necesidad de inflado, asegurándote de que estén siempre en el nivel adecuado.
Es clave que periódicamente realices un chequeo y mantención en tus neumáticos para garantizar tu seguridad en la carretera. En el caso de que tengas una rueda de emergencia, también es importante comprobar su estado y presión de aire.
Llevar tu vehículo a un taller para que se le practique la alineación y balanceo a tus neumáticos es una medida fundamental para mantener el óptimo funcionamiento de tu automóvil. Además, una alineación correcta no solo reduce el desgaste por uso mientras manejas, sino que también promueve un desgaste uniforme en los neumáticos, lo que se traduce en una mayor durabilidad y eficiencia.
Recuerda que puedes contratar un Seguro Automotriz para tu camioneta, lo que te permitirá contar con cobertura ante robos y accidentes que te puedan ocurrir durante tu trayecto.
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