Mercedes-Benz 300 SL "Alas de Gaviota": Un Ícono Automotriz con Historia Chilena

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Esta semana les comentamos de la presentación oficial de la sexta generación del Mercedes-Benz SL. Lo primero es remontarnos a la década del cincuenta. El Mercedes-Benz SL (Sporty Light: deportivo ligero) 300 de 1954 con carrocería Coupé (código interno W 198 I), pronto fue bautizado como "Gullwing", ya que sus puertas se abrían hacia arriba, simulando la figura de unas “alas de gaviota”. Su ligero bastidor tubular unido al motor de seis cilindros y 215 cv, le permitían alcanzar los 260 km/h, prestaciones impresionantes para la época.

Los elementos del ligero chasis, concretamente las barras transversales, hacían que la altura lateral del mismo fuese demasiado grande lo que hacía imposible instalar puertas convencionales. Su principal mercado se encontraba en la costa de Estados Unidos, y se dice que entre el calor de la zona, y la escasa ventilación que entraba al habitáculo por las pequeñas ventanillas de las puertas tipo “alas de gaviota”, los clientes se animaron a pedir a Mercedes que sacara una versión descapotable.

El Mercedes-Benz 300 SL en Chile

Cabe destacar que a Chile llegaron 3 unidades, las que fueron autorizadas por el gobierno y eran propiedad de Carlos Muhe, Jacinto Vigueras y Eduardo Kovacs. El primero se incendió producto de un accidente en el cruce de La Calera y donde falleció el acompañante de Muhe. El Mercedes de Eduardo Kovas Jones terminó en Estados Unidos, no si antes haber ganado las Seis Horas Peruanas y haber logrado una sobresaliente actuación en los Mil Kilómetros de Buenos Aires de 1956, ciudad a la que arribó acompañado de Papín Jara, logrando el sexto lugar y habiendo sido el Mercedes Benz mejor clasificado; superando incluso a los modelos oficiales de la fábrica alemana.

Ambos pilotos viajaron por tierra, ida y vuelta, hasta la ciuda trasandina. Volviendo a la historia del SL, fuese por el motivo de la mala ventilación, calor, u otros, es que en 1957 aparece el SL 300 descubierto (código interno W 198 II), sustituyendo al original modelo cerrado; con las mismas exquisiteces técnicas, idéntico motor y potencia, pero con el “plus” añadido de circular a cielo descubierto. Además del evidente encanto y atractivo de este vehículo, el hecho de que lo promocionasen famosos de la talla de Sofía Loren o Elvis Presley, elevó al Mercedes SL 300 rápidamente a la categoría de mito.

Hubo una versión mucho más asequible de esta primera generación, sin las exquisiteces tecnológicas de los 300, aunque con el mismo encanto estilístico. Cuando en 1963 cesó la producción del Roadster, 1.858 unidades descapotables habían salido de la línea de montaje. A raíz de algunas fotos de los Mercedes 300 SL Gullwing que hubo en Chile, publicadas en Instagram y sitios web de internet, he tenido la oportunidad de conversar latamente sobre estos legendarios autos, que llegaron nuevos a nuestro país a mediados de la década del cincuenta, con un privilegiado e informado testigo de la historia.

Se trata de mi gran amigo Fernando de la Cruz*, uno de los socios fundadores del CASV, y sin duda un protagonista y testigo relevante del automovilismo deportivo nacional. FDLAC: Para tu información te cuento que en esa época (mediados de los 50) el gobierno autorizó la importación de tres Mercedes 300 SL los que fueron para Eduardo Kovacs, Jacinto Vigueras y Carlos Muhe. Te aclaro que este último no era peruano como se ha dicho, era un alemán residente en Chile quien participó en varias carreras antes de tener el 300 SL, y lo hacía en un Mercedes Benz 220 S. Lamentablemente Carlos Muhe tuvo un grave accidente en la Panamericana Norte (como se llamaba en ese entonces la carretera 5 norte) con el cruce a La Calera y su Mercedes 300 SL Gullwing se destruyó e incendió parcialmente.

Entiendo que tiempo después fue restaurado en Alemania. Por su parte, Jacinto Vigueras era un conocido corredor de Viña del Mar y su auto lo compró años después el gran piloto peruano y alcalde de Lima Sr. Eduardo (Chachi ) Dibós. restaurado y como nuevo, como lo puede atestiguar Cristóbal Velasco que lo vio en San Francisco cuando trabajaba en la Mercedes Benz de esa ciudad. De los tres Alas de Gaviota chilenos ese es el auto con más historia ya que ganó las Seis Horas Peruanas y tuvo una sobresaliente actuación en los Mil Kilómetros de Buenos Aires de 1956, siendo felicitados Kovacs y Papín por el mismísimo jefe del equipo Mercedes Sr. Alfred Neubauer, ya que consiguieron los primeros puntos para el campeonato mundial de ese año para la Mercedes, detrás de los equipos oficiales de Ferrari y Maserati.

FDLC: Tengo entendido que 300 SL de aluminio se fabricaron solamente 28 unidades y ninguna de ellas llegó a Chile. El de Eduardo Kovacs llego vía Buenos Aires por intermedio de su amigo Juan Manuel Fangio quien se lo eligió en la fábrica ( J.M.Fangio fue presidente de la Mercedes Benz argentina ) y tenía muchas piezas de aluminio, como tenían los Austin Healey, pero toda la carrocería de aluminio no. El Mercedes íntegramente de aluminio era reconocible porque traía solamente el parabrisas de vidrio, el resto era de plástico.

RVS: He visto fotos de una carrera en un circuito al pie del Morro de Arica, por allá por los años sesenta, en las que aparece volcado espectacularmente el famoso Mercedes de Kovacs, quien tengo entendido en los entrenamientos había batido el récord del circuito. Sospecho que puedes haber estado presente. FDLC: Claro, eso es cierto. Estuve allí y fue en 1964. Cuando se produjo el accidente de Eduardo Kovacs con su Meche 300 SL el copiloto era Eduardo hijo y yo estaba con su madre, doña Olga Amengual de Kovacs a 50 metros del volcamiento.

No te puedes imaginar la desesperación de la Olga al ver el auto volcado con su marido e hijo en el interior, y con la imposibilidad de abrir las puertas tipo alas de gaviota ya que el auto estaba “patas para arriba”. Sin duda las anécdotas y vivencias automovilísticas de Fernando De la Cruz son muy entretenidas e invaluables, y más aún para quienes vibramos con la historia del automovilismo. Respecto de su relato acerca de la participación del Mercedes Alas de Gaviota privado de Eduardo Kovacs, junto a Raúl “Papín” Jaras, en los 1000 Kilómetros de Buenos Aires de 1956, creo que hay que resaltar esa histórica actuación: lograron el sexto lugar y fue el Mercedes Benz mejor clasificado, superando a los coches oficiales de la fábrica alemana, en una competencia para coches sport válida por el Campeonato Mundial de Marcas de la FIA.

Piénsese simplemente que los primeros lugares de esa edición fueron copados por los poderosos equipos oficiales Maserati y Ferrari, conducidos por volantes célebres como Stirling Moss (vencedor), Phil Hill, Jean Behra, José Froilán González y Alejandro de Tomaso. Los 1000 Kilómetros de Buenos Aires era una carrera de resistencia muy famosa a nivel mundial, que figura entre las pruebas automovilísticas clásicas de autos sport, y a ella acudían las mejores escuderías del mundo. Entre quienes ganaron esta dura prueba figuran verdaderas leyenda del automovilismo como Giuseppe Farina con Umberto Maglioli (Ferrari-1954); Stirling Moss con Carlos Menditeguy (Maserati -1956); Masten Gregory con Eugenio Castellotti y Luigi Musso (Ferrari-1957); Peter Collins con Phil Hill (Ferrari-1958); Jean Pierre Beltoise con Henri Pescarolo (Matra-1970); Jo Siffert con Derek Bell (Porsche-1971), y Ronnie Peterson con Tim Schenken (Ferrari-1972) quienes fueron los últimos vencedores.

Por otra parte, para complementar lo expuesto por Fernando de la Cruz acerca de estos legendarios autos alemanes, agregaré que los primeros Mercedes Gullwing salieron de la línea de producción en Alemania en Septiembre de 1954. Tenían un motor de seis cilindros, de 3 litros, con una relación de compresión de 8.7:1, que producían 219 HP a 5800 RPM y una velocidad final cercana a los 240 KPH. Según la fábrica Daimler Benz, 1400 modelos 300 SL Gullwing fueron en total construidos entre los años 1954 y 1957. A partir del año 1957 el modelo coupé se descontinuó y fue remplazado por el convertible 300 SL Roadster, el que se produjo hasta 1964.

El último coupé Mercedes Alas de Gaviota que salió de la fábrica ese año 1957 fue vendido en US$8,905, mientras que el primero de sus hermanos cabriolets se comercializó ese mismo año en US$10,970. Paradojalmente, hoy es bastante más caro el modelo carrozado que el descapotable, y también más cotizado entre los coleccionistas. Tres legendarios Mercedes Benz Alas de Gaviota hubo en Chile en la década del 50 y privilegiados fueron quienes los vieron compitiendo en las carreras de esa época. Ninguno de esos coches sobrevivió para la posteridad en nuestro país. Sin embargo, en la actualidad hay nuevamente tres ejemplares en Chile que fueron importados por sus dueños en años recientes, los que afortunadamente han venido a enriquecer el patrimonio automovilístico nacional.

El Mercedes-Benz 300 SL "Alas de Gaviota": Un Diseño Innovador

Cada vez que se realizan concursos de elegancia o se enumeran los automóviles clásicos más bellos del mundo, el nombre del Mercedes-Benz 300 SL es uno de los primeros en ser citados. Fue así como en 1954 el flamante Mercedes-Benz 300 SL se estrenó en sociedad, pero no en Alemania sino que en Estados Unidos, convirtiéndose de paso en el primer modelo de la marca en develarse fuera de su país natal. En su nombre se lee la cilindrada del motor y la categoría a la que pertenece, 3,0 litros de desplazamiento y Sport Light (deportivo ligero), aunque el apodo de "Alas de Gaviota" es lo que más lo distingue e identifica.

Bajo esa espectacular carrocería se oculta un bastidor de tipo tubular, que como su nombre lo indica está construido con tubos soldados y reforzados debidamente, pero es importante aclarar que ese armazón no se extiende hasta el techo, sector que consistía en una cúpula de acero estampado de alta resistencia, con la firmeza necesaria para soportar el peso del marco central y de las citadas puertas alzables. Ahondando en la parte técnica, el 300 SL está equipado con un motor de seis cilindros en línea de 3,0 litros y que produce 240 cv, bloque que a su vez está unido a una transmisión manual de cuatro velocidades; según datos de la época aceleraba de 0 a 100 km/h en nueve segundos y con el segundo desarrollo de la transmisión podía rodar a 120 km/h.

El 300 SL “Alas de Gaviota” ofrecía un excelente andar, gracias a la suspensión independiente en ambos ejes y debido a su extraordinaria repartición de peso sobre la plataforma. Este ejemplar se mantuvo activo entre 1954 y 1957, año en el que se comenzó a ofrecer el 300 SL Roadster, un convertible igualmente hermoso pero -por razones obvias- carente del principal encanto del modelo original… de las puertas tipo Gullwing.

El Legado del "Alas de Gaviota"

Cuando Mercedes Benz retornó a las competencias deportivas en 1952, dominó los principales eventos de larga distancia con los 300 SL de carrera de diseño futurista. Considerable presión por parte del distribuidor neoyorquino de Mercedes Benz convenció a Stuttgart de producir una versión de calle del 300 SL Gullwing (alas de gaviota, por las puertas que se levantaban). Se parecería muchísimo a la versión de carrera, excepto que con carrocería metálica, equipamiento de calle y puertas más grandes, era aún más impresionante. Estos autos no solamente eran sensacionales en apariencia, sino que tenían un desempeño que normalmente sólo experimentaban pilotos de carrera.

No fue por tanto sorprendente que muchos de ellos compraran uno, con el fin de extraer el máximo desempeño, que podía alcanzar los 265 km/h, dependiendo de la relación de corona. Los que llegaban a poseer uno realmente necesitaban las aptitudes de los expertos: la suspensión trasera de eje flotante y los frenos de tambor obligaban a ser respetados cuando se manejaba al límite. El motor es un 6 cilindros en línea, con 2.996 cc y 240 hp.

El Mercedes-Benz 300 SL de Eduardo Kovacs: Un Auto con Historia

De seguro te han contado la historia de un Mercedes-Benz 300 SL (si, el "alas de gaviota") volcado en Arica y que era propiedad del histórico piloto Eduardo Kovacs. Es ese mismo auto el que resurge completamente restaurado y acompañado de toda su bitácora de carreras y anécdotas. El modelo incluso lleva montadas las placas patentes antiguas que se usaban en Chile, en este caso de Viña del Mar.

En 1955, un violento accidente en la vuelta 35 de las 24 Horas de Le Mans, provocado por el impacto de un Mercedes-Benz SLR sobre un Austin-Healy, sentenció la salida de la marca alemana del mundo de las carreras. Si bien la decisión estaba tomada, el accidente claramente fue un mayor incentivo. Pierre Levegh, piloto francés, murió en la pista al salir eyectado del SLR. Sin embargo, gracias a Eduardo Kovacs, Mercedes-Benz volvió a aparecer en una de las fechas del campeonato de autos deportivos (el World Sportcar Championship).

El mismo año de la tragedia, Juan Manuel Fangio, íntimo de Kovacs, lo convence de disputar la fecha de los 1000 kilómetros de Buenos Aires de 1956. Al modelo se le podían sacar los parachoques y también cubrir los focos para no romperlos en carreras diurnas. El "alas de gaviota" fue personalizado con una exclusiva pintura de alto brillo en color BlauGrau DB166 (gris azulado), tapiz de cuero azul (StahlBlau), ruedas con pernos Rudge de fácil desmontaje, limpiaparabrisas, un set de maletas y un sistema de audio Becker con adaptador Reims y antena Hirschmann, todos opcionales oficiales.

Kovacs partió desde Valparaíso hasta Buenos Aires en el mismísimo 300 SL junto a su compañero de recambio, el histórico Raúl "Papin" Jaras. Mercedes-Benz llevaría un equipo de técnicos considerando esta proeza: no iban a abandonar a uno de sus autos a la suerte. Incluso, llevaron una línea de escape deportiva, la cual Kovacs no quiso usar, para "poder escuchar la radio mientras conducía".

La carrera comienza, con Fangio en la Pole a bordo de un Ferrari 410S. Sin embargo, no podría sostener la punta por mucho tiempo. Además, su compañero Castellotti chocó un perro, lo que lo dejaría fuera de combate momentaneamente, relegándolo a la septima plaza. La carrera fue ganada por Maserati y Sir Stirling Moss. Phil Hill, Alessandro de Tomaso y Olivier Gendebien fueron otros importantes nombres en la lista de pilotos.

En 1964, con su hijo de copiloto, perdieron el control en un accidente durante una carrera en el Circuito El Morro, volcando el 300 SL, el cual ahora llevaba color blanco. Kovacs envió el auto a Alemania para reparaciones. A su regreso, Kovacs mantuvo el auto por 18 años para uso particular, hasta que en 1979, el famoso Mercedes encontró un nuevo dueño en Arizona. El auto fue enviado por barco a Estados Unidos, donde fue restaurado y conservado hasta 1998. Hoy, el famoso 300 SL de Eduardo Kovacs, restaurado completamente en su especificación original, está en las manos de DK Engineering, con su documentación intacta y con una historia única que lo hace realmente coleccionable. Además fue un auto disfrutado y corrido como corresponde.

Datos Técnicos del Mercedes-Benz 300 SL "Alas de Gaviota" (1954-1957)

Característica Especificación
Motor 6 cilindros en línea, 3.0 litros
Potencia 219 HP a 5800 RPM
Velocidad Máxima Aproximadamente 240 KPH
Transmisión Manual de 4 velocidades
Producción 1400 unidades (1954-1957)

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