En octubre de 2002, el Estadio Víctor Jara se preparaba para recibir a un icono de la música latinoamericana: Mercedes Sosa. Su presentación causó gran expectación en la capital, no sólo por lo que significó su propia presencia, sino también considerando algunas de las declaraciones vertidas por “La voz de América” días antes de su show.
“Yo tengo adoración con Joe Vasconcellos, tengo acá el disco y vamos a ver lo que pasa. Me encantaría cantar con él”, señaló por entonces la cantante. En aquella época, un Joe Vasconcellos de 43 años ya se encontraba posicionado como uno de los más importantes músicos de la escena chilena de comienzos de la década de los 2000.
Joe Vasconcellos y su encuentro con Mercedes Sosa
Vasconcellos recuerda que por entonces él no era consciente de que Mercedes Sosa había escuchado su música, ni mucho menos que ella había conectado de manera tan profunda con Induce, una de las canciones que componen su disco Transformación (1997). “En esa época yo era bastante más inmaduro, estaba recién saliendo del underground. Pero como que ya tenía como un lugar ganado. Y de repente me aparece esta invitación, y te comento eso, porque yo estaba haciendo muchas cosas, y yo no estaba enterado de que Mercedes Sosa tenía mi disco Transformación y que le gustaba mucho esa canción”, recuerda.
Por entonces, Mercedes Sosa solicitó dentro de su itinerario la participación tanto de Joe Vasconcellos como la de Jorge González, músicos por quienes, según sus palabras, sentía no solo una gran “adoración”, sino que también consideraba “muy buenos compositores”.
“Imagínate, Mercedes Sosa para mí es un icono, es un tótem, es una figura del tipo Milton Nascimiento, Pablo Milanés, es como esa figura que están en tu vida, y que tú las escuchas y que jamás tienes idea de que la vida te va a permitir conocerlas y cantar con ellas”, comenta Vasconcellos entre risas. Ambos no se habían visto nunca en persona y, según señala el ex Congreso, en cuanto recibió la invitación supo que la trascendencia en el acontecimiento no era algo menor.
De hecho, el músico nacional no supo por entonces cómo comentar esto a su familia, considerando que, dentro de su núcleo, Sosa era muy reconocida y escuchada. Pese a la perplejidad que produjo la invitación extendida por Mercedes Sosa, una vez en conocimiento de aquella oportunidad única, el cantante nacional no duraría en sumarse a la presentación.
Un encuentro memorable
Así, solo días después, se produciría el primer encuentro entre ambos. “Cuando llego al hotel, al ensayo, ella estaba sentadita frente a la banda. Ella no se da cuenta de que había llegado porque estaba mirando las letras y esas cosas. Pero algunos de sus músicos se dan cuenta y me ven” señala.
Tras unos segundos, Sosa advierte la presencia de Vasconcellos, e inmediatamente se levanta de su asiento recibiendo al músico con una frase que lo marcaría para siempre. “Me da un abrazo grande vestida con su poncho y me dice: ‘Gracias por devolvernos la esperanza pibe’. Y eso, siempre digo, lo haya dicho como una muletilla de música o como algo divertido, o como fuera que lo que haya dicho para mi tuvo un significado así, cómo ¿Yo?, ¿Mi?, que la señora Mercedes me diga una frase de ese tipo, es cómo ‘de qué me estás hablando’. Era una tremenda responsabilidad, ‘no…, saben mejor me voy para mi casa’ (risas). Fue super lindo, no quiero sonar cliché al decir que me parecía muy mágico, pero de verdad fue una situación muy fuera de lo normal para mí todo esto que estaba viviendo. Yo me dejé llevar por el entusiasmo. Cantamos, fue lindo”, rememora Vasconcellos.
Luego de ese primer encuentro, Vasconcellos recuerda que se devolvió a su hogar para seguir repasando lo que sería su presentación al día siguiente. Sin embargo, tras unos minutos notó un detalle el que hasta entonces había pasado desapercibido durante el ensayo, lo que incluso por momentos lo hizo dudar.
“Llegué a la casa y empecé a tocar. En eso, vi que el tono de la señora Mercedes no es mi tono, ella tiene un tono bastante más distinto al mío. Pero ya era demasiado tarde, yo ya no tenía más cara para decir ‘saben, me equivoqué en el tono’. No po’ ya está la cuestión, apechuga hueón, soy valiente, vikingo, vaya, juegue”, comenta entre risas. No obstante, una vez llegado el día del concierto todas las dudas se disiparon, y el músico interpretó ese día una canción propia junto a una de las figuras más importantes de la música latinoamericana, presentándose junto a ella en un Estadio Víctor Jara repleto.
“Ahora al escucharlo y todo, se nota que me la jugué, pero creo que eso también lo hace un momento más único todavía. Lo hace único eso, y cómo volvió el tema hacia mí también”, señala Vasconcellos.
El legado de la colaboración
Por aquel entonces, el concierto fue transmitido por medio de la radio. Sin embargo, la versión de Induce interpretada junto a Mercedes Sosa no estuvo en un comienzo presupuestada por Vasconcellos para ser presentada como un sencillo. No obstante, un encuentro casual instalaría el germen para hacerlo.
Según comenta Vasconcellos, fue mediante un vuelo desde Santiago hacia Lima en el que volvería a ser “consciente” de que existía una grabación de aquel concierto. Por entonces, el músico nacional había sido invitado a la capital peruana para asistir a un recital en el que se buscó romper el récord Guinness de la presentación con mayor cantidad de cajones peruanos en vivo.
“Esto fue algo así como 2010 o 2011, y la canción no estaba en mi área más que como un sueño cumplido. Y se levanta un señor en el avión y me dice: ‘yo soy tal persona y soy muy amigo de Mercedes’. La señora Mercedes no había fallecido todavía, entonces me dice: ‘Pucha me acuerdo de ese momento y fue tan único ese momento, yo estuve ahí’. Yo quedé con un ego que se caían las mascarillas. Me dijo: ‘Algún día nos vamos a volver a ver y yo voy a ver si te puedo hacer llegar la canción’. Yo pensé que no iba a pasar, pero me hizo llegar la canción en un CD que él tenía grabado y también ahí nos entusiasmamos”, señala Vasconcellos.
De esta forma, volvió a aparecer en el radar del músico esta colaboración. Sin embargo, para el sencillo se utilizó la versión grabada desde su transmisión desde la radio, la que tras recibir algunos arreglos, es estrenada el mismo día en que Joe Vasconcellos cumple 63 años.
“Ese momento lo degusté mucho, lo viví intenso y a cada instante yo agradecía, agradecía y agradecía a quien tuviese que agradecer por ese momento. Porque era algo muy especial, cómo la vida me permitió tocar alguna vez con Milton Nascimiento y con los Inti-Illimani en el mismo escenario y cantar con ellos, juntos. (…) Entonces esas cosas pasan a adquirir un valor muy interno, en tu propia alma, en tu propia verdad, en tu verdad cuando te miras al espejo, cuando educas, cuando conversas. Eso yo creo que eso te hace darle el peso que merece la vida” señala.
El legado de Violeta Parra y Víctor Jara
Violeta Parra, flor roja del pueblo, recogió en forma consciente la tradición de los revolucionarios de comienzos del siglo XX que, con Luis Emilio Recabarren a la cabeza, utilizaron la canción como un arma contra los explotadores y como un medio de educar políticamente a los trabajadores. Su arte excepcional influyó decisivamente en el “Canto Libre” de América. Ella abrió el surco.
“Sin Violeta no existirían Daniel Viglietti, Los Qulapayún, Mercedes Sosa, y tantos otros cantores-políticos de la sufriente América del Sur. Sin Violeta Parra la Unidad Popular de Salvador Allende no hubiera tenido ese importante sostén folklórico que le prestaron Víctor Jara, Inti-Illimani, los Quilapayún y sus propios hijos Ángel e Isabel Parra”. Es por esa y otras mil razones que vamos celebrar, con mucha alegría y fraternidad, su centenario.
En ese contexto, cabe destacar la importancia de la creación en 1969 de la Discoteca del Cantar Popular (DICAP), sello discográfico de las JJCC, que lanzó el disco de Víctor Jara “Pongo en tus manos abiertas”, con el acompañamiento de Quilapayún. El título del disco, hacía una alusión a la figura de Luis Emilio Recabarren, fundador del Partido Obrero Socialista, que es el origen del Partido Comunista de Chile.
Al mismo tiempo, reivindico el carácter popular, en el mejor sentido de la palabra, de aquellas composiciones de profundo contenido social que denuncian y desenmascaran el sistema capitalista. La canción Plegaria a un labrador, es un claro ejemplo de ello.
La Nueva Canción Chilena
El surgimiento de la Nueva Canción Chilena iniciado en las peñas, fue muy importante. Al respecto, señaló que la canción auténtica, la revolucionaria, tiene que cambiar al hombre para que este cambie el sistema.
Víctor Jara señaló en 1972 que es en la Nueva Canción donde se encuentra lo auténticamente revolucionario, lo que debe estar detrás de la guitarra, agregando que para que la guitarra sea un instrumento de lucha que también pueda disparar como un fusil.
Víctor Jara se definió fundamentalmente como un cantor popular. Es una canción revolucionaria porque lucha contra la penetración cultural imperialista y busca rescatar y revitalizar los valores culturales que nos son propios y nos dan una identidad como país.
“Entiendo que un artista comprometido, tiene una responsabilidad mucho más grande que el otro artista, el no comprometido. El artista comprometido no vive las delicias de un hombre que está con la maquinaria del dinero, sino que es un hombre que está creando un arte nuevo. Su compromiso consiste en vivir realmente lo que las grandes mayorías viven. Saber convivir no significa que para ser revolucionario uno tenga que andar a pie pelao y vivir en una población callampa, ni vivir apenas de un pan, o un mendrugo.
A través del canto, afirma Amorós, Víctor Jara planteó una forma de comunicarse con los demás, buscando una integración. Al respecto, Jara dijo: “Quien quiera interpretar el alma del pueblo debe recorrer muchos caminos. Y estos caminos no deben ser la búsqueda de soluciones conflictivas personales, sino la búsqueda y el hallazgo de sentirse un ser humano útil para los demás. Sentir que, así como nos une una canción, también nos une el anhelo de construir una vida mejor.
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