Mercedes Sosa: El significado profundo de "La Cuerda" a través de la música de Violeta Parra y Celso Garrido-Lecca

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El concepto de "Nuevo Tiempo" fue clave para Celso Garrido-Lecca, quien durante el período que dirigió el Conservatorio Nacional de Lima (1976-79), se encargó de promover el aprendizaje de instrumentos nativos al interior de esta institución, y creó además una serie de conjuntos musicales basados en el modelo de grupos chilenos como Quilapayún e Inti-Illimani. Uno de estos grupos recibió el nombre de "Tiempo Nuevo".

Mediante este calificativo el compositor deseaba expresar la necesidad de un "nuevo tiempo" de integración entre las músicas doctas y populares sobre la base del estudio de los instrumentos nativos sudamericanos. Algunos años más tarde Garrido-Lecca volvería a utilizar este mismo concepto, pero en relación con un trío clásico, fuertemente conectado con la tradición musical occidental.

Luis Merino Montero señala que Garrido-Lecca planeaba enfatizar en el Trío para un nuevo tiempo (1985) uno de sus más grandes anhelos: acortar la distancia entre la música docta y la música popular urbana por medio de la Nueva Canción latinoamericana. Merino basó sus comentarios en una carta que le enviara el compositor el 14 de julio de 1999, en cuyas líneas Garrido-Lecca establecía claramente su deseo de integración de "ambas orillas", la culta y la popular.

En la misma misiva el compositor agregaba que Trío para un nuevo tempo (1985) constituía una antítesis al Cuarteto para el fin de los tiempos de Messiaen (1940-1941), obra que representaba una mirada pesimista del futuro de la humanidad hecha desde una Europa en crisis.

En este mismo sentido, Enrique Iturriaga comenta que mediante el título de esta obra el compositor logra materializar con precisión sus propósitos estéticos de un nuevo tiempo de síntesis, unidad y hermandad para Latinoamérica. Agrega que esta pieza constituye también el inicio de una nueva etapa en la carrera compositiva de Garrido-Lecca.

Celso Garrido-Lecca y su Trío para un Nuevo Tiempo

El propio Garrido-Lecca ha dividido su producción musical en tres grandes períodos. El primero de ellos comprende las obras compuestas en Chile entre 1953 y 1973 en las que se advierten claras influencias del serialismo vienés, técnica aprendida de su maestro Frederick (Fré) Focke. Su segundo período compositivo abarca las obras compuestas entre 1974 y 1984, las cuales se caracterizan por un marcado predominio de elementos musicales folclóricos y populares de la región andina.

El tercer período, de síntesis, se inició en 1985 con la composición de Trío para un nuevo tiempo y se extiende hasta el presente. En esta última fase compositiva Garrido-Lecca ha sido capaz de sintetizar todas sus experiencias musicales previas en una propuesta musical única. Se advierte el sincretismo de técnicas compositivas contemporáneas junto a elementos musicales provenientes de la tradición andina y de la Nueva Canción latinoamericana.

Algunas obras importantes de este período son Trío para un nuevo tiempo (1985), Cuarteto de cuerdas N° 2 (1987), Concierto para violonchelo y orquesta (1989), Concierto para guitarra y cuatro grupos instrumentales (1990), Dúo concertante para charango y guitarra (1991) y Sinfonía N° 2 (2000).

Trío para un Nuevo Tiempo fue compuesto en 1985 para un trío clásico (violín, violonchelo y piano). Marca el inicio de su tercer período compositivo, fase en la que él logra sintetizar toda su vasta experiencia como compositor. A lo largo de los tres movimientos de este trío es posible encontrar variadas influencias musicales, incluyendo citas de Gracias a la vida (1966) de Violeta Parra en el segundo movimiento, así como también claras referencias a melodías andinas en el tercero.

El inicio de esta nueva etapa en la carrera compositiva de Celso Garrido-Lecca se caracteriza además por la creación de un acorde original de cuatro alturas, el cual llegó a convertirse en un importante recurso tanto armónico como melódico en muchas de las obras que le sucedieron.

Una de las características centrales del Trío para un nuevo tiempo (1985) es la cita que hace el compositor de la canción Gracias a la vida, compuesta por Violeta Parra en 1966. Garrido-Lecca comenta que escogió esta canción no solo por su valor estético y por constituir un ícono de la música popular chilena, sino también por poseer ciertas características musicales que le resultaban interesantes de desarrollar por medio de este trío.

Violeta Parra y "Gracias a la Vida"

La canción que inicia este álbum es Gracias a la vida (1966), la cual Violeta Parra compusiera luego de su primer intento de suicidio en 1966. Esta es también su canción más reconocida, la cual cuenta con cientos de versiones editadas en decenas de países, entre las que se destacan las interpretaciones de Mercedes Sosa, Plácido Domingo, Milva, Joan Báez, Omara Portuondo, Isabel Parra y la propia Violeta.

Las seis estrofas de la canción siguen un patrón melódico y armónico distintivo. Cada una de ellas comienza con el mismo verso: "Gracias a la vida que me ha dado tanto", en los que la palabra "vida" siempre corresponde a un intervalo melódico de tritono (ver ejemplo 1).

Aunque el intervalo de trítono forma parte del acorde de dominante séptima, función armónica de amplia presencia en el repertorio folclórico chileno, es interesante observar que Violeta Parra haya hecho expreso uso de este intervalo en contextos de términos como "dominación", "dolor" e "injusticia social".

El Uso del Tritono por Violeta Parra

En el año 2007 Lucy Oporto analizó ampliamente el uso que Violeta Parra hace del intervalo de tritono en El gavilán, pieza para voz y guitarra compuesta hacia fines de la década de 1950 y concebida como música para ballet. Según palabras de Oporto: "El gavilán relata la historia de una mujer engañada, traicionada y asesinada por un ser masculino, Gavilán, que aquí aparece como transfiguración del Diablo y expresión del odio de la comunidad hacia la víctima. El tritono constituye el núcleo de la estructura formal de El gavilán, en correspondencia con su referente extraformal: la tensión entre la prepotencia y hegemonía del asesino sobre la víctima, y el inenarrable sufrimiento de ésta".

En sus canciones Qué pena siente el alma, La lavandera y Los pueblos americanos es posible apreciar otros usos que Violeta Parra hace del intervalo de tritono. En su elegía Canto para una semilla, el compositor chileno Luis Advis (1935-2004) pone de relieve la asociación establecida por la cantautora chilena entre este intervalo y el concepto de "injusticia social" en Los pueblos americanos.

Canto para una semilla está basado en la autobiografía en décimas de Violeta Parra. Relata la vida de la cantautora chilena y sigue un curso dramático cuyo clímax ocurre en el séptimo movimiento con la muerte de Violeta. En el sexto movimiento se aprecia la acentuada presencia de un intervalo de tritono (Fa-Do) ocurre sobre la frase "Cuando se dé la tortilla la vuelta que tanto anhelo" y es ejecutado al unísono por todas las voces masculinas, sin acompañamiento alguno, resolviendo por semitono descendente.

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