La historia de Mercedes Sosa con Chile es larga y significativa. Además de rendir homenaje a emblemas como Violeta Parra y Víctor Jara, ha cantado con artistas como Jorge González, Quilapayún y Eduardo Gatti, por mencionar algunos. Sumado a ello, durante su exilio, la cantante argentina aseguró que sus mejores amigos fueron chilenos (y también uruguayos).
En 1993, años después del Plebiscito, Sosa fue parte del Festival de Viña del Mar. Ahí, el público estuvo compenetrado con la trasandina, acompañando con palmas y en el canto en cada instante.
El Veto Durante la Dictadura de Pinochet
Sin embargo, en un punto de la historia, Sosa vio truncado su deseo de estar en Chile mismo. Ahí es cuando la historia nos lleva a fines de la década de los '80. A meses del Plebiscito de 1988 en Chile, que determinaría si Augusto Pinochet seguía en el poder hasta 1997, los apoyos internacionales para uno y otro lado comenzaron a manifestarse con fuerza. Sosa, que mostró su apoyo al "No", era parte de los artistas que vendrían a nuestro país. O al menos eso pretendían.
De acuerdo a La Nación, en julio de 1988 el subsecretario del Interior de Pinochet, Alberto Cardemil, emitió una orden para que la cantante junto con Joan Baez no se presentarán en suelo nacional. El portal aseguraba que "El documento legal, fechado el 18 de julio de 1988, señala que 'conforme a lo dispuesto en el Decreto Supremo Nº 597 de 1984, del Ministerio del Interior, Policía de Investigaciones ha ordenado rechazar, el ingreso al país de los extranjeros Mercedes Sosa, argentina; Constantin Becar, alemán; y Joan Baez, estadounidense, en virtud de los antecedentes que obran en poder de esa institución'".
Respecto de lo anterior, una precisión: "aseguraba", ya que el medio chileno publicó dicha información tras el fallecimiento de Mercedes Sosa, pero borró el enlace (aunque se puede acceder vía Wayback Machine). En contraparte, otras notas sobre la artista subidas esos días sí permanecen con acceso normal.
Retomando el tema: el inciso 1 del artículo 26 del Decreto Supremo Nº 597 de 1984 asegura que se prohíbe el ingreso al país a extranjeros "que propaguen o fomenten de palabra o por escrito o por cualquier otro medio, doctrinas que tiendan a destruir o alterar por la violencia, el orden social del país o su sistema de gobierno; los que estén sindicados o tengan reputación de ser agitadores o activistas de tales doctrinas y, en general, los que ejecuten hechos que las leyes chilenas califiquen de delito contra la seguridad exterior, la soberanía nacional, la seguridad interior o el orden público del país y los que realicen actos contrarios a los intereses de Chile o constituyan un peligro para el Estado".
Mediados de 1988. Una época donde las páginas de los diarios tenían a Pinochet asegurando que el "Plebiscito será muy cristalino", a Jaime Pizarro de Colo Colo escogido como el mejor 6 del mundo (por la revista France Football), a María Francisca Aldunate como Miss Mundo Chile '88 y a Sussi siendo promocionada como "Sensual, erótica y atrevida. Todo en una sola mujer". Ahí es donde el veto a "La voz de Latinoamérica" no apareció.
Eso sí, había personas del círculo cercano a Pinochet que daban a entender las determinaciones que tomaron. "El Gobierno seguirá haciendo todos los esfuerzos que sean necesarios y posibles para dar a conocer a la opinión pública internacional nuestra realidad pero, al mismo tiempo, mantendrá incólume la dignidad y la soberanía nacional, de manera que las decisiones políticas que vienen estarán total y absolutamente libres de injerencias extranjeras, en la etapa previa, durante su desarrollo y en sus consecuencias posteriores", afirmó Sergio Fernández, ministro del Interior, en declaraciones que recogió La Tercera el sábado 23 de julio de 1988.
A días del fallecimiento de la artista, Alberto Cardemil, quien fue subsecretario del Interior de Augusto Pinochet, confirmó al medio Cambio 21 la cancelación a la cantante argentina. "Todos sabemos que doña Mercedes, que en paz descanse, era una activista política, ligada a la extrema izquierda. Igual que otros artistas de la época, que todos conocíamos en que empezaban y nadie sabía en que terminaba", aseguró el entonces diputado.
"Si en ese momento se dictó esa orden, por algo será. Precisamente medidas de excepción como esa hicieron que un país, que había quedado destruido y deshecho por la Unidad Popular, recuperara la democracia en que ahora estamos", añadió el ex timonel RN.
Consultado por Culto, Alberto Cardemil, actualmente secretario regional ministerial de Hacienda del Maule, aseguró escuetamente que "no me acuerdo, son tantos años... estoy metido en otra cosa. No me voy a referir al tema, porque no tengo todos los antecedentes hoy día para reconstruir".
Legado Musical y Reconocimientos
Mercedes Sosa , La Negra, como la llamaban cariñosamente sus seguidores, era de una generosidad sin límites. En cada uno de sus recitales y discos abrió las puertas a las nuevas generaciones de artistas, por lo que muchos músicos la consideraban una madre sustituta en sus carreras, pues se sentían amparados por ella. Vivió su infancia en un hogar humilde de San Miguel de Tucumán y muy temprano se enamoró de las expresiones artísticas populares.
En 1950, bajo el seudónimo de Gladys Osorio , ganó un certamen musical organizado por la radio LV 12, de Tucumán. En 1965 tuvo su primera actuación consagratoria en el Festival de Cosquín. Su voz se popularizó y se sucedieron grabaciones como “Yo no canto por cantar”, de 1966; “Hermano”, del mismo año; “Para cantarle a mi gente”, de 1967. En 1979, mientras presentaba “Serenata para la tierra de uno”, fue detenida en la ciudad de La Plata, junto con todo el público que había asistido a escucharla cantar. Su regreso a los escenarios argentinos, en 1982, generó una gran ebullición popular. La voz de La Negra ya había trascendido las fronteras de Latinoamérica.
Luego de superar sus problemas de salud, el año 2005 actuó en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Con su último disco doble “Cantora” y “Un Viaje Íntimo”, editado en 2009, nuevamente logró un gran éxito de ventas. El segundo volumen se convirtió en disco de oro a sólo doce horas de su lanzamiento. Así fue la larga trayectoria artística de esta gran mujer: Mercedes Sosa .
El día en que se supo de su fallecimiento, nuestra Presidenta de la República , Michelle Bachelet , afirmó algo que pensamos muchos chilenos y que nos permiten reiterarlo en esta oportunidad, sumándonos al homenaje que mucha gente sencilla y que vivió momentos de dolor le brindó a Mercedes Sosa , porque supo acompañarlos con sus canciones.
La Presidenta Bachelet afirmó que las canciones de Sosa contribuyeron a la lucha por la democracia y contra la dictadura. ¡Cómo dejar de mencionarlo nuevamente en este hemiciclo símbolo de la democracia! Esta gran mujer ha ido a integrar el coro celestial, aportando su gran voz en los cielos.
El Nuevo Cancionero Argentino y Mercedes Sosa
Armando Tejada Gómez (1929-1992) y Oscar Manuel Matus (1928ca-1991) grabaron en 1965 el disco Testimonial del Nuevo Cancionero, dos años después de haber redactado el Manifiesto del Nuevo Cancionero. El disco fue producido por un sello independiente encabezado por Matus y contiene una serie de poemas de Tejada Gómez, recitados por él mismo, y canciones con letra de Tejada Gómez y música de Matus.
Si bien la redacción del manifiesto del movimiento estuvo a cargo especialmente de Matus y Tejada Gómez, fue un grupo mayor de poetas, bailarines y músicos quienes participaron como miembros fundadores del mismo. Entre ellos: Tito Francia, Juan Carlos Sedero, Pedro Horacio Tusoli, Mercedes Sosa, Víctor Nieto y Eduardo Aragón.
Entre las producciones que hemos podido rastrear figuran: Celia, con voz de grito y ternura (1965), La guainita y el viento (1967) y Antología lunfarda de Julián Centeya (ca. 1967).
Bios. Vidas que marcaron la tuya: Mercedes Sosa
El 15 de abril llega en exclusiva a Star+ un nuevo episodio de Bios. Vidas que marcaron la tuya, dedicado a la leyenda del folclore argentino Mercedes Sosa. La entrega forma parte de la nueva temporada de la serie documental del sello National Geographic Original Productions, que reconstruye la historia de las personalidades más destacadas de la cultura popular latinoamericana y se revelan anécdotas y detalles desconocidos de su vida artística y personal.
En este episodio, el cantante y compositor argentino Abel Pintos, es cronista y testigo del legado de Mercedes Sosa, la mujer que revolucionó el folclore argentino. Mediante entrevistas a amigos, familiares cercanos y colaboradores musicales, Abel guía a la audiencia a través de un emotivo recorrido de la vida, la obra y el legado de quien fue su madrina musical, mientras trabaja junto con otros colegas en un tributo a “la Negra”, con el tema “Razón de vivir”.
A lo largo de este episodio, Abel explora los diferentes momentos de la vida de Mercedes para descubrir aquellos hitos que la fueron transformando en un ícono de la música. Para conocer su costado más familiar, se encuentra con Araceli y Agustín Matus, nietos de Mercedes, con quienes habla sobre su infancia, sus orígenes musicales, su historia de amor con Óscar Matus y la intensa relación con su único hijo, Fabián. También se encuentra con el cantautor argentino Víctor Heredia, a quien Mercedes impulsó como músico interpretando y haciendo conocidas sus canciones, para hablar acerca de la militancia de Mercedes, su censura durante la dictadura argentina y su exilio en Europa.
Para entender el acercamiento de “la Negra” al rock tras su regreso al país, Abel se reúne con los músicos argentinos David Lebón, Fito Páez, Charly García y Pedro Aznar, quienes fueron testigos de la convicción de Mercedes sobre la unión que debían construir los músicos latinoamericanos. También se encuentra con Charo Bogarín, cantante del dúo musical argentino Tonolec, para reflexionar acerca de la visión de Mercedes sobre el rol de la mujer y del cantor popular, con la cantante argentina Soledad Pastorutti, quien experimentó de primera mano la generosidad de Mercedes junto con otros músicos nóveles de diversos géneros musicales, y con las cantantes argentinas Liliana Herrero, Teresa Parodi y Julia Zenko, quienes conocieron a Mercedes tanto arriba como debajo del escenario.
El episodio de dos horas propone un viaje revelador hacia la intimidad y el redescubrimiento de “la Negra”, a través de testimonios de quienes la conocieron y acompañaron tanto en sus momentos de mayor reconocimiento, así como en los más oscuros y dolorosos, para hacer tangible su cosmovisión, su legado musical y su pensamiento sobre la política, el amor, la música y la vida.
Conclusión
La vida y obra de Mercedes Sosa no solo marcaron un hito en la música folclórica latinoamericana, sino que también dejaron una huella imborrable en la lucha por la democracia y los derechos humanos. Su voz, comprometida con la realidad social y política de su tiempo, sigue resonando como un símbolo de esperanza y resistencia.
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