Historia de los Modelos de Camiones Ford

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:blog

Eran principios del siglo XX y un genio comienza a imaginar un mundo en el cual las personas pudieran desplazarse mejor y que la distancia no fuera un impedimento.

Hace 120 años Henry Ford comenzó a trazar las bases de una multinacional que vino a revolucionar el concepto de movilidad. Fue en 1903, con una inversión de 28.000 dólares, y el apoyo económico de otros once inversionistas, que la firma norteamericana empezaría a edificarse como una de las compañías automotrices más prestigiosas a nivel mundial. El primer eslabón hacia su éxito fue el precursor modelo T, que se popularizó por desarrollar una producción en cadena que permitió bajar los precios, facilitando la masificación del automóvil en dicha época.

Posteriormente, la marca incursionaría en varias facetas de la industria automotriz, fabricando camiones, tractores, motores y vehículos comerciales. Su siguiente éxito se llamó Ford Falcon, producido en la década de los sesenta, comercializado en Estados Unidos y en otros países. Paralelamente se lanzaba en Bélgica Ford Transit y en 1976 el icónico Ford Fiesta, que recibió su nombre en español al fabricarse en el país ibérico.

Ford ha venido consolidando su posición hasta la actualidad al contar con más de 60.000 compañías proveedoras en el mundo, y ser catalogada como la segunda de las 500 corporaciones industriales norteamericanas con mayores ventas globales.

En 1917 Ford comenzó a producir camiones y tractores, y dos años más tarde inició la construcción del complejo manufacturero de Rouge en Dearborn, Michigan. Para 1922, la corporación había adquirido la Lincoln Motor Company, y en 1925 construyó el primero de los 196 aeroplanos Ford Tri-Motor utilizados por las nacientes líneas aéreas comerciales de Norteamérica. Hacia 1924 ya la producción de Ford era completamente en serie, debido a que once años antes se implementó la técnica de montaje para acelerar el proceso de producción y luego se aplicó en todas las plantas.

La historia de camionetas Ford es reconocida por el desarrollo de continuas innovaciones. En 1917, nueve años después del lanzamiento del primer Modelo T, los consumidores querían un vehículo con mayor capacidad de carga para uso en servicio y entregas. El 27 de julio de ese año, Ford respondió con el modelo TT, con el mismo motor y cabina del modelo T, pero con un chasis más pesado capaz de transportar una tonelada de carga útil. Con el tractor Fordson (lanzado para la agricultura en 1917), Henry Ford imaginó un chasis capaz de acomodar áreas de carga, diferentes implementos suministrados por terceros, y otros complementos, aumentando así la versatilidad para el trabajo.

Nos referimos al vehículo que dio pie a la aparición del F-Series, el pick-up más vendido en Estados Unidos por 40 años consecutivos y el vehículo más exitoso en ventas por 35 años seguidos. A nueves años de la aparición del Model T, el automóvil que llegó a revolucionar la industria del automóvil, Ford decidió crear un vehículo que permitiera transportar objetos en la parte posterior.

A diferencia del Model T, el Model TT era más largo y robusto, con un habitáculo en el que cabían un conductor y un pasajero. Al igual que el Model TT, su reemplazante, el Model AA, tenía capacidad para cargar 1,5 toneladas y estaba disponible en dos longitudes, con un nuevo motor y opciones del eje. El segmento se volvió altamente competitivo y Ford reemplazó el modelo AA por el modelo BB en 1933, utilizado en aplicaciones como vehículo de entrega, transporte de animales y ambulancia.

Para 1941, Ford había acumulado más de 4 millones de camiones desde que incursionó en este segmento en 1917. Sin embargo, con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, las ventas bajaron y la producción fue suspendida hasta 1947. Después de la guerra, muchos estadounidenses de zonas rurales se trasladaron a centros urbanos y suburbanos en busca de trabajo, y muchos llevaron sus pick-up. Ford vio esto como una oportunidad, y comenzó a trabajar en la próxima generación de camiones para 1948.

Esta primera generación del F-Series cubría las Clases 2 al 7, desde la F-1 de media tonelada hasta la camioneta F-8 de cabina más grande. Con la llegada de la segunda generación en 1953, Ford aumentó la potencia del motor y la capacidad, y cambió la marca de la serie. De esta forma, el F-1 se convirtió en el F-100, mientras que los F-2 y F-3 fueron integrados en la nueva línea F-250, y el F-4 se convirtió en F-350.

Al pasar el tiempo, las camionetas de Ford empezaron a parecer menos utilitarias, con pintura en dos tonos, transmisión automática y sistemas mejorados de climatización y radio. En 1953, la F-100 introdujo nuevos elementos de serie como apoyabrazos, luces de cabina y para-sol. En 1957, Ford estrenó una camioneta basada en el automóvil “Falcon Ranchero”. Anunciado como "¡Más que un coche! ¡Más que una camioneta!". En 1961 -44 años después del Modelo TT- Ford introdujo la cuarta generación de la Serie F. Más baja y elegante, estrenó la revolucionaria suspensión delantera "twin-Ibeam" de la marca. El paquete Ranger de lujo surgió en 1967, enfatizando el confort y durabilidad, con dirección y frenos hidráulicos y chasis de perfil menor.

Con la llegada de la Serie F de sexta generación, en 1975, Ford sustituyó a la popular F-100 por la F-150, con mayor capacidad. “Más que vehículos de trabajo, las camionetas se estaban convirtiendo rápidamente en vehículos familiares universales”, según Kreipke. En la actualidad, la F-150 es el auto más vendido en Estados Unidos y la camioneta más vendida de la historia. En Chile, tiene una enorme tradición, con un liderazgo indiscutido en su segmento.

En tanto, el año pasado (2016), se lanzó Ford Ranger, la cual está equipada con motorización Puma 3.2L Duratora Turbo Diésel, que logra 197 caballos de fuerza, lo que la transforma en la camioneta mediana con mayor potencia del segmento. Además, es más resistente y flexible gracias a su chasis de acero. Al día de hoy, el F-Series ha visto pasar 13 generaciones, las cuales han evolucionado para ofrecer cada vez mejor desempeño y comodidad.

Este año Ford Chile conmemora un siglo desde que se instaló por primera vez en el país. Una centenaria historia, que comenzó el 7 de septiembre de 1924, cuando la primera planta ensambladora de la marca norteamericana abrió sus puertas en la calle Exposición #1258. Allí, en pleno centro de Santiago, comenzó a ensamblarse el icónico Model T, cuyas partes vieron interrumpidas sus envíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la filial chilena enfrentó desafíos significativos debido a la interrupción de envíos. Sin embargo, la demanda por servicio y repuestos permitió que la compañía y sus concesionarios se mantuvieran activos. Junto con ello, en 1948 también se efectuó la compra de la pick-up Ford Half-Ton, más conocida como la “camioneta verde” de San Alberto Hurtado y que trascendió en la historia como ícono de la solidaridad con los más desposeídos de Chile hasta el día de hoy.

En 1963, debido a dificultades para obtener permisos para continuar con el ensamblaje local, Ford decidió transferir esta responsabilidad a una licencia local. Henry Ford II visitó Chile para firmar la licencia, y en 1964, la planta en Arica comenzó a ensamblar el Falcon Futura. A finales de 1967, Ford inició los estudios para construir una nueva planta de ensamblaje en Casablanca, estratégicamente ubicada cerca del puerto de Valparaíso. Tras el cierre de la planta de Casablanca en 1975, Ford Argentina asumió la responsabilidad del mercado chileno.

A lo largo de los años, Ford ha sabido captar y responder a las demandas del mercado chileno, destacándose como líder en los segmentos de SUV, pick-ups y vehículos comerciales. Modelos como Ranger, con su robustez y capacidad para enfrentar los terrenos más exigentes, han sido fundamentales para sectores como la minería y la agricultura, donde la durabilidad y el rendimiento son esenciales. Transit se ha convertido en un aliado para empresarios y emprendedores, ofreciendo versatilidad y fiabilidad en el transporte de bienes y personas. La capacidad de Transit para adaptarse a diferentes necesidades comerciales ha consolidado su posición como un vehículo clave para el desarrollo económico en diversas áreas del país.

En 2024, Ford introdujo por primera vez en Chile al emblemático Bronco, un todoterreno que combina un diseño robusto con tecnología avanzada. El presente año, también, marca el lanzamiento en Chile y América del Sur de Ford Performance, la división de alto rendimiento y competencia de Ford. Con la introducción de modelos como Ranger Raptor, Explorer ST, entre otros, Ford Performance trae a los conductores chilenos una experiencia de conducción que combina emoción y tecnología de punta.

Ford está firmemente comprometida con la transición hacia la electromovilidad. Como parte de su estrategia de electrificación y con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2050, Ford ha anunciado una inversión de 50 mil millones de dólares entre 2022 y 2026. Mientras tanto, Ford está haciendo una fuerte apuesta por la tecnología híbrida. La conexión entre Ford y Chile es una historia de colaboración y evolución mutua. Desde la instalación de la primera planta ensambladora en 1924 hasta los modelos actuales, Ford ha sido parte integral del crecimiento y la modernización del país.

Ford es parte activa del vuelco de la industria automotriz hacia la electromovilidad en consecuencia con el cuidado del medio ambiente que la humanidad exige. Este radical proyecto implica un presupuesto que para 2025 se incrementará a más de 30.000 millones de dólares. En esto se incluye una amplia gama de baterías de iones de litio (IonBoost); y de fosfato de hierro y litio (IonBoost Pro) para vehículos eléctricos, además de baterías de estado sólido de largo rango y bajo costo. El desarrollo de las baterías de estado sólido es producto de la ingeniería de Ford y del know-how de Solid Power, compañía en la que la marca automotriz tiene participación accionaria.

En 1914, Henry Ford afirmó que “el automóvil eléctrico será el carruaje familiar del futuro”, viendo su potencial después de adquirir un Detroit Electric 47 para su mujer, de los primeros vehículos eléctricos del sector automotriz. Después de ese primer acercamiento, Ford manifestó su intención de comercializar modelos eléctricos, pero no llegó a concretarlo hasta 1996 con la Ford Ranger Electric, y varios años después, F-150 Lightning, estrenada en 2022 y que se transformaría en la primera pick-up full size 100% eléctrica de la industria. Así, dentro de sus objetivos, la marca espera que el 40% del volumen global de sus vehículos sea totalmente eléctricos para 2030, invirtiendo más de 30.000 millones de dólares para que en 2025 inicie la transformación en ese segmento. Adicionalmente, la marca anunció Ford Pro, una nueva línea de negocio orientada a servicios de vehículos comerciales y de distribución, teniendo por objetivo dar soporte a los altos requerimientos de productividad de clientes comerciales y gubernamentales.

«Seremos líderes en el logro de la neutralidad de carbono porque es lo correcto para los clientes, el planeta y para Ford«, aseveró Bob Holycross, vicepresidente de Sustentabilidad, Medio Ambiente e Ingeniería de Seguridad de Ford. En el centro de ello se encuentra Blue Oval Intelligence, la plataforma de Ford basada en la nube que integrará los sistemas eléctricos, de distribución de energía, informáticos y de software en vehículos Ford y Lincoln conectados.

tags: #Modelo

Deja una respuesta