Chevrolet, una marca icónica en la industria automotriz, ha producido una vasta gama de vehículos a lo largo de su historia. Desde autos clásicos que definieron una época hasta modelos modernos con tecnología de punta, la marca ha sabido adaptarse y ofrecer opciones para diversos gustos y necesidades. Este artículo explora exhaustivamente la evolución de Chevrolet, catalogando sus modelos más emblemáticos y destacando sus características distintivas.
Orígenes y la Chevrolet K5 Blazer (1969)
La historia de la Chevrolet Blazer se remonta a 1969 con la irrupción de la K5 Blazer, que tenía un chasis de carrocería sobre bastidor. Los rivales a vencer aquel 1969 eran la International Harvester Scout y el exitoso Ford Bronco, tarea que ya el año 1970 comenzó a cumplir con creces debido a que el producto ofrecido fue muy bien recibido como demostró en gran cantidad de ventas concretadas. Con 20.32 centímetros de despeje del suelo y un ángulo de ataque delantero de 35 grados, el adn todoterreno de la plataforma de la K5 quedaba de manifiesto.
Dos cajas de transferencia estaban disponibles: la Dana 20 para transmisiones manuales y la NP-205. La unidad objeto de la presente nota equipa el venerable motor V8 de bloque pequeño 350 ci con 160 caballos de fuerza que eroga 275 libras pie de torque adherido a una caja de transmisión mecánica y tracción a las cuatro ruedas. Aquel año 1979 fueron 90.987 las unidades de la K5 fabricadas.
Segunda Generación de la Blazer (1973-1991)
La segunda generación se fabricó entre 1973 y 1991, sufriendo cambios importantes como una mayor distancia entre ejes y del largo y ancho de la carrocería, y la incorporación del vidrio en el portalón trasero como una sola unidad, con el vidrio retráctil manual o eléctrico.
Tercera Generación (1992)
La segunda camada vió la luz en 1973, la que se mantuvo inalterable hasta 1992 con la irrupción de la tercera entrega, usando la misma plataforma de las camionetas de gran tamaño que ofrecía por aquel tiempo Chevrolet.
TrailBlazer (2001-2009)
Desde 2001 hasta 2009 se conoció como TrailBlazer, que anteriormente correspondió al nivel de equipamiento más alto de Blazer.
El Resurgimiento Moderno de la Blazer
Hoy, la nueva Blazer es un crossover hecho y derecho, fabricado en México sobre un monocasco y con pocas aptitudes off-road. En este segmento de precios (alrededor de 30-32 millones de pesos), Chevrolet ofrece la Traverse en sus versiones más altas, un modelo de 7 plazas que haría poco útil la presencia de un segundo modelo. Más allá de eso, diría que la inspiración viene dada en las proporciones, ya que al igual que el Camaro, la Blazer se ve enorme, aunque en la práctica no lo sea tanto (4,86 metros de largo, 1,94m de ancho, 1,70m de alto y 2,86m entre los ejes).
La trompa en sumamente ancha y robusta, y el capó en abultado, como si gritara a todo el mundo que esconde un portento de motor. La silueta es deportiva, sin duda. Por atrás se ve menos agresiva que por delante, con luces que nos recuerdan claramente a otros Chevrolet.
Precisamente, esta variante pinta del color de la carrocería muchas de estas molduras, añade un paquete cromado exterior en viseles y parrilla, que le hace perder parte de su esencia deportiva. La variante RS, en cambio, reemplaza los cromados por una vestidura negra brillante, añade una parrilla tipo panal de abejas, llantas oscuras y mucho estilo. ¿Se parece al Camaro? Por dentro también hay elementos tomados del Camaro, y quizás de manera más evidente que en el exterior. Por ejemplo, los mandos del climatizador están instalados en las mismas ventilas circulares del Camaro, y ambas, de gran tamaño, van colocadas bien abajo, a la altura de la palanca de cambios.
La nueva Chevrolet Blazer, que usa la plataforma C1, aterriza en Chile en dos versiones: Premier y RS, las que se diferencian únicamente en su apariencia. La primera destaca por detalles que acentúan su deportividad, con acentos en negro brillante presentes en la máscara central, la zona en que se ubican las luces principales, además del aireador central, los pasos de ruedas, zócalo, monogramas en relieve, pilares A y B (que hacen que el techo se vea tipo flotante), llantas de aleación, contornos de las luces traseras, entre otros.
Un frontal más imponente con una parrilla fuerte, líneas del capó atléticas y faros HID de bajo nivel distinguen a todos los modelos. Los largos, delgados y esculpidos lados de la carrocería conducen a un extremo posterior resaltado por luces traseras de dos elementos con firma Chevrolet con iluminación LED, dos salidas de escape y un alerón integrado en el portón trasero. Sus dimensiones llegan a los 4.862 mm de largo; 1.947 mm de ancho y 1.703 mm de alto, mientras que su batalla totaliza los 2.863 mm. Su despeje es de 190 mm.
Al interior, la cabina de Blazer tiene un aspecto deportivo; enfatiza el espacio, la artesanía y personalización de los clientes. Chevrolet Blazer también ofrece el primer sistema de gestión de carga de Chevrolet, estándar para las versiones RS y Premier. En otros mercados, se ofrece un bloque más pequeño ECOTEC I-4 de 2.5 litros con cuatro cilindros y 193 HP, que no está contemplado traer a Chile.
Diseño y Funcionalidad Interior
Ahora, por muy deportiva que sea, la Blazer también es práctica, como buen SUV. Hay portavasos repartidos en el interior, y múltiples espacios para dejar cosas, desde celulares a monedas. Y si pensamos en las plazas posteriores, las puertas abren en 90 grados, lo que facilita el acceso al habitáculo y, por ejemplo, anclar una silla de niños. Donde cae un poco es en el espacio disponible en el maletero, pero claro, penaliza su línea deportiva.
Probamos algunos de estos sistemas, incluyendo el freno de emergencia, todos actúan bien salvo, precisamente, el freno de emergencia. Y no se trata de que no frene, porque sí lo hace, sino que es extremadamente agresivo en su funcionamiento y termina asustando a los usuarios de la Blazer. Un punto aparte es el retrovisor central que tiene la doble función de espejo y cámara. En este modo, el visor actúa como pantalla para una cámara instalada en la parte posterior, aunque se pierde el ángulo abierto que ofrece el espejo. Sin duda es tecnología que gusta mucho y sorprende a los más pequeños, pero según mi opinión, no reemplaza realmente bien la función del espejo.
Experiencia de Conducción
Tiene un buen sonido de escape, sin duda, más de un muscle car que de un SUV. Si se requiere de potencia, el motor responde y nos da una entrega pareja y efectiva hasta bien entrado el régimen de marcha. Ahh, pero eso no es tan fácil hacerlo porque la Blazer, sorprendentemente, no tiene paletas para pasar los cambios de modo manual.
Digamos que la Blazer prioriza el confort de marcha que el dinamismo. Hay un modo Sport, donde el auto no cambia demasiado ya que la suspensión no es adaptativa.
¿Es la Blazer un Verdadero Deportivo?
Que sea el Camaro de los SUV es algo que me costará asumir tras manejar la nueva Chevrolet Blazer. Digamos que tiene una apariencia extraordinaria, con una gran presencia en ruta, igual que su hermano musculoso. Pero no es un SUV tan deportivo como uno esperaría con semejante diseño. Tiene potencia a raudales, pero no es compararlo, por ejemplo, con un Porsche Macan, un Alfa Romeo Stelvio o un Jaguar F-Pace. ¿Y con un Ford Edge y un Nissan Murano? Diría que por ahí van los dardos. Ahí está su target directo.
¿Es Blazer un buen nombre para este modelo? Considerando la historia de la vieja Blazer y sus grandes capacidades 4x4, diría que el nombre actual es casi una distracción. ¿Y es el Camaro de los SUV? Si no se desafía a nadie en un 0 a 100 o a una carrera por los Alpes, perfectamente puede llamarse así.
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