El Nissan Sunny, un modelo que marcó una época, tiene sus raíces en Japón. Este modelo llegó como reemplazo de los exitosos Datsun 140 y 150Y, y en alguna medida del 160J, siendo el primero en contar con tracción delantera. En el caso particular del modelo que analizamos en la presente crónica, los modelos que llegaron a Chile entre 1983 a 1986-87, conocidos bajó el código B11), fueron importados directamente desde Japón.
Fue a contar de los modelos MY88, que sus importadores, Datsun Chile (que luego se conoció como Marubeni y actualmente como Nissan Chile) y CIDEF, lo empezaron a importar desde la planta de Cuernavaca. Este modelo aterrizó en tres tipologías: sedán de cuatro puertas, coupé de tres puertas y station wagon de cinco puertas.
Diseño y Características Distintivas
Analizando sus líneas, estamos en presencia de un sedán de tres volúmenes, de diseño muy clásico y proporcionado para aquellos años. Su frontal, difería del de origen mexicano, partiendo por la presencia de una máscara de cuatro lamas horizontales cromadas con las letras Nissan en blanco del costado derecho del observador. Incluso recuerdo algunos ejemplares que llevaban una chapa roja con dorado, que indicaba los 50 años de la compañia.
Iba flanqueado por dos ópticos cuadrados de halógeno, que albergaba luces bajas y altas, mientras que al costado, en forma vertical, iban las de posición. Otro elemento diferenciador era la presencia de un generoso parachoques delantero de resina, muy prominente, que alberga en sus esquinas los intermitentes. El frontal de los Sunny de México, presentaba una máscara en su totalidad cromada, con entramado cuadriculado y un parachoques ligeramente menos abultado, con un vértice superior más marcado e intermitentes ligeramente adelgazados, además de presentar una toma de aire inferior central y una pequeño spoiler inferior.
De costado se advierte los tres volúmenes claramente definidos con un capó extendido, una línea de cintura que nace desde la parte alta de las luces de posición delanteras, extendiéndose de manera recta hasta el maletero. Dispone de una antena de recepción de señal de radio, incorporada en el pilar A, ocultable y extendible a voluntad de manera manual, canal vierte aguas cromado, presencia de un sólo espejo retrovisor externo en negro (del lado del conductor), repetidor del intermitente lateral en el paso de rueda delantero, paddings laterales negros, manillas cromadas. En los costados, los de origen japonés presentan la designación del motor y grado de equipamiento (1.5 DX).
Los neumáticos eran de medida 155 SR13 con llantas de acero, siendo privativos de las unidades japonesas, la presencia de unos pequeños tapacubos con la leyenda «Sunny» en negro, que en las variantes GL, que según parece no llegaron a Chile con este origen, presentaban tapacubos cromados. Los MY90-91 se reconocían por las luces de posición en color naranjo. De perfil, los mexicanos MY88-89 no presentaban la designación motor y acabado, adicionaban un espejo lateral, neumáticos con tapas de ruedas plásticas grises con letras Nissan en negro para los DX y cromadas para los GL.
Por detrás el Sunny japonés se diferenciaba del mexicano, por sus ópticos mixtos con luces de reversa de un tamaño reducido, puesto que compartían espacio con las reflectoras y la no presencia de bandas negras divisorias. En los de origen azteca, las de reversa eran de forma vertical mucho más grandes. Sus dimensiones eran de 4.050 mm de largo; 1.620 mm de ancho y 1.385 mm de alto.
El Station Wagon: Confort y Utilidad
El Station Wagon combinaba confort y utilidad, pensado para acoger a cinco ocupantes con gran amplitud, puesto que al abatir los asientos traseros tipo banqueta, se disponía de un espacio alfombrado lo suficientemente amplio para acomodar objetos voluminosos.
Interior y Funcionalidad
Interiormente, el Sunny cumplía a cabalidad con la máxima: «Pequeño por fuera, grande por dentro», que demuestra que un auto por ser compacto, no tiene por qué dejar de ser espacioso. El cuadro de instrumentos es funcional y nítido, con una disposición de los relojes de manera racional y fácil de leer.
De izquierda a derecha encontramos tres relojes: indicador de nivel de combustible, velocímetro con cuentakilómetros y odómetro e indicador de temperatura del refirgerante del motor, sumado a la presencia de vistosos testigos de advertencia de: freno de estacionamiento aplicado, carga de batería/alternador, presión de aceite, desempañador, estrangulador aplicado y luces altas, sumado a la presencia de las flechas de los intermitentes de color verde. La gráfica en versiones japonesas era blanca, mientras que en los mexicanos pasó a ser de color naranjo.
El volante, en los DX, era de dos rayos con la inscripción Sunny al centro, con bocinas en ambos lados, mientras que los GL presentaban un timón con los rayos dispuesto en una V invertida con la bocina al centro. Los MY88-91 llevaban la inscripción Nissan. La plancha de la consola, como era habitual encontrar en autos de esos años, disponía de espacio para colocar objetos del lado del copiloto. Al centro iban dos rejillas aireadoras orientables, el encededor de cigarrillos y los comandos del sistema de calefacción/ventilación. En otros mercados, las versiones GL se ofrecían con un tocacassete ubicado aparte de lo antes señalado, justo delante de la palanca de cambios. Un elemento de confort de serie, era su palanca de apertura de la tapa del maletero.
Aspectos Técnicos
En su aspecto técnico, al abrir el capó nos encontramos con la presencia de un motor bencinero tipo E, diseñado especialmente por Nissan para modelos de tracción delantera, con peso reducido, mínima fricción de las piezas y eficaz conducción. En Chile se ofreció con dos alternativas de motores bencineros. El primero era el E13 con 1.270 c.c. de desplazamiento con 74CV de potencia a 6.000 vueltas, asociada a una caja manual de cuatro marchas, que con los modelos de procedencia azteca pasaría a ser de cinco velocidades. El más potente era el E15 con 1.488 c.c. y una potencia máxima de 84CV, que iba acoplado a una caja manual de cinco velocidades o una automática de tres.
Marcas de Autos Japoneses en Chile
La exitosa industria de autos japoneses De las marcas procedentes de Asia, por lejos, las japonesas son las mejores. No hay discusión. Es cuestión de ver las marcas que vienen de ese país para saber que Japón ofrece solamente buenos vehículos, bien desarrollados, con excelentes prestaciones y en varios casos para todos los bolsillos.
A continuación, te mostramos las principales marcas de autos japoneses en Chile en este 2025.
- Toyota: Es una de las marcas de auto más importantes que existe en Chile y en el mundo. Si bien no es una marca que esté dentro de los segmentos de lujo, sí destaca por la excelente calidad de todo lo que hacen.
- Honda: Esta importante marca nipona también enfoca su industria en las motos, pero en el caso de los autos ha sabido mantener su estatus. Con los clásicos Honda Civic y Accord se presentan ante el mercado de sedanes, con prestaciones que rozan el lujo, igual que Toyota.
- Suzuki: Más allá de la cantidad de ventas, si decimos Suzuki, quizás a muchos se les vienen vehículos como el Vitara, el Maruti o el Samurai a la cabeza, muy populares en los 90. Suzuki, ofrece también para todos los gustos y segmentos.
- Mazda: Por lejos, lo más llamativo, estiloso y deportivo del Mazda, es el clásico MX-5. El convertible compacto que comenzó sus andanzas por los años 90 y sigue atrayendo miradas. Actualmente, en Chile, Mazda ofrece la versión Cabriolet y Coupé.
- Nissan: Otra clásica marca japonesa. En Chile han desfilado muchos modelos Nissan para todos los gustos y necesidades. Si viajamos un poco en el tiempo vamos a encontrarnos con el coloso 4x4, Nissan Patrol, la rival de la Hilux que es la Nissan D-21, la Nissan Terrano, Pathfinder, los Nissan Sunny, Sentra y como no, el Nissan V-16, un clásico de las calles en Chile.
- Mitsubishi: Para los que sobrepasamos los 30 años y gustamos de los autos y 4x4, si nos dicen Mitsubishi, automáticamente decimos Lancer. Para los amantes de la velocidad, también podría venirles a la cabeza el Eclipse; y si de velocidad se trata, nada mejor que la incipiente arremetida del Mitsubishi Montero y Montero Sport; que con sendas apariciones en el Paris Dakar, a comienzos del milenio, se hicieron rápidamente un lugar entre la preferencia de los chilenos.
- Lexus: Tal vez no lo sabías, pero Lexus es la filial de lujo de Toyota. Es como la GMC de Chevrolet. En Chile tiene casi una decena de lujosos modelos para ofrecer, que compiten en las categorías de sedán, SUV y coupé.
- Subaru: Otro más que dejó su legado fue Subaru. Claro está; varios, quizás recordamos el Subaru Legacy, ícono de la consolidación de los stationwagon familiares a fines de los años 90, o bien la insolencia del Subarú Justy que era un citycar con tracción a las cuatro ruedas.
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