Oasis de Las Mercedes, Palmira: Un Vistazo a su Historia

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La historia regional presenta temáticas y problemas metodológicos particulares, ya que las identidades macrorregionales son distintas, aunque no contrapuestas a las de los estados nacionales.

Fuentes de la Historia de Chile

Para comprender la historia de Chile, es crucial examinar diversas fuentes, incluyendo:

  • Fuentes escritas como cartas y documentos oficiales.
  • Bibliografías que recopilan obras sobre la historia de Chile.
  • Historiografías que analizan y interpretan los eventos históricos.

Cartas del Destierro, 1891-1894

Se publican 88 cartas enviadas por Julio Bañados Espinosa, el ex ministro de Balmaceda, a Ester Valderrama, su mujer, mientras estuvo exiliado en el Perú, Estados Unidos y Francia, fechadas entre agosto de 1891 y enero de 1894. En su estudio preliminar, Alejandro San Francisco aborda la personalidad de Bañados Espinosa, sus reflexiones sobre el acontecer político y sus actividades en el período.

Correspondencia de Rolando Mellafe Rojas

Se reúne un conjunto de 202 cartas intercambiadas por el historiador Rolando Mellafe Rojas (1929-1995) con diversos colegas, en Estados Unidos y en Chile, entre los años 1952 y 1969. La correspondencia guarda relación con su etapa de formación profesional, sus primeras investigaciones y la creación del Centro de Investigación de Historia Americana, al alero de la Universidad de Chile, en la década de 1960, constituyendo una rica fuente para el estudio de la profesionalización del historiador y la recepción de las nuevas tendencias historiográficas en el país.

Pampa Escrita: Cartas del Desierto Salitrero

Sergio González ha reunido y publicado setecientas setenta y cinco cartas de hombres y mujeres, escritas entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX desde Pisagua, Iquique, Negreiros, Huara, Zapiga y otros lugares de Ta-rapacá, que aportan antecedentes sobre diversos aspectos de la vida en la pampa salitrera en esos años.

Historia de la Inmigración Italiana en el Norte de Chile

Un indicador apropiado para establecer el nivel de integración y asimilación de un grupo migrante en la sociedad receptora es el matrimonio.

Este estudio analiza conductas matrimoniales de la colectividad italiana, donde interesa conocer en qué medida miembros se casan dentro del propio colectivo, con quiénes se casan fuera de su comunidad y el ritmo creciente de exogamia. Para nuestra investigación utilizamos datos aportados por libros e informaciones matrimoniales de la parroquia Inmaculada Concepción de Iquique (1861-1929) y el registro civil de Iquique (1885-1940). Esta información presenta una debilidad, pues considera solo uniones "legalmente constituidas" formalizadas a través de matrimonios civiles o religiosos. En zona estudiada, las "uniones de hecho" eran muy frecuentes, como observamos en alta tasa de nacimientos ilegítimos.

Los matrimonios mixtos constituyen mecanismos sociales que facilitan la participación e integración de las comunidades migrantes. El matrimonio mixto implica compartir usos, costumbres, y tradiciones de la sociedad de origen con la sociedad receptora, transmitiendo ambas a las nuevas generaciones.

En actas matrimoniales provenientes del registro civil advertimos, en los primeros años, cierta reticencia de católicos a registrar allí sus matrimonios. Tal situación, con el transcurso de los años, fue gradualmente superada. Nuestro análisis se efectuó sobre un universo de 654 casamientos en donde uno o ambos contrayentes eran italianos. Entre ellos, 176 eran bodas exclusivamente religiosas, realizadas entre 1861 y 1929; 234, correspondían a nupcias registradas solamente en registro civil, entre 1885 y 1940. Las restantes 244 uniones fueron formalizadas en ambas instituciones.

En cuanto a lugares de celebración de matrimonios de varones italianos, 567 de 654 se efectuaron en Iquique; 11, en La Noria; 10, en Negreiros; cinco, en Caleta Buena; tres, en Pica; tres, en Huara; dos, en Lagunas; dos, en Dolores y uno en Pisagua. Los lugares de celebración de bodas de mujeres italianas, fueron casi en su totalidad en Iquique: 147 de 151.

De acuerdo con la tabla anterior, de un total de 604 italianos, el 49% casó con chilenas; 18,5% con fronterizas -mayormente peruanas- y 16,7% con italianas. Si agregamos endogamia encubierta, esta alcanzó a 29,4% y solo 3% con mujeres europeas y otras nacionalidades. En contrario sensu, italianas privilegiaron endogamia en un 66,8 %; 18,5% se casó con chilenos; 9,7% con europeos y 4,6% con fronterizos y otras nacionalidades. Este hecho se explica en dos sentidos: por un lado, el reducido número de mujeres italianas, durante todo el período, las convirtió en "bien escaso" dentro del mercado matrimonial. Por otra parte, la composición de la comunidad italiana produjo amplio "stock u oferta" de italianos solteros o casaderos.

Los estudios migratorios sobre italianos en distintas regiones de Chile, en general, muestran alto nivel de exogamia masculina debido al desequilibrio entre sexos reflejada en altos índices de masculinidad. En ese sentido, la conducta matrimonial de italianos en la provincia de Tarapacá es semejante a otros lugares de Chile: en actas matrimoniales de Antofagasta, hubo 114 bodas de hombres y 29 bodas de mujeres, donde el 88,5% eran exogámicos, versus un 45% de mujeres endogámicas.

En Valparaíso, entre 1885-1920, muestra que, de 1.172 matrimonios de varones y 345 matrimonios de damas, el 60% de varones fueron exogámicos con mujeres chilenas; en cambio, las mujeres tuvieron una elevada endogamia de 86,5%. Por su parte, en Concepción y Talcahuano, entre 1890 y 1930, de 519 bodas de italianos y de sus hijos, 335 fueron en Concepción y 184 en Talcahuano. En Concepción, la exogamia alcanzó 59,7%, y en Talcahuano, 77,7%.

Durante 1866, en Arica se identificaron 41 italianos y constatamos que, antes de la Guerra del Pacífico, destacaba un grupo de italianos que sobresalieron en actividades mercantiles, tales como Giovanni Cánepa, quien compró una goleta que hacía cabotaje entre Valparaíso y Callao. Hacia 1840, y habiéndose radicado en Arica, estableció un servicio regular de transporte hasta la Paz y Oruro con sus famosas "mu-las pianeras", nombre popular que se debe a que podían transportar hasta un piano sobre su lomo. Además, Cánepa poseía una bodega de frutos del país que contó con una gran demanda de clientes, lo que llevó a que imprimiera para su negocio una especie de tarjeta de crédito que, en aquellas apartadas zonas áridas, valían más que la moneda local.

Durante el mismo período, Francesco Macchiavello, Emmanuele Solari, Lagomarsino, Focacci, Pastori, De Negri, sembraron y utilizaron técnicas de irrigación, para producir vides, cítricos, hortalizas y olivos, todos cultivos que podían prosperar en oasis, quebradas y valles como Azapa. Otro pionero fue Domingo Pescetto, oriundo de Savona, que peleó siendo joven en las guerras de unificación italiana (1848). Seguidamente, Pescetto se trasladó a Lima y posteriormente a Arica donde se dedicó al comercio y, a fines de la década de 1870, fue nombrado alcalde de la ciudad por autoridades peruanas.

En Iquique, durante 1866, hubo 16 italianos entre los cuales destacaron Juan Bacigaluppo, Luis Manghini, Juan Aste, Pedro Vehiola, Angel Rosso, Juan Onetto.

En países de inmigración masiva, como Argentina y Brasil, existen novedosos estudios al respecto. Por ejemplo, en Rosario, entre 1868-1871, 1887-1894 y 1900-1905, la endogamia de varones italianos alcanzó 65%, 82% y 67% y, en mujeres, se empinó a 91%, 89% y 86%, respectivamente. Los resultados indicaron que hubo alta persistencia en niveles de endogamia de hombres. No obstante, las reducidas uniones exogámicas de italianas fue mayormente con españoles, austríacos, suizo-alemanes y franceses, antes que con argentinos.

En Buenos Aires, entre 1860 y 1923, los varones italianos tuvieron una actitud endogámica que disminuyó de 81 a 40% y mujeres endogámicas, de 95 a 65%. En la medida que disminuyeron los porcentajes, la creciente exogamia fue con argentinos. En el barrio de la Boca, du rante 1895, los varones italianos fueron endogámicos con 59%, y 41% exogámicos; en cambio, la tasa de mujeres italianas endogámicas era del 88% y exogámicas, solo 12%. Finalmente, durante la década del 1930 las italianas tuvieron una elevada endogamia respecto de hombres, con 80%, y 72%, respectivamente, pero en contexto de muy pocos casos.

En el oeste paulista de Brasil, en la ciudad de Sao Carlos, entre 1889 y 1916, registros parroquiales consignaron 3.033 novios italianos, de los cuales 85,3% era endogámico y de 2.389 novias italianas, el 91,1% fueron endogámicas.

Algo parecido ocurrió con Donato Evangelista Petruzzi, oriundo de Oppido Lucano, quien arribó a Iquique en 1923 y, luego de trabajar primero como empleado y posteriormente como comerciante independiente, ahorró dinero suficiente para viajar a Italia. También, Giuliano Vito Giganti De Rosa, oriundo de Palmira, en 1915 se embarcó rumbo a Iquique, para trabajar como vendedor de pan a domicilio y, después de ahorrar dinero, decidió retornar a Italia para ver a su familia y conseguir una esposa. Giuliano Giganti se casó en Italia con Ana Rosa Greco el 8 de noviembre de 1925 y, transcurridos tres meses de matrimonio, decidieron venir juntos a Chile donde tuvie ron siete hijos.

Otro interesante caso fue el de Blas Caffarena, nacido en Pegli, quien des pués de haber realizado un periplo extenso en 1888, desde Génova hasta Estados Unidos, donde no encontró el éxito económico que esperaba, decidió migrar a Iquique donde su primo Blas Arata. Además, cuenta la trayectoria de los hermanos Juan y Luis Motta quienes, junto a su padre, provenientes de Potenza, llegaron a Iquique en 1880. Juan Motta volvió a Italia en 1892 y cinco años después regresó a Iquique casado con Gelzavina Perreta. En cambio, su hermano Luis se quedó en Iquique y contrajo matrimonio en 1894 con Rosa Alber ti Morales, hija del italiano Luis Alberti y Juana Morales Godoy.

También, Giuliano Vito Giganti de Rosa -nacido el 14 de junio de 1895 en Oppido Lucano-, al cumplir 18 años decidió emigrar y arribó a Iquique en 1915. Hubo otros casos de jóvenes italianos que dejaron novias en Italia y luego las hicieron venir, como ocurrió con Giovan ni Luigi Rossi Rubbattino, oriundo de Carsi (Liguria). Él le es cribía cartas de amor a la genovesa Caterina Rossi Banchero, a quien había conocido en Italia, antes de formalizar el matrimonio.

Entre los múltiples casos podemos mencionar a Domingo Sacco Biancardi, quien conoció a Juana Pertini - llegada a Iquique a la edad de 17 años junto a sus padres, en 1881- y casaron en 1882. También hubo italianos que conocieron a sus esposas du rante la travesía hacia América, como el romano Domingo Mongillio Vianzone, quien llegó a Perú en 1900 contratado como ingeniero en establecimientos petroleros "Piaggic" y, después de trabajar cuatro años, contrajo matrimonio con Susana Pescetto, italiana residente en Lima.

Los ejemplos de endogamia encubierta de mujeres iquiqueñas hijas de padres italianos, que vivieron su infancia y adolescencia en el puerto hasta contraer matrimonio, fueron las hermanas Coronata Traverso: Silvia, soltera con 23 años, se casó en 1924, con Marco Pulleghini Rossi, genovés, soltero con 25 años e Irma Gemma Coronata, solte ra con 21 años se casó en 1927 con Pascual Vittorio Rossi Coronata, oriundo de Pegli, soltero y Ada Victoria, soltera con 23 años se casó en 1928, con Amadeo Profumo Puppo, genovés, soltero con 22 años.

Los casos de italianos exogámicos que conocieron a sus esposas en Iquique fueron Lorenzo Delluchi Piazotti, cuyo arribo a Iquique fue en 1875 y se casó en 1881 con la pe ruana María Bustos de cuya unión nacieron María, Lorenzo, Palmira y Víctor. También Miguel Angel Leoncini Gazzano, oriundo de Sestri Levante, casado en 1888 con la boliviana Marcelina Siles Simpson, de cuyo matrimonio nacieron siete hijos. Otros conocieron a sus esposas en la travesía, como Pirro Bedroni Losoni, oriundo de Livorno, quien se casó con la alemana Elisa Folmeyer Wellembrock. Ella venía en un vapor que se dirigía a Sudamérica en calidad de institutriz de una familia inglesa dueña de empresa salitrera, con el fin de educar y ense ñar idiomas a los hijos.

Como puede verse en la tabla anterior, las uniones de ita lianos con chilenas y de otras nacionalidades tendieron a aumentar progresivamente a partir de la década de 1970. Es coincidente, que la mayoría exogámica, tanto con chi lenas y otras nacionalidades, se produjo en el quinquenio 1891-1895. También uniones entre italianos tendieron a de clinar en la segunda década del siglo XX. Ello se tradujo en una mayor integración con individuos de distintos orígenes, aunque sabemos que existió una endogamia encubierta, con porcentaje cercano a 10%, donde italianos casaron ma yormente con italianas de segunda generación o hijas de peninsulares.

Otro aspecto investigado en actas e informaciones matri moniales civiles y religiosas es la edad en que se forma la pareja.

Tabla Resumen de Matrimonios de Italianos en Iquique

Contrayente Cónyuge Chilena (%) Cónyuge Fronteriza (%) Cónyuge Italiana (%) Endogamia Encubierta (%) Cónyuge Europea/Otra (%)
Italianos 49 18.5 16.7 29.4 3
Italianas 18.5 4.6 66.8 N/A 9.7

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