La Opel Combo invoca el pragmático pensamiento alemán, mientras que la Peugeot Partner recurre a toda la elegancia de la escuela francesa. A simple vista, esto podría parecernos un duelo entre hermanos, tomando en cuenta el árbol genealógico de los modelos enfrentados. No obstante, y pese a sus similitudes, estas furgonetas ofrecen cualidades únicas en su tipo, las que por supuesto responden a necesidades muy puntuales.
Comparativa Opel Combo vs Peugeot Partner
La misma plataforma denominada EMP2, propia del grupo PSA en el que habitan los fabricantes Citroën, DS, Peugeot y Opel, es la que sostiene a estas dos furgonetas concebidas para cumplir labores de reparto urbano. Pero en esta comparativa solo hablaremos de Combo y Partner, ya que en estos dos vehículos es posible detectar notorias diferencias culturales, por llamarlas de algún modo, asunto que se presenta en menor medida al comparar las dos opciones producidas por marcas francesas; entre los estilos germano y galo se notan las diferencias.
Para hacer más justa la contienda solo nos limitaremos a contraponer las unidades con plataforma corta, bien por Opel por sobre Peugeot, ya que la casa felina sí ofrece dos longitudes, atributo que por supuesto mejora la capacidad de carga. En Opel Combo la lista de precios anuncia una solitaria versión, que cuesta $12.890.000 (+IVA), y en el caso de Peugeot Partner se informa un precio de $13.190.000 (+IVA) puntualmente para la variante corta (L1).
Dimensiones y Capacidad
La Opel Combo mide 4.403 mm de largo, 1.848 mm de ancho, 1.840 mm de alto y cuenta con 2.785 mm de distancia entre ejes. En su interior ofrece una superficie útil de carga de 3.090 mm, lo que equivale a 3,3 m3 y que en términos prácticos brinda espacio para contener un lastre de hasta 1.000 kilos. La Peugeot Partner -cuya última versión se lanzó en 2019- se presenta al cuadrilátero con 4.403 mm de largo, 1.921 mm de ancho, 1.840 mm de alto y con una distancia entre ejes de 2.785 mm.
Hay un asunto clave que distingue a estos dos productos, que es la calidad de fabricación, acreditada por habitáculos generosamente equipados en los que por supuesto están presentes unos materiales agradables al tacto y que ofrecen un nivel de confort que nada tiene que envidarle al de un hatchback o un SUV. Basta con mirarlos para entender este asunto, aunque está claro que en el caso de Peugeot el tema de la modernidad impuso un nuevo estándar en el segmento.
Diseño Interior y Equipamiento
En Opel Combo la estética interior es sencilla, aunque siempre respetando la calidad impuesta por la marca. Los detalles que más resaltan es el volante con borde inferior plano, el anatómico diseño de las butacas y el clúster digital que le brinda el toque tecnológico al puesto de manejo. En el caso de Partner el usuario disfruta de las muchas ventajas de la ambientación i-Cockpit, que se refiere a un método muy eficiente para organizar los mandos y despejar la superficie del tablero, todo acompañado por un pequeño volante, una pantalla táctil y una selectora de cambios de última generación; exhibe las mismas soluciones que un automóvil de turismo.
En este apartado el emisario de Peugeot literalmente aplasta a su rival de Opel, porque la furgoneta Combo está muy lejos, estética y funcionalmente hablando, de lo que propone Partner. La lista de equipamiento, como aire acondicionado, accesorios eléctricos y amenidades varias, en ambos casos es extensa.
Motorización y Rendimiento
En Partner se dispone de una planta turbodiésel de 1.6 litro cuyos erogues de potencia y torque se alzan hasta 92 CV y 230 Nm, respectivamente. La gestión de la energía cinética está a cargo de una caja mecánica de cinco velocidades, y en este caso el rendimiento en ciudad es de 16,5 km/l.
Seguridad
En lo que se refiere a seguridad, un tema de vital importancia por supuesto, iniciamos la revisión hablando de la Opel Combo. En este caso se ofrece doble airbag frontal, frenos ABS, control de estabilidad, sensores de retroceso e inmovilizador de motor.
Experiencia de Conducción
En resumidas cuentas, no es que existan grandes diferencias técnicas entre ambos productos, eso quedó claro, pero sí detectamos, en tomas de contacto separadas, que el ejemplar de Peugeot es mucho más agradable de conducir debido al calibrado de la suspensión, a la insonorización mejor realizada y, por supuesto, gracias a ese funcional i-Cockpit. La Opel Combo no logra disimular su naturaleza de vehículo de trabajo, y como la idea es que la jornada laboral no se sienta como tal… nos parece que el exponente de Peugeot es el que se lleva los laureles en esta comparativa. A sus mandos nos sentiremos como repartiendo carga a bordo de un 308, en cambio al volante del Combo es imposible imaginar siquiera que vamos en un Astra.
Consideraciones Finales
Si estás buscando una furgoneta para trabajo, es importante considerar todos estos aspectos para tomar la mejor decisión. Tanto la Opel Combo como la Peugeot Partner tienen sus pros y sus contras, y la elección final dependerá de tus prioridades y necesidades específicas.
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