Subaru presentó este año su gama híbrida, compuesta por XV Hybrid y Forester Hybrid. Es importante no confundirse: aunque se denominan híbridos, son más bien híbridos "tibios" que cuentan con la ayuda de un motor eléctrico en la caja de cambios para quitarle estrés al motor bencinero, aportándole en respuesta, economía y ecología. En Estados Unidos, se vende una versión PHEV del XV aunque solo en los estados acogidos a las leyes de emisiones impuestas por California.
Diseño y Características
Sobre la XV hay que pensar que esencialmente es un Impreza levantado, tal como han sido todas las generaciones de XV. Esto tiene cosas positivas y cosas negativas. Las cosas que no son tan positivas son herencia de esto mismo, puesto que el XV sigue siendo a la larga, un hatchback del segmento C que se tomó muy en serio esto de ser crossover.
De diseño, hay cambios en el frontal, con encastres más grandes para los neblineros, decoraciones color aluminio, un parachoques con más defensas plásticas y una parrilla más moderna. En el techo, las barras son más bajas que en otras versiones. Subaru, más que apostar a la elegancia, busca aportar con algo moderno y distintivo, más acorde al perfil de la XV.
Puertas adentro, en cuanto a lo estético, solo pude identificar dos cambios, como son los insertos símil fibra de carbono en las puertas, que son menos oscuros y la unidad del climatizador, que ahora está pintada de "piano black". Lo demás, se conserva tal cual como la XV que manejé el 2018, que era bastante atractiva y moderna, al menos para mí. Y si, algunos detalles de "plasti-aluminio" no lucen tan caros y en algunos lugares, como la parte superior del clúster o el borde entre la consola principal y la central, falta algo de armado o solidez, pero esto es prácticamente hilar fino, porque la percepción de calidad general es muy correcta y ampliamente superior a la de cualquier Subaru de hace unos 5 años atrás. Las costuras naranjas son muy bonitas y le aportan personalidad al modelo, pero el naranjo solo combina con tonos monocromáticos y el mismo color naranjo. Nuestro auto que era rojo... como que naranjo con rojo no pega mucho.
Sin embargo, hay cosas que si pueden ser determinantes y que en el caso del XV están muy bien resueltas, como es la excelente postura al volante, muy de auto, con muy buena visibilidad, no solo hacia el frente sino que para ver el cuadro de instrumentos con comodidad y para operar el auto en general. Para mí es crucial la postura al volante y el XV tiene una de las mejores. Atrás obviamente no hay tanto espacio, en especial de altura (un puño a un puño y medio, ojo los de 1,80), así que hay que ir algo "echado". Para las rodillas hay de sobra.
El del medio, sufre con la joroba del cardán, con el respaldo más duro (por el apoyabrazos) y porque queda un poco más alto que el resto. Y si es un adulto, sus hombros toparan con los pasajeros de al lado, así que podemos decir que es un auto muy cómodo para cuatro adultos o dos adultos y tres niños. Aquí estamos hablando de una versión Limited tope de gama, la cual viene con muchísimo contenido, en especial de seguridad, gracias a las cámaras EyeSight.
Motor y Rendimiento
Aquí llegamos a las novedades reales. XV es motivada por un motor FB20 Bóxer de dos litros con doble alzado variable de válvulas e inyección directa, propulsor que se asocia a una transmisión Lineartronic CVT que incorpora un motor eléctrico de 12,3 kW y 66 Nm de torque. Las baterías de ion litio se ubican en el espacio que se reserva para la rueda de repuesto, como ya mencionamos. En total se suman 80 kilos extra.
Si bien la seguridad es uno de los puntos más fuertes y atractivos de cualquier Subaru, la parte más entretenida sigue siendo su tenida de ruta, su calidad de manejo y su performance dinámica, porque la XV se mueve realmente bien. El motor con estructura bóxer permite tener un centro de gravedad más bajo en el frente. Quizás esto hace que pierda algo de aplomo en baja velocidad, pero entrega mucha naturalidad para conocer los movimientos del auto. No cabecea innecesariamente y se carga con gracia. La transmisión CVT, muchas veces he dicho, es de las mejores que se ofrecen.
Sin embargo, la parte más compleja de evaluar es el sistema híbrido. La marca declara un consumo hasta un 24% menor que en el 2.0 estándar y con emisiones un 19% menores. El 3CV homologa cerca de 15 km/l en ciudad, lo cual es correcto si pensamos en una prueba de laboratorio con condiciones ideales que maximicen las ventajas del tren motriz híbrido. Pero en la vida real, el beneficio es menor en consumo y aquí coincido plenamente con muchos otros medios internacionales que han probado la XV hibrida en sus respectivos mercados. Yo en ciudad no vi más de 11-12 km/l lo cual es mejor, pero no tan "mejor" con respecto a los 10-11 km/l que me dio la XV convencional hace unos años atrás. El motor eléctrico funciona bajo los 24 km/h y desde ahí se activa discretamente (pero igual perceptible) el motor bencinero. Así que en resumen, el motor eléctrico le quita stress al motor en aquellas condiciones donde consume más, pero está muy lejos de ser un hibrido como los de Toyota y otras marcas; un híbrido " tibio" como dije al principio.
Consideraciones Finales
No por nada es de los mejores, pero te encontraras con detalles como que las puertas no son muy largas y vas a ensuciarte con los faldones o que su habitabilidad no es tan generosa como la de otros modelos que son crossovers derechamente desde su nacimiento. Con 345 litros, queda abajo de cualquier rival. Incluso autos del segmento B tienen más de 400 litros. Esto es porque la XV viene con una rueda de repuesto completa. En el caso del modelo híbrido, esta rueda es reemplazada por el pack de baterías del sistema híbrido y un kit antipinchazos. Luces altas de ajuste automático y con función cornering.
La parte más negativa de la XV me la he guardado para el final, que es su brutal precio de 28.5 millones de pesos. Sabemos que en Chile, las tecnologías basadas en electromovilidad se pagan caro y con la XV no es la excepción. Por 600 mil pesos más, te puedes subir a una Forester Hybrid, muy cara igual, pero con más beneficios prácticos por lo que se paga. Y aunque las ventajas del tren motriz eléctrico son aparentes, no son lo suficientemente potentes como para justificar la alza en precio, salvo que te encante la XV y tengas la plata y no concibas otro auto; perfecto, te va a encantar, porque es un excelente auto (y personalmente, también tendría una). Pero a este precio pierde todo el atractivo para ser una opción de compra racional.
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