Si buscas un nuevo vehículo, debes saber que en el mercado automotor abundan los tipos de auto que puedes encontrar. Los vehículos tienen una serie de diferencias, principalmente en la forma de manejo, producto de sus distintos tipos de transmisión.
Tipos de transmisión
Como ya se mencionó, esta es la gran diferencia que poseen. Por un lado, en los autos mecánicos, el proceso de cambio de marcha se hace manualmente por parte del conductor. Por su parte, los vehículos automáticos tienen una caja de cambios que elige y cambia las marchas de forma automatizada.
Vehículos manuales
En los autos mecánicos, el proceso de cambio de marcha se hace manualmente por parte del conductor.
Es el que permite desconectar temporalmente el motor de la transmisión, con lo cual es posible hacer el cambio de marchas dependiendo si queremos marchas de fuerza (1, 2 y 3) o de velocidad (4, 5 y 6).
Es posible que en un principio te cueste realizar los cambios de marcha, ya que es necesario tener el control sobre el embrague para evitar detenciones.
Vehículos automáticos
Es la caja de cambios automática, la que reemplaza el trabajo del conductor a la hora de elegir las marchas que estima conveniente con base en la velocidad, cantidad de carga, etc. Igualmente en los autos de transmisión automática, existen modelos que cuentan con el sistema Tiptronic, que permite elegir los cambios manualmente.
Manejo
En los automóviles con cambios manuales, el conductor tiene un mayor control sobre la transmisión. Por su parte, las ventajas de los autos con transmisión automática son que, al no cambiar de marcha, son más cómodos y fáciles de usar por los conductores.
Si es tu primera vez con un auto automático y estás acostumbrado a la caja manual, te puede parecer raro o más difícil al principio, sobre todo porque no verás el pedal de embrague por ninguna parte. En cambio, si no sabes conducir aún, puede que tu experiencia asea más fácil aprendiendo a manejar un automático.
En cualquier caso, aquí te dejamos un paso a paso de cómo conducir un auto automático, para que vayas practicando con anticipación y te familiarices con cada una de las partes involucradas en la conducción de este tipo de vehículos, pues deberás saber usarlas si quieres ponerte al volante.
¿Cómo conducir auto automático? Paso a Paso
- Conoce la palanca de cambios de un auto automático
Primero que todo, entra en el auto y siéntate en el asiento del conductor. Antes de encenderlo, conoce la palanca de cambios. Si estás acostumbrado a los autos manuales, notarás que esta es distinta, pues tiene estas posiciones:
- P (Parking): Se usa cuando el vehículo está estacionado.
- R (Reversa): Para retroceder.
- N (Neutral): Punto muerto, sin movimiento.
- D (Drive): Para avanzar hacia adelante.
Al menos estas posiciones son las que aparecen por norma general en todos los vehículos automáticos, sin embargo, algunos fabricantes agregan otras posiciones secundarias, como números 1 y 2 o una L para mantener una marcha baja constante, entre otras nomenclaturas.
Cabe mencionar que, para accionar esta palanca de cambios, no necesitas usar un pedal de embrague, dado que el sistema automático se encarga de hacer todo por ti. Esto es una gran ventaja, ya que te libera de tener que poner atención al equilibrio y destreza necesarios para utilizar los pedales en autos con caja manual.
Tampoco es que necesites tocar demasiado esa palanca mientras conduces, sobre todo si lo haces en la carretera, donde el vehículo va a ir pasando las marchas por sí solo. Así, solo se hace necesario mover la palanca de posición cuando te detienes por completo por más de un minuto o para estacionar.
- Enciende el motor
Si ya estás en una posición de conducción adecuada y te sientes cómodo alcanzando los pedales, ya estás listo para partir. Para eso, primero verifica que la palanca de cambio se encuentra en P o N. Luego, enciende el motor del auto, girando la llave hasta la posición de encendido, mientras presionas el pedal de freno.
- Cambia la palanca a la posición D para avanzar
Ahora debes desactivar el freno de mano y cambiar la palanca de cambio a la posición D, para darle marcha delantera. Hasta este punto, tu pie derecho todavía debe estar sobre el pedal de freno. Recuerda que el pie izquierdo no se utiliza en los vehículos automáticos porque puede inducir a errores y accidentes. Por eso, mantenlo en descanso durante toda la conducción en el espacio libre a un costado del pedal de freno o hacia atrás, si estás acostumbrado a la caja manual y todavía sientes la tentación de usarlo.
- Comienza la marcha
Suavemente, suelta el pie del freno para que el vehículo pueda moverse. Notarás que comenzará a avanzar lentamente; si está despejado el paso a tu alrededor y estás saliendo de frente, empieza presionando el acelerador de forma gradual, para aumentar la velocidad de a poco.
En los vehículos automáticos, los cambios de marcha los va haciendo el mecanismo de cambios sin necesidad de que intervengas, pues responde a las condiciones de la conducción y del camino por donde transitas. Esto hace que sea tan cómodo para personas que están aprendiendo a conducir.
- Utiliza el freno
Si estás conduciendo en la ciudad, te encontrarás con muchas situaciones en que tendrás que frenar, para evitar obstáculos, frente a un disco Pare o en un semáforo en rojo. En el caso de los autos automáticos, debes usar el mismo pie derecho para llevar al vehículo en movimiento hasta la detención.
Las detenciones cortas, de unos pocos segundos, no requieren de ningún cambio en la palanca de cambios, pero si es por más de un minuto, conviene poner el vehículo en neutro (N), para evitar un sobrecalentaiento del motor.
- Detención y estacionamiento
Siempre se recomienda disminuir la velocidad gradualmente, presionando el pedal de freno con el pie derecho, poco a poco, hasta lograr la detención del vehículo. Al momento de estacionar con el auto de caja automática, tendrás que maniobrar la palanca de cambios entre la D y la R hasta conseguir estacionarte en el lugar que quieres.
Rendimiento
Los autos automáticos poseen una menor performance que los mecánicos, principalmente porque el conductor no tiene control sobre las marchas, con lo que en ocasiones puede estar utilizando un cambio que le genere más gasto de combustible que si se controla de forma manual.
Las principales ventajas de los vehículos manuales, es que el conductor tiene mayor control del vehículo. A su vez son un poco más económicos. Si bien los autos usados equivalentes tienen un precio similar, en los nuevos se nota una diferencia en el precio. Aunque también tiene desventajas. Entre ellas, manejar un vehículo manual por la ciudad, con congestión vehicular, puede ser agotador para los conductores al tener que cambiar de marchas continuamente.
Ventajas y desventajas de conducir auto automático
Los vehículos con caja automática tienen algunas ventajas y desventajas, en comparación con los de caja manual. En esta sección revisaremos estas características para que tengas un panorama amplio de la situación antes de decidir comprarte un auto con esta clase de transmisión.
Ventajas de conducir auto automático
- Fácil de manejar: no necesitas usar embrague ni preocuparte por cambiar de marcha constantemente. Por eso, como vimos antes, estos autos son ideales para principiantes, ya que le quita una gran dificultad a esa etapa inicial, que por sí sola es estresante, y reduce los tiempos de aprendizaje.
- Menos cansancio durante la conducción: Al no tener que hacer cambios de marcha, la conducción es más fluida y cómoda. De hecho, en atascos o embotellamientos, solo necesitas usar el freno y el acelerador, lo que reduce el cansancio.
- Suavidad en la conducción: Los cambios de marcha son casi imperceptibles, lo que brinda una sensación de suavidad en la conducción y reduce los ruidos, al no haber cambios de marcha bruscos.
- Menor desgaste de los componentes: Como no hay pedal de embrague, se evita el desgaste que ocurre con el uso continuo en autos manuales y tampoco hay desgaste del kit de embrague, que es una de esas piezas costosas de reponer cuando fallan.
- Valor de reventa: Como su valor comercial suele ser mayor que en los autos manuales, su precio de reventa también suele ser más alto. Además, si la transmisión automática presenta fallas, la reparación suele ser más costosa que la de un auto manual.
Desventajas de conducir auto automático
- Menor control en terrenos difíciles: Esta es una de las mayores desventajas, especialmente para quienes conducen en zonas rurales, pues se pierde el control del vehículo en condiciones extremas, como pendientes, por ejemplo. Además, si estás acostumbrado a la caja manual, esta característica puede parecerte un poco aburrida o monótona.
En definitiva, si buscas comodidad, facilidad de manejo y una experiencia de conducción relajada, un auto automático es la mejor opción, especialmente si conduces con frecuencia en zonas urbanas con mucho tráfico.
Precauciones al conducir un automático
Conducir un vehículo automático puede parecer sencillo, pero hay algunas precauciones clave que debes tener en cuenta para garantizar tu seguridad y la durabilidad del vehículo:
- Evita cambiar de D (Drive) a R (Reversa) sin detener el auto por completo. Este error común puede dañar la transmisión.
- Usa el freno de mano al estacionar en pendientes. Aunque la posición P (Parking) bloquea las ruedas, el freno de mano proporciona una capa adicional de seguridad.
- No uses N (Neutral) mientras conduces cuesta abajo. Esto podría hacerte perder el control del vehículo y ocasionar un accidente.
- Evita presionar el acelerador y el freno al mismo tiempo: Esto podría generar desgaste innecesario en la transmisión.
Cuidados especiales para un auto automático
Para mantener tu auto automático en buen estado y prolongar su vida útil, sigue estas recomendaciones de cuidado:
- Mantenimiento de la transmisión: Revisa y cambia el líquido de la transmisión de forma periódica. Realiza los mantenimientos preventivos siguiendo las indicaciones del fabricante.
- Evita la conducción brusca: Evita aceleraciones y frenadas repentinas. Conduce de forma suave y constante.
- No fuerces la palanca de cambios: Siempre pisa el freno antes de cambiar la palanca de D a R o P.
- Evita el sobrecalentamiento: No dejes el motor encendido por periodos prolongados en posición D (Drive) si no estás avanzando.
¿Qué son las RPM?
Las revoluciones (RPM) de un motor de auto- o moto -, son las vueltas por minuto que realiza el cigüeñal del motor. Entonces, cuanto más acelero mi auto, más gira el motor y así aumentan las RPM.
¿Qué pasa si conduzco a muchas revoluciones?
Si conduzco a muchas revoluciones pasan principalmente dos cosas. El menos dañino para el auto, pero sí para nuestro bolsillo, es que, a quien le gusta manejar haciendo piques cortos o al filo del límite de velocidad, se les va más rápido la bencina del estanque.
El otro problema es más grave. Si acostumbras a ir a altas revoluciones, e incluso abusar de ello y pasar poco los cambios, corres un feo riesgo de sobrecalentar el motor, fundirlo y tener que repararlo por completo.
Porque entre las RPM que soporta realizar la primera marcha y la segunda, es necesario pasar de cambio a tiempo.
¿Cuándo conducir a altas RPM?
No hay que irse a los extremos. En ciertos casos también es bueno conducir a altas RPM. A continuación, algunos ejemplos:
- En ciudades con mucha congestión vehicular o en circunstancias donde tu auto está mucho tiempo funcionando a bajas RPM, puede ocurrir que se tape el catalizador de algunos vehículos porque no se está liberando todos los gases de escape como corresponde.
- Si es que necesitas salir en una pendiente de subida. Si no aceleras lo suficiente se detendrá el auto o, peor aún, te irás para atrás.
- Realizar un adelantamiento en carretera. Dependiendo de las circunstancias y de las capacidades de tu vehículo, puede ser que necesite bajar un cambio para hacer el adelantamiento. Al bajar, naturalmente aumentarán las RPM, pero también la fuerza de tu motor.
En general no es bueno conducir a RPM muy bajas porque además de tapar el catalizador, puedes ocasionar otros daños por exigir al motor a realizar acciones por debajo de su rendimiento óptimo. En ese sentido, hay que decir que el torque (Nm) y potencia (HP o CV) máxima de un auto nunca se manifiesta a RPM mínimas, por lo general es cerca de 3.000 RPM o más.
¿Hay alguna regla sobre las revoluciones a las cuales se debe conducir?
No existe una velocidad determinada para cierto número de RPM, todo va a depender del uso que le estoy dando a mi vehículo. Si estás andando en un terreno hostil o jeepeando, sí o sí vas a realizar maniobras a 4.000 RPM en segunda y eso podría estar correctamente ejecutado. Al mismo tiempo, puedes ir a 3.000 RPM en la Ruta 5 rumbo al norte a 100 km/h con el motor absolutamente aliviado en quinta.
La mejor forma de saber si las RPM, la velocidad y las marchas están en sincronía son:
- Escucha tu motor. El motor debe sonar, no debe ‘gritar’, si va ‘gritando’, es hora de pasar de cambio. Pasa de marcha antes que sientas que ‘grita’.
- Cada vez menos, pero se siente. Sobre todo, en marchas altas, el motor tiende a vibrar más cuando necesitas bajar de cambios. Siente tu auto.
- La más simple y mundana de todas. Observar cada cierto tiempo el tacómetro; ese marcador con números del 1 al 8 que está al lado del velocímetro. En general pasas de marcha entre las 2.000 y 3.000 RPM.
¿Qué velocidades o marchas dan más fuerza al vehículo? ¿Por qué?
El concepto físico de inercia nos puede ayudar a comprender mejor qué velocidades o marchas dan más fuerza al vehículo. La inercia se define como la propiedad de un cuerpo para permanecer en reposo o en movimiento relativo. Así las cosas, como el objetivo de los cambios es el de poner en movimiento el vehículo, la marcha que da más fuerza al vehículo siempre será la primera, ya que el motor debe ser capaz de mover una tremenda masa en reposo, momento en el cual la inercia opone más resistencia.
Normalmente, se les conoce a las velocidades 1, 2 y 3 como marchas cortas, las que otorgan mucha fuerza, pero poca velocidad. Antes de responder cómo la primera marcha logra darle la mayor cantidad de fuerza al vehículo o a qué velocidad se hacen los cambios en un auto, primero es útil tener una noción acerca del concepto de torque.
Esta magnitud vectorial física, también conocida como momento de torsión, se puede definir como la capacidad de giro que tiene una fuerza sobre un cuerpo con respecto a su eje. En términos más simples: es una especie de fuerza que tuerce los cuerpos o los hace girar. En la física más elemental, el torque se mide multiplicando la fuerza por la distancia. Dicha distancia se calcula tomando como referencia el lugar en que se aplica la fuerza y el eje del cuerpo en cuestión.
Piensa en abrir una puerta: si la empujas con tu peso desde el mango (aproximadamente la mayor distancia desde las bisagras, es decir, desde el eje de rotación), esta se abrirá sin problemas. Acércate paulatinamente hacia las bisagras (eje) y empuja con la misma fuerza: notarás que se abre cada vez más lento o que ponerla en movimiento es cada vez más difícil.
En un engranaje, cada diente tiene la misma función que una palanca. Recordemos que es gracias a los engranajes que se lleva la transmisión del movimiento a las ruedas. Así, los engranajes involucrados en la primera marcha ejercen un torque mayor y por eso entregan más fuerza. Si se mantiene la misma cantidad de energía y pasas de primera a segunda marcha, entonces los neumáticos girarán más veces sin tener que emplear más combustible (la energía en cuestión).
Se recomienda que los cambios de velocidad en un auto mecánico se realicen entre las 2000 y las 2500 RPM, aunque algunos conductores prefieren cambiar alrededor de las 2500 o 3000. No olvides, eso sí, que esto va a depender del grado de inclinación del camino en que te encuentres. La mayoría de los vehículos nuevos incorporan un medidor que indica la cifra de RPM, al cual se le conoce como tacómetro. Se ubica generalmente junto al velocímetro.
Consejos adicionales
- Arrancar el motor sin pisar el acelerador, luego iniciar la marcha inmediatamente después del arranque. En los motores con turbo, esperar unos segundos antes de comenzar la marcha. Por otra parte, le recomendamos apagar el motor en paradas prolongadas, de más de un par de minutos.
- Usar la primera sólo para el inicio de la marcha, y cambiar a segunda a los dos segundos o seis metros aproximadamente. En general, realizar los cambios de marcha en torno a las 2.000 rpm, para los motores a gasolina y en torno a las 1.500 rpm, para los motores diesel. Si hacemos los cambios de marcha según la velocidad, poner 3ª a partir de unos 30 km/h, 4ª a partir de unos 40 km/h y 5ª a partir de unos 50 km/h. Además, se aconseja circular lo más posible en 4ª y 5ª y a bajas revoluciones.
- Mantener una velocidad de circulación lo más uniforme posible, buscando fluidez en la circulación, evitando todos los frenazos, aceleraciones y cambios innecesarios. Para reducir la velocidad, levantar el pie del acelerador y dejar andar el vehículo con el cambio puesto, sin reducirlo. Frenar de forma suave y progresiva con el pedal de freno y reducir de cambio lo más tarde posible.
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