Existen muchas piezas importantes en un vehículo y hay muchas en las que no piensas lo suficiente hasta que surgen inconvenientes. El radiador es una de las piezas que permite mantener bajo control la temperatura de tu motor. Lo logra empleando aire y líquido refrigerante como enfriadores. Naturalmente, cuando el motor está en funcionamiento se calienta, entonces el refrigerante circula a través, absorbe calor y regresa a la unidad de intercambiador de calor del radiador.
El radiador evita el sobrecalentamiento al enfriar el fluido que recorre alrededor del bloque del motor, disipando el calor del mismo. Por esto, te recomendamos asistir a las mantenciones periódicas de tu automóvil, recomendadas por el fabricante, para que los especialistas revisen el estado del vehículo visualmente y con scanner, para un óptimo diagnóstico.
El Sistema de Refrigeración y su Importancia
El sistema de refrigeración de un auto es uno de los componentes más importantes para el correcto funcionamiento del motor, que es el corazón del auto. El sistema de refrigeración de un vehículo es un conjunto de elementos que tienen como función regular la temperatura del motor de combustión interna.
El sistema de refrigeración está compuesto por diferentes elementos que trabajan en conjunto para garantizar el enfriamiento eficiente del motor. El funcionamiento del sistema de refrigeración se basa en un ciclo cerrado que permite al refrigerante absorber el calor del motor y liberarlo fuera del vehículo.
Componentes del Sistema de Refrigeración
Además del radiador, el sistema de refrigeración incluye varios componentes esenciales:
- Bomba de agua: Impulsa el refrigerante a través del sistema. Una bomba de agua defectuosa puede reducir drásticamente la eficiencia de la refrigeración.
- Termostato: Regula el flujo de refrigerante al radiador. Cuando el motor está frío, el termostato permanece cerrado, permitiendo que el motor alcance su temperatura óptima de funcionamiento más rápidamente. Una vez alcanzada la temperatura, el termostato se abre, permitiendo que el refrigerante fluya al radiador.
- Ventilador del radiador: Ayuda a enfriar el refrigerante cuando el flujo de aire natural es insuficiente, como en tráfico lento o en ralentí. Puede ser accionado por el motor (mediante una correa) o por un motor eléctrico.
- Mangueras: Conectan los diferentes componentes del sistema de refrigeración y transportan el refrigerante. Las mangueras deterioradas pueden agrietarse, hincharse o romperse, provocando fugas de refrigerante.
- Tapón del radiador: Mantiene la presión del sistema de refrigeración. La presión elevada aumenta el punto de ebullición del refrigerante, mejorando la eficiencia de la refrigeración y previniendo la cavitación (formación de burbujas de vapor) en la bomba de agua.
- Depósito de expansión (o vaso de expansión): Permite la expansión y contracción del refrigerante a medida que cambia la temperatura. También sirve como un punto de llenado y purga del sistema.
Circulación del refrigerante
La bomba de agua se encarga de hacer que circule el refrigerante por el sistema.
Partes del Radiador
El radiador en sí está compuesto por los siguientes elementos principales:
- Tubos: Es la parte del radiador por donde circula el agua caliente que proviene del motor para ser refrigerada por medio de las aletas.
- Aletas: Es una lámina de cobre o aluminio en forma de acordeón o lineal que se encuentra ubicada entre los tubos y es la que hace posible la generación de turbulencia de aire cuando éste pasa a través del radiador. Su función es ayudar a disipar el calor.
- Colectores: Es una lámina de latón de cobre, aluminio o plástico, colocada en la parte superior e inferior del radiador donde van adheridos los tubos. Además se conecta la manguera de entrada o salida de agua proveniente del motor, éstos también pueden ser de cobre, plástico o de aluminio.
- Núcleo: Es la parte central del radiador y está formado por una serie de tubos delgados y aletas. El refrigerante fluye a través de los tubos, y las aletas aumentan la superficie de contacto con el aire, mejorando la transferencia de calor. Los núcleos pueden ser de aluminio o cobre, aunque el aluminio es más común en los vehículos modernos debido a su peso ligero y buena conductividad térmica.
- Tanques: Están ubicados en los extremos del núcleo y sirven como depósitos para el refrigerante. El refrigerante caliente entra al radiador a través de un tanque (generalmente el superior) y sale a través del otro (generalmente el inferior). Los tanques pueden ser de plástico o metal.
- Conexiones de manguera: Permiten la conexión de las mangueras que transportan el refrigerante hacia y desde el motor.
Funcionamiento del Radiador
Los tubos, también llamados haces, reciben el refrigerante caliente que proviene del motor a través del colector situado en la parte superior, y éste se enfría gracias a las aletas, mientras el aire fresco es empujado naturalmente o con un ventilador. Una vez frío, el refrigerante regresa a su lugar con la ayuda del colector inferior del radiador. Para conseguir que este proceso se lleve a cabo de forma correcta, es necesario que el circuito de refrigeración esté lleno.
Para mejorar la eficiencia del sistema de enfriamiento, este se encuentra presurizado y se controla el flujo del líquido refrigerante mediante un termostato. Al operar el sistema a presiones más altas, normalmente en el rango de entre 7-16 psi (0,5 - 1,1 bar) se eleva el punto de ebullición hasta 120° Celsius. El refrigerante no hervirá ni perderá eficiencia a las temperaturas normales de operación del motor que son entre 82° y 110° Celsius. La presión es controlada mediante la tapa de presión en el radiador o el tanque de recuperación.
Como los motores de combustión interna no operan de manera eficiente o limpia en términos de emisiones hasta que llegan a la temperatura plena de operación, un termostato en sistema restringe el flujo de refrigerante hasta que las temperaturas de éste lleguen al rango normal.
El Proceso Detallado de Enfriamiento
El refrigerante caliente ingresa al radiador a través del tanque superior. Luego, fluye a través de los tubos del núcleo. A medida que el refrigerante viaja a través de los tubos, el calor se transfiere a las aletas. El aire que fluye a través de las aletas (ya sea por el movimiento del vehículo o por el ventilador del radiador) absorbe el calor de las aletas, enfriando el refrigerante. El refrigerante enfriado se acumula en el tanque inferior y luego regresa al motor para repetir el ciclo.
La eficiencia de este proceso depende de varios factores, incluyendo:
- Temperatura del aire ambiente: Cuanto más alta sea la temperatura del aire, menos eficiente será el radiador.
- Flujo de aire a través del radiador: Un flujo de aire adecuado es esencial para la disipación de calor.
- Estado del radiador: Un radiador obstruido o con aletas dañadas será menos eficiente.
- Tipo de refrigerante: La proporción correcta de agua y anticongelante es crucial para una refrigeración óptima.
La Importancia de la Tapa del Radiador
La tapa del radiador tiene otras funciones además de tapar. La tapa es la “llave” para presurizar el sistema de enfriamiento. CUIDADO: Nunca saques la tapa con el motor caliente. Todas las revisiones se hacen con el motor frío. Si te quedaste en pana, espera a que se enfríe el motor.
Mantenimiento Preventivo del Radiador
El mantenimiento regular del radiador es esencial para prevenir problemas y prolongar su vida útil. Aquí hay algunas recomendaciones:
- Inspección visual: Revisa periódicamente el radiador en busca de fugas, corrosión o daños en las aletas.
- Limpieza del radiador: Limpia las aletas del radiador con un cepillo suave para eliminar la suciedad, los insectos y otros residuos que puedan obstruir el flujo de aire.
- Revisión de las mangueras: Inspecciona las mangueras en busca de grietas, hinchazón o signos de deterioro. Reemplaza las mangueras dañadas de inmediato.
- Verificación del nivel de refrigerante: Verifica el nivel de refrigerante en el depósito de expansión regularmente y rellena si es necesario. Utiliza la mezcla correcta de agua y anticongelante recomendada por el fabricante del vehículo.
- Purgado del sistema de refrigeración: Purgar el sistema de refrigeración elimina las burbujas de aire que pueden reducir la eficiencia de la refrigeración.
- Lavado del sistema de refrigeración (Flushing): Realiza un lavado del sistema de refrigeración cada cierto tiempo (generalmente cada 2-3 años) para eliminar los depósitos y la corrosión que se acumulan con el tiempo.
- Reemplazo del termostato: Considera reemplazar el termostato cada cierto tiempo (generalmente cada 5 años) para asegurar su correcto funcionamiento.
- Prueba de presión del sistema de refrigeración: Realiza una prueba de presión para detectar fugas internas y externas.
- Comprobar el nivel del líquido refrigerante en el depósito de expansión y radiador.
Recomendaciones para prevenir complicaciones
Nuestras recomendaciones para prevenir complicaciones en el sistema de refrigeración son:
- Controlar visualmente el indicador de temperatura: Si sobrepasa el máximo permitido o no marca, si es que el indicador no está defectuoso puede ser desastroso para el motor.
- Controlar el termostato: Si la causa de la falla es el termostato que no abre a la temperatura correcta provocará sobrecalentamiento, Si está pegado en posición abierta, el motor tomará demasiado tiempo en alcanzar la temperatura normal de trabajo.
- Controlar el funcionamiento del ventilador Si el vehículo está equipado con un electro ventilador, este debe comenzar a funcionar cuando el motor alcance la temperatura normal de trabajo para mantener la temperatura. Si el vehículo tiene ventilador mecánico con mando viscoso, este trabará también al alcanzar la temperatura de operación. Para saber si funciona correctamente, basta con escuchar el aspa.
- Revisar periódicamente siempre el nivel del líquido refrigerante.
- Idealmente, usar líquido refrigerante, si por alguna razón no tienes. Puede servir el agua destilada.
Fallas Comunes en un Radiador
El sistema de refrigeración es fundamental para que funcione el motor de tu auto. Si funciona mal o no refrigera bien y no haces nada, tu motor tiene los días contados. Entre las principales fallas que puedes experimentar existen las siguientes:
- Fugas de líquido por el radiador o alguna de sus mangueras. El radiador podría perforarse por algún golpe o las mangueras por exceso de uso o temperatura.
- Radiador tapado con remanentes materiales. Eso generalmente ocurre cuando se usa un líquido que no corresponde, como agua de la llave.
- Problemas con el ventilador. Si su rodamiento u otro componente tiene problemas, el ventilador no va a girar bien, dejando de hacer su trabajo, recalentando el líquido hasta evaporarse.
- Problemas con la tapa o haber cambiado a una tapa que no corresponde. Fíjate bien en cuáles son compatibles.
- El termostato no regula. Puede ocurrir que ya esté desgastado y no esté dando bien la señal de cuándo actuar el líquido.
- Bomba de agua defectuosa. Si tiene problemas no hará bien el trabajo de distribuir el líquido refrigerante.
- Correas desgastadas, quemadas o cortadas. Siempre es bueno mirar si se ven sanas.
- Residuos acumulados en las camisas de agua, las que disminuyen la capacidad de extraer calor.
- Termostato defectuoso: Puede pasar que esta válvula no se abra adecuadamente y restrinja la circulación de líquido.
- Bajo flujo de aire en el radiador, que no es suficiente para enfriar el líquido.
- Bomba de agua defectuosa que puede mover de forma limitada o no mover el líquido.
- Electroventilador descompuesto, que en condiciones de calor no se enfriará correctamente el líquido.
- Pérdida de líquido por fuga en mangueras, lo que puede generar un aumento drástico de temperatura.
- Rotura o fuga interna en el motor: la mezcla de aceite y líquido refrigerante puede causar daños a nivel general en el motor.
Recomendaciones para el Cuidado del Sistema de Refrigeración
Utilizar el líquido correcto es uno de los principales factores de protección del sistema refrigerante del motor y es fundamental para mantener las temperaturas adecuadas y evitar el congelamiento en invierno. No abuses del agua destilada, pues solamente se debe usar como relleno en caso de baja de nivel del líquido principal.
Tampoco abuses del agua verde, porque este líquido está pensado más bien para vehículos con alto kilometraje y que ya tienen corrosión importante. No descuides el manual del fabricante: Los anticongelantes y refrigerantes son el estándar de los autos modernos y debemos seguir el manual del auto para poner el líquido correspondiente para cada motor.
Tipos de Radiadores
Existen diferentes tipos de radiadores, clasificados según su diseño y construcción:
- Radiadores de flujo cruzado: Son el tipo más común. El refrigerante fluye horizontalmente a través del núcleo.
- Radiadores de flujo descendente: El refrigerante fluye verticalmente a través del núcleo. Eran más comunes en vehículos antiguos.
- Radiadores de aluminio: Utilizan un núcleo de aluminio soldado a tanques de plástico o aluminio. Son ligeros y ofrecen buena conductividad térmica.
- Radiadores de cobre-latón: Utilizan un núcleo de cobre soldado a tanques de latón. Eran comunes en vehículos más antiguos, pero son más pesados y menos eficientes que los radiadores de aluminio.
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