La Personalidad Según el Autoconcepto: Un Análisis Profundo

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En esta oportunidad compartimos un artículo que refiere al desarrollo y fortalecimiento de la autoestima y el autoconocimiento en virtud de una formación integral de los estudiantes de los diversos niveles educativos. Esto en el entendido de que la autoestima es una de las cosas más importantes que conforman la vida de una persona. Una autoestima sana equivale a una persona segura de sí misma, con las ideas claras, que afronta nuevos desafíos, que se respeta y que respeta a los demás.

Autoconocimiento y Autoestima: Pilares Fundamentales

Por su parte, el autoconocimiento responde a la pregunta ¿Quién soy?, se trata de aquellas partes que identifican a una persona como sus virtudes y defectos, sus puntos fuertes y puntos débiles, sus limitaciones etc. El autoconocimiento y la autoestima es el resultado de un proceso reflexivo mediante el cual el estudiante adquiere la noción de su persona, de sus cualidades y características. Como todo proceso, tiene diversas fases, como: autopercepción, autoobservación, memoria autobiográfica, autoestima, autoaceptación.

El desarrollo de un currículo integral y personalizado implica enseñar a los jóvenes la capacidad de tomar decisiones significativas para su vida y específicamente, educar para aquellas decisiones que afectan a su futuro. La adolescencia es un período importante y de indecisión, por lo que, con una intervención adecuada podremos conseguir que los estudiantes se conozcan más, se valoren más, sean capaces de tomar por sí mismo decisiones que le comprometan, y que lleguen a alcanzar el desarrollo y madurez en cada etapa de su vida.

El descubrimiento de uno mismo consiste en saber destapar todo aquello que hace referencia a su persona. Una persona que se ha de querer a sí misma, también se ha de conocer mejor y aceptarse incluso con aquellos aspectos de su persona que normalmente llamamos defectos. Ha de ser tolerante consigo mismo y este autoconocimiento ha de permitir que se sienta plenamente identificado y, si es necesario, cambiar aquello que no le guste de su personalidad, de su forma de actuar y relacionarse con los demás.

Cuanto más positiva sea la valoración que tengamos de nosotros mismos más preparados estaremos para afrontar los infortunios y los conflictos con que nos encontraremos en la maduración como personas. Las personas que tienen un buen concepto de ellas mismas establecen relaciones más ricas con los demás.

El autoconcepto y autoestima es una de las variables más relevantes dentro del ámbito de la personalidad, tanto desde una perspectiva afectiva, como motivacional. En el marco del acompañamiento en el desarrollo personal y social de los estudiantes del Colegio, se han desarrollado una serie de intervenciones por parte de la Psicóloga Educacional Camila De la Fuente Recabal. Los temas abordados en los talleres tienen relación principalmente en cómo favorecer el clima y las relaciones sociales saludables, además del trabajo reflexivo en autoconocimiento y desarrollo de una autoestima positiva e integrada, como pilar fundamental en el desarrollo de la identidad.

El Autoconcepto: Un Constructo Multidimensional

El autoconcepto es un constructo psicológico de gran interés para la psicología, lo que se demuestra por el abordaje teórico y por el desarrollo de diferentes formas para su medición. En el presente estudio se hizo un recorrido conceptual inicial sobre el autoconcepto, para mostrar el acuerdo que hay sobre su carácter multidimensional y los ámbitos de interacción de las personas en que se evidencia. De igual forma, se hizo una revisión sistemática de los estudios psicométricos que han dado cuenta de la validez y confiabilidad de diferentes formas de medición del autoconcepto. Se encontró un total de 44 investigaciones entre 2010 y 2020 que cumplían los criterios de inclusión definidos.

Los resultados del análisis ponen de manifiesto la tendencia a usar coeficientes de consistencia interna para la evidencia de confiabilidad, sobre todo alfa de Cronbach; asimismo, el uso frecuente de análisis factorial exploratorio y confirmatorio para la evidencia de validez. Se resalta la demostración de confiabilidad y validez en diferentes partes del mundo y lenguajes de instrumentos, como el Autoconcepto Forma 5 y el Self-Description Questionnaire. En el primero, salvo excepciones, se corrobora la estructura de cinco factores en diferentes contextos e idiomas; en el caso del segundo instrumento, la mayoría de los estudios varía en el número de factores extraídos. Usualmente, los valores de consistencia fueron mayores a 0.7 en los diferentes instrumentos; así mismo, predomina la validez de estructura.

El término autoconcepto ha sido desarrollado ampliamente desde los modelos teóricos que han tratado de dar respuesta al origen, evolución y elementos más importantes desde la edad infantil hasta la edad adulta. En términos generales, se podría decir que el autoconcepto hace referencia a la percepción que tenga cada sujeto sobre sí mismo (Fernández Zabala & Goñi Palacios, 2008). Según Mercer (2011, Capítulo 2, pp. 13-33) también es definido como una construcción psicológica interna que involucra las percepciones de competencia de un individuo y las autoevaluaciones relacionadas en un dominio específico.

Es importante considerar que el autoconcepto no es heredado; este se va formando acorde a las diferentes interacciones que tiene el sujeto con el entorno y está directamente relacionado con la competencia social y la capacidad de dirigir el comportamiento, volviéndose cada vez más estable (Luna & Molero, 2013; Hau & Marsh, 2015; Loayza Gonzales, 2019). Sobre las motivaciones que explican el autoconcepto, Rueda (2011) reconoce dos funciones principales: la promoción de una autoimagen positiva y la minimización de la afectividad negativa hacia sí mismo, por un lado, y, por otro, la posibilidad de reducir la incertidumbre, ansiedad y ambigüedad asociadas a las creencias sobre sí mismo.

La primera se denomina motivación de autoensalzamiento y se refiere a la selección de información que derive en una valoración positiva del self. Parte de la consecución de los objetivos trazados en ciertos contextos, así como de la comparación social con otras personas. La segunda función de motivación, que se denomina de consistencia, implica el procesamiento selectivo de información para la perpetuación del contenido que ya se ha formado el sujeto de sí mismo. Sucede principalmente porque, para percibir la realidad como un elemento predecible y coherente, se requiere estabilidad en las creencias sobre el self; así, la interpretación de las relaciones interpersonales y la predicción de situaciones futuras se hace viable.

De acuerdo con Rueda (2011), en los años 80 este concepto de consistencia fue reemplazado por motivación de autoverificación, en donde se establece que existe un gradiente de la claridad que tienen las personas sobre las características y cualidades que perciben de sí mismas. En los últimos 35 años, la investigación del autoconcepto ha florecido, abarcando temas tan variados como las perspectivas de desarrollo, las diferencias de género, los efectos de los diferentes marcos de referencia sobre el autoconcepto, el autoconcepto asociado con la personalidad y la relación recíproca que tiene con el logro (Van Zanden et al., 2015).

Dimensiones del Autoconcepto

Una de las investigaciones más importantes que ha trascendido la manera como se ha venido trabajando el término de autoconcepto en los últimos años tiene que ver con la adelantada en los años 80 por Marsh y Shavelson (1985). En esta se señala que este constructo no es unidimensional, sino que está integrado por varios dominios y subdominios. Es importante tomar en consideración los planteamientos de Bermúdez Moreno et al. Para llevar a cabo estos estudios e incorporando lo anteriormente mencionado por Musitu y Orma (2014) para medir el autoconcepto, se deben examinar cinco dimensiones: académico/laboral, social, familiar, físico y emocional.

Sin embargo, otros autores, como Loayza Gonzales (2019), consideran que el autoconcepto social y familiar deberían conformar una sola categoría y Marsh y Shavelson (1985) no contemplan la dimensión de autoconcepto familiar. El autoconcepto académico es la dimensión entendida como la actitud que condiciona la conducta y el rendimiento en el contexto académico, relacionado con la motivación y determinando el comportamiento a seguir frente al fracaso (Loayza Gonzales, 2019). Las investigaciones tendientes al desarrollo de esta dimensión indican que las mujeres generalmente muestran conceptos e intereses más bajos en ciencia que los estudiantes varones, particularmente en química y física (Jansen et al., 2015).

Esta dimensión es muy importante, ya que, si los maestros y demás personas involucradas en los procesos de formación tuvieran claridad de cómo se forma y se consolida el autoconcepto, podrían mejorar la manera de comprender a los estudiantes y proporcionar comentarios más apropiados, particularmente respecto de los menos capaces (Marsh & Shavelson, 1985). El autoconcepto académico depende no solo de los logros académicos de cada estudiante, sino también del logro de todos los que están en la escuela (Craven & Marsh, 2000). Las investigaciones indican que puntuaciones altas en autoconcepto conducen a mejor logro académico y otros resultados educativos deseables como confianza, habilidades y logros académicos.

En cuanto al autoconcepto físico, se evidencia gran desarrollo teórico y empírico. En él, la habilidad y la apariencia física son determinantes (Festorazzi & Soledad, 2011). En cuanto a la dimensión de autoconcepto social, los investigadores de psicología han reconocido por mucho tiempo que las autoevaluaciones se forman en relación con las comparaciones sociales y temporales: cuanto mejor es el desempeño en relación con los demás y en relación con sus logros pasados, más positivas son las autoevaluaciones de un individuo (Marsh et al., 2014).

La dimensión de autoconcepto emocional está relacionada con la percepción que tenga la persona de su estado emocional y de las respuestas que da ante las situaciones de su vida cotidiana (Musitu & Orma, 2014). Este autoconcepto también incluye la motivación, el desarrollo de la personalidad y, en general, las relaciones sociales y contacto afectivo que tenga la persona con sí misma (Roa García, 2013). Por último, está la dimensión de autoconcepto familiar, que se centra en la apreciación que tenga una persona sobre las relaciones, involucramiento e implicaciones en el medio familiar (Musitu & Orma, 2014).

Instrumentos para Medir el Autoconcepto

La revisión de los estudios realizados con el fin de validar instrumentos para medir el autoconcepto, en diferentes contextos geográficos e idiomas, permite resaltar los realizados con la Piers-Harris Children's Self-Concept Scale, instrumento que Veiga & Leite (2016) tradujo y validó al portugués. Esta escala, que cuenta con seis dimensiones -ansiedad, apariencia física, conducta, popularidad, felicidad y estatus intelectual-, tiene una versión china, validada con estudiantes de Taiwán en etapas de infancia y adolescencia, estableciendo una consistencia interna aceptable y la estabilidad de la puntuación de la prueba Chinese Piers-Harris. Además, las puntuaciones de Chinese Piers-Harris tenían correlaciones significativas con las puntuaciones de la Escala de autoconcepto para niños de escuela primaria y la Escala de calificación emocional y conductual (Flahive et al., 2011).

Otro de los instrumentos revisado y traducido en idiomas diferentes al inglés, es el Self-Description Questionnaire II (SDQ-II-S), que, traducido al español y aplicado a población chilena, logró demostrar que tiene similares propiedades psicométricas que la versión original, es decir, el análisis factorial confirmatorio también correlacionó los once factores y la consistencia interna estuvo entre 0,70 y 0,84. (Lagos-San Martín et al., 2016). Previamente ya se había hecho una traducción del mismo instrumento al lenguaje ruso, aplicándolo a una muestra representativa de jóvenes de Letonia. El ejercicio de validación permitió demostrar que todas las escalas SDQ-II tenían una alta consistencia interna y confiabilidad test-retest.

Por su parte, el instrumento de cinco factores de autoconcepto AF-5 también ha sido traducido y validado en idiomas diferentes al castellano, más exactamente el inglés y el portugués. En el primero de los casos, se logró determinar la consistencia interna de todo el instrumento y dimensiones de la versión inglesa, obteniendo resultados similares a los de la versión original (García et al., 2013). La presente revisión se concentró precisamente en la línea de investigación que aborda las características del constructo del autoconcepto y su multidimensionalidad.

De esta manera, el propósito fue hacer un recorrido por la evidencia psicométrica de las principales medidas del autoconcepto. Este objetivo es relevante por razón de la discusión teórica sobre los factores que conforman el autoconcepto, pero, además, porque una visión panorámica sobre cómo se mide ese constructo permite a los psicólogos la toma de decisiones acerca de la forma de medirlo, tanto a nivel de psicología aplicada en escenarios educativos y de la salud, como a nivel de la investigación.

Metodología de Investigación

El presente estudio acogió las indicaciones de la metodología PRISMA 2020 en su lista de chequeo para la realización de revisiones sistemáticas, descritas por Page et al. Se llevó a cabo una búsqueda de artículos originales en dos idiomas, español e inglés. Para el primer caso, en las bases de datos Dialnet, Redalyc, Scielo y Scholar.Google se usaron las opciones de filtro por fecha, así como el operador booleano de comillas y AND. En el segundo caso, la búsqueda se llevó a cabo mediante EBSCO, ERIC, Taylor & Francis, SAGE Journals y ScienceDirect.

Se usaron las siguientes ecuaciones de búsqueda: TI (Título), Resumen (AB) o Palabras Clave (KW), Self-Concept (Autoconcepto) AND psychometric/s (psicométrico/a/s) OR validation (validación) AND validity (validez) AND reliability (confiabilidad/fiabilidad); se usaron en los filtros en búsqueda avanzada las opciones de fecha y solo escoger artículos con PDF descargable desde las cuentas institucionales de bibliotecas de la Universidad de Santander, Fundación Universitaria del Área Andina y Universidad Popular del César.

  • Tipo de investigación: se incluyeron exclusivamente las investigaciones originales de tipo psicométricas.
  • Idioma: Se restringió a publicaciones en inglés y español.
  • Constructo: Se escogieron únicamente aquellos estudios que tomaron evidencia psicométrica de mediciones del constructo autoconcepto.
  • Población: Se restringe a estudios con participantes estudiantes de primaria, secundaria y/o universitaria.

Para el periodo comprendido entre 2010 y 2020 sólo respecto de artículos de revistas académicas de las bases de datos consultadas, se hallaron 27 artículos originales en inglés y 17 en español, que reportan evidencia de confiabilidad y validez de instrumentos para medir autoconcepto.

En cuanto a la región del mundo, el 4,5% de los estudios revisados fueron realizados en África, 18,2%, en Asia, 34,1%, en Europa, 2,3%, en Norteamérica y 4,5% en Oceanía. A ellos se suma un 34,1%, en Latinoamérica, aunque solo un estudio fue realizado en Colombia (2,3%). Por otro lado, solo un estudio fue hecho con participantes de diferentes países y diferentes continentes, en particular Brasil y España, que representa un 2,3% de investigaciones.

En cuanto a la base de datos de ubicación de los artículos, el 4,7% se aloja en Dialnet, 7%, en EBSCO, 2,3%, en ERIC, 14%, en Redalyc, 2,3%, en SAGE Journals, 34,8%, en Google Académico, 16.3%, en Scielo, 14%, en ScienceDirect y 4,6%, en Taylor & Francis. El instrumento con más estudios psicométricos fue el AF-5 de García y Musitu (2009), en 14 artículos, la mayoría de ellos con participantes de Latinoamérica y España. Estos estudios arrojan conclusiones en referencia a las características psicométricas de la prueba, teniendo en cuenta el ciclo vital o características específicas de la población en el contexto donde se desarrolló el estudio.

El Autoconcepto Físico (ACF), se constituye en la base del Autoconcepto general y del fortalecimiento de la autoestima,factor modelador del carácter, la personalidad y de la conducta humana y que puede influir en el estado de salud.Para su determinación se encuestaron un total de 337 estudiantes universitarios de la Pontificia Universidad Católicade Valparaíso, utilizando el Test de Autovaloración PSDQ-s en su versión corta.Los resultados obtenidos demostraron que los varones que practican deporte tienen un ACF más positivo que los varonesque no practican deporte.

Tabla resumen de los instrumentos de medición del autoconcepto

InstrumentoNúmero de estudiosPoblaciónRegión
AF-5 de García y Musitu (2009)14Principalmente Latinoamérica y EspañaLatinoamérica y España
Piers-Harris Children's Self-Concept ScaleMúltiples estudiosNiños y adolescentesDiversas regiones (incluyendo China)
Self-Description Questionnaire II (SDQ-II-S)Múltiples estudiosJóvenesDiversas regiones (incluyendo Letonia y Chile)

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