Historia de Peugeot y la Industria Automotriz en San Felipe

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Desde muy chico Felipe Barrios disfrutó de la pasión tuerca de los autos clásicos. Su primer amor fue un furgón Suzuki que pertenecía a su familia y que comenzó a restaurar con sus propias manos.

La Pasión por los Autos Clásicos Franceses

“Primero tuve un furgón, después un Toyota. Este se fue y llegó una renoleta. Después otra y otra, hasta que fueron llegando más".

Preferencia por Peugeot y Citroën

- “Sí, también, pero más que nada los autos franceses. Peugeot y Citroën. Me gusta la historia del automovilismo en Francia, los pasos y más que todo el diseño.

Colección de Vehículos Clásicos

- “Una Renault 4s, una 4f, un furgón Suzuki, un Renault 14. Un Peugeot 504. Un Citroën AX. Renault 12.

El Furgón Favorito

- “El furgón. No lo ocupo para que no le pase nada.

Participación en Exposiciones y Eventos Automovilísticos

- “Fui a una exposición en Talagante, que es la más importante que se hacía en ese momento, junto a la que se hace en Escuela Militar, en Las Condes, Santiago. Fue hace unos 12 años atrás, por ahí por el 2003 en adelante. Son más de 20 años participando. Actualmente participo de “Empujando Clásicos” en Viña del Mar. Con la gente en Quillota, los clásicos de Los Andes, Melipilla y los amigos de Limache.

- “Llegué hace poco de un rally de unos 72 kilómetros de pura tierra y piedra, con los muchachos del club de Mendoza de Renault 4. La verdad es que si me hubiesen dicho cómo era el camino no voy. Tuve que llegar a apretar el auto entero, pero se pasó muy bien.

Domingo Godoy: Un Pionero en la Distribución de Peugeot

Domingo Godoy (Santiago, 19 de febrero de 1922 - 23 de diciembre de 2013) fue un ingeniero agrónomo, empresario agrícola y político chileno. En la parte propiamente comercial fue distribuidor de Insa y Peugeot. Inició sus actividades políticas durante su época de estudiante universitario donde ocupó el cargo de presidente del Centro de Estudiantes de Agronomía.

Jorge Valenzuela Valderrama y la Concesionaria Automotriz

Jorge Valenzuela Valderrama recuerda la fecha y las marcas que lo acompañaron en sus inicios. 1977 fue el año en el que comienza a tomar forma la concesionaria con dos prestigiosas marcas, Honda y Volkswagen-Seat. De esto han pasado más de 30 años, comenta con orgullo el destacado empresario.

Y no es para menos, las más grandes marcas del rubro lo han escogido para la comercialización de sus vehículos, por su compromiso con la calidad de atención y servicio. El holding opera bajo dos nombres, pero un solo sistema: Valenzuela & Delarze y Comercial Automotriz Siglo XXI. Valenzuela & Delarze es representante de Honda, Peugeot y Hyundai. Se suman las marcas Dodge, Jeep, Ram, Chrysler, Alfa Romeo y Fiat.

En tanto, Comercial Automotriz Siglo XXI es concesionario exclusivo de Ford en la V Región y en el valle del Aconcagua -San Felipe y Los Andes- comercializan Toyota, Kia, SSangYong, Mitsubishi y el grupo Chrysler.

"Contamos con un equipo de colaboradores altamente capacitados para atender y dar soluciones a los problemas que se susciten de acuerdo al producto o servicio adquirido. Nuestras áreas comprenden: ventas, servicio técnico, repuestos, desabolladura y pintura, las cuales están bajo una política de atención integral, que incluye una amplia oferta de modelos 0 km de las distintas marcas que representamos", afirmó el ejecutivo.

La compañía cuenta con un stock de vehículos usados seleccionados rigurosamente por personal especializado. Además posee una moderna infraestructura, sumado a tecnología de punta que les permite estar posicionados como una alternativa realmente confiable para el exigente consumidor.

Jorge Valenzuela agregó que, "como concesionario, nuestro enfoque siempre ha sido entregar una excelente calidad de servicio, ya que el rubro automotor es tremendamente demandante y competitivo. Esto representa un desafío constante para la empresa. Nuestra misión es atender con eficiencia todas las inquietudes y requerimientos de nuestros clientes".

Los ejecutivos tienen muy claro que el servicio técnico es una de las áreas más importantes en el sector automotor. Por tal razón, constantemente están modernizando y potenciando, tanto en tecnología como en capacitación de su personal, debido a su alta demanda, ya que tienen muy claro que los clientes están cada vez más informados y por lo tanto, más exigentes.

Para ello cuentan con un sistema de agendamiento vía telefónica, online , y puntos de venta, todo muy bien coordinado, ya que poseen un sistema que les permite funcionar de la mejor forma posible.

La Planta Automotriz Franco Chilena en Los Andes

En sus primeros años, la planta automotriz de Franco Chilena, que ocupaba un superficie de 25 mil metros cuadrados, abasteció una parte importante del mercado nacional como modelos tan populares como el 404, el 504 station wagon, el 505 y el 205. Posteriormente, su producción se vendía en el exterior debido a que las modificaciones introducidas al Estatuto Automotriz eliminaron las franquicias para la importación de piezas y partes de automóviles, gravándolas con 11% de arancel.

Ello significó que un vehículo importado desde Francia era 20% más barato que otro igual armado en la planta Franco Chilena de Los Andes. Con ello comenzó la crisis de la armaduría y después se inició la masiva importación de automóviles y vehículos de toda índole que comenzaron a llegar a Chile, como hasta ahora.

La paulatina desaparición de los subsidios fiscales hizo que la planta sólo alcanzara su cuota máxima de producción -8.500 vehículos por año- en 1981, en circunstancias que sus instalaciones tenían capacidad para armas 50.000 unidades.

Modificaciones a la Ley Nº 18.483 sobre la Industria Automotriz

El estatuto legal actualmente vigente, contenido en la citada ley, contempla diversas disposiciones que, en lo esencial, establecen una reducción progresiva en los subsidios a la armaduría local de vehículos, hasta la total desaparición de ellos en 1996. El crédito fiscal que las empresas armadoras reciben por la integración de componentes nacionales en los vehículos que arman, el cual se ha mantenido en un nivel de 50% desde 1987, se reduce en 10 puntos anuales a partir del 1º de enero de 1991.

Desde la promulgación de la Ley Nº 18.483, las tres industrias terminales sobrevivientes, así como la veintena de empresas auxiliares que las proveen de componentes, han hecho un esfuerzo considerable para racionalizar sus operaciones e incrementar sus niveles de integración y exportación, de modo de aprovechar las franquicias fiscales.

No obstante los logros, los plazos contemplados en el Estatuto han resultado insuficientes, viéndose el desarrollo futuro del sector seriamente amenazado por la inminente reducción de los créditos. Desde una perspectiva temporal más amplia, se corre el peligro de desaprovechar oportunidades que el sector ofrece a la economía nacional, en vista de las inversiones y el aprendizaje acumulado en este sector.

Tales oportunidades, fundamentalmente, dicen relación con la exportación de componentes especializados y, eventualmente, con el intercambio de vehículos armados con los países vecinos. La principal modificación que se propone permite a las empresas terminales acceder a una postergación de hasta cinco años en el inicio de la reducción del crédito fiscal por integración nacional, condicionándose esta postergación a que la empresa armadora invierta en proyectos de exportación, propios o desarrollados en asociación con empresas nacionales, una cifra al menos igual a los créditos obtenidos en exceso por sobre los que percibiría si se mantuviese el estatuto actual.

Una segunda modificación permite a las empresas terminales sustituir las exigencias de inversión indicadas por metas de exportación. En el Artículo 1º, se añaden tres nuevas definiciones a las contenidas en el actual texto de la ley. Respecto a las exigencias que, en el Artículo 2°, se imponen a las industrias terminales para registrarse en la Comisión Automotriz se agrega una letra (d), relativa a que declaren si se incorporan o no al Programa de Desarrollo de Inversiones.

En el artículo 10º, se establecen dos alternativas en relación a la magnitud y período de vigencia del crédito fiscal a la integración nacional. Las empresas que no se incorporan al Programa de Desarrollo de Inversiones, siguen sujetas al régimen de créditos de monto decreciente establecido en el Estatuto de la Industria Automotriz vigente.

Las empresas que se adhieren al Programa de Desarrollo de Inversiones obtienen una prórroga de cinco años en la fecha en que comienza la declinación en las tasas de créditos fiscales. Sin embargo, para mantener vigente la prórroga, deben invertir en proyectos de exportación una suma al menos igual a los mayores beneficios obtenidos en virtud de su incorporación al programa mencionado.

Asimismo, se agrega un nuevo Artículo -el 10° bis- que permite a las industrias terminales incorporadas al Programa de Desarrollo de Inversiones sustituir las exigencias de inversión establecidas en el Artículo 10° por exigencias de exportación. Se incorpora un Artículo 12º bis en el cual se establece que un vehículo que haya dado origen a los créditos fiscales establecidos en los artículos 10° y 11°, sólo podrá ser exportado si previamente se ha ingresado en las arcas fiscales una suma igual al crédito obtenido por la industria terminal.

Se reemplaza, en el Artículo 15°, en la composición de la Comisión Automotriz, al representante del Banco Central de Chile por un representante del Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción.

Definiciones Clave y el Programa de Desarrollo de Inversiones

Inversión: Adquisición o construcción de bienes físicos del activo inmovilizado, incluyendo maquinarias, edificios, terrenos, vehículos de carga, equipos y herramientas, que estén destinados a la fabricación de componentes nacionales o vehículos terminados. Debe tratarse de bienes cuya capacidad de producción no desaparece con su primer uso, sino que se mantiene por un lapso no inferior a tres años.

"d) Declarar si se incorporarán al Programa de Desarrollo de Inversiones. En el caso que se incorporen, deberán presentar para la aprobación de la Comisión Automotriz los proyectos de exportación que realicen ellas mismas o que, por cuenta de las industrias terminales, realicen las industrias auxiliares, desglosando los ítemes y montos de inversión. Una vez materializados los ítemes de inversión, las industrias terminales deberán presentar los respectivos comprobantes de gastos.

El monto del crédito fiscal por integración nacional se determina aplicando una tasa porcentual al producto del valor aduanero de los respectivos CBU por la proporción de integración cumplida mediante la incorporación de componentes nacionales y el proceso de ensamblaje. En las industrias que se incorporen al Programa de Desarrollo de Inversiones se postergará, hasta el 1º de enero de 1996, la fecha en que la tasa porcentual de crédito fiscal por integración nacional comienza a reducirse en 10 puntos porcentuales anuales.

Para comprobar el cumplimiento de esta condición, en los primeros quince días hábiles de cada año, a contar de 1993, la Comisión Automotriz comparará el valor de la inversión de cada industria terminal en proyectos de exportación aprobada y materializada al 31 de diciembre del año recién concluido, con el mayor valor de los créditos fiscales por integración nacional otorgados a ella respecto de los vehículos producidos y transferidos hasta un año antes de esta última fecha, en virtud de su incorporación al Programa de Desarrollo de Inversiones.

Para efectuar la comparación indicada en el inciso cuarto de este artículo, la inversión materializada y los créditos fiscales en exceso concedidos a las industrias terminales se expresarán en moneda nacional. Los montos de inversión materializada se actualizarán según la variación experimentada por el índice mensual de precios al consumidor entre el mes en que ellos se concretaron y el mes anterior a aquel en que se realiza la comparación.

"Artículo 10º bis.- Al efectuarse las comparaciones anuales contempladas en el inciso cuarto del artículo 10º, las industrias terminales incorporadas al Programa de Desarrollo de Inversiones cuyos valores FOB de las exportaciones anuales de componentes nacionales superen, a contar de 1991, el promedio del valor FOB de las exportaciones anuales realizadas en los años 1989 y 1990, tendrán derecho a que se les reconozca como inversión total materializada al 31 de diciembre de 1992, una tercera parte de la diferencia entre el valor FOB de las exportaciones anuales realizadas en 1992 y el promedio del valor FOB de las exportaciones anuales realizadas en 1989 y 1990, y como inversión total materializa a en cada uno de los años sucesivos, a contar de 1993, una tercera parte de la diferencia entre el valor FOB de las exportaciones realizadas en dicho año y el promedio del valor FOB de las exportaciones realizadas en 1989 y 1990.

Para efectuar los cómputos indicados en el inciso precedente, se considerará el valor FOB de las exportaciones anuales de componentes nacionales, incluyendo las exportaciones en compensación a que se refiere el artículo 3°. El valor de las exportaciones anuales se expresará en dólares de los Estados Unidos de América, se desglosará en exportaciones mensuales y se actualizará conforme a la variación experimentada por el índice mensual de precios al por mayor de Estados Unidos de América entre el mes en que ellas se realizaron y el mes anterior a aquel en que se realizan los cómputos.

"Artículo 11º.- El crédito fiscal por concepto de estímulo a las exportaciones de componentes nacionales se calculará como un porcentaje del valor FOB de las exportaciones con un máximo del 15% del valor aduanero de los CKD o SKD importados o que se importen conforme a los programas aprobados por la Comisión Automotriz, según el caso, no considerándose para este efecto las exportaciones en compensación a que se refiere el artículo 3º.

"Artículo 12° bis.- Los vehículos producidos y transferidos en el país por las industrias terminales no podrán ser exportados sin que previamente el exportador haya ingresado en arcas fiscales un monto igual al crédito fiscal otorgado a la industria terminal por tales vehículos, en virtud de lo establecido en los artículos 10º y 11º. Para tal efecto, la Comisión Automotriz emitirá un certificado indicando el monto de los créditos fiscales que deben ser restituidos por él o los vehículos que se van a exportar, en un plazo de quince días hábiles contado desde que el exportador lo haya solicitado.

Visitas a Plantas Automotrices y la Evolución de la Industria

La primera visita se realizó el día 5 de diciembre de 1990 a las plantas de Cormecánica y Peugeot, en la ciudad de Los Andes. Se tuvo la oportunidad de conocer en terreno la fabricación de conjuntos mecánicos en la industria Cormecánica, empresa filial de Renault, desde 1980. Esta firma fabrica cajas puente, cajas de velocidades y conjuntos diferenciales para vehículos Peugeot y Renault, en sus diversos modelos y, a su vez, exporta estas piezas a Argentina, Colombia, Francia y Venezuela.

Cabe hacer presente que el año pasado se remitieron a Francia 7.020 cajas para ser incorporadas a vehículos armados en ese país. Luego se visitó la planta Peugeot, que se encuentra vecina a la anterior. En ese lugar, la Comisión siguió todo el proceso de armaduría de un vehículo, recibiendo las explicaciones técnicas del personal especializado.

Los días 10 y 11 de diciembre, la Comisión se trasladó a la ciudad de Arica con el objeto de, realizar similar visita a la planta de General Motors Chile S.A., en la que se ensambla la camioneta Luv, en sus diversos modelos.

Orígenes y Desarrollo de la Industria Automotriz Chilena

La industria automotriz tuvo su inicio en 1953, con motivo de diversas legislaciones con franquicias tributarias y aduaneras que el Gobierno de la época implementó con el fin de incentivar el desarrollo industrial de Arica. En 1962, mediante la dictación del Decreto Nº 825 se buscó el intercambio de partes y piezas con países de Latinoamérica que también tenían una floreciente industria automotriz. El propósito que se tuvo presente en esa ocasión era aprovechar economías de escala y transferir tecnología desde países vecinos que tuviesen mayor grado de desarrollo.

Se lograron acuerdos de intercambio con Argentina, Brasil, Colombia y México. Ya en esta época se vio la necesidad de reestructurar a fondo esta actividad, para lo cual se estableció el Estanco Automotriz, que permitió la mejor comercialización de los vehículos. En 1975, se aprobó el D.L. 1239 que fijó el Estatuto Automotriz, el que reguló el procedimiento de protección arancelaria y redujo la integración de partes y piezas.

Las autoridades de Gobierno de la época, en 1979 dictaron el D.L. 2629 que dispuso medidas económicas, como ser la reducción a un 10% del arancel aduanero para internar al país vehículos de hasta 850 cc y la fijación del tipo de cambio, todo lo cual trajo como consecuencia que en 1981 se importaran al país 130.000 vehículos. En 1982, se produjo en el país una recesión que afectó a la industria automotriz, y en 1985 sólo quedaban dos firmas armadoras con un a producción de 8.100 vehículos anuales y un empleo de mano de obra directo de 500 trabajadores.

Lo anterior fue antecedente para que en el país se produjese un debate acerca de la conveniencia de mantener o derogar la protección a la industria automotriz, en razón del costo que significaba para el país. En estos momentos, la industria automotriz nacional se encuentra formada por dos firmas terminales de origen extranjero, a saber: 1) Automotora Franco Chilena, nacida de una sociedad formada por Peugeot y Renault y 2) General Motors Chile. A estas se agrega Industrias de Conjuntos Mecánicos Aconcagua S.A. (Cormecánica), creada en 1969 por la Corporación de Fomento de la Producción y vendida posteriormente, en 1980 a la firma Renault y que se dedica a la fabricación y exportación de cajas de cambio y conjuntos diferenciales para vehículos Renault y Peugeot.

En 1989 se armaron 9.050 camionetas y 7.443 automóviles que absorbieron respectivamente, el 40% del mercado nacional de vehículos utilitarios y el 8% del mercado de automóviles . La. General Motors, instalada en la ciudad de Arica, desde hace 20 años, se dedica en forma exclusiva al ensamblaje de la camioneta Luv, en sus cuatro versiones, llegando a alcanzar una integración de componentes nacionales de 30% aproximado. Cabe hacer presente que esta firma, en 1985 tenía una integración de partes y piezas que llegaba a un 3% del valor total del vehículo, limitada principalmente a neumáticos y baterías.

Con relación a la empresa Automotores Franco Chilena S.A. Por su parte Renault ha podido incorporarse en mejores condiciones debido a las exportaciones que realiza Cormecánica a sus filiales en Argentina, Colombia, Venezuela y recientemente a la casa matriz en Francia, todo lo cual le permite beneficios por convenios bilaterales de intercambio compensado. Para esta empresa la armaduría constituye una actividad complementaria que le posibilita, asimismo acceder a los beneficios del Estatuto Automotriz.

CKD y la Integración Nacional

CKD (complete knock down unit): Conjunto completamente desarmado, incluso su carrocería, la que debe estar sin soldar, entregado en piezas listas para ser armadas. La ley dispone que el porcentaje mínimo de integración nacional con el que deben cumplir las industrias terminales que armen vehículos, debe ser del 13% en el evento de que se realice a partir de CKD y de 3% en el caso que sea a partir de SKD. La importación de CKD y SKD que cumplan las industrias terminales están afectas, conforme a la ley analizada, a un derecho ad-valorem de un 15% similar al aplicado a las demás actividades de importación, en reemplazo de los gravámenes que establezca el Arancel Aduanero y disponen de un plazo de ó0 días para enter...

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