Para algunas personas, viajar significa sufrir náuseas, mareos y sudores fríos, no importa si es en auto, avión o barco. Estos síntomas parecen ser más frecuentes de lo que pensábamos. Los traslados en carreteras pueden ser un problema para quienes sufren mareos por movimiento, especialmente los niños. Conoce qué hacer en estos casos.
¿Qué es la cinetosis?
La cinetosis es el problema médico más común asociado a los viajes. “Se produce porque el sistema nervioso central recibe mensajes contradictorios desde los otros cuatro sistemas". En la sensación de equilibrio influyen distintos elementos.
Está también el sistema propioceptivo, encargado de dar señales al cerebro acerca de la posición del cuerpo. Por lo anterior, esta afección puede manifestarse con todos los medios de transporte, existiendo el mareo aéreo, de tierra o de mar.
Este "conflicto sensorial" aparece cuando el cuerpo de la persona siente, por ejemplo, el oleaje de un transbordador o el movimiento convulso de un autobús que zigzaguea por una montaña y "los ojos, los oídos y los otros sentidos no se ponen a la altura". Aunque, otros expertos suponen "que las personas se marean porque no cambian instintivamente su forma de sentarse, levantarse o caminar en un medio de transporte en movimiento.
Factores que influyen en los mareos
- Sin embargo, es importante saber que existen personas que son más susceptibles a padecer estas molestias debido a antecedentes genéticos.
- Además, quienes van sentados en la parte de atrás son mucho más propensos a sufrir mareos.
¿Por qué en el auto? Porque el sistema de equilibrio está trabajando constantemente para dar información acerca de las aceleraciones, frenadas y giros, que no coinciden con la información visual. Cuando se produce una descoordinación entre ellos y la información que entrega cada uno no coincide, el niño se marea.
Y agrega: “Esto también ocurre en barcos o botes pequeños, donde el sistema vestibular registra los movimiento del agua y la vista en el horizonte hace parecer que no nos movemos. Entre menos referencias visuales, más se marean los niños. Es por ello que en los autos, generalmente los más afectados son los que van sentados atrás, los que van leyendo o dibujando. Eso sí, hay que tener presente que aquí la susceptibilidad personal y los antecedentes genéticos también cuentan.
Según la neuróloga infantil de Clínica Las Condes, doctora Isabel Margarita López, el mareo es una sensación de desequilibrio, en ocasiones asociada a sensación de debilidad, fatiga y pérdida de estabilidad, acompañada de náuseas, palidez, cefalea y, en algunas ocasiones, vómitos.
Soluciones y prevenciones para los mareos
La manera más sencilla de prevenir un mareo es evitar que se produzca. Además, es importante "tener cuidado con lo que comes cuando viajas", advirtió Andrea Bubka.
- El conductor debe evitar los movimientos bruscos y mantener una velocidad constante.
- Hacerlos dormir puede ser una buena solución.
- Si el viaje es muy largo, detente cada cierto tiempo para que el niño camine.
- Si vas en avión, trata de sentarte en la zona de las alas.
- Si van en tren, en la parte delantera.
- Eso sí, siempre tienes que estar preparado.
El medio citado mencionó que se pueden usar medicamentos contra el mareo que sean de venta libre "o un parche de escopolamina recetado por el médico (que suele ponerse detrás de la oreja).
Cuándo preocuparse
Sin embargo, hay que preocuparse cuando hay un mareo de inicio agudo sin un desencadenante claro. Si a esto se le suman síntomas como movimientos oculares, pérdida auditiva, dificultad para caminar, alteraciones visuales, dolor de cabeza, “hormigueos”, debilidad en las piernas y brazos, alteración de los sentidos, vértigo verdadero sin una causa aparente o pérdida de conciencia, es importante consultar con un especialista.
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