¿Por qué no llega gasoil a los inyectores? Causas y soluciones

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:blog

Es más común de lo que piensas errar en el tipo de combustible que se carga en un vehículo que funciona con un motor de combustión. Si bien es cierto que la industria automotriz y las estaciones de servicio han tomado resguardos al respecto, este problema ha seguido ocurriendo en todo el mundo.

¿Por qué ocurre este error?

Existen distintos factores que pueden jugar en contra a la hora de cargar con combustible tu auto; desde una simple distracción del vendedor hasta un error de la bencinera por tener el combustible incorrecto en sus estanques. Lo cierto es que echarle gasolina en vez de diésel es más posible que viceversa.

Diferencias clave entre combustibles

Para entender qué es lo que pasa con tu automóvil una vez que le pones el combustible equivocado, primero es necesario entender que cada tipo de combustible tiene sus características particulares, así como los motores de los vehículos de gasolina también presentan diferencias con los de diésel.

1. Composición química

El diésel, también conocido comúnmente como petróleo o gasóleo, es un combustible líquido compuesto por hidrocarburos más densos y pesados que la bencina, principalmente alcano. Mientras tanto, la gasolina común está compuesta por hidrocarburos más ligeros, como alcano y alquenos, que son mucho más volátiles que los que componen al primero.

2. Densidad y viscosidad

El diésel es un combustible más denso y viscoso que la gasolina, por lo que es más espeso y fluye con más dificultad que la bencina. En cambio, la gasolina es menos densa y más fluida que el diésel, por lo que es más fácil de bombear y mezclar, y corre con mayor facilidad por los ductos internos del motor.

3. Diferencias entre motores de diésel y bencineros

Los motores que funcionan con gasolina tienen bujías, que son las que suministran el combustible en su justa medida para generar la evaporación del mismo y su posterior combustión al mezclarse con el aire dentro del motor. Es decir, este tipo de motores funcionan gracias a pequeñas explosiones de gasolina que se producen en su interior. En tanto, los motores de diésel no cuentan con bujías, sino que, a través de un mecanismo especial, se comprime el combustible a tal punto que se genera el calor y la explosión, provocando el movimiento del vehículo.

4. Temperatura de inflamación

La temperatura de ignición del diésel es mayor, es decir, requiere de mayor temperatura para encenderse espontáneamente. Por otra parte, la gasolina tiene un punto de inflamación más bajo, lo que la hace más fácil para encenderse a bajas temperaturas o, en otras palabras, es más inflamable que el diésel.

5. Eficiencia energética

El diésel es energéticamente más eficiente que la bencina, por tanto, tiene un rendimiento mayor en kilómetros recorridos por cada litro. En cambio, la gasolina tiene una eficiencia energética menor, pero es más conveniente en motores de alta velocidad y rendimiento, debido a su capacidad de quemar más rápido.

¿Qué pasa si cargo gasolina en vez de diésel?

Los efectos esperables al suministrar un combustible inapropiado a tu auto, moto, camioneta o camión, pueden variar dependiendo de si le echas diésel a un vehículo que usa gasolina o gasolina a un vehículo petrolero. En primer lugar, si le pones diésel a un vehículo bencinero, el combustible no se evaporará como lo hace la gasolina, por lo que no genera chispa.

Así, es muy difícil que el automóvil encienda en esta situación y, si lo hace, lo más probable es que esté quemando la bencina que ya había previamente al interior del motor. Ten en cuenta que, frente a este problema, lo más recomendable es evitar el encendido del motor, puesto que el diésel puede obstruir el filtro de combustible y provocar fallas en los inyectores del motor, los cilindros y cigüeñales, que son partes clave para el funcionamiento del su mecanismo.

En el caso de cargar gasolina en vez de diésel, la situación no es tan distinta: el auto no arrancará o lo hará con mucha dificultad, emitiendo ruidos extraños, y al final terminará por detenerse. Esto puede provocar daño en el filtro y en la bomba de inyección del motor diésel, por lo que sería necesario sustituirla.

Paso a paso: ¿Qué hacer si me ponen gasolina en vez de diésel?

Si te cargan gasolina en vez de diésel en tu vehículo, es importante tomar medidas rápidas para evitar daños en el motor y otros problemas que pueden salir muy caro. Los pasos que debes seguir son los siguientes:

  1. No enciendas el motor: Si te das cuenta de que te han cargado gasolina en lugar de diésel antes de prender el motor, es fundamental que no lo enciendas. Arrancar el motor con el tipo de combustible incorrecto puede causar daños graves.
  2. Comunica el error al empleado: Informa inmediatamente al vendedor de la estación de servicio sobre el error. Pídele que detenga la operación y que tome nota de lo sucedido, este registro será importante en caso de que quieras poner un reclamo por responsabilidad de la gasolinera, posteriormente.
  3. Lleva el vehículo a un taller: Contacta a un servicio de grúa para llevar tu vehículo a un taller mecánico de confianza. No intentes conducirlo, ya que el motor podría sufrir daños graves.
  4. Drena el sistema de combustible: En el taller, el mecánico deberá vaciar todo el combustible incorrecto del sistema, incluyendo el tanque de gasolina y las líneas de combustible. Esto es esencial para evitar daños al motor y permitirá limpiar apropiadamente todos los componentes que hayan sido contaminados.
  5. Limpieza y revisión: Después de drenar el sistema, es importante limpiar cualquier residuo de gasolina que pueda haber quedado entre sus partes. Luego, se deben revisar todos los componentes del motor afectados, para asegurarse de que no hayan sufrido daños o definir cuándo es necesario reemplazarlos.
  6. Reemplazo de partes: Es posible que sea necesario reemplazar los filtros de combustible y el filtro de aire, ya que podrían haberse contaminado con gasolina. En casos más extremos, los inyectores de combustible también podrían haberse dañado, por lo que es importante evaluar bien la gravedad del problema.
  7. Llenar con diésel: Una vez que el sistema esté limpio y los componentes revisados, llena el tanque con diésel de alta calidad.
  8. Prueba del motor: Antes de retirar el vehículo del taller, asegúrate de que el motor funcione correctamente. Realiza una prueba de manejo para verificar que no haya problemas de rendimiento ni ruidos inusuales.

Recuerda que es muy importante actuar con rapidez y evitar arrancar el motor si te han cargado el combustible incorrecto, ya sea gasolina en vez de diésel o diésel por gasolina.

¿Cómo saber si un vehículo es de gasolina o diésel?

Actualmente, hay muchas fuentes de información que te permiten conocer si un auto específico tiene motor de diésel o de gasolina, un dato muy importante cuando estás buscando un auto usado para comprar.

La primera alternativa para conocer qué tipo de combustible usa un vehículo o un modelo en particular es revisar en el manual de usuario. Si no tienes acceso a este, puedes buscarlo en internet y descargarlo para consultarlo cuando lo necesites.

Otra fuente de información técnica de un modelo de automóvil es el sitio web oficial de la marca, que siempre ofrece información fidedigna sobre los modelos que han desarrollado y que se comercializan en el país. Sin embargo, la dificultad de estas dos es que muchas veces un mismo modelo de auto en distintas versiones puede tener motor de gasolina o de diésel, y si no tienes tan claro cuál es la versión específica que quieres consultar, podrías tener dificultades para identificarlo.

Fallas comunes que impiden que el gasoil llegue a los inyectores

1. Problemas de arranque y estancamiento del motor

Esto se puede generar por la pérdida de presión cuando el aire entra en las líneas de combustible de la bomba de inyección diésel. Para solucionar este problema se recomienda revisar el sistema de combustible de aire y verificar si hay fugas en las líneas. En caso de ser necesario, reemplazarlas.

2. Obstrucción del inyector

Con el tiempo, los inyectores diésel se obstruyen debido a la acumulación de sedimentos en las boquillas. Para evitar esto, es fundamental realizar el mantenimiento adecuado en el taller.

3. Filtro de combustible obstruido

Cuando el filtro de combustible está obstruido, la bomba de inyección diésel puede tener problemas para acceder al combustible necesario y mantener el vehículo en marcha. Ante esto, es recomendable una limpieza regular del filtro de combustible con el fin de quitar todo sedimento y suciedad, realizando su cambio cuando corresponda.

El 14% de las averías más complejas en las que puede verse implicado nuestro automóvil será a causa de un fallo en el sistema de inyección del motor, pero solo un 6% está directamente relacionado con una avería en los inyectores. Como hemos comentado anteriormente, el propio desgaste natural de los inyectores producido por el uso cotidiano del vehículo, es una de las causas más frecuentes relacionada con las averías del sistema de inyección. En este caso, no queda más remedio que sustituir los inyectores por unos nuevos.

Otro de los principales motivos de avería en los inyectores es el uso continuado de combustibles de baja calidad, pues el circuito se expone continuamente a virutas metálicas y partículas de suciedad. Otra causa frecuente que también provoca serias averías en los inyectores es llenar el depósito con el combustible equivocado.

Las situaciones menos habituales que pueden hacer que se averíen nuestros inyectores son las relacionadas con un mal mantenimiento del coche como apurar los filtros en exceso, apurar la reserva de combustible en el depósito o el exceso de agua. Dependiendo del vehículo o del tipo de problema se alcanzará a un nivel de gravedad distinto que podría suponer un coste de reparación más o menos elevado.

El filtro de combustible

El filtro de combustible es esa pieza a la que pocas veces le das importancia, pero que cumple un rol esencial en tu vehículo. Sin el filtro, el combustible que pasa por la bomba y atraviesa el sistema de inyección podría estar contaminado por cualquier tipo de suciedad, generando daños y disminuyendo el rendimiento del vehículo.

Fallas del filtro de combustible

  • Altas emisiones de CO₂: Un filtro sucio puede restringir el flujo del sistema de combustible, provocando una mezcla inadecuada de aire y combustible, desencadenando una mala combustión.
  • Dificultades en el arranque: Un filtro sucio puede restringir el flujo del sistema de combustible, o al menos hacerlo inconsistente, provocando que el automóvil experimente dificultades para arrancar.
  • Problemas en el rendimiento del motor: Problemas de encendido o vacilación, el motor se sacude o tartamudea, se generan atascos en el motor, disminución en la potencia y la aceleración.
  • Se enciende la luz del motor: La obstrucción en el filtro de combustible puede generar baja presión en el sistema (en el caso de que poseas sensores), y al detectarse se enciende la luz de check engine para alertar de lo que ocurre.
  • Daños en la bomba de combustible: Si el filtro de combustible está obstruido puede generar demasiada presión sobre la bomba de combustible, causando daños sobre ella e impidiendo que la cantidad adecuada de combustible llegue al motor.

¿Cada cuánto se cambia un filtro de combustible?

Para saber cuándo se debe cambiar el filtro de combustible de tu vehículo, lo recomendable es revisar el manual del propietario, donde el fabricante señala un tiempo aproximado, así como también en cuál pauta de mantención de kilometraje es recomendable realizar este cambio.

Por lo general, los fabricantes recomiendan cambiarlo entre los 50.000 km y los 70.000 km recorridos, aunque podría extenderse el tiempo de vida a unos miles de kilómetros más. De todos modos, lo mejor es no escatimar en gastos en este caso, puesto que se trata de un componente no tan oneroso y que es importante para el funcionamiento de tu vehículo.

Mantenimiento de los inyectores

Los inyectores son componentes que forman parte del sistema de inyección, teniendo un rol fundamental en el normal funcionamiento de un vehículo, ya que tienen la misión de suministrar a cada cilindro el combustible exacto al motor en el momento preciso. Cualquier error en este sistema, podría llegar a provocar que cualquier tipo de vehículo -auto, bus, camión, entre otros- ni siquiera pueda arrancar.

Para evitar cualquier falla en estos componentes tan relevantes, la recomendación es limpiarlos de forma periódica. En específico, se sugiere realizar la limpieza y mantención cada 15 mil o 30 mil kilómetros, realizando revisiones cada uno o dos años.

Principales fallas y síntomas

  • El motor se para: esta situación puede ocasionarse si tu vehículo no recibe la cantidad de combustible adecuado.
  • Fallos del motor: si un motor falla es señal de falta de combustible, lo que puede implicar que los inyectores no están haciendo su trabajo.
  • La luz del motor en el tablero está encendida: cuando el inyector de combustible no entrega la medida adecuada de combustible, provocará que se encienda la luz de advertencia.
  • Fuga de combustible: si un inyector está dañado, la gasolina o diésel se filtrará, imposibilitando que llegue al inyector de combustible y provocando su fuga.

Efectos de la falla de los inyectores sobre el turbo

Una de las principales condicionantes que tiene el turbocompresor en su funcionamiento se relaciona con los rangos de temperatura. Por esta razón, se necesita que este componente no se encuentre expuesto a temperaturas que sobrepasen estos límites para no afectar su desempeño de forma anticipada.

En general, el turbocompresor trabaja en un amplio rango de temperatura, oscilando entre los 80 °C (zona de compresor) y los 700 °C (turbina). Esta situación sucede cuando la bomba inyectora envía más combustible del que el motor es capaz de quemar, por lo que, se genera un exceso de temperatura en los gases que perjudica el normal funcionamiento del turbocompresor.

Una elevada temperatura de los gases, generada por una falla en los inyectores, puede provocar que se sobrepasen los límites de tolerancia del turbo, generando diferentes problemas que pueden llegar a causar incluso la ruptura de este:

  • Dilatación de los materiales.
  • Reducción de la capacidad de lubricación del aceite, generada por el cambio en sus propiedades físicas y densidad.
  • Atasco o ruptura de su estructura variable.

Consejos adicionales

  • Diésel para diésel y bencina para bencineros.
  • Lo mejor definitivamente es estar siempre atento y no equivocarse de dispensador. Para ello, lo más confiable es siempre bajar del automóvil cada vez que se recargue, de manera que sea uno mismo quien supervise la tarea del rellenado del estanque.

tags:

Deja una respuesta