¿El consumo de tu auto es mayor de lo que tenías presupuestado? Los automóviles -dependiendo de la cilindrada del motor, su estructura y temperatura de operación- tienen un consumo de bencina estandarizado para usos urbanos, en carretera y mixtos. Este rendimiento estándar puede ser, junto con el consumo que has podido experimentar de tu vehículo durante su tiempo de uso, el mejor mecanismo para identificar el consumo ideal.
Básicamente, todo puede generar una disminución en la eficiencia del combustible, pero el punto está en evitar escenarios de consumo excesivo. ¡Ya lo sabes! Ya sea para cuidar tu billetera o el medioambiente, debes saber identificar cuándo y por qué están ocurriendo escenarios de bajo rendimiento del combustible de tu vehículo.
Síntomas Iniciales: Reconociendo los Tirones
Sentir tirones mientras conduces puede ser una experiencia frustrante y, en ocasiones, preocupante. Estos movimientos bruscos e intermitentes, que se manifiestan como sacudidas o interrupciones en la aceleración, pueden indicar una variedad de problemas subyacentes en tu vehículo. En lugar de ignorarlos, es crucial entender las posibles causas para abordar el problema de manera efectiva y evitar daños mayores a largo plazo.
Antes de sumergirnos en las causas, es importante poder identificar claramente qué son los tirones. No todos los problemas de funcionamiento del motor se manifiestan de la misma manera. Los tirones generalmente se sienten como:
- Sacudidas repentinas: El coche parece "saltar" o interrumpirse brevemente durante la aceleración.
- Pérdida momentánea de potencia: Sientes que el coche pierde fuerza por un instante, especialmente al intentar acelerar.
- Funcionamiento irregular del motor: El motor puede sonar diferente de lo normal, con ruidos extraños o ralentí inestable.
- Dificultad para mantener una velocidad constante: El coche tiende a acelerar y desacelerar de forma irregular, incluso al mantener el pie en el acelerador.
La frecuencia e intensidad de los tirones también pueden variar. Pueden ser leves e intermitentes, o severos y constantes. La clave está en prestar atención a cuándo ocurren (al acelerar, a velocidad constante, en frío, en caliente) y a cómo se sienten para poder diagnosticar el problema con mayor precisión.
Los tirones pueden ser causados por una amplia gama de problemas, que van desde componentes desgastados hasta fallos en sistemas complejos. A continuación, se detallan las causas más comunes, clasificadas por sistema del vehículo:
1. Sistema de Combustible: La Alimentación del Motor
El sistema de combustible suministra la cantidad correcta de combustible al motor en el momento adecuado. Cualquier problema que afecte el flujo de combustible puede provocar tirones.
a. Filtro de Combustible Sucio
El filtro de combustible elimina las impurezas del combustible antes de que llegue al motor. Con el tiempo, el filtro puede obstruirse con suciedad, óxido y otros contaminantes, lo que restringe el flujo de combustible. Un flujo de combustible restringido puede provocar una mezcla pobre (demasiado aire y poco combustible), lo que resulta en tirones.
Solución: Reemplazar el filtro de combustible según el intervalo recomendado por el fabricante del vehículo. La ubicación del filtro varía según el modelo del vehículo, pero generalmente se encuentra en la línea de combustible, ya sea dentro del tanque de combustible o en el compartimento del motor.
b. Bomba de Combustible Deficiente
La bomba de combustible es responsable de bombear el combustible desde el tanque hasta el motor. Con el tiempo, la bomba puede desgastarse o fallar, lo que reduce la presión y el flujo de combustible. Una bomba de combustible deficiente puede provocar una mezcla pobre, especialmente al acelerar, lo que resulta en tirones.
Solución: Medir la presión de combustible con un manómetro. Si la presión es inferior a la especificada por el fabricante, la bomba de combustible debe ser reemplazada. Escuchar el ruido de la bomba de combustible (generalmente un zumbido) al encender el vehículo; un ruido inusual o la ausencia de ruido puede indicar un problema.
c. Inyectores de Combustible Sucios o Obstruidos
Los inyectores de combustible pulverizan el combustible en el colector de admisión o directamente en los cilindros. Con el tiempo, los inyectores pueden obstruirse con depósitos de combustible, lo que afecta la atomización y la cantidad de combustible inyectada. Un inyector obstruido puede provocar una mezcla pobre y tirones.
Solución: Limpiar los inyectores de combustible con un aditivo limpiador de inyectores. En casos severos, puede ser necesario retirar los inyectores y limpiarlos profesionalmente con un equipo ultrasónico. Reemplazar los inyectores si la limpieza no resuelve el problema.
Con la desaparición del carburador comenzó la era del inyector. Así es, tanto vehículos bencineros, como diésel, necesitan del inyector para que entre gasolina a la mezcla en el proceso de combustión. La inyección en un vehículo se compone de una parte electrónica y de los propios inyectores. En la primera, el computador del auto (ECU) establece la cantidad de combustible que entrará a la mezcla y cuándo lo hará. Los inyectores, como tal, son unas válvulas que siguen dichas indicaciones de la ECU.
¿Cómo limpiar los inyectores?
Los inyectores, tras ciclos y ciclos de funcionamiento, sufren cambios de flujo de combustible, temperatura y presión, entre otras variables.
1.- Aditivos
Más de alguna vez oíste sobre los aditivos limpia inyectores, los que vienen en una botella en un formato cercano al ½ litro. Los aditivos se echan en el estanque de combustible y se espera que en la mezcla actúe limpiando los inyectores. Limpia todo lo que esté obstruido de los conductos involucrados.
Una de sus desventajas es que, dependiendo la marca, algunos remueven todo a su paso, lo que podría tapar filtros o los propios inyectores.
2.- Líquido a presión para limpieza de inyectores
Solo se limpia el inyector montado con líquidos a presión; en ese caso la limpieza no pasa por todas las líneas de combustible y solo se enfocan en el inyector. El mayor riesgo es dañar los inyectores por exceso de presión.
Al igual que en el caso de los aditivos, ambas técnicas son un poco invasivas, dado que se pueden dañar aspectos del escape, como los convertidores catalíticos o bien dañar algún sensor de oxígeno. Si se va a usar cualquiera de esas dos técnicas de limpieza, como te decíamos antes, es bueno hacerlo periódicamente, evitando que se acumulen sedimentos en exceso a lo largo del tiempo.
3.- Limpieza en taller especializado
En estos casos hay que desmontarlos, ya que se llevan a un laboratorio de pruebas donde se ajustan las variables tales como resistencia en la bobina, si hay fugas de líquido, aire o presión, además de cuánto inyecta y su calibración. Lo ideal es que las diferencias entre cada inyector no superen el 10%.
Principales fallas y síntomas de inyectores dañados
Las principales señales que indican que los inyectores están dañados son las siguientes:
- El motor se para: esta situación puede ocasionarse si tu vehículo no recibe la cantidad de combustible adecuado. Esto provoca que las revoluciones por minuto estén por debajo del nivel mínimo y, por lo tanto, el vehículo se detiene.
- Fallos del motor: si un motor falla es señal de falta de combustible, lo que puede implicar que los inyectores no están haciendo su trabajo. Los fallos se pueden presentar al momento de intentar acelerar o, también, el motor puede estar sobrecalentado.
- La luz del motor en el tablero está encendida: cuando el inyector de combustible no entrega la medida adecuada de combustible, provocará que se encienda la luz de advertencia.
- Fuga de combustible: si un inyector está dañado, la gasolina o diésel se filtrará, imposibilitando que llegue al inyector de combustible y provocando su fuga.
Efectos de la falla de los inyectores sobre el turbo
Una de las principales condicionantes que tiene el turbocompresor en su funcionamiento se relaciona con los rangos de temperatura. Por esta razón, se necesita que este componente no se encuentre expuesto a temperaturas que sobrepasen estos límites para no afectar su desempeño de forma anticipada.
En general, el turbocompresor trabaja en un amplio rango de temperatura, oscilando entre los 80 °C (zona de compresor) y los 700 °C (turbina). Esta situación sucede cuando la bomba inyectora envía más combustible del que el motor es capaz de quemar, por lo que, se genera un exceso de temperatura en los gases que perjudica el normal funcionamiento del turbocompresor.
Una elevada temperatura de los gases, generada por una falla en los inyectores, puede provocar que se sobrepasen los límites de tolerancia del turbo, generando diferentes problemas que pueden llegar a causar incluso la ruptura de este:
- Dilatación de los materiales.
- Reducción de la capacidad de lubricación del aceite, generada por el cambio en sus propiedades físicas y densidad.
- Atasco o ruptura de su estructura variable.
¿Cómo sé cuándo están fallando los inyectores?
Siempre, en todo momento, escucha tu auto. Los problemas con los gases del escape de un automóvil son una señal de que algo no está funcionando correctamente en el motor o en el sistema de emisiones. Estos problemas no solo afectan el rendimiento del vehículo y aumentan el consumo de combustible, sino que también contribuyen a la contaminación ambiental. Identificar las causas subyacentes y aplicar soluciones efectivas es crucial para mantener el coche en óptimas condiciones y cumplir con las regulaciones ambientales.
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