Historia del Volkswagen Escarabajo: Un Ícono Automotriz

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La historia del primer automóvil en circular por el continente Antártico está plagada de curiosidades, partiendo del hecho que fue uno de los más populares de la historia. Nos referimos al querido Volkswagen Beetle o Volkswagen Escarabajo, como se le conoce en Chile, aunque su denominación oficial es Type 1.

Orígenes y Diseño del Volkswagen Escarabajo

La idea original recae en Ferdinand Porsche, quien imaginaba un auto popular que estuviese al alcance de la mayoría de las personas. Incluso se hicieron prototipos NSU y Zundapp.

En torno a su creación existe cierta polémica, porque algunos dicen que no fue una idea original de Ferdinand Porsche. Al final de cuenta ninguna de los trabajos previos de Porsche cumplían los requerimientos técnicos del proyecto, al menos no los de Hitler, por lo que según narran las leyendas urbanas del automóvil fue el Führer en persona quien le entregó el diseño básico del Escarabajo al ingeniero Porsche… esbozado en una servilleta.

Ese curvado automóvil exhibía un diseño exterior bastante parecido al Tatra V570 de 1931, un ejemplar de Checoslovaquia coincidente en varias de las soluciones estéticos mostradas en ese futuro Volkswagen de Porsche; recordemos que Volkswagen en lengua germana se traduce como “auto del pueblo”.

Así, los prototipos de Porsche dejaron ser una ilusión y se dio paso a un vehículo de sencilla construcción y bajo precio.

El "Auto del Pueblo"

Volviendo a Alemania y al proyecto del ingeniero Ferdinand Porsche, lo que debemos destacar es que las intenciones eran las mejores, para los habitantes del citado país porque ese automóvil sería asequible y la fábrica generaría una enorme fuente laboral.

La idea del auto popular cuadró con la visión de Adolf Hitler, quien comenzó a exigir un auto que tuviese un precio inferior a los 1.000 marcos (los autos más baratos tenían un precio de 1.650 (el DKW) y 1.800 un Opel Kadett).

El nombre escogido por el mismo para el modelo fue el de Kdf-Wagen («fuerza a través de la alegría»). Ferdinand Porsche, apoyado por el partido nazi, se encargó de diseñar el automóvil pero fue el propio Hitler quién dió los últimos retoques del futuro icono.

El primero de los Escarabajo Volkswagen se presentó el 6 de mayo de 1938. Veinte días después se puso la primera piedra de la fábrica en Wolfburgo y para finales de ese año había 170.000 reservas.

El Escarabajo en la Segunda Guerra Mundial y la Posguerra

Pero vino el sangriento avance nazi, por lo que la fábrica desde 1939 se ajustó a necesidades bélicas. Hasta el final de la II Guerra Mundial, solo 630 unidades del modelo rebautizado en 1938 como KdF-Wagen habían salido del complejo de Volkswagen, muchos de los cuales se utilizaron en labores militares.

Tras el conflicto bélico, la fábrica pasó primero a manos del ejército de Estados Unidos y luego bajo la administración británica, quienes vieron en el Tipo 1 el modelo ideal para tareas de urgencias y necesidades de transporte dentro de su zona de ocupación.

A 20 años del adiós del histórico Volkswagen Escarabajo El Mayor Ivan Hirst fue uno de los responsables de esta visión. El militar hizo posible iniciar la producción de automóviles en los años de racionamiento y en condiciones dominadas por la escasez. Con su entusiasmo por la tecnología y los automóviles, el también ingeniero logró transformar la antigua planta de armamento en una empresa industrial civil en un plazo de tiempo impresionantemente corto.

A pesar de las difíciles condiciones, el primer Escarabajo salió de la línea de producción pocos días después de la Navidad de 1945 a y fines de ese año se había logrado producir un total de 55 unidades.

El 27 de diciembre de 1945 se inició la producción en serie del Volkswagen Tipo 1, conocido en nuestro país como Escarabajo y en otros mercados de la región como Fusca o Vocho. Este fue, según declara la propia marca, el verdadero comienzo de la exitosa historia de Volkswagen.

La época en la que salió la producción del Beetle no fue fácil. Acababa de terminar la II Guerra Mundial, había escasez de productos y materiales y el deterioro que habían sufrido las ciudades era cuantioso. Volkswagen era una compañía primeriza con unas instalaciones casi destruidas por completo. En el 1945, la planta de Wolfsburgo se había dedicado a fabricar productos militares, ocupada por tropas americanas en abril de ese mismo año. Los cambios eran constantes y en junio paso a ser dirigida por el gobierno británico.

No fue sino hasta después de seis meses de terminada la guerra, cuando el «Escarabajo» despegó. Ivan Hirst, un oficial británico reconocido como el «salvador» de Volkswagen, hizo nadas más y nada menos que un pedido de 20.000 unidades para el ejército de su país, garantizando la producción en la planta.

Durante los años 1946 y 1947 la producción se había estancado, fabricando sólo 1.000 unidades. La economía estaba muy resentida. En el año 1948 comenzaron a llegar un gran número de pedidos privados. En esa época, ya se cubría tres zonas occidentales de Alemania y el objetivo fue centrarse en la calidad del servicio y en la atención al cliente.

El ejército británico no quedo muy contento con el comportamiento de los Beetle y se planteó pasar el control de Volkswagen a los americanos, pero tras entablar negociaciones con Ford, la idea fracaso. El propio Hirst, fue el encargado de ponerse en contacto con el ingeniero alemán Heinrich Nordhoff para pasar VW a manos alemanas. Tras dos años y 50.000 Beetles fabricados la marca fue entregada al gobierno federal alemán.

Tras el conflicto bélico, la fábrica pasó primero a manos del ejército de Estados Unidos y luego bajo la administración británica, quienes vieron en el Tipo 1 el modelo ideal para tareas de urgencias y necesidades de transporte dentro de su zona de ocupación.

Con los nuevos tiempos, el modelo se adaptó como un auto de ciudad y familiar, teniendo como precepto el ser de bajo costo. Junto al menor valor le acompañó un buen rendimiento, fiabilidad y gran economía de mantenimiento, ganando miles de seguidores desde los primeros días.

El Escarabajo regresó a manos alemanas en 1949, bajo el alero de Volkswagen GmbH. Era el inicio del renacer de posguerra alemán y el Escarabajo estuvo en el momento ideal, lo que le permitió vivir momentos de gloria por más de medio siglo, convirtiéndose en el vehículo más fabricado de la historia, superando incluso al Ford T, con ensamblaje en países como Bélgica, Portugal, Irlanda, Yugoeslavia, México, Costa Rica, Venezuela, Brasil, Perú, Uruguay, Nigeria, Sudáfrica, Malasia, Indonesia, Tailandia, Filipinas, Singapur, Australia y Nueva Zelanda.

Popularidad y Expansión Global

Ya en la década de los 50, en manos de Nordhoff y el gobierno alemán, Volkswagen empezó a crecer de forma constante con su emblemático modelo. Hasta hoy, Volkswagen ha vendido en todo el mundo 21 millones de unidades del «Escarabajo» e incluso el modelo se siguió vendiendo hasta el año 2003 en México.

El compacto modelo, que se caracterizaba por su rechoncha carrocería de dos puertas, por su motor trasero enfriado por aire y por una proa dotada de unos faros que parecían ojos y un capó que esbozaba una sonrisa, rápidamente se convirtió en el automóvil favorito de la Alemania de la posguerra e incluso de las naciones vecinas… Europa en cosa de meses sucumbió a sus encantos.

El Volkswagen Beetle, apelativo que reemplazó a KDF, y que más tarde dio pie a una serie de simpáticas denominaciones, tales como Escarabajo, Fusca, Vocho, Bug, Käfer, Maggiolino y Coccinelle, entre otras, se fabricó exclusivamente en Alemania desde 1938 hasta 1978.

Este fue el último Escarabajo ensamblado en el mundo. Salió del complejo de Puebla, México, en 2003.

En septiembre de 1948, la Volkswagenwerk Gmbh pasó de nuevo a manos de Alemania, bajo la dirección de Heinrich Nordhoff, quien durante 20 años habría de dirigir la empresa con un objetivo claro: "fabricar un solo modelo de automóvil, hacer los menos cambios posibles en su diseño (solo para mejorar la calidad) para no perder su espíritu"

En 1950, año en que murió Ferdinand Porsche, Nordhoff llegó a 100 mil vehículos producidos en Wolfsburgo. Empezó también a fabricar otros modelos (como el que llamamos Kombi). En 1953 inauguró la planta de Sao Paulo, en Brasil; en 1955 llegó a un millón de autos producidos con base en el modelo VW Sedán.

Bajo la designación no oficial de ‘Volkswagen Beetle’, el modelo se hizo más popular que casi cualquier otro automóvil en todo el mundo. También fue un récord en términos de duración y volumen de producción.

El Escarabajo en la Antártida

Este auto llegó al continente helado en 1963 cuando a Roy McMahon, director en expediciones de la base permanente de Australia, se le ocurrió un año antes (1962) pedirle a Volkswagen Australia que le proporcionara un vehículo adaptado para poder recorrer parte del terreno antártico.

El desafío fue asumido por la automotriz alemana que no solo se dio el trabajo de preparar el popular vehículo para hacer frente a las rudas condiciones climáticas de la zona más austral del planeta, sino que además embaló una serie de cajas con repuestos para el auto en caso de sufrir algún desperfecto. Como “nada es gratis en esta vida”, también sumo 300 metros de película para que quedara registro del histórico momento.

Tras realizar una fuerte campaña de marketing el Volkswagen Type 1 llegó al continente helado en 1963. De inmediato llamaron la atención las imágenes del Escarabajo color cereza oscuro con el blanco fondo del terreno.

Características del Histórico Beetle en la Antártida

El auto tenía un motor de 1.192 cc que entregaba tan solo 40 Hp. Pese a ello funcionó sin mayores problemas, aún cuando fue objeto de algunas modificaciones que le permitían desenvolverse más fácilmente por ese agreste terreno.

Entre ellas destaca el haber usado neumáticos de clavos, una cubierta especial para la rejilla trasera y aceite de baja densidad para garantizar la lubricación de la máquina y que le permitían encender hasta con -38°C. Su gran ventaja es que estos autos no usaban radiador por lo que no tenían fluidos internos que se congelaran.

Desafíos y Resistencia en Condiciones Extremas

No obstante, las fuertes tormentas heladas con vientos de hasta 200 kilómetros por hora pusieron a prueba su integridad, especialmente la de sus puertas que se doblaban hasta más allá del tope. Su chasis también sufrió daños por el terreno irregular presentado quiebres en el área de los anclajes de las suspensiones delanteras.

Pese a todas estas dificultades el fiel Escarabajo acumuló alrededor de 24 mil kilómetros recorridos en el continente Antártico en un año y medio de operaciones.

Al finalizar su servicio fue devuelto a sus antiguos dueños australianos que en vez de resguardarlo en un museo no encontraron nada mejor que inscribirlo en el BP Rally de 1964.

Transcurrido su tiempo en la Antártida, el Vocho debía volver a sus “antiguos dueños”, que inmediatamente decidieron inscribirlo en el BP Rally del ’64.

El Final de una Era y el Legado del Escarabajo

El Volkswagen Type 1, es decir el ejemplar con el diseño ideado por Ferdinand Porsche (o Hitler según cuentan las historias), comenzó a ser sustituido por el New Beetle en 1998, y cinco años más tarde el clásico ejemplar dejó de producirse… quedando solo el New Beetle a cargo de captar nuevos clientes para la marca.

Pero con la llegada del nuevo siglo los números fueron cayendo y el panorama se oscureció para el Tipo 1.

Por eso no es extraño que en 2003, en la planta de Puebla -donde se construía desde 1966- saliera la última unidad del Volkswagen Tipo 1 o Fusca o Vocho, otros nombres con el que se le conoció alrededor del planeta.

Debido a la importancia, en la instalación azteca se hizo todo un acontecimiento y al son de una ranchera salió el modelo que llevaba en la patente el número de serie, la fecha y el lugar de fabricación. Además, en el parabrisas se leía el mensaje “Ultimo Sedán del mundo”.

Así, se puso fin a una historia que sumó 21.529.464 de ejemplares producidos en todo el mundo, con apariciones en películas, series y hasta en la emblemática portada del disco Abbey Road de The Beatles.

Volkswagen suspendió la producción del Beetle en México recién en 2003, después de haber fabricado 21.529.464 unidades, incluidos unos 15.8 millones en Alemania.

Seguro algunos dirán que el Escarabajo siguió fabricándose hasta hace pocos años (2019 para ser exactos), pero lo cierto es que hace 20 años salió de fábrica la última unidad del modelo legendario, el vehículo que se construyó para el pueblo, el que llevaba en su alma la masificación del transporte particular a un precio accesible, a diferencia del New Beetle, que se enfocó en un público más elitista, obteniendo resultados lamentables.

Celebración de Hitos

Hace 65 años salió de la línea de producción la unidad 1.000.000 del Volkswagen Escarabajo. El 6 de mayo de 1938 el “auto del pueblo” fue presentado ante el público alemán, una creación del ingeniero Ferdinand Porsche que recibió el apoyo irrestricto del partido Nazi, más precisamente de Adolf Hitler.

Pero en esta crónica lo que queremos destacar es que fue precisamente el 5 de agosto de 1955 cuando egresa de la línea de producción la unidad 1.000.000 de este connotado automóvil.

El Escarabajo como Ícono Cultural

El Escarabajo: el producto hippie del nazismo La historia del ya mítico Volkswagen Escarabajo para los que no la conocen les va a sonar sorprendente por 2 importantes detalles: El desarrollo del Escarabajo, inspiró los inicios del Porsche y segundo, fue Hitler quien lo mandó a construir.

Así es, durante las 3 primeras décadas del siglo XX, el ingeniero alemán, Ferdinand Porsche, se encontraba desarrollando un auto deportivo, enfriado por aire y de prestaciones que estaban en incipiente desarrollo.

Entrada la década del 30, Hitler exigió que se concretara el desarrollo del modelo, dado que las circunstancias económicas requerían un motor simple e indestructible.

Aunque en sus orígenes estaba destinado para la familia, sus primeros kilómetros los protagonizó junto a los alemanes en los 6 años que duró la guerra.

Su internacionalización no tuvo el mejor recibimiento, sobre todo desde Estados Unidos, quienes históricamente gustaron de motores V8 de gran potencia y performance… Todo eso terminó con la década de las flores.

En los años 60, el Escarabajo - y también la Combi, que usa el mismo motor, pero de mayor cilindrada- se convirtió en el ícono de un movimiento que iba- o va- en contra del consumismo desmedido de los norteamericanos.

Desde ahí a la fecha, el Vokswagen Escarabajo se democratizó. Los puedes ver o haber visto para muchos usos. La simpleza de su mecánica fue su llave al éxito

Como habrás notado, el Volkswagen Escarabajo, más que un auto, es folclore. Hace más de 20 años, en Santiago nació el Club Beetlefriends Chile.

Un club de fanáticos, que comenzó como una junta con sus autos alrededor de una parrilla, donde se intercambiaban anécdotas y datos mecánicos. Hoy son mucho más. Son una comunidad a lo largo de todo el país.

Es más, comunidades de Escarabajos como esta y de todo Latinoamérica, sagradamente los 22 de junio, organizan el encuentro por el Día Mundial del Escarabajo.

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