China ahora es el segundo país que más empresas Global Fortune 500 tiene en el mundo. Casi todas ellas son empresas estatales (SOEs, acrónimo en inglés) organizadas dentro de grandes grupos empresariales, con un organismo central gubernamental denominado SASAC como accionista controlador final. A pesar de la importancia de estos grupos para la economía doméstica china y su estrategia de invertir en el exterior, muchas de las particularidades del sector SOE -especialmente su estructura organizacional y las características de gobierno corporativo de los distintos grupos empresariales- permanecen en la penumbra.
Introducción al Capitalismo de Estado en China
El ascenso de China como poder económico global plantea una inmensa cantidad de desafíos para los especialistas en gobierno corporativo comparado. Mientras China parece mostrarnos una nueva variedad de capitalismo, frecuentemente calificado como "capitalismo de estado", las características e implicancias de este sistema son todavía muy poco comprendidas. Particularmente debido a que el sistema económico chino pareciese estar en sus primeras etapas de desarrollo, entender el mecanismo por el cual opera el capitalismo de estado en la actualidad y cómo puede cambiar a medida que las empresas chinas se globalizan es una tarea urgente para los investigadores.
El Rol de las Empresas Estatales (SOEs)
Una de las características más propias del capitalismo de estado en China es el rol crucial de alrededor de 100 grandes empresas estatales (SOEs) (guoyou qiye) controladas por organismos del gobierno nacional en industrias de vital importancia tales como las del acero, telecomunicaciones y transportes. Aunque pocas de esas compañías, como Sinopec y China Mobile, tienen nombres conocidos en occidente, el sector estatal domina importantes industrias en China y es cada vez más activo en los mercados globales. Como The Economist recientemente lo señalaba, "a medida que año a año la economía crece a tasas de doble dígito, grandes empresas estatales están subiendo en las tablas mundiales de clasificación de sociedades en cada sector empresarial desde el petrolero al bancario".
China tiene ahora la segunda más alta concentración de empresas de la lista Fortune Global 500 (setenta y tres) de las empresas más grandes del mundo, y el número de empresas chinas en la lista ha crecido en promedio a una tasa anual de aproximadamente 25% desde 2005. Estas SOEs de importancia mundial son los grupos nacionales de China. Más de la mitad de las empresas chinas señaladas en el Fortune Global 500 de 2012 son empresas estatales supervisadas por un órgano del gobierno central.
SASAC: El Accionista Controlador Más Grande del Mundo
Excluyendo los grandes bancos y compañías de seguros, el poder controlador sobre las sociedades más grandes e importantes, presumiblemente en nombre de los ciudadanos chinos, pertenece a una sociedad holding conocida como Comisión Supervisora y Administradora de Activos Estatales, o SASAC (State-Owned Assets Supervision and Administration Commission, su acrónimo en inglés), la que ha sido descrita como "el accionista controlador más grande del mundo". A pesar de que las selectas compañías que sirven de cara externa a las empresas estatales chinas (pensar en Sinopec o China Mobile) son cotizadas en las bolsas de Shanghai, Hong Kong u otros centros financieros mundiales, ellas están alojadas dentro de grupos integrados verticalmente.
El accionista mayoritario de cada compañía es la sociedad matriz del grupo -la que a su vez pertenece en un 100% a SASAC-. La sociedad matriz coordina las actividades del grupo y transmite las directrices de negocios a sus miembros, los que están obligados contractualmente a promover las políticas del estado. Cada grupo empresarial está conectado frecuentemente a través de propiedad accionaria y de alianzas contractuales a otros grupos en la misma industria o en otras complementarias, otros grupos empresariales a nivel provincial e incluso a instituciones estatales no económicas tales como las universidades. Los altos ejecutivos de las grandes empresas estatales tienen simultáneamente cargos importantes en el gobierno y en el partido comunista.
La Investigación sobre las SOEs Chinas
Aunque el esquema básico de este sistema es ampliamente conocido, el concepto de capitalismo de estado en China en muchos aspectos -particularmente la estructura organizacional y el régimen de gobierno corporativo que rodea a estas grandes empresas estatales- es materia desconocida. Los investigadores han explorado numerosas facetas de la inversión, control y organización de las sociedades occidentales, pero en relación con las empresas chinas, la investigación está solo en los primeros pasos de la "propiedad estatal":
- ¿Cómo pudieron transformarse unas empresas estatales fallidas en jugadores a escala global y qué modelos extranjeros miraron los planificadores chinos para inspirarse?
- ¿Cómo están relacionadas las sociedades nacionales importantes y ellas respecto de sus fuentes de financiamiento?
- ¿Qué vincula a las grandes empresas estatales con las instituciones del gobierno y del partido comunista?
- ¿Qué estructuras de incentivos operan dentro de este sistema?
- ¿Cómo se comporta el Estado-partido (comunista) en su rol de accionista controlador?
- ¿Cuáles son las implicancias de este sistema para nuestra comprensión del gobierno corporativo en China y para la potencial transformación futura del capitalismo corporativo chino?
Los estudios hechos hasta la fecha solo han dado respuestas fragmentarias a dichas preguntas. En parte, se debe a la escasez de datos confiables, pero también a la manera en que los investigadores se han aproximado al problema. Casi todos los estudiosos del gobierno corporativo chino, por ejemplo, han tomado la sociedad individual -la sociedad que cotiza en bolsa- como la unidad de análisis, aun cuando los grupos empresariales son omnipresentes en el sector estatal y la empresa que cotiza en bolsa es solo una parte de una compleja red de sociedades y relaciones que caracterizan el capitalismo de Estado chino.
Más aún, los investigadores frecuentemente comienzan y terminan sus análisis comparando las características del gobierno corporativo de las empresas chinas que cotizan en bolsa con los estándares e instituciones globales (que típicamente significan los de Estados Unidos). Esta perspectiva, seguramente, produce percepciones interesantes, pero enfoca invariablemente la atención del analista en lo que le falta al sistema chino, pero no en cómo está construido ni en cómo funciona.
Creemos que, como fue el caso con los estudios sobre el gobierno corporativo japonés en los años 90, vendrá un verdadero avance en la comprensión del capitalismo estilo chino si lo analizamos en sus propios términos, en vez de hacerlo principalmente en referencia a algo que no es.
Mecanismos del Capitalismo de Estado en China
En este artículo, exploramos los mecanismos del capitalismo de estado en China analizando el particular sistema de organización industrial en el que fueron reunidas y en el que funcionan las grandes empresas estatales del país. Para ayudar la investigación, ampliamos nuestro foco más allá de la típica preocupación del gobierno corporativo con las relaciones de agencia, tratando de entender la ecología relacional que fomenta la producción en un sistema donde todos los caminos llegan finalmente al Estado-partido.
Con este propósito presentamos dos simples conceptos:
- Jerarquía interconectada: Es nuestro término para señalar las características del gobierno corporativo desde arriba hacia abajo dentro de los grupos empresariales, individualmente considerados, que están unidos mediante profundos vínculos a otras instituciones controladas por el Estado.
- Puente institucional: Es el término que utilizamos para referirnos al amplio uso de sistemas de rotación de personal, estructuras vinculadas de propiedad accionaria y formas estratégicas de cooperación, tales como las empresas conjuntas (joint ventures), que sirven para unir componentes separados del sector estatal.
Estos mecanismos crean redes entre los negocios y otros órganos del Estado-partido, promueven el flujo de la información, y proveen incentivos de alto poder hacia los actores del sistema por medio de la unión entre el rendimiento de la empresa y el progreso político. Todas juntas, estas características pueden ser pensadas como medios para componer lo que Mancur Olson llamó una "coalición englobante total" -o sea aquella en la que cuyos miembros "deben tanto a la sociedad de manera que tienen grandes incentivos para estar muy pendientes de su productividad".
Aunque en la economía china hay mucho más que las grandes empresas estatales, existen buenas razones para examinar la ecología institucional en la que funcionan estas SOEs. Según varios indicadores, el sector estatal es una parte significativa de la economía nacional. Quizás más importante todavía para nuestros propósitos, como la doctrina reciente lo ha señalado, "sorprendentemente las SOEs (en todas partes) permanecen poco estudiadas".
Las SOEs chinas más importantes son ya parte de los listados de las empresas más grandes del mundo y claramente por sí solas son dignas de una profunda investigación. Las grandes empresas estatales son la expresión más acabada del capitalismo de estado en China, la cara globalizada de "China S.A." Es imposible comprender en su totalidad las características institucionales de la economía china si no examinamos a sus actores centrales.
El que las compañías sean grandes, como se señala en la lista Fortune Global 500, no implica necesariamente eficiencia o capacidad innovadora, rasgos que serán cruciales para el éxito a largo plazo de las grandes empresas estatales en la economía global. Pero la aparición de grandes SOEs chinas como importantes actores domésticos y globales tiene enormes implicancias en una serie de dimensiones.
Además, debido a la etapa relativamente temprana de desarrollo del capitalismo chino, una investigación profunda de sus empresas más grandes y políticamente más conectadas podría darnos perspectivas sobre cómo el sistema dirigido por el Estado podría evolucionar con el tiempo -o al menos sugerir cuáles de las características del actual sistema son susceptibles de cambio y sus posibles direcciones.
Habiendo definido nuestro trabajo en comprender el concepto borroso del capitalismo de estado chino, nos enfocamos necesariamente en las grandes SOEs con las más estrechas conexiones al Estado-partido en sus variadas manifestaciones institucionales -o sea, los aproximadamente 100 grupos SOE con sociedades matrices controladas por SASAC a nivel nacional.
Nuestro foco analítico no es un intento de demostrar las ventajas comparativas de la propiedad estatal de la empresa; o de señalar a las grandes empresas estatales como paradigmas de eficiencia, innovación o buen gobierno corporativo; o mostrar que el sector estatal es más importante que el sector privado para el desarrollo de la economía china.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Número de empresas chinas en Fortune Global 500 | 73 |
| Tasa de crecimiento anual de empresas chinas en Fortune Global 500 desde 2005 | Aproximadamente 25% |
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