Los conductores siempre están expuestos a tener que cambiar algún neumático de su auto durante un trayecto, más aún cuando te encuentras en lugares donde no existe vulcanización o servicios de reparación cercanos. ¡Un pinchazo! Ocurren cuando menos lo esperas: de día, de noche, lloviendo o con un sol agotador.
Ante las posibilidades de sufrir un pinchazo, siempre debes poseer en tu automóvil una rueda de repuesto. La usarás hasta que puedas dirigirte a un taller donde puedan reparar el neumático dañado o cambiarlo por uno nuevo.
La solución a este accidente molesto e inoportuno no siempre consiste en llamar al servicio de asistencia vial. Puede parecer a simple vista una tarea sucia y pesada, pero en menos de 15 minutos puedes continuar con tu camino sin problemas.
Además, debes conocer cuándo reemplazarlos por unos nuevos para asegurarte de tener viajes seguros y sin inconvenientes. Al manejar un vehículo es esencial que sepas cómo cambiar los neumáticos, ya que si pinchas uno podrás solucionar el inconveniente rápidamente para llevarlo al taller.
Reemplazar un neumático no es difícil, y cualquier persona que tenga las herramientas correctas puede realizarla. Asimismo, necesitas llevar contigo una rueda de repuesto en buen estado. Los fabricantes suelen incluir una en cada vehículo. Revisa en el manual de tu auto dónde se ubica y revísala periódicamente.
También debes contar con una llave de cruz u otra que permita retirar las tuercas junto con una gata hidráulica para levantar el vehículo. Como consejo general, se recomienda orillarse en un sitio seguro, utilizar chaleco reflectante, aflojar tuercas y levantar el vehículo con gata hidráulica.
Algunas de las pólizas que actualmente se ofrecen en el mercado incorporan las asistencias, lo que te ayudará con el envío de un especialista a ejecutar el cambio de neumático por ti. Además de seguir todos estos consejos y recomendaciones, siempre es bueno contar con un seguro.
Herramientas necesarias
Antes de aprender cómo cambiar un neumático paso a paso, necesitas saber qué herramientas requieres:
- Neumático para auto
- Gata tipo caimán
- Llave de cruz
- Chaleco reflectante
Pasos para cambiar un neumático pinchado
Los pasos que debes seguir para cambiar el neumático que está fallando en tu auto son los siguientes:
- Prepara el terreno.
- Saca la rueda de repuesto.
- Pon la gata abajo del auto.
- Suelta los pernos.
- Sube el auto.
- Termina de soltar los pernos y saca el neumático.
- Coloca la nueva rueda y pon los pernos de forma cruzada.
- Apriétala lo suficiente.
- Aprieta cada perno de forma cruzada.
- Dirígete a la vulcanización más cercana.
1. Preparar el terreno
Idealmente, busca un lugar lo más plano posible, fuera del camino siempre que sea posible. Enciende los intermitentes, ponte el chaleco, bájate y ubica los triángulos unos metros antes de donde estás parado. Cuando encuentres el lugar, engancha el auto en primera, pon el freno de mano y ubica una piedra u obstáculo en alguna de las ruedas opuestas a la que vas a levantar. Es decir, una piedra en la rueda trasera si pinchas la delantera y viceversa.
Con esa piedra ayudas a evitar que el auto se mueva estando levantado con la gata.
2. Sacar la rueda de repuesto
Reúne las herramientas necesarias, además de la rueda de repuesto. Estacionar el vehículo en un lugar seguro: Si estás en las calles de alguna ciudad, debes intentar buscar una zona con poco tráfico y que te permita tener espacio suficiente.
3. Colocar la gata abajo del auto
Debes buscar algún punto del chasis donde levantar. La gata debe ir justo abajo, la fuerza debe ser perpendicular hacia arriba, por eso es importante que esté justo debajo. Si es que estás en un camino de tierra o en la arena, lo mejor es poner una tabla o superficie dura para que se apoye la gata, si no el terreno va a hundirse con el peso del auto.
Coloca la gata hidráulica. En el manual de tu auto encontrarás instrucciones que indican dónde ponerla. Si no lo tienes a mano, ubícala en el marco del chasis. Los vehículos más nuevos integran distintivos en la zona.
4. Soltar los pernos
Suelta todos los pernos, sin sacarlos. Para esto, dos consejos: Preocúpate de tener una buena y robusta llave de cruz; si es más grande, te significará menos fuerza soltar los pernos. Hay autos que traen algunas llaves de cruz que no sabes si reír o llorar. Revisa tu llave y cuida que siempre tenga forma de 90°, si es abierta, tendrás que hacer más fuerza. Podrías ni conseguir soltar los pernos; es importante que esté en 90°. Asegúrate de que nadie apriete los pernos de tu rueda con una máquina o de esas pistolas que hay en las vulcanizaciones, ya que después no podrá soltarlas. Se aprietan con la llave y tus manos y se sueltan de la misma forma.
Antes de utilizar la gata, afloja las tuercas del neumático. Además, no es necesario -ni recomendable- retirarlas de manera completa, solo aflójalas. Comenzar a sacar tuercas: Con el vehículo aún en el suelo, deberás comenzar a retirar las cuatro o cinco tuercas que traen habitualmente los neumáticos. Para esto, debes utilizar una llave de tuerca. Por su facilidad de uso, es preferible utilizar la llave de cruz que te permite usar ambas manos. Si las tuercas están muy apretadas, puedes usar tu pie para ejercer presión. No termines de sacarlas por completo de esta manera, hazlo solo al inicio para que luego de levantar el auto, no te cueste esta parte.
5. Subir el auto
Con los pernos aflojados, bloquea la gata y comienza a subir el auto. Despacio, nadie apura. Cuando la rueda esté completamente levantada puedes parar. Ojo con la altura. Podría ocurrirte que tu gata no levante lo suficiente, o la pusiste en algún punto demasiado distante que hace que la rueda no se levante bien.
Eleva el auto al menos 15 centímetros utilizando la gata y asegúrala para que quede firme.
6. Terminar de soltar los pernos y sacar el neumático
Cuando termines de soltar los pernos, sácalos. Entra bien “la guata”; levantando neumáticos es que aparecen los problemas lumbares. Deja el neumático pinchado recostado bajo el auto por seguridad y prepárate para poner la rueda de repuesto.
Remueve las tuercas de la rueda y el neumático pinchado. Recuerda bien donde las dejaste para no extraviarlas.
Para mayor seguridad, coloca la rueda pinchada debajo del auto.
7. Colocar la nueva rueda y poner los pernos de forma cruzada
Aprieta los pernos de forma cruzada e intercalada. Así evitas que la rueda entre chueca o los pernos no sujeten bien. Te darás cuenta de que se te hace más fácil esta operación.
Los pernos de rueda siempre entran suave en su lugar, si notas que es difícil apretar o sientes un pequeño crujido, podrías estar apretando chueco. Quita el perno y repite la operación hasta que sientas que el perno entra suave en su lugar.
Cambio de neumático: Debes posicionar el neumático de tal manera que calce con el área de tuercas. Luego puedes comenzar a apretar las tuercas, para entregar una primera firmeza a la rueda. Este primer paso de colocación de tuercas es recomendable realizarlo en cruz, es decir, apretar una tuerca y luego su opuesta.
Es el momento de introducir el nuevo neumático. Puedes realizar este paso sentado, verificando que el neumático se encuentre más o menos cerca de tus rodillas.
Coloca el neumático de repuesto de manera que los agujeros para los pernos se alineen con los del auto.
8. Apretar lo suficiente
Cuando les hayas dado este primer apriete, quita el neumático que habías dejado abajo, sal de la zona de peligro y baja la gata; cada gata tiene una forma de hacerlo lentamente.
Si es como la gata de la foto, atornillando hacia la izquierda podrás bajar la gata hasta que el neumático de repuesto instalado toque el piso.
Si es una gata hidráulica, seguramente tendrá un perno que, al aflojarlo, suelta la gata. Si lo giras con cuidado, notarás que la gata bajará suavemente hasta que se apoye la rueda en el suelo.
Baja el auto lentamente con la gata hidráulica y retírala.
9. Apretar cada perno de forma cruzada con la rueda en el piso
Para ayudarte en los aprietes finales, puedes usar dos cosas: Un tubo de acero: Si lo pones en el brazo de la llave de cruz, este quedará más alargado, por lo que la fuerza para apretar será más eficiente y fácil de hacer. Si el tubo hace el brazo de la llave 30 o 40 centímetros más larga, suficiente.
Con una mano posiciona bien la llave en el perno y aprieta con o sin el tubo. Cuando termines, puedes ayudarte a apretar usando el pie para hacer más fuerza sobre la llave. Como habrás visto no es una tarea muy difícil, atrévete.
Ajusta los pernos firmemente con la llave, y asegúrate de que la rueda quedó firme y bien ubicada.
Con ayuda de la llave de tuercas puedes terminar de ajustar el neumático.
10. Dirigirse a la vulcanización más cercana
Luego de reemplazar la rueda pinchada no olvides ir a repararla a la vulcanización, ya que debes evitar andar sin ninguna rueda de repuesto. Normalmente, tras arreglarla, vuelves a utilizarla y la de repuesto, vuelve a ser de repuesto.
Ajusta las tuercas en los pernos con la mano, girándolas ligeramente. Guarda las herramientas y la rueda pinchada en su lugar. Haz lo mismo con los triángulos y otros elementos de seguridad. Listo, acabas de cambiar la rueda de tu auto.
Si no puedes o no quieres cambiar la rueda, ten calma y estando bien estacionado, llama a algún servicio de grúas o emergencia para que te puedan ayudar. Entra ahora mismo a cotizar tu Seguro Automotriz de hdi.cl y revisa las asistencias que vienen incluidas, las cuales te pueden ayudar en caso de algún accidente durante tu trayecto.
¿Notaste? No es tan difícil. Imagina que vas manejando por la Ruta 5 y de pronto sientes que tu auto empieza a serpentear levemente, vibrar, se vuelve más lento o la dirección se vuelve algo más pesada. Si percibes alguno de estos síntomas, quizás pinchaste, o al menos perdiste presión en un neumático. A veces los pinchazos son muy leves, provocando de a poco la pérdida de aire del neumático.
En este sentido, es conveniente monitorear la presión de tus neumáticos y estar atento a las condiciones de manejo; podrías percibir los síntomas de a poco. Sobre el pavimento, no es recomendable que los neumáticos tengan baja presión de aire, dado que los desgastas a tal punto de hacer que expire su vida útil de forma prematura. En tierra, tu neumático desinflado o pinchado, pero aun con aire, podría circular bien a baja velocidad por unos kilómetros y el daño sería menor. De todas formas, debes estar atento y cambiar el neumático inmediatamente si es que pinchas.
Recomendaciones para el cuidado de los neumáticos
Si quieres aumentar la vida útil de tus neumáticos, deberías optar por seguir algunas recomendaciones. Por ejemplo, ajustar la presión de estos según las recomendaciones del fabricante. Otra de las cosas que debes hacer con regularidad es verificar la alineación de tu automóvil. En caso de estar desalineado, debes llevarlo a algún experto que pueda solucionar este problema, puesto que produce un desgaste disparejo de los neumáticos. Lo anterior, junto con evitar maniobras bruscas, frenados fuertes o grandes aceleraciones, ayudarán a cuidar los neumáticos de tu automóvil y así aumentar su vida útil.
Los neumáticos cuentan con surcos y relieves. Por norma, estos no deben tener una medida menor en profundidad a 1,6 mm. La primera cifra que aparece es la medida de la base del neumático, en donde vemos también las ranuras y surcos. Otro dato relevante a la hora de manejar un auto es saber qué presión tienen que tener los neumáticos. De esto va a depender la seguridad, el agarre y la estabilidad del vehículo. Existe una tabla en donde se muestra cuánta presión tiene que tener cada neumático según la situación. Cuando van 3 personas junto a un equipaje ligero, la presión de las ruedas delanteras y trasera debe ser de 36. Con estos datos podrás mantener los neumáticos de tu vehículo en excelentes condiciones, además de evitar accidentes.
tags:



