Las normas en los lubricantes son un parámetro que nos ayuda a determinar cuál lubricante es el más indicado para cada vehículo.
Existen normativas internacionales (API o ACEA) como normas específicas según el fabricante del vehículo (Volkswagen, Mercedes Benz, PSA, entre otras).
Por lo general, las normas específicas del fabricante son más exigentes que las normativas internacionales.
Se conocen varias normas internacionales como las API, ILSAG, JASO o ACEA, donde por lo general, las normas ACEA son las más exigentes de las normas internacionales al ser mucho más específicas.
Normas API
API (de las siglas American Petroleum Institute) y son las normas que predominan en nuestro mercado, pero son las más básicas.
Estas normas están compuestas por letras. Con la letra S se especifican normas para vehículos bencineros. Con la letra C se especifican normas para vehículos diésel. Con la letra F se especifican normas para vehículos diésel pesados con enfoque en economía de combustible con viscosidad XXW-30.
Normas ACEA
ACEA (de las siglas de Association de Constructeurs Européens d’Automobiles), o también a la referencia de Asociación de Constructores Europeos de Automóviles. Estos requisitos tienen la particularidad de ser más específicos y exigentes que otras normas de estandarización como las normas API o ILSAC.
Está compuesta por letras y números, donde cada letra y número, no tienen una lógica numérica o alfabética, sino que cada letra y número tiene una especificación.
Son normas desarrolladas por los mismos fabricantes, que por lo general se fundamentan sobre las normas ACEA más que las normas API, pero que luego exigen consideraciones especiales para sus motores.
Estas consideraciones especiales dependen del tipo de motor y su funcionamiento, y si bien son muy similares en tipo de aceite y en viscosidad entre todos, lo que varía es en la composición de los paquetes de aditivos en esas normas para cumplir con las exigencias específicas de cada fabricante.
Si bien todos los lubricantes tienen enfoques generales como proteger al motor del desgaste, tener un mejor consumo de combustible, reducir las emisiones de gases contaminantes, entre otros, es importante que se cumpla con las normas que exige el fabricante. De esta forma, el vehículo no solo tendrá un lubricante con tareas generales, sino que también se estará cubriendo la necesidad específica que exige el fabricante para ese motor.
Recomendaciones de aceite para Mercedes Benz
Para los vehículos Mercedes Benz, se recomienda utilizar aceites que cumplan con las especificaciones indicadas en el manual del propietario. Si el manual no especifica el aceite, se puede contactar a Kaufmann, el distribuidor oficial, para obtener la información precisa.
Generalmente, se sugiere usar aceites con viscosidad 5W30 o 5W40 que cumplan con la norma especificada por Mercedes Benz. Es importante buscar un aceite que cumpla con la norma, independientemente de su viscosidad.
Algunos usuarios de vehículos Mercedes Benz, como el GLK del 2016 con motor 2.2 diésel, utilizan Ravenol 5w30 sintético y realizan cambios de aceite cada 10.000 kilómetros con cambio de filtro de aceite.
Kaufmann recomienda Shell Helix Ultra debido a su relación comercial con ellos.
Para que podamos visualizar la relevancia de las normas de fabricantes contra las normas internacionales como API y ACEA, te dejamos estos comparativos de productos que nos ayudarán a determinar cual normativa es la más exigente.
Con esta comparativa podemos visualizar que el producto 10W-40 MoS2, al cumplir con normativa ACEA A3/B4 (bencineros y diésel sin filtro de partículas), es mucho más eficiente que la norma API SN en la mayoría de los aspectos.
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