¿Qué tipo de agua se usa para rellenar el coche?

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Una de las revisiones más importantes que todo conductor debe hacer, tiene que ver con los líquidos de su vehículo. No revisar el nivel de agua del auto puede generar daños innecesarios al radiador, al motor e incluso hacer que el auto se recaliente y se apague en plena vía.

Debes saber que todo motor depende de un sistema de refrigeración para trabajar a una temperatura adecuada, el cual en la mayoría de los vehículos está compuesto por un radiador, una bomba y un depósito de agua. Adicionalmente, el radiador posee tubos en paralelo que cuentan con un sistema de aletas para disipar el calor. Este sistema recibe el agua caliente que viene del motor y lo enfría con aire que circula alrededor de los tubos con las aletas.

Para que este proceso funcione correctamente, es necesario que la refrigeración tenga el nivel de agua para radiador adecuado. Sin embargo, con el paso del tiempo, el líquido puede evaporarse. Algunos fabricantes recomiendan hacer el cambio de refrigerante a los 50.000 kilómetros. Pero este periodo puede cambiar, dependiendo de la marca y el modelo de tu vehículo. Sin embargo, es una buena práctica preventiva que verifiques el nivel del agua cada 20.000 km. De esta manera, te aseguras de detectar a tiempo si el nivel está bajo. Observa, además, si tu auto deja un charco de agua cuando lo dejas estacionado. Si esto te ocurre, no es una mala idea que revises cada semana su nivel.

¿Por qué razón es importante revisar el nivel del agua?

Antes de revisar, es importante que te asegures de que el motor del auto esté completamente frío para evitar quemaduras. Luego, debes abrir el capó del vehículo y buscar el tapón del depósito de agua. Después, puedes buscar si el depósito tiene indicaciones en su interior o exterior de los límites de agua mínimos y máximos. Finalmente, observa si el nivel del agua está dentro de los niveles indicados.

No obstante, es recomendable que tengas siempre una botella con refrigerante en la maleta para emergencias en la carretera. Cuando manejas un auto, es importante considerar que existen algunos problemas comunes que puede presentar el vehículo, como cuando, por falta de líquido refrigerante, el motor se sobrecalienta y comienzas a notar algunas fallas.

Tipos de líquidos refrigerantes

Para evitar los problemas que las altas temperaturas causan dentro del motor, existen diferentes tipos de líquidos refrigerantes, que son los encargados de mantener la temperatura interna en un parámetro ideal para el óptimo funcionamiento de todas sus piezas. Así, este tipo de refrigerante logra mantener la temperatura del motor en un nivel seguro y, al mismo tiempo, evita que sus piezas se dañen por la presencia de esos minerales.

De cualquier manera, ¿sabes para qué sirve el agua desmineralizada en el auto? Adicional a esto, el agua desmineralizada o destilada para el auto también se puede usar para rellenar el sistema de refrigeración en casos en que el nivel del líquido refrigerante esté muy bajo. Esto evita sobrecalentamientos bruscos del motor, que pueden causarte problemas durante la conducción.

Es un compuesto fabricado con aditivos que protegen las piezas del mecanismo interno, evitando la corrosión y el desgaste que a la larga es muy dañino. Asimismo, estos poseen propiedades lubricantes, como lo es el caso del glicol, una alternativa más ecológica de refrigerante. Este líquido es el más adecuado si es que vives en un lugar demasiado frío, ya que, por su composición química, no se congela cuando la temperatura ambiental baja a menos de 0 °C.

El líquido refrigerante o anticongelante, es un combinado de productos químicos que fluye por el sistema de refrigeración del vehículo con el objetivo de disipar el calor producido por del motor para mantenerlo a una temperatura ideal de funcionamiento que es alrededor de los 90⁰C. Cuando el sistema de refrigeración funciona correctamente y con el nivel y calidad de líquido recomendado, este no alcanzará el punto de ebullición cuando las temperaturas sean altas. Por otro lado, su propiedad anticongelante evita que el líquido se solidifique a bajas temperaturas. Además, este compuesto también es el responsable de proteger los elementos del vehículo de la corrosión, evitar la aparición de formaciones calcáreas y evitar la temida cavitación.

El agua fue el primer líquido utilizado en motores refrigerados; era necesario encontrar una solución para evitar su congelación. El primer aditivo anticongelante añadido al agua con ese fin fue el alcohol metílico. A pesar de que la mezcla tenía una temperatura de congelación menor que el agua, se dejó de utilizar ya que producía una corrosión excesiva y se evaporaba con gran facilidad debido a que se utilizaban sistemas automotrices abiertos.

En 1959, el químico Adolphe Würtz desarrolló el etileno de glicol. Al principio, no gozó de una gran popularidad, pero en la Primera Guerra Mundial sirvió como base para el desarrollo del anticongelante que se utilizaría en tanques y aviones de guerra.

Formulación del refrigerante

Aunque la formulación del líquido refrigerante puede variar en función del país y de las condiciones climáticas, la composición básica de la mezcla es la siguiente:

  • 45-75% de agua desionizada o desmineralizada.
  • 25-50% de etilenglicol.
  • 3-8% de aditivos como antiespumantes, conservantes, colorantes, antioxidantes, inhibidores de corrosión, etc.

¿Cuál es el mejor líquido refrigerante?

Actualmente, el líquido refrigerante más utilizado es el compuesto por un 50% de agua desmineralizada. Esta formulación permite soportar temperaturas extremas que varían desde -37⁰C hasta los 108⁰C. En función de las sustancias utilizadas para su elaboración, el combinado puede ser del tipo orgánico, inorgánico o híbrido conocido como OAT (Organic Acid Technology).

El anticongelante de automóvil: mitos y verdades

Generalmente, los usuarios solicitan un anticongelante de un color determinado, asociando dicho color a una calidad del compuesto. Esta idea tan extendida es errónea. El líquido refrigerante, en su tono natural, es transparente como el agua y la realidad es que los fabricantes añaden colorantes a sus compuestos con el fin de identificarlos con su marca, como técnica comercial o para diferenciarlos entre sus mismos productos.

El color llamativo de este líquido aporta una ayuda fundamental para facilitar la identificación de fugas en los circuitos.

Consejos de mantenimiento

Las recomendaciones de los fabricantes con respecto a la supervisión y la sustitución varían según las características de cada vehículo, aunque se suele aconsejar sustituirlo en cada revisión rutinaria (generalmente cada 40.000 ó 60.000 kilómetros, o cada dos años). Conviene revisarlo constantemente. Asimismo, hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Hay que elegir el tipo de líquido refrigerante adecuado según la ficha técnica y la recomendación del fabricante, ya que, en caso contrario, se puede producir fallas importantes.
  • Se debe tener en cuenta que el líquido refrigerante pierde propiedades y eficacia con el simple paso del tiempo. Si el compuesto pierde sus capacidades, exponemos al motor a un posible sobrecalentamiento que podrá ocasionar daños graves.

Un nivel de líquido refrigerante bajo también es muy perjudicial para el vehículo. Por ello, en caso de que fuga, es preciso acudir al taller para detectar el motivo de la fuga y rellenar el depósito. La principal causa de fugas es el desgaste prematuro de retenes, sellos y mangueras, que se resecan y se agrietan. Otro posible origen de esta avería puede ser un problema de estanqueidad en el mecanismo limitador de presión de la tapa, rotura del radiador de motor o de la calefacción.

Un componente fundamental para la correcta refrigeración del motor es la bomba del agua. En ella puede residir un foco de avería de motor en relación a pérdidas de líquido refrigerante, oxidaciones o fallo en el termostato. En ocasiones, la renovación de la correa de distribución también puede ocasionar una avería en la bomba de agua, ya que un tensado excesivo de la correa provocará un esfuerzo radial extra que evidenciará una más que probable fuga de líquido o, incluso, un daño en los álabes de la hélice.

Cuando sea necesario rellenar líquido refrigerante, no es conveniente mezclar líquidos de distintos colores ya que, si se hace, este se volverá de color marrón y no se podrá apreciar si el líquido está sucio o es una mezcla de color. Tampoco es correcto rellenarlo con agua de la llave.

No abuses del agua destilada, pues solamente se debe usar como relleno en caso de baja de nivel del líquido principal. Tampoco abuses del agua verde, porque este líquido está pensado más bien para vehículos con alto kilometraje y que ya tienen corrosión importante.

Por ningún motivo utilice “agua verde”.

¿Importa el color del líquido refrigerante?

El color del refrigerante, aunque visualmente es útil para identificar fugas, no influye en su desempeño, ya que es principalmente un recurso comercial y práctico. Existen distintas variedades de líquidos refrigerantes según su composición, como los de origen sintético, orgánico o mixto. Además, contienen aditivos anticorrosivos para proteger los componentes del sistema de enfriamiento, prolongando su vida útil.

¿Cómo funciona el líquido anticongelante en el auto?

El líquido refrigerante circula por el motor gracias a una bomba de agua, absorbiendo el calor generado por la combustión.

¿Cuándo se debe cambiar el líquido refrigerante?

Para que el radiador realice un trabajo óptimo, el líquido refrigerante debe cambiarse cada cierto tiempo y lo más común es que sea cada dos años, que es el ciclo en que el componente activo comienza a degradarse.

El cambio de este líquido generalmente está pensado para que sea sencillo y una persona lo pueda realizar sin mayores herramientas en su casa. Sin embargo, en Autofact te recomendamos que procures acudir a un experto cuando debas hacer intervenciones en tu vehículo, ya que muchas veces es en estas mantenciones básicas cuando se detectan anomalías que no están a simple vista y que deben ser tratadas de inmediato.

Paso a paso para cambiar el líquido refrigerante:

Antes de empezar, te contamos que existen 3 tipos de drenaje del líquido refrigerante:

  • Abriendo el tapón.
  • Mediante purgadores determinados.
  • A través de sistema de limpieza automático.

Aquí te contaremos el proceso del más común, que es el drenaje por tapón:

  1. Ubica tu auto en una zona plana y ten a la mano el líquido refrigerante y un recipiente en el que vas a vaciar la mezcla antigua.
  2. Asegúrate de que el auto esté frío y abre el capó.
  3. Sitúa el recipiente para recibir el líquido antiguo.
  4. Luego, identifica la tapa, tornillo o llave del depósito donde está contenido el líquido y ábrela gradualmente hasta que el circuito se haya vaciado por completo.
  5. Luego, limpia el interior del circuito con agua a presión.
  6. Cuando te hayas asegurado de que todo quedó limpio y bien drenado, sella nuevamente el tapón, revisando que el circuito queda bien cerrado.
  7. Finalmente, rellena el circuito con el nuevo líquido refrigerante.

¿En qué consiste el sistema de refrigeración de un auto?

El sistema de refrigeración del motor está compuesto por los siguientes elementos:

  • Bomba.
  • Radiador.
  • Ventilador.
  • Termostato.
  • Depósito.
  • Reloj control de temperatura.
  • Líquido refrigerante (etilenglicol).

Estos elementos interactúan de la siguiente manera:

  1. Una pequeña bomba hace circular el líquido refrigerante por todo el motor.
  2. Este líquido recorre las paredes del motor y extrae la temperatura ocasionada por el funcionamiento de este.
  3. Este líquido, ahora caliente, se introduce en la parte superior del radiador, pasando por un tejido de delgados caminos por los que pasa aire fresco. Este aire puede ser forzado por ventiladores eléctricos o por la misma velocidad del vehículo al estar en movimiento.

Este proceso es un circuito que se repite una y otra vez mientras el motor del vehículo esté encendido.

El sistema se autorregula mediante sensores y un termostato que pueden bloquear la circulación del líquido para alcanzar una temperatura óptima de trabajo o acelerar la circulación para extraer temperatura más rápido, en caso de ser necesario.

Fallas en el sistema de refrigeración de un motor

Como habrás podido ver, el circuito del sistema de refrigeración no es un proceso tan complicado dentro de un vehículo. Lo complejo de este sistema radica en que una falla, por pequeña que sea, puede resultar en un sobrecalentamiento interno del motor, pudiendo estropear su funcionamiento y causar daños en cilindros, pistones, válvulas, juntas, entre otros elementos del corazón del vehículo.

A continuación te presentamos algunos casos en que este sistema puede fallar:

  • Residuos acumulados en las camisas de agua, las que disminuyen la capacidad de extraer calor.
  • Termostato defectuoso: Puede pasar que esta válvula no se abra adecuadamente y restrinja la circulación de líquido.
  • Bajo flujo de aire en el radiador, que no es suficiente para enfriar el líquido.
  • Bomba de agua defectuosa que puede mover de forma limitada o no mover el líquido.
  • Electroventilador descompuesto, que en condiciones de calor no se enfriará correctamente el líquido.
  • Pérdida de líquido por fuga en mangueras, lo que puede generar un aumento drástico de temperatura.
  • Rotura o fuga interna en el motor: la mezcla de aceite y líquido refrigerante puede causar daños a nivel general en el motor.

Recomendaciones para el cuidado del sistema de refrigeración

  • Utilizar el líquido correcto es uno de los principales factores de protección del sistema refrigerante del motor y es fundamental para mantener las temperaturas adecuadas y evitar el congelamiento en invierno.
  • No descuides el manual del fabricante: Los anticongelantes y refrigerantes son el estándar de los autos modernos y debemos seguir el manual del auto para poner el líquido correspondiente para cada motor.
  • Debes tener presente que los motores modernos tienen puntos de temperatura óptimos diferenciados por marcas y modelos, por ello, es importante verificar la concentración de etilenglicol determinada para cada motor.
  • El etilenglicol es el elemento central de los anticongelantes y refrigerantes modernos, la mayoría de las marcas lo recomiendan al 50% como máximo, pues a partir de esa concentración pierde sus capacidades.

El mercado ofrece muchas opciones y los productos de mayor calidad ofrecerán protección entre el 20 y 50%. Estos son algunos ejemplos:

  • Anticongelante al 33%
  • Anticongelante al 50%

Además de poner el líquido adecuado, debemos procurar remplazarlo en el plazo correspondiente, porque al pasar el tiempo, los químicos pierden sus propiedades y puede terminar siendo perjudicial para el motor. Una purga de refrigerante es parte del mantenimiento preventivo habitual de un vehículo.

El radiador de un auto elimina el calor que se produce durante el funcionamiento normal del motor. Debe reemplazarse al menos una vez cada 2 años o cada 30.000 km. Le aconsejamos que verifique las recomendaciones del fabricante que figuran en el manual del usuario. Los períodos entre los cambios de refrigerante se basan en las especificaciones de los motores y en el tipo de refrigerante que usan.

¿Cómo realizar una purga del radiador?

Le aconsejamos que use guantes ya que el refrigerante del radiador es tóxico.

  1. Paso 1: Asegúrese de que el motor esté frío (mejor si no ha estado encendido durante 2 horas).
  2. Paso 3: Ubique el radiador: generalmente se encuentra frente a usted cuando está parado al frente del auto. Limpie todos los insectos muertos que se encuentren pegados al radiador cepillándolo en dirección de la rejilla (no en contra, ya que se puede dañar la rejilla).
  3. Paso 4 : Coloque la bandeja debajo de la válvula de drenaje del radiador. Observe la tapa. Verifique las 2 mangueras que salen desde el radiador (una es la que saca el refrigerante calentado y la otra es la que hace entrar el refrigerante frío).
  4. Paso 6: Una vez que todo el refrigerante viejo se haya drenado, enjuague el radiador colocando una manguera de jardín en el pico de llenado y haciendo correr agua dentro del radiador hasta que se llene.
  5. Paso 8: Deje que el radiador rebalse al encender el vehículo sin tapar el radiador. Haga que funcione 15 minutos y deje que el aire salga del radiador. Agregue tanto refrigerante como sea necesario.

No va a poder eliminar todo el refrigerante del sistema cuando drene el radiador (hasta un 25% permanece dentro del bloque del motor). Es por eso que le aconsejamos ya sea que lo llene con agua y lo haga drenar otra vez (repita la operación; ayudará a evacuar el refrigerante si el motor está encendido y caliente) o que saque la tubería inferior del radiador y deje que el refrigerante drene directamente desde el bloque.

A este tipo de avería del motor se la llama choque hidráulico o “hidrolock”

Cuando pasa esto, lo primero que hay que tener en cuenta es que no se debe encender el motor. Una vez que se sabe que se tiene este problema, lo más importante es intentar sacar el agua del motor y secar todos sus componentes, lo antes posible. Primero hay que desconectar la batería, el cable de tierra y el positivo y hay que secarlo todo bien. Se pueden secar las partes mojadas con una toalla de mecánico, aunque lo más efectivo y sencillo sería usar una aspiradora de coches.

Una vez hecho esto, hay que retirar las tapas de plástico del motor y secarlas lo máximo posible con una toalla de taller. Hay que revisar todos los contactos eléctricos, después de haber retirado la bujía, y secarlos para no provocar un corto circuito cuando se intente mover el motor de arranque. En este momento hay que secar toda el agua que haya podido entrar en los pistones, aprovechando el espacio que dejó la bujía y moviendo el motor de arranque. Una vez se haya secado todo el motor, se pueden volver a colocar las bujías, secas y limpias, en su sitio e intentar arrancar el coche. Si se consigue arrancar el motor, es que los daños no han sido demasiado importantes.

Cuando la cantidad de agua que entra en un motor no puede ser evaporada por el mismo puede ocasionar unas consecuencias que varían dependiendo de la gravedad del incidente. Las consecuencias más comunes de una avería por agua en el motor son las siguientes: que se doblen o rompan las bielas; que se fracture la cabeza del pistón; que se fracture el bloque del motor; que haya daño del cárter del motor, casquería o cojinetes; que haya un sellado defectuoso, o cualquier combinación de estos.

  • Doblez o rotura de bielas. Es una avería importante, ya que puede provocar la rotura del pistón o de las válvulas. También puede dañar el cilindro o el cigüeñal, puesto que las bielas lo conectan con los pistones, e incluso puede llegar a averiar el bloque del motor.
  • Fractura de la cabeza del pistón. Esto se puede saber si se oye un golpeteo en el motor, si hay pérdida de potencia o hay un alto consumo de lubricante o combustible.
  • Bloque fracturado. Es la consecuencia más grave de este tipo de avería por agua.
  • Daño en el cárter del motor. Los daños que se pueden presentar en este pueden ser bastante graves, ya que supondrían la pérdida de lubricación de otras piezas que se encuentren dentro del mismo.
  • Sellado defectuoso. Un defecto en el sellado del motor puede ser sumamente importante, ya que se pueden producir fugas de líquido refrigerante, aceite o gas entre la culata, bloque de motor y junta de culata.

El motor del vehículo debe mantener la temperatura regulada y evitar sus extremos, los cuales pueden dañar severamente sus piezas. El rango térmico que contempla es amplio y oscila entre los -30ºC y los 140ºC aproximadamente. Si alguna de estas situaciones estuviera presente, el cambio de líquido refrigerante será imprescindible e inmediato.

Para conocer el líquido refrigerante adecuado al vehículo es preciso consultar las recomendaciones del fabricante, detalladas en el manual del auto. Si el fluido es de baja calidad o se mantiene en el vehículo durante mucho tiempo, se pueden producir impurezas y óxido en el sistema, además de sobrecalentamiento que puede provocar averías y daños.

Realiza el cambio del líquido refrigerante con la mejor calidad garantizada y cuida tu vehículo al máximo.

Componente Función
Bomba Hace circular el líquido refrigerante por el motor.
Radiador Disipa el calor del líquido refrigerante.
Ventilador Ayuda a enfriar el radiador.
Termostato Regula la temperatura del motor.
Depósito Almacena el líquido refrigerante.
Líquido Refrigerante Absorbe y disipa el calor del motor.

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