¿Qué es un vehículo en farmacología? Definición y Capacidad de Penetración de Medicamentos

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En farmacología, la velocidad de absorción se puede modificar por factores propios del fármaco o por factores propios del sitio de absorción. Entre los primeros están la liposolubilidad y la constante de disociación, es decir, si se ioniza o no. También está la concentración o dosis, que está dada por la cantidad que existe en el tiempo cero de aplicación en el sitio de la administración y que determina el gradiente que va a empujar la droga a través de la membrana.

Si se administra una cantidad muy pequeña, es probable que ese gradiente no se establezca o que dure muy poco. Finalmente, es importante la forma farmacéutica, que puede limitar la velocidad de la absorción. Por ejemplo, existen muchas formas farmacéuticas que se pueden administrar por vía oral: solución, jarabe, presentaciones en gel y sólidas, que incluyen cápsulas, tabletas, comprimidos, pastillas y otras; cada una de ellas tiene una velocidad de desintegración distinta.

Es obvio que la solución no se desintegra, ya está disuelta, por lo tanto la velocidad de absorción de una solución es mucho mayor que la de un comprimido, que primero se debe desintegrar, lo que en general ocurre en el estómago, para que la forma activa se disuelva en la fase acuosa intestinal y se absorba. La vía sublingual es variable; por ejemplo, cuando se aplica nifedipino se punciona la perla y se aplica, lo que equivale a administrar una forma líquida, mientras que el Isordil (isosorbide) sublingual es una forma sólida.

Entre los factores propios del sitio de absorción está la superficie de absorción; el intestino es un ejemplo muy claro, ya que su gran superficie permite la rápida absorción de medicamentos, al igual que los pulmones. La piel tiene el inconveniente de que es una barrera y que las sustancias deben ser extremadamente liposolubles para absorberse; los esteroides fluorados son muy liposolubles y por eso se absorben por vía dérmica, mientras que la hidrocortisona tiene muy mala absorción.

La irrigación del tejido es otro factor importante, que explica porqué la Aspirina, por ejemplo, no se absorbe en el estómago, porque este órgano tiene poca irrigación, a diferencia del intestino; mientras mayor es la velocidad del flujo sanguíneo en el intestino, mayor es la velocidad de absorción, lo que ocurre en el estado postprandial. Muchos medicamentos se podrían absorber más rápido sobre las comidas que antes de las comidas. Algunos se tienen que absorber en ayunas, pero es por otras razones.

La velocidad de vaciamiento gástrico y la velocidad de tránsito intestinal también afectan la velocidad de absorción; si el fármaco pasa con rapidez por el intestino, no alcanza a entrar en contacto con la mucosa y sale intacto del tubo digestivo. La presencia de enzimas metabolizantes es otro de los factores influyentes: si en la mucosa intestinal existen estas enzimas, el fármaco no alcanzará la sangre, ya que será inactivado por éstas.

Por ejemplo, la adrenalina por vía oral no se absorbe debido a la presencia de la monoaminoxidasa (MAO) intestinal, que la degrada rápidamente; si no hubiese MAO intestinal se podría administrar por vía oral. Lo mismo pasa con la insulina, es una proteína que es degradada por las enzimas pancreáticas. En cambio, el neosintrón, que es un anticoagulante, se absorbe por vía oral sin problemas, tanto así que se llama anticoagulante oral, no tiene el problema de que las enzimas pancreáticas o intestinales lo digieran.

Muchos medicamentos pueden ser transportados por un grupo de transportadores inespecíficos, como la glicoproteína P, que transporta todas las moléculas que encuentra y se ubica en múltiples sitios. En el intestino, estos transportadores se ubican desde la luz intestinal hacia la sangre y se encargan de ingresar sustancias; en la barrera hematoencefálica miran hacia la cara cerebral y extraen sustancias desde el cerebro hacia la sangre, ya que aquí no entra nada; en el riñón están mirando hacia la sangre, para extraer sustancias hacia la orina, es decir, la función depende de la ubicación.

En las células neoplásicas también existen y pueden sacan los fármacos antineoplásicos desde la célula hacia la sangre, lo que constituye un mecanismo de resistencia a estos fármacos. Cuando se administra un fármaco por vía oral se establece una concentración en función del tiempo (la farmacocinética siempre es en función del tiempo). A tiempo cero, cuando el paciente toma la tableta o el comprimido, no hay droga en el sistema, por lo que la concentración plasmática es igual a cero; a medida que se van estableciendo los elementos absortivos van aumentando las concentraciones plasmáticas.

La ruta afecta la velocidad de administración; la que proporciona mayor velocidad de absorción es la endovenosa, porque permite obtener las concentraciones plasmáticas en forma instantánea, a menos que el fármaco se administre en bolo lento, pero eso es por otras razones. La vía intramuscular no proporciona concentraciones plasmáticas instantáneas debido al retardo del proceso de la absorción, pero como el sitio de administración está muy cercano a los vasos sanguíneos la velocidad de absorción es bastante alta y depende tanto del volumen como del sitio de la aplicación; no es lo mismo una inyección en el deltoides que en el muslo, porque éste tiene más irrigación.

Si se hace masaje aumenta la irrigación y se acelera la absorción, las que también depende del tamaño muscular, que permite mayor o menor volumen. La vía oral es lenta, pero es cómoda, barata y tiene otra ventaja adicional: si se administra el fármaco en exceso se puede retirar, lo que no se puede hacer con las vías venosa, intramuscular o subcutánea.

Por vía rectal la curva es más irregular que como se representa en la Figura 2, porque la absorción rectal es errática y puede dar concentraciones muy altas o subterapéuticas en el mismo paciente y con la misma presentación; sin embargo, en ocasiones es la única vía disponible, como ocurre con un niño que convulsiona y en el que no se logra obtener una vía venosa, en cuyo caso se puede administra diazepam por vía rectal, con buena absorción, aunque de todos modos errática. Esto se debe a que la ampolla rectal tiene doble irrigación: en la mitad inferior el drenaje venoso va a dar a la circulación sistémica, es decir, a la vena cava y de ahí al resto del organismo; en cambio, la porción superior de la ampolla rectal y sigmoides drena a la vena porta, por lo tanto el fármaco debe pasar primero por el hígado antes de llegar a la circulación sistémica.

Las proporciones de fármaco que alcanzan una u otra irrigación nunca son constantes, por lo que la absorción es errática y por esta causa no es la mejor vía, pero a veces es la única disponible. Funciona mejor con fármacos que tienen un índice terapéutico muy amplio.

El concepto de biodisponibilidad es fundamental para entender los procesos que ocurren tras la administración oral de un fármaco. La biodisponibilidad es el porcentaje de fármaco administrado que alcanza la circulación sistémica; si se administra a un paciente un fármaco por vía oral, parte de ese fármaco se va a perder en forma insoluble, otra parte va a ser metabolizada en el intestino, otra parte va a ser metabolizada en el hígado y sólo una fracción va a alcanzar la sangre: ésa es la fracción biodisponible, es decir, la fracción capaz de ejercer el efecto.

Cuando se ingiere un comprimido de propanolol de 80 mg para controlar la hipertensión arterial, solamente 25% de esa dosis alcanza la circulación plasmática y el resto se metaboliza en el hígado, pero este efecto metabólico hepático ya está calculado, de modo que ese 25% que alcanza la circulación sistémica es suficiente para provocar el efecto terapéutico. Por lo tanto, la biodisponibilidad depende, en primer lugar, del grado de absorción.

La biodisponibilidad depende también de la eliminación de primer paso, la que depende del metabolismo intestinal o hepático. Eso explica que la nitroglicerina se deba administrar por vía sublingual, ya que en este caso el efecto de primer paso es cercano a 90% y el 10% restante no es suficiente. Las presentaciones comerciales de Isordil sublingual son mucho menores que las de Isordil mantención, que toman los pacientes cada ocho horas, porque el que se va a tomar por vía oral tiene que tener una dosis muy alta para provocar el efecto, por el efecto de primer paso; la vía sublingual permite evitar ese efecto y llegar más rápido al sistema donde se desea que actúe el fármaco.

En cuanto a la vía inhalada, en algunos casos de reanimación hay que instilar adrenalina por el tubo endotraqueal, porque llega de inmediato al corazón y no se va a metabolizar, aunque la adrenalina es un mal ejemplo, porque no se administra por vía oral, pero existen muchos otros fármacos, como el salbutamol, que si se administra una dosis excesiva igual llegan a la circulación sistémica, aun cuando el salbutamol oral se metaboliza en el hígado. Las dos estrategias que se pueden utilizar para sobrepasar el efecto de primer paso son: utilizar una vía diferente o elevar la dosis.

Una vez que el fármaco ingresa al torrente sanguíneo, queda en el mejor vehículo para que lo distribuya a lo largo y ancho del organismo. Hasta el momento no hay fármacos inteligentes, es decir, la Aspirina se distribuye por igual en todo el organismo, aunque la persona tenga el dolor en la cabeza o en el hombro.

Los factores que afectan la distribución son los mismos que ya se han descrito: liposolubilidad; grado de ionización; irrigación sanguínea, es decir, si un órgano tiene una alta irrigación sanguínea el fármaco se va a distribuir en él, de preferencia. Otros factores que afectan la distribución son, la unión a las proteínas plasmáticas y la afinidad por los tejidos. En el plasma y los tejidos los fármacos van acompañados de las proteínas en mayor o menor proporción y se establece una competencia entre las proteínas del plasma y las proteínas tisulares; la distribución del fármaco va a depender de quién gane en esa competencia: si las proteínas tisulares atraen con mayor facilidad o avidez al fármaco, éste no va a permanecer en la sangre, sino que va a pasar a los tejidos; si, por el contrario, la afinidad del fármaco por las proteínas de la sangre es mayor, se quedará allí.

El fármaco que está unido a las proteínas plasmáticas y tisulares es farmacológicamente inerte, a menos que las proteínas tisulares sean los receptores; pero si está atrapado por otra proteína indiferente, no funciona. Un ejemplo es la digoxina, que tiene una gran afinidad por las proteínas tisulares y se acumula en el músculo esquelético, que es mucho más grande que el corazón; sólo una pequeña porción de la digoxina va a llegar a las proteínas receptoras que existen en el corazón y determinan su efecto terapéutico, el resto se distribuye en el músculo esquelético, en forma homogénea, ya que la digoxina tampoco es inteligente, y no ejerce función alguna.

La afinidad por los tejidos determina el fenómeno de acumulación y permite explicar el parámetro de volumen aparente de distribución. La distribución no siempre es uniforme debido a que hay barreras, de las cuales la principal es la barrera hematoencefálica. Se habla de la barrera placentaria, pero en realidad ésta no existe; si así fuera, las mujeres embarazadas podría tomar cualquier medicamento, en cambio sólo pueden tomar penicilina y paracetamol, porque todo lo demás pasa al niño. Lo que sí es cierto es que la placenta tiene actividad metabólica, por lo que puede metabolizar en cierta medida algunos fármacos, pero no lo suficiente como para constituir una verdadera barrera, como la barrera hematoencefálica.

La distribución tiene distintos tiempos y sigue un modelo multicopartimental (Fig. 3). La absorción va a llevar el fármaco al compartimiento general, central, que es la sangre y eso incluye también a los órganos de alta perfusión: corazón, pulmón, cerebro e hígado, donde se va a establecer un equilibrio dinámico entre lo que hay en la sangre y lo que hay en esos órganos; pero también hay un equilibrio dinámico entre lo que hay unido a las proteínas y lo que está libre, porque el fármaco no está unido 100% a las proteínas, algo tiene que estar libre en la sangre y pasar a los tejidos; lo que se mueve es el fármaco libre, no el unido a las proteínas.

El fármaco que sale a los tejidos ingresa al tejido intersticial, donde establece interacciones con las proteínas correspondientes y algunas de esas proteínas pueden ser las encargadas de mediar su mecanismo de acción; también puede pasar a depósitos hísticos, por ejemplo, el músculo es depósito hístico de la digoxina.

Capacidad de Penetración y Difusión de Medicamentos Intraconducto

El objetivo de la terapia endodóntica consiste en tratar o prevenir la periodontitis apical (Lasala, 1971; Wu et al., 2006). Por supuesto, la efectiva eliminación o disminución de microbiota es esencial para la reparación periapical (Peters et al., 2000; Siqueira Jr. et al., 2001; Mohammadi & Abbott, 2009). Todavía, el remanente infeccioso en las áreas apicales inaccesibles y complejidades anatómicas del conducto radicular, túbulos dentinarios, conductos laterales y accesorios, itsmos y deltas apicales pueden no ser completamente eliminado solo con la preparación química y mecánica (Wu et al.).

Las bacterias ubicadas en estas áreas están protegidas de los efectos de las células y moléculas de defensa del huésped, los antibióticos administrados sistémicamente y de la acción de los instrumentos e irrigantes (Siqueira Jr. En este contexto, el empleo de medicamentos intraconductos se ha indicado como una estrategia entre sesiones para promover una reducción adicional de la carga bacteriana, antes de la obturación del conducto (Sjögren et al., 1991; Siqueira Jr. & Lopes; Estrela et al., 2001; Peciuliene et al. 2001). Además, algunos medicamentos intraconducto, como el hidróxido de calcio, disminuyen la inflamación periapical, reduciendo el dolor postoperatorio, y estimulan la sanación de los tejidos periapicales (Byström & Sundqvist, 1981; Siqueira Jr. et al., 1997; Siqueira Jr. J.

Para que tengan eficacia, las medicaciones intraconducto deben difundir por todas las áreas anatómicas del sistema de conductos y también en los túbulos dentinarios (Siqueira Jr. & Lopes). No existen estudios previos en la literatura que recopilen y discutan los resultados de los estudios que evaluaran la capacidad de penetración y difusión de medicaciones intraconducto.

La búsqueda electrónica de la literatura fue realizada por los buscadores “PubMed, Scielo y Google Académico” investigando los siguientes términos: drug diffusion in endodontic, dental tubule medication, inter appointment medicaments, intra canal dressing, drug diffusion in isthmus and lateral canals, isthmus and lateral canals in endodontic, drug penetration in isthmus and lateral canals.

Fueron considerados artículos publicados en inglés. Las búsquedas electrónicas se realizaron en noviembre y diciembre de 2020. La investigación actual se centra en diferentes tipos de medicamentos intraconductos (pastas de hidróxido de calcio, clorhexidina, paramonoclorofenol alcanforado, chitosan, tetraciclina) que se utilizan con fines antimicrobianos en las infecciones del conducto radicular.

Para la búsqueda electrónica se emplearon las siguientes frases: dentinal tubule medication, drug diffusion in endodontic, inter-appointment medicaments, drug diffusion in isthmus and lateral canals, isthmus and lateral canals in endodontic, drug penetration in isthmus and lateral canals. Una vez obtenido los artículos científicos, se procedió a analizar el título y resúmenes de los mismos, para elegir los artículos que cumplieran los criterios de elegibilidad, a los cuales se les realizó lectura completa y se le aplicaron los siguientes criterios de exclusión: estudios que solo evalúen zona de inhibición, penetración/difusión de materiales endodónticos/odontológicos no relevantes, capacidad de penetración/difusión sin especificar medida cuantificable, medicación evaluada no actúa en contacto directo con las paredes internas del conducto radicular, estudios que evalúen penetración/difusión solo de vehículos y estudios de revisión bibliográfica.

De los 1.516 resultados de la búsqueda electrónica, posterior a la lectura del título y sus resúmenes para determinar su relevancia, 46 artículos se consideraron relevantes para la investigación. Posterior a la completa lectura del artículo, se excluyeron 38 estudios por presentar criterios de exclusión descritos previamente.

La medicación intraconducto consiste en la aplicación tópica de medicamentos dentro del sistema de conductos radiculares (SCR) con la intención de lograr efectos terapéuticos locales y no a nivel sistémico. Estos medicamentos pueden ser de diferentes tipos, tales como antisépticos, antibióticos, corticosteriodes y pastas de hidróxido de calcio para tratar el dolor, inflamación o para reducir la hemorragia. Los antisépticos constituyen la medicación tópica más empleada en endodoncia (Siqueira Jr.

Diversos estudios indican que el objetivo principal de la medicación intraconducto entre sesiones consiste en erradicar la mayor cantidad de bacterias y microorganismos, que probablemente con la preparación químico-mecánica, no se logran eliminar (Sjögren et al.; Siqueira Jr. El empleo local de sustancias irrigantes y quelantes son coadyuvantes químicos en el proceso de instrumentación del SCR (Siqueira Jr. & Lopes; Seltzer).

Para una desinfección completa de la dentina, los medicamentos aplicados localmente deben penetrar en la dentina en concentraciones suficientemente altas para eliminar las bacterias que invaden (Portenier et al., 2002) y la medicación debe estar en contacto directo con el microorganismo (Siqueira Jr. & Lopes). Para conservar su actividad antibacteriana, el desinfectante debe resistir la inactivación por parte de la dentina y sus diversos componentes (Portenier et al.).

Un medicamento que penetra más profundamente en los túbulos dentinales no solo puede servir como agente bloqueante, evitando la repoblación microbiana, sino que también los inactiva en los túbulos. Zand et al. Por estas razones, es interesante determinar la capacidad de penetración y difusión de la medicación intraconductos dentro del túbulo dentinal, conductos laterales e itsmo para combatir a los microorganismos, que pueden penetrar en la longitud de los mismos, en un rango de 100-612 μm (Haapasalo & Orstavik; Ørstavik & Haapasalo, 1990; Sen et al., 1995; Siqueira Jr. et al., 1996; Al-Nazhan et al. 2014; Ran et al., 2015; Brittan et al. 2016), reproducirse y liberar toxinas que perpetúen la inflamación periapical (Ørstavik & Haapasalo; Sen et al.; Peters et al.; Brittan et al.).

Los microorganismos dentro de los túbulos dentinales, se encuentran protegidos de la acción de los instrumentos endodónticos y soluciones irrigadoras (Siqueira Jr. La habilidad del medicamento intraconductos de disolver y difundir en el SCR es esencial para que su acción sea exitosa (Siqueira Jr. Se destaca la necesidad de remover la capa de desecho antes de introducir el medicamento dentro del conducto radicular, si se desea lograr el efecto máximo (Abbott et al., 1989; Cruz et al., 2002). Puapichartdumrong et al. (2005), demostraron que la presencia de componentes pulpares remanentes tienen una influencia significativa sobre la difusión del medicamento en la superficie de la dentina (Puapichartdumrong et al.).

Sin embargo, Oguntebi demostró que no hay una completa inhibición de la acción de los medicamentos intraconductos por la presencia de la capa de desecho en el conducto radicular, lo cual impediría la permeabilidad del túbulo dentinal; sin embargo, la remoción de esta capa de desecho ha demostrado ser importante para asegurar la desinfección del conducto. Biella et al. Abbott et al. (1988) indicaron que la capacidad de difusión de los medicamentos no depende de la edad o sexo del individuo, sino del área de contacto directo entre el medicamento y la pared de dentina. A diferencia Wantulok et al.

El vehículo empleado para mezclar junto al medicamento, el cual puede ser activo o inerte, es en parte, el encargado de la difusión de la medicación dentro del túbulo dentinal. de Souza Batista et al. (2014), demuestran que las pastas de solución salina y propilenglicol se difundían a través de los túbulos dentinarios. Cruz et al. A diferencia, Sungur et al. concluyen que tanto el propilenglicol como el agua destilada podrían usarse como vehículo y mostraron capacidades similares para la difusión de los túbulos dentinarios. Fuss et al. demostraron que la adición de yodo yoduro de potasio o cobre activado eléctricamente al hidróxido de calcio aumentó significativamente su actividad antibacteriana y su difusión en los túbulos dentinarios in vitro.

Con respecto al diámetro de las partículas de la medicación intraconductos, Sireesha et al. Gravenmade et al. Con respecto a la difusión del medicamento en las complejidades anatómicas del diente, Gravenmade et al., indican que la mayor parte del formaldehído insertado se difundió a través del tercio apical.

Un concepto interesante con respecto a la efectividad del medicamento dentro del conducto radicular, es la zona de inhibición, lo cual indicaría la actividad contra los microorganismos, su efectividad depende de varios factores, como el tamaño de la molécula, solubilidad y difusión del material en el medio de agar, sensibilidad a la droga, origen bacteriano, número de bacterias inoculadas, pH del sustrato, viscosidad del agar, tiempo de incubación y actividad metabólica en contra del microorganismo (Silva et al., 2014).

No se han reportado estudios suficientes en la literatura que reporten la capacidad de penetración y difusión de la medicación intraconductos dentro del túbulo dentinal, conductos laterales e itsmos. La eliminación de la capa de desecho aumentaría la capacidad de penetración/difusión del medicamento dentro del túbulo dentinal. El vehículo empleado en la preparación del medicamento intraconductos y el diámetro de las partículas del mismo, incide en la capacidad de penetración/difusión del medicamento dentro del túbulo dentinal, conductos laterales e itsmo.

Rango de Penetración y Difusión

Se determinó un rango de penetración del medicamento muy variable, entre 27,7 - 2350 μm y rango de difusión de 200-500 μm. Hay pocos estudios publicados que reporten la capacidad de penetración y difusión de intracanal medication.

Medicamento Rango de Penetración (μm) Rango de Difusión (μm)
Varios 27.7 - 2350 200 - 500

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