Una de las peores cosas que te pueden pasar mientras manejas es que se reviente una rueda cuando estás circulando en velocidad. Pueden ser múltiples las causas: el sol, la nieve y la lluvia, un defecto en la fabricación o la presión de aire incorrecta pueden ser algunos factores de desgaste y grietas en la banda de los neumáticos. También una explosión puede producirse por un golpe o un objeto filoso en el suelo.
Qué NO hacer en caso de reventón
Lo que nunca hay que hacer es clavar los frenos. Si vienes andando a velocidad y revienta un neumático (la mayoría de las veces viene acompañado por un fuerte tirón en el volante) lo peor que puedes hacer es pisar a tope el pedal del freno o tirar bruscamente del freno de mano.
Elementos clave del vehículo para una conducción segura
Para que tú y tu auto sean el mejor equipo, primero tienes que entender su lenguaje. Es fundamental conocer cómo está construido y cómo funciona para mantenerlo en óptimas condiciones. El nuevo Libro para la Conducción que desarrolló Conaset para que los nuevos conductores se preparen para poder obtener la licencia clase B, contiene varios temas interesantes que todos quienes manejamos debemos conocer a la perfección, entre ellos destacan:
- Panel de instrumentos o tablero
- Motor
- Sistema de lubricación
- Sistema eléctrico
- Sistema de combustible
- Sistema de refrigeración
- Sistema de escape
- Transmisión
- Dirección
- Suspensión y amortiguación
- Frenos
- Neumáticos
- Luces
- Espejos
No necesitas ser un mecánico especialista, pero es muy valorable que tengas al menos nociones básicas del funcionamiento de un vehículo.
Panel de instrumentos o tablero
Imagina que el panel te habla con colores:
- Verde: ¡Luz verde! Significa que un sistema está activado y funcionando con normalidad (ej: luces encendidas).
- Amarillo/Ámbar: ¡Ojo aquí! Es una advertencia. No es una emergencia que te obligue a parar en seco, pero te está diciendo: "revísame cuando puedas, por favor".
- Rojo: ¡ALERTA MÁXIMA! Esto es serio. Significa "atención inmediata, avería grave". Debes detenerte AHORA MISMO de forma segura y apagar el motor.
El panel de instrumentos entrega mucha información relevante para el conductor de un vehículo. Entre ellas destacan:
- Tacómetro: Mide los "latidos" del motor en RPM (Revoluciones Por Minuto).
- Velocímetro: El más famoso. Te dice la rapidez instantánea a la que te mueves. Respeta siempre los límites de velocidad permitidos.
- Indicador de Combustible: Tu recordatorio para no quedarte botado. Cuando se acerca al mínimo, es hora de visitar la bencinera. No te quedes en pana; abastece combustible siempre mucho antes que se encienda la luz testigo.
- Indicador de Temperatura del Líquido Refrigerante: Muestra si el motor está "cómodo" o si tiene "fiebre". Si es una aguja que va de la C a la H, que siempre esté más o menos en la mitad con el motor caliente y si es digital que esté por debajo de los 90°C.
- Odómetro: El "contador de vida" de tu auto. Registra todos los kilómetros que han recorrido juntos. Registra el kilometraje total recorrido por un vehículo. Es posible configurar el conteo de kilómetros para un tramo específico.
- Luces testigo: Hay indicadores de averías, de uso de atributos de seguridad, o bien indicadores de uso de luz alta o baja, neblineros o intermitentes.
Motor de un auto
Es el corazón del automóvil, el que genera la fuerza para moverlo. Sin el motor, el vehículo sería una caja con ruedas. Salvo contadas excepciones, el motor se ubica en la parte delantera de un auto y funciona con bencina o diésel. Además, existen algunos vehículos que tienen permitidos usar como combustible el gas. Por si fuera poco, el desarrollo de la industria permitió también que existan motores eléctricos y vehículos híbridos, que funcionan con un motor convencional sumado a otro eléctrico.
Sistema de lubricación de un vehículo
El aceite es como la sangre para el motor. Se encarga de lubricar todas las partes móviles, reduciendo la fricción y el desgaste. El funcionamiento del motor, a nivel interno, hace que interactúen muchos metales, los que podrían rozar o acercarse muchísimo cuando funciona el motor. Por tal razón, todos los motores necesitan de lubricación. Sin lubricante, el motor perderá compresión, fuerza y dejará de funcionar. Un motor en buen estado necesita de compresión al interior del motor, con piezas que calzan a la perfección entre sí, sin roce ni desgaste innecesario. Esto solo es posible si es que hay aceite.
¡Si la luz del aceite se enciende, es una orden! Detén el motor de inmediato. No sigas "un poquito más". Usa aceites de calidad y recomendados para tu modelo.
Si se enciende la luz indicadora de aceite en el tablero, podría suceder que el nivel de lubricante de motor está bajo. En el mejor de los casos, el auto está con poco aceite, porque tiene una pequeña fuga que no ha sido atendida. Sin embargo, si la fuga es muy grande o peor aún, el auto está quemando aceite, entonces el problema podría ser mayor. El aceite no se consume, ni se quema, nunca. Lo único que debe sucederle es que con el paso del tiempo y los kilómetros, pierda viscosidad hasta que debe ser reemplazado de forma preventiva.
Evita andar con la luz del aceite encendida, podrías dañar severamente el motor del vehículo. Rellena con aceite de motor si el nivel está bajo y no olvides de hacer el cambio de aceite y filtro periódicamente, tal como indica el manual de tu auto. Utiliza siempre el aceite de motor recomendado por el fabricante.
Sistema eléctrico de un auto
El alternador (impulsado por una correa del motor) produce la energía eléctrica, y la batería la almacena. Pese a que tradicionalmente los motores funcionan con combustible, sea bencina o diésel, la cuestión es que la electricidad juega un papel fundamental en el proceso de combustión. La energía eléctrica en un automóvil, es generada por el alternador, que en algunos países, de hecho, es conocido como generador.
- Fusible fundido: Si algo eléctrico deja de funcionar (la radio, una luz), lo primero es revisar los fusibles.
- Batería con problemas: Si al darle contacto al auto le cuesta arrancar (el motor gira lento), la batería puede estar mal cargada. Si la luz de la batería se enciende mientras conduces, tienes un problema de carga. ¡Cuidado!
Sistema de combustible de un auto
Este sistema lleva el combustible desde el estanque al motor. Sin combustible no hay combustión; al menos por ahora.
Si al conducir sientes un fuerte olor a gasolina, detente de inmediato e investiga. Cuando el motor está frío: los autos modernos ajustan la mezcla aire/combustible automáticamente.
Sistema de refrigeración de un auto
El motor se calienta, y mucho.
Causas de Sobrecalentamiento: Poco líquido, una obstrucción en el sistema o una correa de la bomba de agua rota.
El líquido refrigerante recorre todo el motor por ductos que transportan el fluido para controlar la temperatura de trabajo de ese motor. Si esos ductos se obstruyen, si la bomba de agua funciona mal o hay problemas con el radiador, la temperatura del motor subirá y podrías estar en problemas. Si ves en el marcador de temperatura que el motor está caliente, lo mejor es detenerse. Eventualmente, esperando que se enfríe, puedes avanzar hasta tener que parar nuevamente y así hasta llegar a destino. En otras ocasiones, es mejor detenerse y no andar más, el daño al motor podría ser grave.
A veces, se eleva la temperatura del motor, porque el electroventilador no comenzó a funcionar. Esto podría ocurrir por un problema de contacto del propio ventilador, un fusible quemado o incluso algún sensor de temperatura, por ejemplo.
Si vives en climas muy fríos, con mínimas cerca de 0°C o menor, es mejor usar líquido con anticongelante. Sin él, podría congelarse el líquido refrigerante y dañar el motor o parte del sistema de refrigeración del auto.
Sistema de escape de un auto
Expulsa los gases de la combustión. Un buen escape mejora el desempeño de un vehículo y también controla o mejora la emisión de gases al medio ambiente. Pero ¡cuidado! Estos gases contienen monóxido de carbono, un veneno silencioso, sin olor ni color. Síntomas de intoxicación: Dolor de cabeza y vómitos. A la primera señal, detente, sal del vehículo y respira aire fresco.
El sistema de escape tiene importancia por varias cosas.
Uno de los gases que expulsa el sistema de escape de un automóvil es el Monóxido de Carbono (CO), el cual es altamente tóxico y venenoso para las personas. No tiene olor ni color y puede matar a alguien lentamente. Uno se duerme y no despierta más.
Es importante que las líneas de escape estén sanas, que no estén rotas ni obstruidas. En cualquiera de los dos casos, se provoca merma en el desempeño del auto y también tendrás problemas con la emisión de gases contaminantes, lo que producirá un rechazo a la hora de renovar los gases y/o la revisión técnica. Si hubiera fuga de CO al interior del vehículo, se podría percibir en algunas personas dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Si se sospecha que hay intromisión de CO al interior del vehículo, lo mejor es detenerse y salir del auto.
Transmisión de un vehículo
Este sistema transfiere potencia desde el motor a las ruedas del auto. Hoy, la mayor parte de los vehículos tiene tracción delantera, mientras que en el pasado era más común la tracción trasera. Además de los vehículos 4x4, hay también algunos que son AWD o All Wheel Drive, es decir, tracción integral a las cuatro ruedas.
Embrague (en autos mecánicos): Es el pedal que conecta y desconecta el motor de la caja de cambios.
Caja de Cambios: Multiplica la fuerza del motor. Cada marcha es para un rango de velocidad.
El embrague es el encargado de desacoplar y acoplar nuevamente el motor de la transmisión. Cuando presionas el embrague, liberas la transmisión para poder cambiar de marcha en la caja de cambios y continuar andando. Ojo, que si mantienes presionado el embrague por mucho tiempo, es lo mismo que rodar en neutro, donde podrías perder tracción y el control del auto. Además, mantener el pie en el embrague, lo desgasta prematuramente. En líneas generales, existen dos tipos de caja de cambios, una manual y otra automática.
Dirección de un automóvil
Transmite el movimiento del volante a las ruedas. Este sistema es el que está comandado por el volante.
Antiguamente, la dirección mecánica, en algunos modelos, podía significar un verdadero deporte, ya que era bastante duro de maniobrar. Hoy, con la dirección hidráulica, entre otras innovaciones, ese esfuerzo que haces al girar el volante es mínimo. Cuando el vehículo es sometido a sobrecargas, o no se anda con la presión de aire adecuada en los neumáticos, o cuando se golpea el auto con algún bache en el camino, se podría resentir la dirección, las ruedas y la suspensión. Si sientes la dirección pesada, que el auto vibra o se va hacia los costados, podría haber un problema con el alineamiento y balanceo de tu auto.
Suspensión y amortiguación
Son los responsables de mantener las ruedas pegadas al suelo, darte estabilidad y absorber los baches. Gracias a este sistema, los neumáticos están en permanente tracción con el camino, si no hubiera suspensión y amortiguación, el vehículo sería completamente tieso, produciendo un andar completamente incómodo y además, se rompería muy fácilmente cualquier parte de su estructura. La suspensión y amortiguación es la encargada de acompañar todo el movimiento del vehículo y así absorber las irregularidades del camino.
¿Cómo saber si están malos?
- Si frenas y ves que el auto se inclina mucho hacia delante.
- El auto se balancea demasiado en autopistas niveladas y en buen estado.
- Se inclina exageradamente en las curvas.
- El vehículo rebota u oscila.
- Al pasar por baches, sentirás los golpes. El vehículo deja de ser suave; todo es golpe y rebotes.
- Los neumáticos podrían presentar desgaste irregular.
- Al andar de noche, podrías ver una oscilación particular en las luces.
El sistema de amortiguación y suspensión debe estar siempre en buen estado para acompañar de forma suave y gradual cada movimiento del vehículo. Preocúpate de cambiar amortiguadores según especifica el manual del fabricante. Si percibes algunos de los síntomas descritos, entonces revisa la suspensión.
Algunas de las consecuencias peligrosas por tener el sistema de amortiguación y suspensión en mal estado, son:
- Pérdida de estabilidad en curvas, vientos, baches o cualquier situación que invite a perder tracción.
- Aumento en la distancia de frenado, sobre todo en caminos no tan buenos y en condiciones adversas.
- Desgaste mayor en neumáticos o en otras piezas del conjunto de suspensión del vehículo.
- Disminuye el confort, aumenta la fatiga del conductor y sus ocupantes.
Frenos de un auto
Tu elemento de seguridad activa más importante.
- Freno de Servicio (el pedal): Generalmente hidráulico, actúa sobre las 4 ruedas.
- Servo Freno: Es un asistente que multiplica tu fuerza de frenado. ¡Ojo! Solo funciona con el motor encendido.
- Nivel del líquido de frenos: Revísalo periódicamente.
- Recorrido del pedal: No debe llegar hasta el fondo.
Así es, si tu amortiguación y suspensión tuviera problemas severos, podría afectar la frenada. Si te fijas, al frenar el vehículo, se inclina hacia delante. Ese movimiento es acompañado y regulado gracias a la suspensión.
Sin los frenos, chocaríamos en cada esquina literalmente. Hay que saber usar los frenos y también estar consciente de cada cuantos kilómetros hacer mantenciones preventivas de sus componentes. En el Libro para la Conducción de Conaset, diferencian dos tipos de frenos. Por un lado, tenemos al Freno de Servicio, o bien pedal de freno; y por otro al Freno de Estacionamiento, o bien freno de mano. Los frenos de servicio, antiguamente, venían en un solo circuito hidráulico, donde un problema en una sola rueda, se traducía en pérdida de frenos en todo el vehículo. Hoy, hay dos circuitos independientes, es decir, con problemas en uno, sigue operando el otro para que el auto no quede 100% sin frenos. El freno de mano, en tanto, es mecánico y normalmente opera en las ruedas de atrás. Lo correcto es solo usarlo, como su nombre lo dice, para dejar el auto frenado en el estacionamiento.
Cuidado, que con temperaturas extremas o si pasaste por algún charco, podría haber agua o humedad en los frenos. Si ocurre, es bueno andar a baja velocidad e ir apretando el freno suavemente y siempre atento por los retrovisores. Eso sirve para “secar” los frenos en caso de exceso de agua o humedad.
Los ABS y la frenada de emergencia
Si te encuentras frente a una situación de emergencia, lo más lógico y rápido es frenar al instante. Esta maniobra podría tener algunos riesgos como el bloqueo de ruedas y la pérdida de control del auto. Además, si el vehículo patina, la distancia de frenado aumenta y también la probabilidad de chocar. Esto empezó a dejar de ocurrir significativamente gracias a las tecnologías que han desarrollado las marcas de auto respecto de los frenos. Todo esto es encabezado por el sistema ABS, el cual, apoyado del EBD y otros atributos en frenadas de emergencia, han mejorado la seguridad de todos los usuarios.
El sistema ABS detecta el bloqueo de alguna rueda. Cuando ocurre, esta tecnología suelta un poco la rueda bloqueada. Gracias a esto se puede mantener el control del vehículo o al menos se reduce el riesgo de accidente. A la vez, el control de estabilidad y también el control de tracción ayudan a que no exista pérdida de control en estas maniobras. De todas formas, nunca olvides que hay que respetar los límites de velocidad y las normas del tránsito. Aun con excelentes frenos, cualquier conducta riesgosa podría provocar un accidente.
Según el Libro para la Conducción en Chile, debes acordarte de controlar lo siguiente:
- Que el nivel del líquido de frenos esté al máximo o cerca. Revísalo con el motor frío y cuando el vehículo haya pasado detenido bastante tiempo. Si hay poco líquido de frenos o fuga, esto hará que la frenada sea defectuosa siempre.
Neumáticos
Son cruciales. El punto de apoyo del vehiculo con la calzada son los neumaticos. Por ello, el agarre es fundamental pues entrega seguridad en distintas condiciones climáticas y de emergencia.
- Presión: Revísala con los neumáticos fríos. Poca presión hace la dirección pesada y aumenta el consumo; demasiada presión reduce la adherencia.
- Dibujo (Surcos): La profundidad mínima legal es de 1.6 mm, pero lo recomendable es no bajar de 3 mm.
- Desgaste irregular: Si se gasta más al centro, tenías exceso de aire.
Las ruedas están provistas de neumáticos para adherirse al pavimento, sirviendo de punto de apoyo para el desplazamiento y frenado del vehículo.
Interior de los neumáticos
Interiormente, los neumáticos están formados por una serie de tejidos textiles. Según la orientación de estos tejidos, se pueden dividir en:
- Diagonales: Los tejidos están colocados de forma diagonal, unos sobre los otros.
- Radiales: Los tejidos están colocados de forma paralela, desde un talón del neumático hasta el otro, reforzadas por otros tejidos metálicos colocados en la zona de la banda de rodadura.
Tipos de neumáticos según la cámara
- Con cámara: La cámara situada entre la cubierta y la llanta, contiene el aire a presión. Si se produce un pinchazo, la cámara se rasga y el aire se pierde rápidamente.
- Sin cámara: Es la cubierta la que mantiene el aire a presión. Cuando se produce un pinchazo, la cubierta no se rasga y el aire se pierde más lentamente, lo que disminuye el peligro de reventón. Son los más utilizados en la actualidad.
Importante: Para montar neumáticos sin cámara se emplean llantas especiales.
Es importante revisar normalmente la presion de aire de los neumaticos. Cuando hay problemas de alineamiento o de amortiguación se apreciará un desgaste irregular, tal vez por conducir con una presión de aire inadecuada. Cuando hay desgaste al centro del neumático en la banda de rodamiento, se entiende que han trabajado con exceso de aire. Si en una de las dos ruedas traseras hay baja presión aumenta la tendencia al giro. Con baja presion en las ruedas delanteras la direccion se torna pesada.
Desbalanceo: Es posible percibirlo cuando el vehículo presenta vibraciones o anomalías en los neumáticos.
Cambio: al menos cada 5 años, pues aunque no lo aparenten, el material se envejece y desgasta lo cual puede ser peligroso.
Importante: Si va conduciendo y revienta un neumático trasero debemos virar el volante hacia el lado en que se desvía la cola.
¿Dónde poner los mejores neumáticos? ¡Siempre en las ruedas traseras!
Cambio: Aunque se vean bien, los neumáticos envejecen.
Luces
Asegúrese de que sus luces estén limpias, que funcionen y que sus focos de luces altas y bajas estén bien ajustados.
Luces de advertencia de peligro (Hazard): Úsalas sólo si estás detenido por una falla o para advertir un peligro en la vía.
Espejos
Permiten al conductor ver el tráfico que circula detrás de él y a la derecha e izquierda del vehículo.ajustados para lograr buena visibilidad hacia atrás y hacia los lados.
Visibilidad
Cuenta con buena visibilidad a través del parabrisas delantero, luneta trasera y ventanas laterales.
¡Recuerda! Aun con los espejos bien regulados, siempre tendrás puntos ciegos o ángulos muertos. Antes de arrancar compruebe sus puntos ciegos, mirando alrededor.
Puertas
Bien cerradas.
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