Es importante estar preparado para manejar en condiciones de lluvia, caminos anegados, niebla e incluso nieve y/o hielo. En estos casos los frenos se mojan y afectan sus propiedades. El agua en los frenos puede causar que se debiliten, funcionen de manera irregular, o se atasquen.
Consecuencias de los frenos mojados
Durante una lluvia intensa, el agua puede acumularse en los discos y las pastillas de freno. Esto puede reducir temporalmente la capacidad de frenado, ya que el agua actúa como una barrera entre los componentes.
- Menor efectividad de los frenos: El agua no sólo afecta el agarre de tu vehículo, lo que puede hacer que la maniobra de frenado requiera de más distancia, sino que en algunos casos por los cambios de temperatura puede dañar los discos de freno, reduciendo aún más su efectividad.
- Aumento de la corrosión: La exposición continua al agua y la humedad puede llevar a la oxidación y la corrosión en los componentes de frenado. Esto puede debilitar la efectividad del sistema de frenos y reducir su vida útil.
- Contaminación del líquido de frenos: El agua puede infiltrarse en el sistema de frenos a través de las tapas del depósito de líquido de frenos. Si el agua contamina el líquido de frenos, puede afectar su capacidad para transmitir la presión correctamente, lo que podría comprometer la eficiencia de frenado.
Respecto a los frenos, recordar que después de pasar por profundas pozas de agua o lavar el vehículo, se mojan y, en consecuencia, la calidad de frenado puede ser imprecisa.
La superficie de la carretera mojada reduce la fricción entre los neumáticos y la superficie. Esto puede resultar en un mayor tiempo y distancia de frenado.
¿Qué es el aquaplaning?
Primero empezaremos por explicarte qué es. El aquaplaning es una situación que se produce habitualmente cuando conduces con lluvia, en la que las ruedas pierden adherencia con el asfalto de la carretera.
Ing. Hidroplaneo o Acquaplaning: Fenómeno físico que responde a la cuña hidráulica que se introduce entre el suelo y el neumático permitiendo separar ambas superficies, llevando a una pérdida de tracción y control de la dirección y frenos.
El mal estado de los neumáticos, la profundidad del dibujo y las altas velocidades son directamente proporcionales al riesgo de sufrir estas peligrosas situaciones. En ningún caso es necesario dar giros fuertes con el volante, frenar o acelerar en exceso. Por último, debes prestar atención al momento en que las ruedas delanteras vuelven a recuperar su adherencia para poder guiar correctamente el vehículo.
Si tu auto tiene ESP (Sistema de Control de Estabilidad) es igualmente aconsejable actuar por igual con el volante. Por último, recordarte de nuevo que, para evitar disgusto, lo mejor es disponer siempre de neumáticos en perfecto estado. Si además son de una marca reconocida que ha recibido buenas puntuaciones en las pruebas de seguridad, mejor que mejor.
¿Qué hacer en caso de inundación del motor?
A este tipo de avería del motor se la llama choque hidráulico o “hidrolock”. Cuando pasa esto, lo primero que hay que tener en cuenta es que no se debe encender el motor. Una vez que se sabe que se tiene este problema, lo más importante es intentar sacar el agua del motor y secar todos sus componentes, lo antes posible.
- Primero hay que desconectar la batería, el cable de tierra y el positivo y hay que secarlo todo bien. Se pueden secar las partes mojadas con una toalla de mecánico, aunque lo más efectivo y sencillo sería usar una aspiradora de coches.
- Una vez hecho esto, hay que retirar las tapas de plástico del motor y secarlas lo máximo posible con una toalla de taller.
- Hay que revisar todos los contactos eléctricos, después de haber retirado la bujía, y secarlos para no provocar un corto circuito cuando se intente mover el motor de arranque.
- En este momento hay que secar toda el agua que haya podido entrar en los pistones, aprovechando el espacio que dejó la bujía y moviendo el motor de arranque.
- Una vez se haya secado todo el motor, se pueden volver a colocar las bujías, secas y limpias, en su sitio e intentar arrancar el coche. Si se consigue arrancar el motor, es que los daños no han sido demasiado importantes.
Consecuencias de una avería por agua en el motor
Cuando la cantidad de agua que entra en un motor no puede ser evaporada por el mismo puede ocasionar unas consecuencias que varían dependiendo de la gravedad del incidente. Las consecuencias más comunes de una avería por agua en el motor son las siguientes:
- Doblez o rotura de bielas.
- Fractura de la cabeza del pistón.
- Fractura del bloque del motor.
- Daño del cárter del motor, casquería o cojinetes.
- Sellado defectuoso, o cualquier combinación de estos.
Tipos de daños
- Doblez o rotura de bielas: Es una avería importante, ya que puede provocar la rotura del pistón o de las válvulas. También puede dañar el cilindro o el cigüeñal, puesto que las bielas lo conectan con los pistones, e incluso puede llegar a averiar el bloque del motor.
- Fractura de la cabeza del pistón: Esto se puede saber si se oye un golpeteo en el motor, si hay pérdida de potencia o hay un alto consumo de lubricante o combustible.
- Bloque fracturado: Es la consecuencia más grave de este tipo de avería por agua.
- Daño en el cárter del motor: Los daños que se pueden presentar en este pueden ser bastante graves, ya que supondrían la pérdida de lubricación de otras piezas que se encuentren dentro del mismo.
- Sellado defectuoso: Un defecto en el sellado del motor puede ser sumamente importante, ya que se pueden producir fugas de líquido refrigerante, aceite o gas entre la culata, bloque de motor y junta de culata.
Recomendaciones
Después de conducir bajo la lluvia, es vital revisar los frenos para asegurarte de que sigan respondiendo de manera eficiente. La seguridad en la carretera es fundamental, y tus frenos desempeñan un papel crucial en ello. La revisión de los frenos después de una lluvia es esencial para asegurarte de que sigan siendo eficientes y confiables. Mantener tus frenos en buen estado no solo garantiza tu seguridad, sino también la de otros conductores en la carretera.
Queremos que siempre conduzcas de forma segura y con tu vehículo en las mejores condiciones; la revisión técnica te ayuda en ese proceso.
- Cuida la batería. Si el nivel de líquido es demasiado bajo, la batería puede dañarse.
- Mantén limpias las gomas de los limpiaparabrisas delanteros y traseros. Si las escobillas están desgastadas, sustitúyelas.
- Revisa que la presión de los neumáticos sea correcta, incluyendo el de repuesto.
Si observas un funcionamiento irregular del motor, conduce despacio, sin exigirle, y recurre inmediatamente a la Red de Servicios Técnicos Autorizados de Comercial Fiat Chrysler SpA para corregir el problema.
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