“NADIE deberá manejar un vagón por las calles de Roma o en los suburbios donde hay hogares después del atardecer o antes de las 10 de la mañana”. La norma la impuso Julio César (muerto el año 44 a.C.) para evitar el molesto sonido que producían las ruedas de hierro de las carretas sobre las calles de piedra de la ciudad. De eso, claro, han pasado muchos siglos… Y pocas medidas urbanas. Lo que sí, ahora tenemos más claro el significado de la palabra ruido: “sonido confuso, desagradable y generalmente fuerte”. Pero a diferencia de los romanos, por estos días nadie impide que las carretas modernas circulen por todas partes y a cualquier hora. De hecho, escuchar el ruido de los autos, micros, Metro y construcciones, desde hace un buen tiempo es sinónimo de vamos avanzando.
Dicho así en frío, no parece gran cosa; un ruido más, uno menos, no debiera hacer la diferencia. Pero la hace. Entre otras cosas, porque a diferencia de los romanos, y ya sea por necesidad o costumbre, estuvimos y estamos más que dispuestos a adecuarnos a los ruidos. Aunque ahora a esos sonidos desagradables los llamemos contaminación acústica. La evidencia científica, sobre todo de las últimas dos décadas, ha concluido que el ruido tiene costos para la salud física y mental que interfieren en la vida cotidiana por más cambios que hagamos.
Impacto en la Salud y el Bienestar
Ahora, no es que todo esto les pase a todos. Pero la contaminación acústica invade de a poco y es de esos enemigos que no hay que perder de vista; nos va cambiando sin avisar. Como le pasó a José Cáceres, que lleva más de un año como guardia en una caseta céntrica que da a Moneda. “He tenido discusiones con las personas. Yo mismo he reconocido que por el mismo cuento de los ruidos, uno se coloca idiota.
Lo que le pasa a José es que ha estado perdiendo la actitud cooperativa, que de acuerdo a la OMS, se comienza a reducir al estar expuestos a más de 80 db, de paso, aumenta la agresividad. Y el problema se agrava al llegar a la casa: la contaminación por ruido interfiere con la capacidad de comprender el habla normal y eso aumenta nuestros cambios de comportamiento social perturbando las relaciones interpersonales y los momentos de esparcimiento. Aquí en Chile, en tanto, Valentina busca algo de silencio que no puede tener en su casa, en restaurantes y bares donde lo que no hay es silencio. Pero qué hacer, si el ruido de las perforadoras y las retroexcavadoras no la dejaban escuchar lo que decía la persona que tenía enfrente.
Valentina, ya está dicho, sale de su casa para poder conversar con sus amigos. María Jesús ya se acostumbró a tomar pastillas para dormir y para Raúl ya es normal usar tapones en los oídos mientras estudia… Según un estudio de 2007 publicado en Southern Medical Journal, en el siglo XXI estamos experimentando “la plaga de contaminación acústica”.
El Aumento del Ruido en las Ciudades
Sin embargo, en las grandes ciudades es difícil conseguir estos niveles. Los diarios de Mumbai, por ejemplo, han publicado este mes un hito histórico: llegaron a medir 121,4 db. Y en ciudades como Nueva York los pasajeros del metro soportan hasta 106 db mientras están en el andén. Mucho más cercana en el mapa, Buenos Aires fue catalogada como la ciudad más ruidosa de Latinoamérica (entre 66 a 80 db según OMS). Nosotros no estamos tan lejos. Según un estudio realizado en 2010 por el Instituto de Acústica de la U. Austral de Chile para el Ministerio de Medio Ambiente, en el Gran Santiago el 17,4% de la superficie estudiada está sobre los 65 db recomendados (se midió el tránsito vehicular en el exterior de las casas, por lo tanto no es el total de la superficie real).
Pero el aumento del ruido no está ni cerca de llegar al tope: esta epidemia se alimenta del mayor crecimiento demográfico, de viviendas y carreteras. A eso sume más vehículos y sistemas de transporte. Ya a nivel internacional se constató que alrededor del 80% de la contaminación acústica es producida por el tráfico vehicular. Un ejemplo abrumador: la bocina de un auto puede llegar a los 90 db y la de una micro a 100. Bueno, algo así es lo que siente Margarita Páez (53), quien ha sido testigo de los últimos 40 años del aumento paulatino del ruido de Santiago.
Ella se ha dado cuenta de los cambios en la ciudad, pero también de cómo ha variado su conducta. Vive en Lo Espejo, al lado de la intersección Vespucio con Ruta 5. En esa zona, como en Américo Vespucio con Apoquindo, en General Velásquez con Alameda (Estación Central) y en Autopista del Sol con Vespucio (Maipú), los niveles del tránsito vehicular igualan o superan los 80 decibeles. No son los únicos. Hay cientos de puntos en la ciudad que están con estos niveles. Margarita ha visto también cómo el crecimiento de las carreteras y los autos (que aumentaron en 51% en 11 años) modificaron su vida.
La situación se ha vuelto insostenible, así que ya ha pensado en invertir en ventanales especiales. La solución no es la mejor; la mejor es no tener el ruido, pero ya que es imposible lograr el silencio natural, se busca el acomodo: según la empresa Europerfiles, que vende este tipo de ventanas, en los últimos dos años las ventas aumentaron en 40%. Y esa misma línea, seguramente, es la que van a seguir los centros asistenciales. Porque la OMS recomienda que la habitación de los pacientes en un hospital se mantenga con un nivel de ruido no superior a los 30 decibeles. Sin embargo, el nivel promedio en esas piezas, según un estudio publicado en Archives of Internal Medicine, llega a los 48, con peaks de hasta 80 decibeles. La razón es simple: durante el día, el ruido excesivo aumenta el pulso y la presión sanguínea de los pacientes, y de noche afecta la calidad del sueño.
El Problema de la Contaminación Acústica
El ruido se combate, pero no se acalla. Por eso es una epidemia invasiva. Tanto que en algunas casas al lado de las autopistas el sonómetro puede marcar 78 dbA. Y si conoce a alguien que se queja por tener una construcción al lado que no lo deja hacer nada, no lo califique de exagerado: el ruido ambiental al interior de un departamento por obras en construcción aledañas puede llegar a los 75,8 dbA. Ese bullicio que provoca la construcción es uno de los que nos impulsa a decir no más.
Los motivos para quejarnos son los mismos de por qué nos acostumbramos a los ruidos. Estamos dispuestos a soportar el tránsito vehicular porque es parte del progreso de la ciudad y porque lo necesitamos para desplazarnos. En esos términos, no es extraño entonces que las denuncias recibidas por ruidos molestos en toda la Región Metropolitana aumentaran en 46% entre 2008 y 2011 según la Seremi.
Desde hace seis décadas la política de Taiwán se ha enfocado en el crecimiento económico. Creció el turismo, los centros de atracción como bares y la construcción. Pero también aumentó el ruido y, con ellos, las denuncias (15% solo en un año durante 2011, según International Business time). El gobierno tuvo que endurecer la regulación y está estudiando poner más restricciones a los horarios de actividad en fábricas, y de negocios sobre todo en las áreas residenciales… Volvemos donde mismo. El ruido está en todos lados.
Si le ponemos número, la bulla exterior aumenta en casi siete veces más la dificultad para concentrarse en las personas cuya vivienda da sobre una calle ruidosa. En términos concretos, digamos que a Raúl Silva (36) le influye mucho más el ruido de la calle que a su vecino de enfrente. Y él lo constata a diario. El año pasado se fue a vivir a un edificio en General Velásquez, a media cuadra de Alameda, y desde ese momento tuvo que cambiar sus hábitos de estudio para poder pasar los ramos de ingeniería.
El uso adecuado de la bocina puede ser de gran utilidad para los conductores, ya que permite alertar sobre riesgos inminentes en la vía. Es la presencia de ruidos o vibraciones en el ambiente que signifiquen una molestia, riesgo o daño para el entorno. Existen diferentes tipos: de aire o eléctricas, cuya potencia (decibelios) y sonido de bocina de auto va relacionada con la del propio vehículo. Al igual que en ciudad, en una zona rural, es un recurso autorizado solo cuando sea necesario. Cuando ingresas, transitas y sales de un túnel tienes prohibida la utilización de cualquier aparato sonoro. Queda prohibida su utilización para llamar la atención de otra persona, apresurar a otros conductores.
Mantén un nivel adecuado para no desconcentrarte ni molestar al resto. Altos niveles de ruido pueden desviar tu atención de la carretera y de las señales de tránsito. Ya tienes una idea de los tipos de bocinas de autos, por qué no se puede tocar la bocina en un túnel y cómo utilizarla de forma correcta, recuerda que según la Ley de Tránsito: uso de la bocina es solo para advertir de un peligro y evitar un siniestro. Es importante señalar que la bocina o claxon, es una herramienta con un uso específico, no uno de guerra. Lamentablemente, la mayoría de personas abusan de este elemento cuando hay congestión vehicular, provocando que la molestia no sea solamente el tráfico, sino también el ruido.
El Origen y la Evolución del Sonido de los Autos de Choque
El sonido de los autos de choque es mucho más que una simple cacofonía de feria. Desde la bocina estridente hasta el choque metálico de los vehículos, cada elemento sonoro contribuye a una experiencia sensorial única e inconfundible. Pero, ¿qué hace que este sonido sea tan icónico? ¿Y cómo ha evolucionado a lo largo del tiempo?
Los primeros autos de choque, introducidos a principios del siglo XX, no contaban con la parafernalia sonora que asociamos hoy en día. Inicialmente, el sonido se limitaba al zumbido del motor eléctrico y al roce de las ruedas contra el suelo. Sin embargo, a medida que la tecnología avanzaba y la popularidad de las ferias crecía, la necesidad de un sonido más distintivo se hizo evidente.
La introducción de las bocinas fue un punto de inflexión. Estas bocinas, a menudo estridentes y desafinadas, se convirtieron en una parte esencial del sonido de los autos de choque. No solo servían como una forma de alertar a otros conductores de la presencia de un vehículo, sino que también añadían un elemento de caos controlado y diversión a la experiencia.
Análisis Acústico: Descomponiendo el Sonido
El sonido de los autos de choque no es un simple ruido; es una compleja mezcla de frecuencias y amplitudes que se combinan para crear una experiencia auditiva distintiva. Para entender mejor este sonido, es útil descomponerlo en sus componentes principales:
- Bocinas: Las bocinas de los autos de choque suelen emitir un sonido estridente y agudo, con una frecuencia que oscila entre 2 kHz y 4 kHz.
- Choques: El choque metálico de los vehículos produce un sonido más grave y resonante, con una frecuencia que se sitúa entre 500 Hz y 1 kHz.
- Música: La música de fondo, que puede variar desde canciones pop hasta melodías electrónicas, añade una capa de ambiente y ritmo a la experiencia.
- Voces: Las risas, los gritos y las conversaciones de los participantes contribuyen a la sensación de diversión y emoción.
El Sonido como Fenómeno Cultural
El sonido de los autos de choque ha trascendido su función original como simple acompañamiento de una atracción de feria. Se ha convertido en un símbolo cultural, asociado con la diversión, la nostalgia y la despreocupación. Este sonido evoca recuerdos de la infancia, visitas a la feria y momentos de alegría compartida.
Consideraciones Técnicas y Diseño Acústico
El diseño acústico de una pista de autos de choque es un factor importante que influye en la experiencia sonora. La forma, el tamaño y los materiales de la pista pueden afectar la forma en que el sonido se propaga y se refleja.
El Futuro del Sonido
El sonido de los autos de choque, aunque arraigado en la tradición, no es estático. A medida que la tecnología avanza y las preferencias del público cambian, es probable que el sonido de los autos de choque evolucione.
Consideraciones sobre la Salud Auditiva
Si bien el sonido de los autos de choque evoca recuerdos positivos, es importante considerar el impacto potencial en la salud auditiva. La exposición prolongada a niveles altos de ruido, especialmente en entornos como las ferias, puede contribuir a la pérdida auditiva inducida por el ruido (NIHL).
Para proteger la audición, se recomienda tomar precauciones como:
- Limitar el tiempo de exposición.
- Usar protección auditiva.
- Tomar descansos.
- Ser consciente de los niveles de sonido.
El Sonido en el Diseño de Videojuegos
El sonido de los autos de choque ha encontrado su lugar en el diseño de videojuegos, especialmente en aquellos que buscan recrear la atmósfera de una feria o parque de atracciones. La inclusión de estos sonidos añade autenticidad y evoca la familiaridad de la experiencia real.
Legalidad de las Bocinas de Camión en Automóviles
La legalidad de instalar una bocina de camión en un automóvil varía significativamente según la jurisdicción. En muchos lugares, las leyes de tránsito especifican límites de decibelios para las bocinas de los vehículos y prohíben el uso de bocinas que sean excesivamente ruidosas o que imiten las sirenas de vehículos de emergencia. Es crucial investigar las leyes locales y estatales antes de realizar cualquier modificación.
Factores Clave que Determinan la Legalidad:
- Nivel de Decibelios: La mayoría de las jurisdicciones tienen un límite máximo de decibelios permitidos para las bocinas de los vehículos.
- Tipo de Sonido: Algunas leyes prohíben específicamente el uso de bocinas que imiten las sirenas de vehículos de emergencia, ambulancias o policía.
- Uso Previsto: Incluso si una bocina cumple con los límites de decibelios, su uso podría estar restringido a ciertas situaciones, como advertir de un peligro inminente.
Componentes Necesarios para la Instalación de una Bocina de Camión
Incluso si la instalación es legal, existen importantes consideraciones técnicas a tener en cuenta. Las bocinas de camión típicamente requieren un sistema de aire comprimido para funcionar, lo que significa que necesitará instalar un compresor de aire y un tanque en su vehículo. Esto puede ser un desafío, especialmente en automóviles más pequeños donde el espacio es limitado.
- Bocina de Aire: Seleccione una bocina de aire de alta calidad diseñada para camiones.
- Compresor de Aire: El compresor debe ser lo suficientemente potente como para suministrar el volumen de aire necesario para la bocina.
- Tanque de Aire: El tanque almacena aire comprimido para asegurar que la bocina tenga un suministro constante.
- Relé: Un relé es esencial para proteger el sistema eléctrico de su automóvil.
- Mangueras de Aire: Utilice mangueras de aire de alta calidad diseñadas para soportar la presión del aire comprimido.
- Cableado: Utilice cableado de calibre adecuado para manejar la corriente eléctrica.
- Interruptor: Necesitará un interruptor para activar la bocina.
Tabla de Niveles de Ruido Recomendados y Comunes
| Fuente de Ruido | Nivel de Ruido (dB) | Impacto/Descripción |
|---|---|---|
| Habitación de hospital (recomendado) | ≤30 | Nivel recomendado por la OMS para la recuperación del paciente |
| Ciudad tranquila (noche) | 55 | Tope máximo de sonido ambiental por la noche (OMS) |
| Ciudad tranquila (día) | 65 | Tope máximo de sonido ambiental por el día (OMS) |
| Promedio en Santiago | 70.3 | Nivel promedio en comunas como Santiago, superior al recomendado |
| Bocina de auto | 90 | Nivel de ruido de la bocina de un auto |
| Bocina de micro | 100 | Nivel de ruido de la bocina de un microbús |
| Metro de Nueva York | 106 | Nivel de ruido en el andén del metro de Nueva York |
| Mumbai (máximo medido) | 121.4 | Nivel de ruido máximo medido en Mumbai |
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