Es crucial poder reconocer estos sonidos para evitar problemas a tiempo y, por ende, evitar el costoso desembolso asociado a daños mecánicos y mano de obra.
Adelantarse a una avería puede significar un ahorro significativo para tu bolsillo, y puedes lograrlo simplemente prestando atención a los sonidos que, en ocasiones, emite tu coche como señal de que algo no está del todo bien.
¡Mantén la atención! Cualquier máquina que está en funcionamiento produce ruido, es lo normal.
El problema es cuando el sonido deja de ser el de siempre y empezamos a escuchar algo raro o diferente en un momento concreto.
Es importante identificar en qué situaciones se produce el ruido, si es al girar a un lado o al otro, en frío o en caliente, etc. En cualquier caso, si oyes alguno de estos sonidos que te describimos a continuación, lo mejor es que visites el taller para que lo comprueben.
Ruidos del auto que deben ponerte alerta
Chirrido de los frenos
Tal vez sea el ruido más llamativo y que más suele preocupar a la gente.
Por suerte, en la mayoría de los casos se debe simplemente a suciedad acumulada en el sistema de frenos o a una falta de engrase entre el asiento de la pastilla de freno y su soporte en la pinza.
Sin embargo, hay dos ruidos que deben ponernos en alerta.
Ruido agudo al frenar
El primero de ellos es un sonido agudo cuando frenamos y que al soltar el pedal deja de sonar o lo hace de forma intermitente.
Este ruido suele indicar que las pastillas de freno están en el límite de desgaste y lo produce una pequeña chapa metálica que el fabricante instala en la pastilla precisamente como chivato desgaste.
Si el sonido es como un chirrido parecido al que oímos en las películas cuando un tren frena y arrastra las ruedas por la vía, el problema es que el material de fricción de la pastilla de freno se ha gastado y lo que roza es la plaqueta metálica contra el disco.
Si esto sucede, debemos cambiar las pastillas lo antes posible para evitar dañar los discos de freno (que son más caros que las pastillas) o, peor todavía, el buje o la propia pinza de freno.
Chillido agudo al acelerar
Seguro que también lo has oído en alguna ocasión, sobre todo en algún autobús urbano algo pasado de años.
Al iniciar la marcha se oye un sonido agudo.
Este ruido suele tener su origen en la correa que mueve los auxiliares (alternador, bomba de agua, compresor del aire acondicionado…) cuando ésta patina sobre las poleas.
Puede ser algo tan sencillo como cambiar la correa o darle un poco más de tensión o estarnos avisando de que alguno de los rodamientos de las poleas, el tensor o algún auxiliar está algo agarrotado.
Golpeteo en el motor
Si oímos un golpeteo en el motor que antes no hacía, lo mejor es que apaguemos el motor y pidamos que una grúa lo lleve al taller.
Puede ser poca cosa pero en muchas ocasiones de lo que se trata es de una biela que se ha aflojado y golpea en el cigüeñal.
La reparación es cara, pero es mucho peor si seguimos la marcha y la biela termina por griparse o salirse del sitio y rompe el bloque del motor, lo que nos obligará a poner un motor nuevo por completo.
Ruido al girar el volante
En la actualidad prácticamente ningún coche nuevo lleva asistencia hidráulica en la dirección, casi todos son eléctricos.
Sin embargo, quedan muchos coches circulando con direcciones hidráulicas y un síntoma relativamente frecuente es que se oye un ruido al girar el volante, sobre todo cuando lo hacemos casi hasta el tope.
Esto suele deberse a un nivel de líquido bajo, que hace que en la bomba hidráulica entre aire y se formen burbujas en el líquido.
Lo primero que debemos hacer es mirar el nivel de la dirección asistida y rellenar si es necesario.
Si usamos mucho así el coche acabaremos por romper la bomba hidráulica.
Por otro lado, si el nivel ha bajado es porque hay una fuga en el circuito que deberemos controlar.
Claqueteo al maniobrar
Si cuando giramos el volante hacia un lado y avanzamos escuchamos un claro «cla-cla-cla» lo más seguro es que una junta homocinética de la transmisión esté gastada, probablemente porque se ha roto el fuelle de goma que la cubre y ha perdido el engrase.
Silbido del turbo
Un silbido en el turbocompresor podría ser normal, pero por lo general cuando ese silbido es muy intenso el funcionamiento suele no ser el correcto.
Es posible que su eje esté desgastado, que el régimen de giro no sea el idóneo, que existan fugas de presión o que la válvula de descarga esté averiada.
Sin duda, lo mejor es que un mecánico experto te saque de dudas.
Ruido al cambiar de marcha
En este caso puede que los engranajes tengan demasiada holgura o que los cojinetes estén desgastados.
Este ruido puede indicar también un nivel bajo del líquido de transmisión si lo escuchamos incluso en parado.
Otras posibles causas de ruidos y fallas en el auto
Fallas mecánicas y sus síntomas
En el siguiente recuadro verás un esquema de las fallas más comunes que se presentan en un auto usado y cómo atenderlas.
| FALLA MECÁNICA | SÍNTOMA O ENFERMEDAD | CAUSA O MOTIVO | SOLUCIÓN | SUGERENCIA |
|---|---|---|---|---|
| Embrague | Pones primera, sueltas el embrague, aceleras, pero tu auto no se mueve. O bien 'zapatea´ al comenzar a andar. | Falta de mantención y mal uso. Desgaste de prensa de embrague, piola cortada o de rodamiento de empuje. | Cambio de todas las piezas involucradas. | No dejar embrague presionado. No transportar cargas muy pesadas. |
| Combustión | Humo negro, sensación defectuosa al andar (motores carburados) | Problemas de bujías, cable, carburación, filtros o distribución. | Para bujías y cables, reemplazo y para carburación y distribución, ajuste y regulación. En el caso de inyectados cambiar filtro de aire y bencina | Cambiar bujías y cables al menos cada 40 mil kilómetros. Hacer afinamiento periódicamente. |
| Lubricación | Humo azul, pérdida de aceite de motor. | Desgaste de anillos o cilindros. Problemas en empaquetaduras o retenes. | Reemplazo y rectificación cuando aplica. | Verificar constantemente el humo del tubo de escape y nivel de aceite con motor en frío. Si se prende la luz de freno de manos, si estás andando puede haber bajo nivel en líquido de frenos. |
| Transmisión | No entran los cambios, fuga de lubricante. | Embrague no desconecta para el cambio de marchas, palanca de cambios en mal estado, retén desgastado. | Reemplazo de piezas y cambio de aceite de 80W90. | Tratar la caja de cambios con suavidad. Verificar la existencia de fugas. |
| Refrigeración | Motor se calienta, se evapora el agua, pierde fuerza. | Problemas en bomba de agua, termostato, tapa de radiador, mangueras o ductos de líquido refrigerante. | Reemplazo de componentes. Limpieza interna de ductos cuando se usa agua de la llave. | Nunca usar agua de la llave. Verificar niveles de líquido refrigerante y que el motor no suba excesivamente de temperatura. No revoluciones mucho tu motor. No exijas demás. |
| Dirección | Dirección dura, mucho 'juego' en el volante; vibración en el volante; desgaste irregular en neumáticos delanteros. | Problemas de dirección hidráulica, barra de dirección o rodamientos; presión inadecuada en neumáticos. Falta alineación. | Reparación y/o reemplazo de componentes. Hacer alineación. | Realiza mantenciones periódicas. No utilices un citycar para viajes muy largos. |
Además, si no cambias de filtros de bencina o aire, acumulas material particulado propio del funcionamiento del motor, que se acumula con el tiempo y que te puede producir alguna falla en el desempeño del vehículo.
Ahora, si hiciste las mantenciones preventivas y aparece alguna falla mecánica en tu auto, puede ser por múltiples razones, como las siguientes:
- Mala calidad de los repuestos, ya sean usados o alternativos.
- Malos hábitos de conducción. Como ser brusco al volante, dar grandes aceleradas con el motor en frío o circular en marchas que no corresponden para el correcto desempeño del auto.
- No atender síntomas extraños en tu auto.
Sistema de aire acondicionado: Goteo y posibles causas
Un goteo de agua proveniente del sistema de aire acondicionado de tu automóvil puede generar preocupación, pero en la mayoría de los casos, la causa es benigna y fácil de solucionar.
Sin embargo, ignorar el problema podría llevar a complicaciones mayores. Este artículo aborda las causas más comunes de este fenómeno, desde las más simples hasta las que requieren atención profesional, y te proporciona soluciones detalladas.
Condensación: Un Proceso Natural y Habitual
La explicación más frecuente y, generalmente, la menos alarmante, es la condensación. El aire acondicionado de un vehículo funciona extrayendo calor y humedad del aire dentro del habitáculo. Al enfriar el aire, el vapor de agua presente en él se condensa, transformándose en agua líquida.
Esta agua condensada se recoge en una bandeja y se drena al exterior del vehículo a través de un conducto específico. Es un proceso similar al que ocurre con un vaso de agua fría en un día caluroso; la humedad del aire se condensa en la superficie del vaso.
¿Cómo saber si el goteo es solo condensación?
Observa el agua. Debería ser limpia, inodora e incolora. El goteo generalmente se produce cuando el aire acondicionado está en funcionamiento y disminuye o cesa poco después de apagarlo. La cantidad de agua también varía según la humedad ambiental; en días más húmedos, el goteo será más pronunciado.
Obstrucción del Drenaje del Condensado: La Causa Más Común
Si el agua que gotea no es solo condensación, la causa más probable es una obstrucción en el sistema de drenaje del condensado. Este conducto, generalmente un tubo de goma o plástico, puede obstruirse con suciedad, hojas, insectos, polvo o incluso moho.
Cuando el drenaje se bloquea, el agua condensada se acumula en la bandeja y termina desbordándose, goteando dentro del habitáculo del vehículo, generalmente en el área de los pies del pasajero o del conductor.
¿Cómo solucionar una obstrucción en el drenaje?
- Localiza el tubo de drenaje: Generalmente se encuentra en la parte inferior del vehículo, cerca del firewall (la pared que separa el motor del habitáculo). Consulta el manual del propietario de tu vehículo para una ubicación más precisa.
- Limpia el tubo de drenaje: Puedes utilizar varias técnicas:
- Aire comprimido: Con precaución y a baja presión, introduce aire comprimido en el tubo para desalojar la obstrucción. Utiliza gafas de protección para evitar que la suciedad te salpique a los ojos.
- Alambre flexible: Introduce un alambre flexible (como un cable de freno de bicicleta) con cuidado en el tubo para romper y retirar la obstrucción.
- Aspiradora: Coloca la boquilla de una aspiradora en el extremo del tubo y succiona para intentar eliminar la obstrucción.
- Agua a presión: Con una jeringa grande o una botella con boquilla, introduce agua a presión en el tubo para intentar desalojar la obstrucción.
- Prevenir futuras obstrucciones: Realiza una limpieza preventiva del sistema de drenaje al menos una vez al año, especialmente después del invierno o de épocas con mucha suciedad en el ambiente.
Fuga de Refrigerante: Un Problema Más Serio
Si el goteo no es agua limpia y presenta un olor peculiar (a veces descrito como un olor dulce o químico), podría tratarse de una fuga de refrigerante. El refrigerante es un gas que circula por el sistema de aire acondicionado y es esencial para el proceso de enfriamiento.
Una fuga de refrigerante no solo reduce la eficiencia del aire acondicionado, sino que también puede ser perjudicial para el medio ambiente y, dependiendo del tipo, para la salud. Además, la falta de refrigerante puede dañar el compresor, un componente costoso del sistema de aire acondicionado.
¿Cómo identificar una fuga de refrigerante?
Además del olor, otros síntomas de una fuga de refrigerante incluyen:
- Enfriamiento deficiente: El aire acondicionado no enfría tan bien como antes.
- Ruido inusual: Podrías escuchar un siseo o un gorgoteo proveniente del sistema de aire acondicionado.
- Escarcha en las tuberías: En casos severos, podrías observar escarcha formándose en las tuberías del aire acondicionado.
¿Qué hacer ante una fuga de refrigerante?
Una fuga de refrigerante requiere la intervención de un profesional. No intentes repararla tú mismo, ya que manipular refrigerantes requiere equipo especializado y conocimientos técnicos.
Lleva tu vehículo a un taller de confianza para que diagnostiquen la fuga y la reparen adecuadamente. Es importante que el técnico utilice un detector de fugas para localizar el origen del problema y que repare o reemplace la pieza dañada.
Además, el técnico deberá recargar el sistema con la cantidad adecuada de refrigerante.
Otras Posibles Causas Menos Frecuentes
Aunque la condensación, la obstrucción del drenaje y las fugas de refrigerante son las causas más comunes, existen otras posibilidades, aunque menos frecuentes:
- Fuga en el radiador de la calefacción: El radiador de la calefacción es un componente separado del sistema de aire acondicionado, pero ambos comparten el mismo sistema de ventilación. Si el radiador de la calefacción tiene una fuga, podría gotear refrigerante (líquido refrigerante del motor) dentro del habitáculo. En este caso, el líquido tendrá un color verdoso o anaranjado y un olor dulce característico.
- Fuga en las tuberías del agua del limpiaparabrisas: Aunque poco probable, una fuga en las tuberías que llevan el agua al limpiaparabrisas podría simular un goteo del aire acondicionado. Verifica el nivel del líquido limpiaparabrisas para descartar esta posibilidad.
- Daños en la bandeja de condensación: La bandeja de condensación, ubicada debajo del evaporador, podría estar dañada o corroída, permitiendo que el agua se filtre.
- Problemas con el sellado de las conexiones del sistema de aire acondicionado: Con el tiempo, las juntas y los sellos del sistema de aire acondicionado pueden deteriorarse y permitir que el agua se filtre.
Mantenimiento Preventivo: La Clave para Evitar Problemas
La mejor manera de evitar el goteo del aire acondicionado y otros problemas relacionados es realizar un mantenimiento preventivo regular. Esto incluye:
- Revisar y limpiar el filtro del aire acondicionado: Un filtro sucio obstruye el flujo de aire y reduce la eficiencia del sistema. Se recomienda revisarlo cada 6 meses y reemplazarlo al menos una vez al año.
- Limpiar el sistema de drenaje: Como se mencionó anteriormente, limpiar el sistema de drenaje al menos una vez al año previene obstrucciones.
- Revisar el nivel de refrigerante: Un nivel bajo de refrigerante indica una posible fuga. Lleva tu vehículo a un taller para que revisen el sistema y recarguen el refrigerante si es necesario.
- Inspeccionar visualmente las tuberías y conexiones: Busca señales de corrosión, grietas o fugas.
- Realizar una revisión anual del sistema de aire acondicionado con un profesional: Un técnico cualificado puede identificar problemas potenciales antes de que se conviertan en fallas costosas.
tags:



